A) El paso de sistemas extensivos a intensivos de producción lechera con estabulaciones permanentes favorecen el incremento de unas enfermedades y la desaparición de otras. Entre las enfermedades que aumentan hay que prestar especial atención al Maedi Visna, ciertas mamitis, la Toxemia de gestación, la Listeriosis, la Cenurosis, el Border, la Toxoplasmosis. E y algunas más específicas derivadas de la presión de selección y de transmisión genética en algunas razas.
B) Los técnicos debemos comenzar a trabajar para el control del maedi antes de que se nos escape de las manos, ya que el tiempo que trascurre hasta que abordamos el problema, no sólo es tiempo perdido, sino que juega en nuestra contra. También debemos tener en cuenta que se trata de un trabajo en equipo si se quieren conseguir resultados, incluyendo en ello tanto a los técnicos como a los propios ganaderos
C) La bioseguridad, entendida como el conjunto de medidas de manejo encaminadas a reducir el riesgo de introducción y diseminación de agentes patógenos en las explotaciones ganaderas, debe ser un objetivo fundamental en la gestión de las explotaciones de ovino y caprino. El objetivo es minimizar los riesgos sanitarios, mejorar la productividad y obtener productos sanos y seguros. Su correcta aplicación mejorará el bienestar animal, evitará pérdidas económicas (disminución de producción, gastos en medicamentos, limitaciones comerciales...), proporcionará alimentos seguros a los consumidores y facilitará el control de zoonosis.
D) La identificación electrónica (IE) debe ir introduciéndose poco a poco en la vida cotidiana de las explotaciones. Deberá superarse la percepción de muchos ganaderos que la ven como un mero control administrativo, y convertirla en una herramienta de trabajo rutinaria, propia de una ganadería moderna, adaptada a los tiempos que corren, donde la electrónica está en nuestro entorno de manera continua.
E) Es nuestra obligación como técnicos difundir las bondades de la IE en el sector de los pequeños rumiantes y extender su implantación en la medida de lo posible, para contribuir al desarrollo integral de las explotaciones ovinas españolas.
F) La calidad de leche de ovino y caprino va a ser en un futuro no muy lejano el factor principal y más decisivo para que nuestras explotaciones puedan ser competitivas, por lo que resultará determinante para asegurar el futuro del sector ovino.
G) Para mejorar la calidad tiene que haber una perfecta comunicación y trabajo en común entre industrias, ganaderos, cooperativas y administraciones.
H) En los últimos años se ha conseguido grandes logros en minimizar la carga bacteriana llegando a unos niveles aceptables aunque este ultimo año, hay que señalar que hemos tenido un retroceso. Pero el recuento de células somáticas presenta niveles muy preocupantes, y ha empeorado en los últimos años, lo que supone una asignatura pendiente que es urgente superar.
I) Se ha producido un cambio importante en la definición de ganadero, ha pasado de ser un mero productor, a ser “un productor de alimentos” y debe adaptarse a las nuevas exigencias en materia de calidad y seguridad alimentaria, integrando la seguridad alimentaria y la calidad en el sistema de manejo de la explotación.
J) La referencia para este proceso son las guías de Buenas Prácticas de Higiene (BPH) en explotaciones de leche, las que fomentan el uso de prácticas higiénicas apropiadas en las explotaciones, garantizando la calidad de la leche en el mercado, y la seguridad alimentaria como prioridad absoluta.
K) El consumidor valora cada vez más la calidad de los productos que consume y el ganadero tiene que asumir la responsabilidad de satisfacer esas expectativas, lo que le obliga a vivir en una constante evolución en el manejo de la explotación
L) Además de las exigencias exigibles a la leche cruda, el ganadero debe cumplir las que establecen las industrias queseras, que ya no se limitan a los controles para el pago por calidad (inhibidores, composición, recuento de gérmenes y células somáticas), sino que empiezan a exigir la ausencia de patógenos como la Listeria monocytogenes o límites en otros como el Staphylococcus aureus.
M) La mejora de la calidad sanitaria, la agilidad comercial y la rentabilidad de las explotaciones ganaderas requieren un alto nivel sanitario que sólo puede lograrse mediante colaboración del sector, tanto en la lucha y erradicación de enfermedades, como en el mantenimiento y creación de estructuras defensivas ante el riesgo de aparición y difusión de enfermedades exóticas. Adicionalmente, el trabajo que se haga a nivel de explotación para mejorar la seguridad, redundará en una mejor calidad higio-sanitaria de la leche /carne.
N) Las principales ventajas con que cuenta el sector del ovino en Castilla y León son que: i) Supone el 60% de la producción nacional de leche de oveja está en Castilla y León; ii) Las explotaciones tienen unas medias productivas al alza; iii) Se dispone de razas especializadas en régimen intensivo y rústicas adaptadas al medio; iv) La producción de lechazo supone un alto valor añadido; v) Disponibilidad de pastos suficientes en la región, por lo que la alimentación no tiene tanta mediatización como en el caso del vacuno; vi) Existe varias figuras de calidad que protegen la producción (DO ‘Queso Zamorano’, IGP ‘Lechazo de Castilla y León’ o Marca de Garantía ‘Lechazo de las Mesetas Castellano-Leonesa’, pero todavía son insuficientes
O) Las mayores debilidades a las que se enfrenta el ovino en Castilla y León son: i) Estacionalidad del consumo y de la producción; ii) Altos precios de la carne y bajo consumo; iii) Escaso margen en las explotaciones; iv) La media de edad de los titulares se sitúa por encima de los 50 años; v) Hay dificultades para conseguir mano de obra especializada; vi) La competencia de terceros países que logran producir con menos costes; vii) La escasa cantidad de carne que se comercializa como IGP y la falta de promoción del consumo de este tipo de carnes; viii) El incremento en el precio de los piensos.
P) Las principales mejoras en los sistemas productivos durante los últimos años se han centrado en la alimentación y en el uso de razas que han permitido al ganadero rentabilizar su explotación. La alimentación tiene una repercusión directa en los aspectos productivos y reproductivos en una explotación de ovino y caprino, y por lo tanto en el rendimiento económico. Es importante utilizar forrajes de calidad y controlar los niveles de proteína, que en la actualidad son altos.
Q) Lo mismo que pasó en vacuno de leche va a ocurrir en ovino y caprino: Los ganaderos tienen que acostumbrarse a trabajas con lotes de producción. Con un lote único las cifras no salen. El coste de una ración de alta producción puede estar en unos 0,54 euros (90 pesetas) por oveja y día; y en media o baja producción puede estar en 0,24 euros (40 pesetas).
R) El manejo reproductivo va a jugar un papel muy importante en la reconversión del sector hacia un modelo cada vez más profesionalizado. La evolución desde los sistemas tradicionales a la implantación de estrategias reproductivas en los rebaños es lenta, pero cada vez hay mayor concienciación de que aporta una mejora en la producción y facilita la organización de la carga de trabajo (calidad de vida).
S) En los últimos años existen varios grupos de ganaderos y empresarios europeos que han decidido comenzar a producir leche de ovino en condiciones intensivas, por lo que dentro de unos años la disponibilidad de leche será mayor y por consiguiente, si no aumenta la demanda, existirá mayor competencia y los precios pueden verse afectados.
T) En producción intensiva de leche hay que aumentar los ingresos y reducir los costes, para lo que cualquier aumento de los rendimientos debe de realizarse con el máximo control de los gastos que conlleve. Esto plantea a los ganaderos el reto de especializarse y dominar más aún todo su sistema productivo, siendo para ello la mejor herramienta la mejora genética dentro de un esquema de selección y complementada con una selección intra-rebaño.
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