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» El índice de precios de los alimentos de la FAO* registró un promedio de 162,5 puntos en mayo de 2020, esto es, 3,1 puntos (un 1,9 %) menos que en abril y la media mensual más baja desde diciembre de 2018. A causa de los efectos económicos negativos que sigue teniendo la enfermedad por coronavirus (COVID-19), el índice ha mostrado una tendencia a la baja por cuatro meses consecutivos. El último descenso en mayo refleja la caída de los valores de todos los subíndices, con la excepción del relativo al azúcar, que aumentó por primera vez en tres meses.

» El índice de precios de los cereales de la FAO se situó en mayo en un promedio de 162,2 puntos, es decir, 1,6 puntos (un 1,0 %) menos que en abril y muy cerca de su nivel en el mismo mes del año pasado. Entre los principales cereales, solo los precios del arroz subieron en mayo. Los precios internacionales del arroz repuntaron un 1 %, principalmente a causa del aumento de las cotizaciones de las variedades japónica y basmati, aunque las fluctuaciones cambiarias y la demanda de Filipinas y Malasia también hicieron que las cotizaciones del arroz índica se mantuvieran firmes. En los mercados de trigo, tras la subida de abril, disminuyeron los precios de exportación, reduciéndose en cerca del 2 %, a raíz de una presión a la baja ocasionada por las expectativas de abundantes suministros a nivel mundial también en la nueva campaña en un momento en que las actividades comerciales se han desacelerado y los períodos de recolección ya han comenzado o están por comenzar en el hemisferio norte. En los mercados de cereales secundarios, siguiendo la tendencia a la baja de los últimos cuatro meses, los precios del maíz en los Estados Unidos de América volvieron a disminuir en mayo, ubicándose casi un 16 % por debajo de su nivel en el mismo período del año pasado. La débil demanda de los sectores de los piensos y los biocombustibles, en un contexto de abundantes suministros para la exportación, siguió presionando los precios internacionales del maíz.

» El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO registró en mayo un promedio de 128,1 puntos, disminuyendo en otros 3,7 puntos (un 2,8 %) y situándose en el nivel más bajo de los últimos 10 meses. El continuo descenso del índice se debe fundamentalmente a la disminución de los precios del aceite de palma, mientras que las cotizaciones de los aceites de colza y girasol aumentaron. Los valores internacionales del aceite de palma registraron el cuarto descenso mensual consecutivo en mayo, sobre todo a consecuencia de la todavía tibia demanda mundial de importaciones (ligada a la pandemia causada por el coronavirus y a la depresión de los precios de los aceites minerales) y de niveles de producción y existencias mayores de lo previsto en los principales países exportadores. Por el contrario, se fortalecieron los precios internacionales de los aceites de colza y girasol, debido a las perspectivas de que continúe la escasez de la oferta en la Unión Europea y se reduzcan los excedentes exportables en la región del Mar Negro, respectivamente.

» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se situó en un promedio de 181,8 puntos en mayo, lo que representa una disminución de 14,4 puntos (un 7,3 %) desde abril, registrando un descenso por tercer mes consecutivo que deja el valor del índice 44,3 puntos (un 19,6 %) por debajo de su nivel hace un año. Las cotizaciones de todos los productos lácteos representados en el índice disminuyeron en mayo, siendo las de la mantequilla y las del queso las que registraron descensos más acusados. Las cotizaciones de la mantequilla disminuyeron a raíz de la abundancia de suministros estacionales, especialmente en Europa, mientras que las del queso descendieron ante la presión ejercida por una menor demanda de importaciones unida a la abundancia de suministros exportables de final de temporada procedentes de Oceanía. A pesar de las abundantes disponibilidades exportables y existencias, las cotizaciones de la leche entera en polvo y de la leche desnatada en polvo descendieron solo moderadamente, gracias a que los precios bajos y la reanudación de las actividades económicas en China ocasionaron un fuerte interés en las compras.

» El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en un promedio de 168,0 puntos en mayo, esto es, 1,3 puntos (un 0,8 %) menos que en abril, registrando un descenso por quinto mes consecutivo. A este nivel, el índice se encuentra 6,3 puntos (un 3,6 %) por debajo de su valor en el mismo mes del año pasado y 44 puntos (un 20,8 %) por debajo de su nivel máximo, alcanzado en agosto de 2014. En mayo, las cotizaciones internacionales de las carnes de aves de corral y de cerdo siguieron disminuyendo como resultado de las abundantes disponibilidades exportables en los principales países productores, pese al aumento de la demanda de importaciones en Asia oriental tras la relajación de las medidas de distanciamiento social adoptadas ante la COVID-19. Los precios de la carne de ovino disminuyeron ligeramente debido a la menor demanda de importaciones en Oriente Medio, ocasionada por dificultades económicas y problemas logísticos. Por el contrario, las cotizaciones de la carne de bovino aumentaron debido a la fuerte demanda de importaciones sumada a la reducción de los suministros procedentes del Brasil y Oceanía por el inicio de las fases de reconstitución de la cabaña ganadera.

» El índice de precios del azúcar de la FAO registró en mayo un promedio de 155,6 puntos, es decir, 10,7 puntos (un 7,4 %) más que en abril. El aumento intermensual de los precios internacionales del azúcar se debe en gran medida a cosechas menores de lo previsto en algunos de los principales países, en particular la India, el segundo mayor productor de azúcar del mundo, y Tailandia, el segundo mayor exportador de azúcar del mundo. Además, la subida de los precios internacionales del petróleo también contribuyó al aumento de las cotizaciones del azúcar, ya que el encarecimiento de la energía tiende a alentar a las plantas azucareras a utilizar más suministros de caña de azúcar para producir etanol, con lo cual se reduce la disponibilidad de azúcar en el mercado mundial. Tal es el caso en particular del Brasil, el mayor exportador de azúcar del mundo.

* A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.

 

 

 


 

 

 

 

» El índice de precios de los alimentos de la FAO* registró un promedio de 165,5 puntos en abril de 2020, esto es, 5,7 puntos (un 3,4 %) menos que en marzo y el valor más bajo desde enero de 2019. El descenso de abril supone la tercera caída mensual consecutiva del valor del índice y se atribuye en gran medida a varios efectos negativos de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en los mercados internacionales de alimentos. A excepción del subíndice relativo a los cereales, que apenas disminuyó, todos los demás subíndices que componen el índice general registraron importantes descensos intermensuales en abril, en particular el subíndice relativo al azúcar.

» El índice de precios de los cereales de la FAO se situó en un promedio cercano a los 164,0 puntos en abril, valor levemente inferior al de marzo, pero aun así casi 4,0 puntos (un 2,4 %) por encima de su valor en abril de 2019. Entre los principales cereales, los precios internacionales del trigo y el arroz subieron notablemente en abril, pero el valor general del índice de precios de los cereales de la FAO se mantuvo cerca del nivel alcanzado el mes anterior debido a un acusado descenso de las cotizaciones del maíz. En promedio, los precios del trigo subieron un 2,5 % en el último mes como consecuencia de la fuerte demanda internacional ante noticias de un rápido agotamiento del cupo de exportación de la Federación de Rusia, que se aplicó a finales de marzo y no se prevé que pueda ajustarse hasta el final de la presente campaña de comercialización el 30 de junio. La imposición de restricciones provisionales a la exportación y las dificultades logísticas de algunos proveedores favorecieron un incremento mensual del 7,2 % en los precios internacionales del arroz, aunque estos aumentos fueron limitados por el relajamiento y la eventual derogación de restricciones a la exportación, en particular en Viet Nam, hacia finales de mes. Por el contrario, los precios internacionales del maíz descendieron por tercer mes consecutivo, haciendo retroceder el valor general del índice relativo a los cereales secundarios en un 10 % respecto del mes anterior. En un contexto de menor demanda de piensos y combustibles a base de etanol, las abundantes disponibilidades para la exportación, complementadas con las cosechas recién recogidas en América del Sur, siguieron ejerciendo una fuerte presión a la baja sobre los precios del maíz.

» El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO registró un promedio de 131,8 puntos en abril, lo que supuso una pérdida de 7,2 puntos (un 5,2 %) con respecto al mes anterior y su valor más bajo desde agosto de 2019. La tercera disminución mensual consecutiva del índice se debió principalmente a la caída de los valores de los aceites de palma, soja y colza, mientras que los precios del aceite de girasol se fortalecieron. El descenso constante de los precios del aceite de palma obedeció al desplome de las cotizaciones internacionales del petróleo crudo y a la atonía de la demanda mundial de aceite de palma tanto en el sector alimentario como en el energético a raíz de la pandemia de la COVID-19. Una producción de aceite de palma en Malasia superior a la prevista contribuyó a la presión a la baja sobre los precios. El debilitamiento de la demanda también hizo retroceder los precios de los aceites de soja y colza, mientras que los valores del aceite de soja también se vieron afectados por una molienda superior a lo previsto en los Estados Unidos de América. Por el contrario, los precios internacionales del aceite de girasol repuntaron en abril, sustentados por la firme demanda de importaciones derivada de la preocupación por la creciente escasez de suministros para la exportación.

» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró un promedio de 196,2 puntos en abril, lo que representa un descenso de 7,3 puntos (un 3,6 %) desde marzo, disminuyendo por segundo mes consecutivo y ubicándose ahora 18,8 puntos (un 8,8 %) por debajo del valor registrado en el mismo mes del año pasado. Las cotizaciones de la mantequilla, la leche desnatada en polvo y la leche entera en polvo registraron una caída de más del 10 % en abril, debido al aumento de las disponibilidades exportables y a la acumulación de reservas en un contexto de escasa demanda de importaciones. Dado que la producción de leche en el hemisferio norte suele subir en esta época del año, la disminución de las ventas en los restaurantes y la menor demanda de los fabricantes de productos alimenticios también deprimieron los precios. Por el contrario, las cotizaciones del queso repuntaron moderadamente a causa de los limitados suministros al contado procedentes de Oceanía, donde la producción experimenta una reducción estacional.

» El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en un promedio de 168,8 puntos en abril, esto es, 4,7 puntos (un 2,7 %) menos que en marzo, disminuyendo por cuarto mes consecutivo. En abril, las cotizaciones internacionales de todos los tipos de carne representados en el índice registraron una caída, ya que la recuperación parcial de la demanda de importaciones, principalmente en China, fue insuficiente para compensar el desplome de las importaciones de otros países provocado por los continuos problemas económicos relacionados con la COVID-19, las dificultades logísticas y una caída pronunciada de la demanda del sector de servicios alimentarios a raíz del confinamiento. Pese a la reducción en los niveles de elaboración de carne a medida que aumentaba la escasez de mano de obra, el brusco descenso de las ventas en los restaurantes dio lugar a que aumentaran las existencias y las disponibilidades exportables, lo que también deprimió las cotizaciones de la carne.

» El índice de precios del azúcar de la FAO registró un promedio de 144,9 puntos en abril, es decir, 24,7 puntos (un 14,6 %) menos que en marzo, lo que representa la segunda disminución mensual consecutiva. Este último descenso se debió principalmente al derrumbamiento de los precios internacionales del petróleo crudo. La caída de los precios de la energía supone que las plantas azucareras emplean más caña de azúcar para la producción de azúcar que para la de etanol (un sustituto de la gasolina), por lo que aumentan las disponibilidades de azúcar para la exportación. Además, la contracción de la demanda de azúcar derivada de las medidas de confinamiento impuestas en numerosos países para contener la propagación de la COVID-19 provocó una presión a la baja adicional sobre los precios mundiales del azúcar.

 

* A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.

 

 


 

Fecha de publicación: 02/04/2020

» El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en marzo de 2020 en un promedio de 172,2 puntos, es decir, 7,8 puntos (un 4,3 %) menos que en febrero, aunque todavía 4,6 puntos (un 2,7 %) más que en marzo de 2019. La brusca disminución de marzo constituyó la segunda caída intermensual del valor del índice y obedeció principalmente a contracciones de la demanda causadas por la pandemia de la COVID-19. Si bien el último descenso de los precios fue más pronunciado en el caso de los aceites vegetales y el azúcar, los valores de los demás subíndices también se redujeron en marzo.

» El índice de precios de los cereales de la FAO registró un promedio de 164,6 puntos en marzo, esto es, 3,2 puntos (un 1,9 %) menos que en febrero, aproximándose al nivel de marzo de 2019, debido a la caída de los precios de exportación de todos los cereales principales, con excepción del arroz, por segundo mes consecutivo. Los precios del trigo registraron en marzo un promedio menor al de febrero, a pesar de las preocupaciones acerca de la COVID-19, que impulsaron la actividad comercial, en especial en los países de África del Norte, y de la imposición por la Federación de Rusia de algunas restricciones, si bien reducidas, a la exportación. Los abundantes suministros mundiales, sumados a unas perspectivas en general favorables para las cosechas, mantuvieron a los precios internacionales del trigo sometidos a una presión a la baja. Del mismo modo, en los mercados de cereales secundarios, los precios internacionales del maíz registraron un nuevo descenso en marzo, presionados no solo por la abundancia de suministros sino también por una demanda mucho menor, en particular del sector de los biocombustibles, como resultado del desplome de los precios del petróleo crudo. Por el contrario, los precios internacionales del arroz mantuvieron su tendencia ascendente por tercer mes consecutivo y alcanzaron su nivel más elevado desde junio de 2018, pues las cotizaciones del arroz índica se vieron impulsadas por el acaparamiento derivado de las preocupaciones sobre la pandemia de la COVID-19 y las noticias de que Viet Nam paralizaría temporalmente los nuevos contratos de exportación a fin de examinar la situación del suministro interno y su política de exportación.

» El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO registró un promedio de 139,1 puntos en marzo, esto es, 19,0 puntos (un 12,0 %) menos que el mes pasado y su nivel más bajo desde octubre de 2019. El descenso continuado en marzo se debió principalmente a nuevas caídas de los precios del aceite de palma —por segundo mes consecutivo— provocadas sobre todo por el desplome de los precios de los aceites minerales crudos y por las incertidumbres cada vez mayores acerca de las repercusiones de la pandemia de la COVID-19 en la demanda mundial. Otros aceites siguieron la tendencia descendente del aceite de palma. Los precios de los aceites de soja y colza también se vieron afectados por una molienda mayor de lo previsto en los Estados Unidos de América y por la reducción de la demanda de biodiésel en la Unión Europea, respectivamente.

» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se ubicó en un promedio de 203,5 puntos en marzo, es decir, 6,4 puntos (un 3,0 %) menos que en febrero, disminuyendo por primera vez tras cuatro meses de aumentos continuos. En este nivel, el índice se sitúa asimismo ligeramente por debajo del valor registrado en el mismo período del año pasado. En marzo, se debilitaron los mercados de las leches en polvo en general, siendo los precios de la leche desnatada en polvo los que más disminuyeron, seguidos por los de la leche entera en polvo, los del queso y los de la mantequilla. La demanda mundial de importaciones de leche entera en polvo y leche desnatada en polvo se redujo notablemente, en gran medida a causa de perturbaciones en las cadenas de suministro de productos lácteos por la imposición de medidas de contención para frenar la propagación de la COVID-19. A pesar de la escasez estacional de disponibilidades exportables en Oceanía, las cotizaciones de la mantequilla y los quesos también perdieron fuerza en marzo, aunque de manera moderada, debido a la débil demanda de importación de suministros al contado.

» El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en marzo en un promedio de 176,0 puntos, lo que representa un descenso de 1,0 puntos (un 0,6 %) desde febrero, disminuyendo por tercer mes consecutivo, aunque aun así se encuentra 11,6 puntos (un 7,0 %) por encima del nivel registrado en el mismo mes del año pasado. En marzo, las cotizaciones internacionales de las carnes de ovino y bovino siguieron bajando como resultado de la abundancia de disponibilidades exportables, especialmente en Oceanía, pues los productores descargaron las existencias de ganado antes de lo previsto, al tiempo que disminuyeron las importaciones en vista de las dificultades logísticas para trasladar productos al extranjero. Por el contrario, las cotizaciones de la carne de cerdo subieron como consecuencia de la escasez general en los mercados debido al aumento repentino de la demanda interna y externa, sumado a problemas logísticos y restricciones a la circulación de los trabajadores que afectaron a la elaboración de carne. Las cotizaciones de la carne de aves de corral se mantuvieron bastante estables, puesto que los suministros fueron suficientes para satisfacer la demanda actual de importaciones, aunque las exportaciones comenzaron a mostrar señales de desaceleración.

» El índice de precios del azúcar de la FAO registró un promedio de 169,6 puntos en marzo, esto es, 40,1 puntos (un 19,1 %) menos que en febrero. La significativa caída mensual de los precios internacionales del azúcar se debió principalmente a los efectos colaterales de la COVID-19, dado que las medidas de confinamiento impuestas por varios países se tradujeron en una reducción de la demanda para el consumo fuera de los hogares. Además, el acusado descenso de los precios del petróleo crudo ejerció una presión adicional a la baja en los mercados de azúcar, ya que la bajada de los precios de la energía tiende a impulsar la producción de azúcar en lugar de etanol. Tal es el caso en particular del Brasil, el mayor exportador de azúcar del mundo.

* A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.

 

 

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La asociación de agricultores europeos COPA-COGECA ha pedido a la Comisión Europea "ayuda urgente" para los productores de ganado vacuno, ovino y caprino, muy afectados por el impacto del coronorivus.

Los productores han dirigido distintas cartas a la Comisión Europea en las que piden "la puesta en marcha de medidas específicas", financiadas al margen del presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC)", según un comunicado.

El secretario general de la organización, Pekka Pesonen, indicó que los productores se sienten "decepcionados" por el hecho de que no se haya adoptado ninguna decisión en apoyo del sector en una reunión técnica celebrada esta semana en Bruselas.

"En estos tiempos (...) el sector agrario está garantizando la seguridad alimentaria a todos los ciudadanos europeos. A la vez está haciendo frente a unas circunstancias sin precedentes" causadas por factores externos, subrayó.

Aunque los agricultores y ganaderos reconocen "los esfuerzos de la UE y los estados para garantizar el funcionamiento del mercado interno", reiteran la necesidad de más acciones, "especialmente enfocadas al sector ganadero, incluidas medidas excepcionales, financiadas fuera del presupuesto de la PAC", dijo Pessonen.

La organización basa sus reivindicaciones en datos aportados por sus miembros.

En particular, entre los productores de productos lácteos hay un sentimiento "muy negativo" por la caída de los precios "en una época del año que representa la temporada alta" y entre otras medidas se pide la activación del almacenamiento privado para los lácteos.

También lamentan el impacto que la crisis está teniendo sobre el consumo de carne de vacuno, por la pérdida de puntos de venta y la caída de la demanda y que pese a la situación, continúen las importaciones procedentes de los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay).

Según COPA COGECA, esas importaciones deberían ser revisadas dadas las "circunstancias excepcionales" y se debería "examinar la activación de las medidas de mercado".

Por último, alertan del impacto sobre el sector del ganado ovino y caprino por la bajada de los precios y piden a Bruselas que examine la activación del almacenamiento privado para la carne y considere activar medidas excepcionales.

 

 

Fecha de publicación: 05/03/2020

» El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en febrero de 2020 en un promedio de 180,5 puntos, es decir, 1,9 puntos (un 1,0 %) menos que en enero, pero todavía 13,5 puntos (un 8,1 %) más que en febrero de 2019. El descenso constituyó la primera disminución intermensual en el valor del índice tras cuatro meses consecutivos de aumento. Ello se debió a una brusca caída de los precios de exportación de los aceites vegetales y, en menor medida, de los de la carne y los cereales, lo que contrarrestó con creces la continua subida de los precios de los productos lácteos y el azúcar.

» El índice de precios de los cereales de la FAO registró en febrero un promedio de 167,8 puntos, o sea, 1,5 puntos (un 0,9 %) menos que en enero. En febrero disminuyeron los precios internacionales de todos los cereales principales, con excepción del arroz. Los precios del trigo descendieron en general, en parte debido a que los mercados siguen estando bien abastecidos, mientras que los efectos negativos en la demanda provocados por la propagación del coronavirus (COVID-19) también contribuyeron al descenso de los precios. Los precios del maíz también retrocedieron, influenciados por las expectativas de una menor demanda del sector de los piensos a causa del deterioro general de las perspectivas económicas. Por el contrario, los precios internacionales del arroz aumentaron por segundo mes consecutivo, sustentados por la escasez de disponibilidades exportables en las Américas y en Viet Nam y la fuerte demanda de los compradores del Lejano Oriente y el África oriental.

» El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró un promedio de 209,8 puntos en febrero, esto es, un alza de 9,2 puntos (un 4,6 %) desde enero, lo que representa el cuarto mes consecutivo de aumentos y sitúa el índice 17,4 puntos (un 9,0 %) por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado. En febrero, las cotizaciones de los quesos sufrieron un brusco aumento de hasta 20 puntos (un 10,6 %), debido a la mayor escasez de suministros para la exportación en Nueva Zelandia y al descenso estacional de la producción lechera, que se vio aún más acentuado por la reducción de las disponibilidades exportables en Australia a causa de una producción lechera inferior a la media en la campaña 2019/20. Por el contrario, las cotizaciones de la leche descremada en polvo y la leche entera en polvo bajaron debido a una desaceleración de las compras por parte de China —el mayor importador de leche en polvo del mundo— en vista de las demoras en la manipulación de la carga en los puertos, que se vio afectada por la propagación del coronavirus.

» El índice de precios de la carne de la FAO* se situó en un promedio de 178,6 puntos en febrero, es decir, 3,7 puntos (un 2,0 %) menos que en enero, lo que representa la segunda disminución mensual tras 11 meses de aumentos moderados. En este nivel, el valor del índice se ubicó 15,9 puntos (un 9,8 %) por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado. En febrero, los precios internacionales de la carne de ovino fueron los que más disminuyeron, seguidos por los de la carne de bovino, principalmente debido a la reducción de las importaciones por parte de China, como resultado de las demoras en la manipulación de la carga en los puertos, lo cual condujo a su vez a la acumulación de existencias en los principales países exportadores. El sacrificio de animales provocado por la sequía en Nueva Zelandia también deprimió las cotizaciones internacionales de la carne de ovino. La demanda actual de importaciones de carne de cerdo disminuyó respecto de los máximos anteriores, pero una cierta escasez de la oferta en Europa empujó los precios ligeramente al alza. Los precios de la carne de aves de corral sufrieron una leve presión a la baja a causa de la reducción de las compras en Asia.

 

 

 

La Comisión Europea (CE) ha incluido el "Queso castellano" como Indicación Geográfica Protegida (IGP) en el Registro comunitario, según se recoge este martes en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE). 

La petición para registrar este producto como una IGP fue anunciada el pasado octubre en el DOUE, cuando especificaron que el "Queso castellano" estaba elaborado con leche de oveja de explotaciones ubicadas en Castilla y León. 

Asimismo, la resolución del DOUE de 2019 informaba de que se trata de un queso de forma cilíndrica, un peso máximo de 3,8 kilos y que suele presentarse entero, en porciones, loncheados y rallado.

El texto definía otras características del producto, porcentajes de grasa, proteína, olor o sensación olfato-gustativa y textura.

La solicitud de protección del "Queso Castellano" como IGP se fundamentaba en la tradición, el carácter específico y su reputación. 

El reglamento anunciado este martes entrará en vigor "a los veinte días de su publicación" en el DOUE, han anunciado.

Un foco de peste de los pequeños rumiantes a escasos kilómetros de España. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) ha notificado un caso de la peste de los pequeños rumiantes en la localidad de Daidat, dentro de la prefectura de Tánger, al norte del país. Esta enfermedad, que no ha sido localizada nunca en España, afectó a un rebaño caprino de 140 ejemplares, de los que 92 padecieron la enfermedad y 68 murieron a causa del virus. El diagnóstico clínico la presencia de la patología se confirmó con pruebas de diagnóstico de laboratorio avanzadas (virología, microscopia electrónica, biología molecular e inmunología), además de necropsia de los animales.

En este sentido, las autoridades veterinarias marroquíes informan de que el 17 de enero de 2020 se inició una campaña nacional de vacunación contra la peste de pequeños rumiantes y la viruela ovina y caprina. Con fecha de 7 de febrero de 2020, un total de 4,6 millones de ovejas y cabras habían sido vacunadas contra la peste de pequeños rumiantes. Esta campaña continúa a nivel nacional.

Además, en el caso de este foco se implementaron una serie de medidas: vigilancia fuera de la zona de contención o de protección; vigilancia dentro de la zona de contención o zona de protección; cuarentena; eliminación oficial de canales, subproductos y desechos de origen animal; desinfección; vacunación autorizada (si existe vacuna; ningún tratamiento de los animales afectados.

La Plataforma de la Comisión Europea sobre la presencia del lobo en la provincia de Ávila sugiere "mejorar" los criterios de control poblacional, así como las condiciones de trabajo de los ganaderos, "respetando las normas nacionales e internacionales".

Se trata de dos de las conclusiones de esta plataforma, financiada por la Comisión Europea, dados a conocer a los periodistas por la coordinadora de este proyecto, Valeria Salvatore, antes de la reunión mantenida este jueves en Ávila por los sectores implicados.

Entre ellos se encontraba el director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, quien ha recordado que el problema del lobo es "histórico" y sucede "en Castilla y León y en Europa".

En este contexto, ha señalado que esta plataforma "auspiciada" por la Dirección General de Conservación de la Naturaleza de la Unión Europea, pretende "sentar" a ganaderos, ecologistas y administración, para "tratar de buscar soluciones" que a su juicio "no son fáciles".

Tanto Arranz como Salvatore se han referido a la singularidad de la provincia de Ávila, cuyos ganaderos sufren la mitad de los ataques del lobo en toda Castilla y León, lo que el año pasado supuso en torno a 900.000 euros en compensaciones.

Consciente de que la situación es "particularmente delicada" entre los ganaderos abulenses, la coordinadora de este proyecto ha señalado que una de las propuestas que se realiza consiste en "mejorar los criterios de aplicación del control poblacional".

"No es una medida que se ha excluido. Se quiere mantener, pero quizá aplicada de una forma que sea aceptable para todos", ha argumentado Valeria Salvatore, sin ofrecer más detalles en esta dirección.

Por su parte, José Ángel Arranz ha explicado que los controles planteados en la actualidad "están reglados en la Directiva Hábitat, trasladados al ordenamiento jurídico español y en ese marco de excepciones están todas las autorizaciones que son legales y acordes con el marco" en el que se mueve la Junta.

Al respecto, ha reconocido que "para algunos" la Administración autonómica se quedará "corta en los controles porque los daños continúan", pero desde la Junta se sigue "con unos parámetros estrictos para seguir haciendo controles si hay daños".

Valeria Salvatore se ha mostrado consciente de que "la situación no se soluciona en el sentido de que el lobo no va a desaparecer y los ataques, quizá, nunca van a ser bajados a cero".

"Lo que sí se puede hacer", ha dicho, "es mejorar las condiciones de trabajo de los ganaderos, respetando las normas nacionales e internacionales, dándoles un soporte concreto a los ganaderos" tanto "socioeconómico" como "técnico".

En este contexto, ha admitido la existencia de "una situación crítica a nivel general en Europa", que a su juicio tiene que afrontar la ganadería extensiva, al "no haber recibido el apoyo suficiente y necesario para poder seguir de una forma florida en las últimas décadas".

A esta situación general, se suma la presencia del lobo como un problema más que deben afrontar los ganaderos en esta zona de Castilla y León, si bien ha dicho que "hay medios que se pueden aplicar, tanto aquí como en otros lugares de Europa, que pueden mejorar la situación, hacerla menos complicada", ha apostillado. 

 

 

La peste de los pequeños rumiantes (PPR) es una enfermedad contagiosa aguda causada por un morbilivirus de la familia ‘Paramyxoviridae’, que afecta a los pequeños rumiantes, especialmente a las cabras, que son muy susceptibles y, ocasionalmente, a otras especies de ungulados salvajes.

Para la transmisión de la enfermedad se requiere un estrecho contacto entre los animales infectados y los susceptibles. El virus se puede encontrar en las secreciones nasales y oculares, en expectoraciones y en todas las secreciones y excreciones de los animales enfermos o en periodo de incubación.

La peste de los pequeños rumiantes se ha descrito de forma endémica en Oriente Medio (Península Arábiga, Turquía, Irán e Irak), el sur de Asia (India, Nepal y Bangladesh) y África, donde a excepción de Egipto, la enfermedad se encontraba acantonada en los países al sur del Sahara, hasta que en julio de 2008 Marruecos notificó oficialmente a la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) la aparición de la enfermedad en su territorio, dispersándose rápidamente después por todo el país.

“La aparición de esta enfermedad en Marruecos resulta especialmente peligrosa ya que clínicamente puede enmascararse con otras enfermedades existentes en el país, como la lengua azul, corriendo el riesgo de que se haga enzoótica en la región y diseminarse a los países vecinos”, señala el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Por esa razón, el organismo ministerial ha decidido actualizar su ‘Manual práctico de operaciones en la lucha contra la peste de los pequeños rumiantes’.

Posteriormente, en julio de 2015, Marruecos declaró el primer foco de peste de los pequeños rumiantes desde el año 2009, en la región Nord Ouest, en una explotación con un censo de 11.000 ovinos, de los que se afectaron 40. Como respuesta al foco se llevó a cabo la vacunación del ganado ovino en esa región. Además, la peste de los pequeños rumiantes es actualmente endémica en Turquía y supone, junto con Marruecos, el mayor riesgo de entrada de la enfermedad en Europa. La principal vía de entrada en Europa desde Turquía podría ser por la transmisión a través de los animales salvajes.

En España nunca se han declarado focos de peste de los pequeños rumiantes, aunque dado el riesgo que supone la presencia de la enfermedad en Marruecos, se ha publicado el citado manual.

En este documento del Ministerio de Agricultura se establecen las cuestiones prácticas de la enfermedad relativas en diversas circunstancias, como es la sospecha de su presencia en una explotación, su confirmación, los métodos de sacrificio y eliminación, y la limpieza y desinfección.

Documento completo: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/manualpracticopprnov2019_tcm30-111348.pdf 

La Dieta Mediterránea, declarada como la dieta más sostenible por Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), tendrá una pirámide infantil que ya está siendo validada por 1.000 niñas y niños, que cuenta con respaldo científico y que incluye queso manchego y pistacho.
Así lo ha destacado el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural y presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, Francisco Martínez Arroyo, que ha presidido esta tarde la reunión del Patronato de la Fundación en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la que se han analizado las actuaciones realizadas durante este año 2019 y se han puesto sobre la mesa las iniciativas a desarrollar para 2020, ha informado la Junta en una nota.
Entre ellas, se encuentra esta pirámide infantil, en la que quedan incorporados tanto el queso de tipo manchego como los pistachos y que se va a presentar en el XIII Congreso Internacional sobre Dieta Mediterránea que se celebrará los días 22 y 23 de abril del año que viene en el seno de la feria Alimentaria de Barcelona.
En este sentido, Martínez Arroyo ha subrayado que es muy importante que estos dos productos estén incluidos en esta pirámide porque son muy característicos de Castilla-La Mancha y también de la propia dieta.
De esta manera, ha recalcado que, en el caso del pistacho, "estamos hablando de un fruto seco que forma parte de la Dieta Mediterránea en sí misma desde que existe población en la Península Ibérica", mientras que en el del queso manchego, "se elabora a partir de una raza autóctona que está presente en la cuenca del Mediterráneo, como es la oveja manchega, a partir de la cual se elabora el mejor queso del mundo y para nosotros es muy importante que la Fundación Dieta mediterránea lo reconozca".
Asimismo ha anunciado que en ese mismo congreso internacional que se celebrará en Barcelona en abril del año que viene, también se procederá a la revisión de la pirámide de adultos.
Además, del encuentro de hoy ha destacado la continuidad en la certificación de restaurantes avalados por la Dieta Mediterránea, siendo ya 670 los restaurantes en toda España, y ha avanzado que, de aquí a los próximos dos años se espera poder llegar a 1.200. 

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