Seminario 4: ‘Nuevo modelo sanitario en el ovino español (II): reproducción sostenible y eficiente’

Implantación de un método de diagnóstico para la detección de factores críticos en granjas de baja fertilidad

Ina Beltrán de Heredia

Investigadora en Neiker-Tecnalia

27/10/2021
El objetivo básico de las explotaciones del País Vasco de raza Latxa que realizan inseminación artificial, está en mejorar el 50% de fertilidad. La mayoría están por debajo, algunas de ellas con datos muy malos, pero también hay granjas con muy buenos resultados. La fertilidad media está en el 47,81%. La mayor parte de las ganaderías se encuentran entre un 30% y un 60% de fertilidad con la inseminación artificial, pero hasta el 15,2% de explotaciones se encuentran por encima del 60%. También hay otras, pero que son pocas, alrededor del 2,5%, que están por debajo del 30% de fertilidad.
foto

La trascendencia de una baja fertilidad en inseminación artificial en ovino es muy importante, implica una menor reposición disponible, perdiendo además las hijas de buenas ovejas productoras, una reducción en el número de litros ordeñados porque las ovejas inseminadas que no se quedan preñadas van a parir más tarde, luego su periodo de ordeño es menor, aumentan los gastos de alimentación y tiene un efecto negativo en la planificación de la mano de obra.

Factores críticos

Las variables que pueden interferir en la fertilidad de la inseminación artificial en ovino son las siguientes: rebaño, año, época, historial reproductivo, edad, intervalo entre parto e inseminación, intervalo entre secado e inseminación, condición corporal y número de corderos muertos en el parto previo.

Época. En primer lugar, no es lo mismo que los animales se inseminen en estación sexual o en anestro, ya que en este segundo momento los animales necesitan mejores condiciones. Si se ponen los animales a reproducir en verano, tendrán mejor fertilidad que en primavera… y aún mejor si ésta se realiza en otoño.

Edad. Respecto a la edad de los animales, la fertilidad baja a partir de los cuatro años, por lo que la mejor fertilidad se da cuando los animales son jóvenes.

Por lo que respecta al historial reproductivo de las ovejas, la mejor fertilidad se da en las ovejas que han parido en la campaña anterior de inseminación artificial. Sin embargo, el efecto más perjudicial son las ovejas que se pusieron en inseminación artificial pero no parieron como consecuencia de ella. Toda oveja que en la campaña anterior parió de inseminación artificial, debe inseminarse. La que no parió, se quedó vacía, no debe inseminarse.

El intervalo entre el parto y la inseminación artificial señala que las ovejas que llevan más de 150 días paridas a la fecha de la inseminación son las que mejores resultados tienen, sobre todo si éste es mayor de 180 días. Por lo tanto, las ovejas tendrían que estar un mínimo de cinco meses después del parto para ponerlas en reproducción, periodo que permite su mayor recuperación. Además, este factor está muy correlacionado con otros factores, como la edad, porque las últimas ovejas que paren son las jóvenes, la producción de leche porque se tiene un mayor pico de producción a intervalos más cortos, y también está relacionado con la condición corporal de las ovejas, las ovejas más delgadas son generalmente las que presentan un intervalo más corto.

Otro factor es el intervalo entre secado e inseminación. Normalmente, las ovejas que tienen tres partos en dos años están siempre en lactación. Pero en los animales que tienen un parto al año, normalmente coincide el secado con la inseminación. El peor efecto es que se sequen inmediatamente después de la inseminación, probablemente porque sea un factor más estresante para el animal.

Por lo que respecta a la condición corporal, se constata que los animales tienen que estar en una buena condición para ser inseminados. Las ovejas que están entre 2,75 y 3,25 son los que mejores resultados obtienen, mientras que los animales delgados son los que tienen peores resultados. Este efecto de la condición corporal está muy relacionado con el anestro. También se debe tener en cuenta la evolución de la condición corporal después de la inseminación. El mejor resultado de fertilidad se da en los animales que logran mantener la condición corporal, mientras que el efecto es muy negativo en los animales que pierden condición. Por otra parte, los animales que son sometidos a un ‘flushing’, para aumentar el peso corporal y para aumentar la eficiencia funcionalidad del ovario, tiene un efecto positivo en la fertilidad, tanto en la inseminación artificial como en la monta natural.

Otro efecto importante es el tamaño del lote inseminado. El mejor resultado de fertilidad se da en los lotes que están por debajo de 150 animales. Además, hay rebaños en los que se llega prácticamente al 70% de fertilidad. Sin embargo, el peor resultado se da en los lotes grandes, mayores de 200 animales, con el agravante de que la máxima fertilidad obtenida en estos casos, ni siquiera llega al 50%. Probablemente la justificación de este hecho sea que se insemina a tiempo fijo y superamos el margen de tiempo de la sincronización de las ovejas del lote, porque empleamos más tiempo en inseminar las ovejas, y que el personal, tanto el inseminador como los ayudantes se cansan en este trabajo, y más cuando los lotes son muy grandes.

Método de diagnóstico y seguimiento

El Grupo Operativo Reprovi diseñó una encuesta para evaluar, validar y analizar los factores que condicionan los resultados de la inseminación artificial.

Se analizan los diferentes pasos del proceso:

  1. Preparación del lote de inseminación artificial. Se recogen diferentes indicadores como la asociación, inseminador, ganadería, fecha, número de animales, patologías previas reproductivas y generales del rebaño, porque la reproducción no deja de ser una función de lujo del organismo. También se debe prever si habrá cambios en la alimentación antes y después de la inseminación artificial, por si supondrá una mejora o una disminución de la condición corporal, y saber si los animales realizarán pastoreo. También se debe saber si el ganadero hace un seguimiento del lote, además del grado de confianza en el trabajo desarrollado cuando se delega en otras personas.
  2. Tratamientos de sincronización del celo y la ovulación. Se recoge la fecha, el número de tratamientos, el tipo de tratamiento, el protocolo utilizado, si las ovejas que se ponen en el lote de inseminación tienen las condiciones adecuadas, la edad media, la condición corporal, el estado fisiológico de las ovejas (lactación, secas, vacías…), si se usa antibiótico en las esponjas y las incidencias reseñables.
  3. Retirada de los tratamientos de sincronización del celo. Se recoge fecha de retirada, hora de inicio y finalización, porcentaje de esponjas retenidas y perdidas, dosis de hormona utilizada, si se inseminan las ovejas que han perdido las esponjas o las que tienen sucias y si hay incidencias reseñables.
  4. Conservación, preparación y transporte de las dosis seminales. Se recoge la temperatura de conservación, la persona que recoge, si las dosis van en termos o en la nevera de conservación, si se transportan únicamente para una ganadería o varias y si hay incidencias.
  5. Inseminación artificial. La información importante es si hay ayudantes a la hora de inseminar, la temperatura del termo, la hora de inicio y finalización, el lugar de realización (salas de ordeño, naves, pasillos…), el tipo de espéculo que se utiliza, si hay un posible efecto macho.
  6. Conclusión de resultados. Se pide la opinión del técnico y ganadero por si ha ocurrido algún hecho reseñable que puede afectar al resultado de la inseminación, además del grado de satisfacción y la fertilidad que se espera obtener.
foto

ENLACES DESTACADOS

Ovino

RECOMENDAMOS

Aesla: acierte la razaSociedad agrícola de transformación 'Los Francos'Ovino

Oviespaña, noticias diarias sobre el mercado nacional e internacional del ovino, investigación ganadera, alimentación y sistemas de manejo.