msd foro17 actas 1000x120 v2

invesa 480x90 octubre17divisor 10x70 grisnanta foro17 actas 480x90 2divisor 10x70 grissyva foro17 actas 480x90 2divisor 10x70 grisvetia foro17 actas 480x90 2

Guillermo

Guillermo

 

 

esquila-didactica-badajoz

COAG Castilla y León advierte del "riesgo sanitario" que amenaza a las granjas ovinas por la ausencia de esquiladores, ya que esta primavera y debido al coronavirus, no podrán entrar en España los más de 150 profesionales del esquileo que llegan cada año desde otros países.
La organización agraria ha explicado, en un comunicado, que cada año llegan a Castilla y León 150 esquiladores procedentes de países como Uruguay, Polonia, Ucrania, Eslovaquia o Rumanía, que desde abril recorren la comunidad esquilando a los tres millones de ovejas que conforman la cabaña ovina de Castilla y León, la segunda más importante de España después de Extremadura.
Sin embargo, el cierre de las fronteras decretado para contener la propagación del coronavirus va a impedir que estos profesionales puedan venir a España y a Castilla y León, una comunidad donde apenas hay 20 esquiladores y media docena de empresas que realizan estos trabajos contratando a los profesionales extranjeros.
COAG ha advertido que la cabaña ovina necesita uno o dos esquileos al año para garantizar la sanidad, ya que la lana es un foco de gérmenes que puede infectar toda la granja, y mantener la productividad, ya que esta se reduce cuando se descuida el bienestar animal.
Por ello las empresas del sector y las cooperativas de ovino están realizando gestiones para conseguir una excepción a la norma y que se permita la entrada a los esquiladores extranjeros, según ha precisado COAG Castilla y León.

 

 

oveja rasa web

La caída de precios que está generando al cordero y al cabrito el cierre del canal Horeca – hoteles y restaurantes – puede hacer caer al sector de la ganadería extensiva, que depende del valor de su único producto a la venta, ya que la lana hace años que no cubre los costes de esquileo. Si la gran mayoría de explotaciones estaba dando márgenes negativos sin la PAC y estos ganaderos obtienen por su trabajo menos del salario mínimo interprofesional, la caída de los precios acabará definitivamente con ellas.

La evolución del consumo en los últimos años, con el creciente prestigio de la carne de cordero tras las campañas de Interovic y algunas IGPs, había permitido incrementar el consumo en el citado canal Horeca, compensando la disminución en hogares según las publicaciones del panel del MAPA. En términos generales, no bajábamos el consumo del 1% y algún año como el 2017 fue positivo en supermercados y por supuesto en restaurantes, mientras en hogares bajaba varios puntos por la evolución del modo de vida familiar en la sociedad moderna.

Así, el cierre de los restaurantes por el coronavirus ha generado una caída de ventas sin precedentes y a su vez en los agentes de compra y venta, que a excepción de las cooperativas y comerciales más estructuradas, han dejado de salir a comprar, por no tener donde vender. Las lonjas dejaron de cotizar y podría decirse que desde el 15 de marzo no ha habido precios en el campo, y en numerosos casos, ni ventas.MARCEN

Para paliar esta situación, Cooperativas Agroalimentarias, como imagino que habrán hecho las OPAS, ha reclamado al Ministerio de Agricultura ayudas al sector y parece que el ovino va a estar entre los sectores prioritarios.

Sin embargo, creo necesario incidir en la urgencia de las medidas, además de la importancia explicada, para recuperar el precio a niveles no menores de los años anteriores en primavera. Inicialmente veo estas tres como más prioritarias:

· La primera es que la Unión Europea ponga en marcha las ayudas al almacenamiento privado para la congelación, previstas en situaciones de crisis profundas de mercado como esta. Solamente con este mecanismo podrá aliviarse sobre todo el mercado de lechal, cabrito y cordero de las que partes del despiece van al canal HORECA. El congelado saldrá meses más tarde con riesgo de pérdida para los operadores, pero evitará males mayores de caídas de precio que matarán al sector ganadero.

Mejor sería todavía la retirada parcial de una parte del producto como se hizo con la crisis de la fruta tras el veto ruso, retirada de producto que podría ir posteriormente a bancos de alimentos, comedores escolares etc.

Me consta que el Ministerio de Agricultura ya ha pedido esta línea a Bruselas, pero dadas las características de nuestro sector, con un lechal y cordero poco apto para pasar de determinados pesos, y que come y gasta todos los días, la decisión de la Comisión Europea debe ser urgente, bajo riesgo de que sea ineficaz.

· La segunda medida que aliviaría la oferta es la ayuda a la reposición. Dejar un mayor porcentaje de hembras para vida eliminaría parte de la oferta y permitiría rejuvenecer los rebaños, algunos envejecidos en la perspectiva de desaparecer por la baja rentabilidad y la falta de sucesores. El envejecimiento de los rebaños es la pescadilla que se muerde la cola porque los animales mayores producen mucho menos y tienen muchos más problemas sanitarios y de todo tipo que los jóvenes. Apoyando la reposición en muchas explotaciones haríamos de un problema una solución parcial.

La Unión Europea también podría apoyar esta segunda línea, no contemplada inicialmente como la del almacenamiento privado, pero sí apoyándose en el reglamento 221, como ya hizo para ayudar a los ganaderos de vacuno irlandeses con la caída de precios del pasado año y la amenaza del brexit, ayudas que se vincularon a la demostración de algún compromiso medioambiental, que en el caso de nuestra ganadería extensiva cumple con creces.

· La tercera medida es la promoción. Interovic, que hace de la pequeña recaudación de cada sacrificio un presupuesto importante logrando ayudas europeas, va a reorientar ya hacia el consumo en hogares una campaña de lechal y cabrito inicialmente programada para Horeca. Ahora que se tiene tiempo de cocinar y las redes permiten aprender fácilmente puede fomentarse el consumo de estos productos en casa.

Pero sobre todo debe enfocarse en activar una gran campaña de comunicación de consumo de cordero cuando volvamos a la actividad habitual, con un mensaje adaptado al momento. Interovic siempre debe potenciar el consumo de carne de cordero de origen nacional, diferenciándola correctamente en el punto de venta, más si cabe en esta situación para dar salida precisamente a lo que se está congelando y se pudiese hacer con la necesaria y urgente ayuda europea.  No puede ser que el producto de importación, el 80% lechal, se aproveche un año más de nuestras campañas.

El sector en conjunto, incluido el comercial, el agroindustrial, la distribución y los minoristas deberían implicarse en este plan importante y urgente, para salvar a un sector imprescindible para muchos de nuestros pueblos, para nuestro paisaje natural y para la economía de miles de familias, autónomos mayormente, que viven directa e indirectamente del ovino.  Y con su supervivencia, salvar a la industria transformadora sin la cual la modernización de cara al consumidor, no sería posible.

 Francisco Marcén

Socio fundador y ex director de Oviaragón – Grupo Pastores y ex presidente de Interovic 

 

 

Foto 6 Payoya web

Entre los trabajadores que ni en una pandemia mundial pueden dejar sus tareas y cumplir con el confinamiento al que está obligada toda la población, están los pastores y cabreros. Acostumbrados a ser invisibles y a vivir casi aislados, han puesto en marcha en Cádiz la campaña "yohoytrabajo".
"La gente no se da cuenta de la labor que hacemos los que estamos en el campo. Si los agricultores y los ganaderos nos hubiéramos paralizado ahora, si hubiéramos dejado de producir, ni los sanitarios que están en la primera línea de la lucha contra el coronavirus podrían estar haciendo su labor", asegura a Efe Pepe Millán.
A punto de cumplir 63 años, a Millán, que cuida de unas 400 cabras y 300 ovejas en Zahara de la Sierra (Cádiz), el estado de alarma apenas le ha cambiado la vida, salvo que los hombres que cada dos o tres días van a su majada, a un kilómetro y medio del pueblo, para llevarle gasóleo o recoger la leche que ordeña aparecen con guantes y mascarilla y ya no se paran como antes a charlar con él.
Pepe Millán cuida sus rebaños de ovejas y cabras en la sierra de Cádiz desde niño. Sólo lo dejó, y a la fuerza, los 18 meses que tuvo que ir a la mili y el tiempo que le costó después volver a tener su majada.
"Trabajo los 365 días del año, las 24 horas al día, no se lo que es una semana de vacaciones", cuenta a Efe casi con orgullo.
Y, por supuesto, tampoco ha parado cuando casi todo el mundo lo ha hecho para afrontar la pandemia del COVID-19 con un confinamiento de la población mundial que ni los autores de ciencia ficción se habían atrevido a imaginar.
Acostumbrado a la soledad de su jornada, en medio del campo, Pepe Millán y su mujer, su única compañera de trabajo, no han parado porque tanto los rebaños de los que cuidan, como los humanos a los que alimentan, en este caso con los afamados quesos artesanales de las cabras y ovejas payoyas de la Sierra de Cádiz, necesitan de sus manos.
Son, como los pequeños agricultores o los pescadores artesanales, el eslabón menos visible de la cadena que alimenta al mundo, también ahora en tiempos de pandemia y confinamiento.
Pepe Millan, como sus colegas, dice que tiene "una espinita clavada" porque, ni antes ni ahora, se valora el esfuerzo de quien está detrás de unos quesos que se degustan en los mejores restaurantes. "La gente en general no se dan cuanta de la labor que hacemos los que estamos en el campo", dice este ganadero.

LOS QUESOS
Jose María Fernández, presidente de la Asociación de Criadores de Raza Payoya, que engloba a 43 ganaderos que se dedican a esta raza autóctona y cuida, también con su mujer, de una explotación de 250 cabras, 120 ovejas y 40 vacas a nueve kilómetros de Grazalema, cuenta que aunque, de momento, el estado de alarma no les ha afectado y las queserías siguen recogiendo la leche como siempre, la situación puede cambiar en breve.
"Si el de la quesería vende un ochenta por ciento menos, porque los restaurantes y bares están cerrados, pues llegará un momento en el que no tienen espacio en las cámaras para guardar queso y no vendrán a por la leche", explica.
Al cierre de bares y restaurantes que compran sus quesos se une que, tanto en ciudades como en pueblos, el miedo al coronavirus hace que la gente prefiera surtirse en las grandes superficies y ya no vaya a las tiendas y mercados locales, su principal vía comercial de venta al público.

#YOHOYTRABAJO
De Ahí que los pastores y ganaderos que forman parte de esta asociación hayan emprendido una campaña con la etiqueta #yohoytrabajo", con la que visualizan que ellos, al contrario que la mayoría de la sociedad, no se quedan en casa porque las cabras y ovejas no entienden de alarmas ni decretos y necesitan salir al monte a alimentarse, ser cuidadas y ordeñadas a diario, unos cuidados sin los que podría enfermar y morir.
La asociación ha editado un pequeño vídeo, difundido en sus redes sociales, para animar a los consumidores a seguir consumiendo sus quesos.
El estado de alerta ha pillado además en primavera, cuando los rebaños producen más leche porque pueden pastar más y mejor en los campos. "Casi todos los ingresos de los ganaderos se producen ahora, no es una época que se pueda postergar", explica a Efe Olga González Casquet, una de las veterinarias que gestionan el programa de cría de esta raza.
Para seguir el control de calidad de la especie estos técnicos visitan una vez al mes los rebaños. Su visita es una de las que no recibirán durante el estado de alarma los pastores, cabreros y ganaderos.
"Los laboratorios con los que trabajamos han cerrado. Podríamos ir y, por ejemplo, seguir midiendo la cantidad de leche, pero tenemos miedo a ser un vector de contagio entre ellos, no tenemos medidas de protección. Nosotros somos jóvenes, pero ellos suelen ser mayores, son ganaderías familiares, si se ponen enfermos no habrá nadie para cuidar de los animales", explica.

EL IMPACTO DEL CORONAVIRUS
El caso de estos pastores podría trasladarse a muchas otros productores locales del sector primario.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) establece que unas 25.000 explotaciones se están viendo ya afectadas por la caída de ventas.
Greenpeace España ha pedido que en este tiempo se garantice que el sector agrícola, ganadero y pesquero local siga funcionando como una "apuesta de futuro" y para que la crisis sanitaria no se convierta también en una crisis del mundo rural.
La organización ecologista recuerda que asegurar la supervivencia de este sector es luchar también por un mundo más sostenible.
"Las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agroalimentario, en su conjunto, son ya entre el 21 % y el 37 % de las emisiones globales totales. Esto se debe en gran medida a un modelo agroalimentario cada vez más industrializado, donde la pequeña y mediana agricultura tiene poca cabida, a pesar de que cuida de la naturaleza" y de que es el principal arma para fijar población al mundo rural, explica Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace.
Fuera de datos y perspectivas, con la sabiduría de su oficio, Pepe Millán se ocupa sin más de seguir cada día con su rutina y la de sus ovejas y cabras.
"Aunque el cuerpo no lo tengo tranquilo", comenta este hombre que ahora, cada noche, cuando vuelve al pueblo para dormir, saluda a su hija con distancia, él sin bajarse del coche y ella sin salir de la puerta de su casa, y se da cuenta de que hay razones para no tenerlo. 

Isabel Laguna

Transporte de animales

La Dirección General de Producción Agropecuaria va a proceder a la devolución temporal de los talonarios de Documentos Sanitarios de Traslado, documentos empleados por los ganaderos para realizar cualquier traslado de ganado, bien a matadero u a otros mercados, tras las gestiones realizadas por la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL). Una vez finalizado el estado de alarma en España, los ganaderos deberán cumplir con la sanción que tenían impuesta por incumplimiento en fechas de entregas u otras infracciones.

Esta organización valora la rápida actuación de esa Dirección General tras la petición realizada por nuestra Organización Profesional Agraria, que veía un absurdo que está medida se mantuviera en la situación actual que estábamos viviendo, tanto el sector como la sociedad.

Con motivo de la actual situación epidemiológica causada por el COVID-19, el pasado lunes 16 de marzo, La Dirección General de Producción Agropecuaria publicó unas aclaraciones respecto al funcionamiento de los servicios técnicos durante el periodo de vigencia del estado de alarma en España.

Entre las medidas planteadas, y en lo que se refiere a los procedimientos que gestiona esa Dirección relativos a documentos para el traslado de animales, identificación de los mismos, etc…; quedaron suspendidos los plazos que se contemplan en los mismos: entrega de documentación, comunicaciones de nacimientos, muertes, etc. Por ejemplo, las restricciones que automáticamente se establecen por el retraso en la entrega de la copia de los documentos sanitarios de traslado (autoguías) quedaron automáticamente desactivadas.

A este respecto, los ganaderos que por incumplimientos, leves o no tan leves, se les retiro los talonarios de Documentos Sanitarios de Traslado debían acudir a su Unidad Veterinaria a recoger su autoguía, y poder realizar su traslados.

A partir de hoy y gracias a las gestiones realizadas por UCCL, los ganaderos podrán recoger su talonario para hacer los movimientos necesarios, y una vez finalizado el estado de alarma, deberán seguir cumpliendo con sus restricciones.

Foros de discusión

  • Sección en construcción
Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es

Acceso usuarios registrados o Registrarse

Acceder