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Christian de la Fe, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Murcia, participó este lunes, día 18 de noviembre, en la jornada organizada por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar con motivo del ‘Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos’. Aunque subrayó el importante descenso en el uso de antimicrobianos en la ganadería española, De la Fe también incidió en la importancia de la bioseguridad, según publica Animal’s Health.

“Tenemos un trabajo enorme que hacer en bioseguridad”, señaló el profesor de la Universidad de Murcia resaltando, sin embargo, los grandes esfuerzos en tecnificación que han realizado las ganaderías españolas, las cuales, según el catedrático, han hecho un trabajo “muy importante” en este aspecto, sobre todo en algunos sectores ganaderos.

“La bioseguridad tiene mucho que ver con la sanidad de los animales”, subrayó el catedrático, ya que los animales más sanos necesitarán menos antibióticos. Por ello ha señalado que se debe continuar mejorando la bioseguridad de las ganaderías, con el fin de mejorar la sanidad de los animales. Además, De la Fe señaló que el sector ganadero español se encuentra “concienciado” con la reducción de antimicrobianos en animales.

La Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) impulsa el ‘Programa de formación continua 2019 para técnicos que desarrollan sus actividades en el Medio Rural’. Este programa engloba los cursos de la Secretaría General de Agricultura y Alimentación del MAPA. Su objetivo es que dicha formación sea uno de los instrumentos de modernización y cambio del medio rural. Entre esos cursos, se encuentra el organizado por la Subdirección de Sanidad e Higiene animal y Trazabilidad denominado ‘Jornada sobre higiene y bioseguridad en las explotaciones ganaderas’.

El objetivo de la jornada es fortalecer la formación en los principios de higiene y bioseguridad aplicados a la explotación ganadera que tengan una repercusión positiva en la reducción del uso de antibióticos en la explotación, en la prevención y difusión de enfermedades infecciosas e infectocontagiosas y en la seguridad alimentaria.

A través de esta jornada se pretende ayudar a los técnicos de las distintas administraciones implicados en el control oficial o en la implementación de la normativa sobre higiene y bioseguridad de la producción primaria ganadera, así como a los profesionales del sector.

La jornada se va a celebrar el día 25 de noviembre, de 9.00 a 14.30 horas, en el Salón de Actos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), situado en el Paseo Infanta Isabel 1, en la ciudad de Madrid.

La inscripción es libre para todas las personas que quieran asistir.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha actualizado su ‘Guía de actuación en explotaciones en caso de sospecha de fiebre aftosa’, en el que se recogen algunos aspectos como las observaciones clínicas que provocan que una explotación sea sospechosa de tener la enfermedad o las medidas de bioseguridad que, desde el propio Ministerio se consideran fundamentales para evitar la propagación de la enfermedad.

 Observaciones clínicas en animales susceptibles

- Fiebre, con desarrollo de vesículas en espacios interdigitales, rodetes coronarios, piel de carpos y tarsos, boca (encías, lengua, rodete dentario y demás zonas con mucosa oral), labios, hocico y mamas.

- Fiebre, con aparición de lesiones ulcerativas en espacios interdigitales, rodetes coronarios, piel de carpos y tarsos, boca (encías, lengua y demás mucosa oral), labios, hocico y mamas (pezones).

- Cojeras, ptialismo, sialorrea, dificultad en la masticación y deglución, rechinar de dientes.

- Lesiones en la mucosa de la faringe, esófago o rumen.

- Miocarditis en animales jóvenes con muerte súbita y abortos.

 Medidas de bioseguridad

Medidas a tomar para la entrada en la explotación sospechosa:

- Dejar el vehículo fuera de la explotación (a ser posible en una zona en la que no haya habido animales susceptibles).

- Introducir en la explotación sólo el material estrictamente necesario, preferentemente desechable para ser eliminado en la propia explotación o que pueda ser limpiado y desinfectado a la salida (si no es posible, debe protegerse en bolsas con auto cierre o contenedores que permitan la desinfección).

- Establecer en una zona limpia (fuera de la explotación) un punto de desinfección que permita separar una zona limpia y una zona sucia (la zona limpia hacia el coche, la sucia hacia la explotación).

- Las personas que visiten una explotación sospechosa o afectada, sobre todo si entran en contacto con animales o sus productos, deberán cumplir un período de cuarentena antes de visitar otras explotaciones con especies sensibles que será como mínimo de 72 horas.

Restricción y control de movimientos en la explotación sospechosa:

- Prohibir la entrada y salida de animales de especies sensibles y sus productos en la explotación, los animales permanecerán a ser posible aislados del exterior. - Restringir la entrada y salida de animales de otras especies, personas y vehículos capaces de transmitir el virus de la fiebre aftosa.

- Establecer un único punto de acceso a la explotación, lo que permitirá un mejor control de las entradas y salidas que se realizarán con previo aviso y autorización de la autoridad competente.

Limpieza y desinfección. Un aspecto muy importante es la aplicación de correctas medidas de limpieza y desinfección, por lo que será necesario habilitar, en caso de no haberlos, los medios necesarios para ello, como pediluvios, vados de desinfección, equipos de desinfección en mochila para los bajos e interior de los vehículos, etc. Es prioritario que se limiten las visitas al mínimo imprescindible y en caso de ser necesarias, se aplicarán medidas de limpieza y desinfección a todo lo tenga que entrar y salir de la explotación y pueda suponer riesgo de diseminación del virus: vehículos, veterinarios, ganadero, productos. Un aspecto muy importante que debemos recordar es que una correcta limpieza (eliminación de la suciedad visible) acaba con más del 99% de los agentes patógenos, es un requisito imprescindible para que la desinfección sea efectiva. Por ello, deberemos poner una gran atención en que la limpieza sea adecuada antes de proceder a la desinfección.

Para la correcta desinfección de superficies en importante elegir un desinfectante que sea efectivo para el agente patógeno concreto, así como que la concentración y tiempo de contacto sea el adecuado. El virus de la fiebre aftosa es un virus que carece de envuelta lipídica, por lo que es relativamente resistente a desinfectantes lipofílicos como los detergentes. Tampoco son sensibles a los bactericidas clásicos como compuestos de amonio cuaternario o fenólicos. Resulta muy sensible a los ácidos, álcalis y calor, pero es capaz de sobrevivir durante largos periodos en condiciones de pH neutro y bajas temperaturas. Su elevada inestabilidad a pH inferior a 6 o superior a 9 resulta esencial para la elección del tipo de desinfectante.

El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura ha autorizado este martes la convocatoria de ayudas a la mejora en bioseguridad de las explotaciones ganaderas extensivas de las especies bovina y/o caprina para el año 2019, por un importe de 4 millones de euros cofinanciados en un 75% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader).

“La sanidad animal es un pilar básico sobre el que se asienta la competitividad de las explotaciones ganaderas de Extremadura, siendo fundamental para el desarrollo económico de las mismas y con un impacto positivo y directo en el crecimiento y consolidación del medio rural”, destaca la administración autonómica extremeña.

De acuerdo con la orden de convocatoria, serán objeto de ayudas aquellas inversiones productivas que contribuyan a adaptar el manejo de la explotación ganadera con el fin de posibilitar la coexistencia entre las explotaciones ganaderas extensivas de bovino y caprino con la fauna silvestre, especialmente las especies cinegéticas de caza mayor en el ecosistema de la dehesa.

Podrán acceder a estas ayudas las personas titulares de explotaciones ganaderas que se comprometan a ejercer la actividad ganadera durante un periodo mínimo de cinco años desde la certificación de realización de inversiones, así como al cumplimiento de diversos compromisos y obligaciones contemplados en la convocatoria.

La ayuda tendrá la forma de subvención de capital y será equivalente al 50% de la inversión, con un límite de 30.000 euros por explotación. Entre los requisitos que deberán formalizar quienes soliciten estas ayudas se encuentra el cumplimiento de los programas nacionales de erradicación de enfermedades de los animales o presentar un programa de bioseguridad de la explotación ganadera, suscrito por el veterinario de la explotación, con un compromiso expreso de ejecución.

De acuerdo con la orden de convocatoria, se considerará subvencionable la adquisición de bienes de equipo, entre los que se mencionan los comederos específicos para ganado y los bebederos específicos fijos o portátiles, incluidos los dosificadores para higienizar el agua, así como la adquisición de maquinaria de limpieza y desinfección con agua caliente o fría y depósito para desinfectante.

También serán subvencionables los gastos en instalaciones como los cerramientos que delimiten áreas para la alimentación suplementaria y/o manejo de los animales; mejora de infraestructuras en comederos, bebederos y charcas; instalaciones de adaptación y construcción de nuevas charcas ganaderas; instalaciones y conducciones de agua, y pozos de sondeo.

En este apartado se incluyen también las inversiones en preparación y adaptación del terreno para cultivos preventivos de mejora de hábitat.

El plazo máximo para la ejecución de las inversiones será de 8 meses para todo tipo de inversiones, a contar desde el día siguiente al de la notificación de la resolución de la concesión.

 

  • maria mtnez valladares CSIC LEON

La investigadora del Instituto de Ganadería de Montaña de León, María Martínez Valladares, reflexionó este viernes, en el marco de las Jornadas Profesionales de Salamaq 2019, sobre los tratamientos antiparasitarios en el ganado ovino y sus principales peligros.

La experta detalló que la eficacia de los mismos conlleva la utilización de distintas familias de fármacos para tratar los parásitos del ganado y es ahí donde en ocasiones se producen problemas “porque estos fármacos no están haciendo el efecto deseado pues los parásitos son resistentes”. Así sucede con la llamada resistencia antihelmíntica derivada de la administración masiva de medicinas sin un diagnóstico definido, explicó. Esta situación, que también puede venir dada por la importación de animales, exige redoblar los esfuerzos para combatir una enfermedad ante la que, hoy por hoy, todavía no se dispone de una gran variedad de tratamientos.

Advierte la experta que los ganaderos han de ser conscientes de que determinadas enfermedades necesitan tratamientos anuales y, en algunos casos, incluso dos veces al año. Por el contrario, lamentó, “se están realizando tratamientos de forma masiva antes de realizar un diagnóstico correcto”. Sucede lo mismo con la correcta aplicación de las dosis de medicamentos, que depende de un pesaje adecuado del animal “y que no siempre se realiza, en cuyo caso estaremos tirando el dinero y desperdiciamos el tiempo”.

A juicio de Martínez Valladares la clave de un correcto tratamiento también reside en afinar las dianas terapéuticas para abordar las enfermedades de estos rumiantes, principalmente del ganado ovino que se encuentra pastando en el campo.

ocupación granjasLos Agentes Rurales ultiman un protocolo con los Mossos d'Esquadra para poder levantar actas por infracción administrativa a la Ley de Bienestar Animal en los casos de ocupaciones de explotaciones ganaderas por parte de animalistas, en que se podrían imponer sanciones de entre 6.000 y 100.000 euros.

Según han informado a Efe fuentes del gobierno catalán, las consellerías de Interior y Agricultura ultiman un protocolo, que prevén tener a punto en septiembre, para abordar de forma coordinada la problemática de las ocupaciones de grupos de animalistas en explotaciones ganaderas para protestar por las condiciones de los animales, tras acumularse en los últimos meses media docena de casos.

En concreto, según las fuentes, el protocolo prevé que haya una actuación coordinada con los Mossos y los Agentes Rurales, de forma que estos últimos puedan acudir en caso de denuncia por ocupación para levantar acta administrativa por infracción de la Ley de Bienestar Animal, de forma paralela a la vía penal abierta por los Mossos d'Esquadra.

Además, Agricultura también está estudiando una modificación de la Ley de Bienestar Animal para blindar el actual régimen sancionador por infracciones como la ocupación de las explotaciones ganaderas, que fija sanciones de entre 6.000 hasta 100.000 euros.

En los últimos meses se han detectado media docena de ocupaciones en explotaciones ganaderas y en mataderos por parte de activistas animalistas que están en contra de la producción animal actual.

Según Agricultura, este tipo de protestas comportan un riesgo grave para la bioseguridad de las explotaciones y la transmisión de enfermedades, así como para el bienestar de los animales, ya que representan un factor de estrés muy elevado.

Además, suponen un incumplimiento de las condiciones de bioseguridad establecidas en la norma vigente, lo que podría acarrear una multa por vía administrativa.

Para evitar la ocupación de este tipo de explotaciones, la consellería de Agricultura ha editado un díptico en que recomienda disponer de una valla en el perímetro de toda la granja, cerrar en todo momento los accesos al lugar, aunque haya personal trabajando dentro, y únicamente abrir cuando sea estrictamente necesario para la entrada o salida de camiones o personas.

Si se detecta la entrada de personal ajeno a la explotación, Agricultura recomienda llamar al teléfono de emergencias 112, facilitando la ubicación exacta del lugar, el número aproximado de personas que hay en la explotación, detallando qué están haciendo y dónde, y la identificación de los vehículos.

Además, también recomienda evitar cualquier tipo de enfrentamiento o cualquier relación con los ocupantes.

Una vez los activistas estén dentro de la finca, y que los Agentes Rurales hayan levantado acta por vía administrativa, la Generalitat recomienda interponer una denuncia ante los Mossos d'Esquadra, haciendo constar si se han cargado en las redes sociales imágenes de la protesta.

Según Agricultura, en la denuncia se debe hacer constar si se ha robado algún animal. 

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) ha expresado este martes su satisfacción por el anuncio de la Generalitat de que prepara un protocolo para sancionar los casos de ocupaciones de explotaciones ganaderas por parte de animalistas.

Asaja ha hecho público un comunicado en el que expresa su agradecimiento por estas medidas a causa de los "graves perjuicios" que las ocupaciones representan para el sector ganadero, que se ve obligado a cumplir medidas para garantizar la "bioseguridad" y evitar contagios de enfermedades como la peste porcina.

Esta entidad contrapone las medidas que el sector ganadero debe cumplir "obligatoriamente", mientras los "animalistas pueden entrar a tocar el ganado y estresarlo", vulnerando sus derechos y el bienestar animal.

La presidenta de Asaja, Rosa Pruna, ha considerado que "ya era hora de adoptar estas medidas y sanciones y llevar ante los tribunales estas actuaciones".

Los Agentes Rurales ultiman un protocolo con los Mossos d'Esquadra para poder levantar actas por infracción administrativa a la Ley de Bienestar Animal en los casos de ocupaciones de explotaciones ganaderas por parte de animalistas, en que se podrían imponer sanciones de entre 6.000 y 100.000 euros.

Según han informado a Efe fuentes del gobierno catalán, las consellerías de Interior y Agricultura ultiman un protocolo, que prevén tener a punto en septiembre, para abordar de forma coordinada la problemática de las ocupaciones de grupos de animalistas en explotaciones ganaderas para protestar por las condiciones de los animales, tras acumularse en los últimos meses media docena de casos

colegio de veterinarios de badajoz

 

El Museo Veterinario de Badajoz (MUVET) incorporará a partir del próximo otoño un espacio destinado a todo lo relacionado con la parasitología, donde entre otros se podrán conocer algunos de los parásitos más conocidos.
El presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz, José Marín, ha explicado a Efe que en este espacio podrán verse parásitos que inciden en los animales, pero también en el ser humano, conservados en alcohol o formol.
Uno de los apartados principales será el dedicado al gusano de la triquina, con diversos triquinoscopios de proyección, desde los más antiguos a las técnicas modernas, o con una maqueta en 3D donde se aprecian larvas de triquina enquistadas en una fibra muscular humana por comer carne animal sin los debidos controles.
También podrán verse los enormes ascaris (algunos alcanzan el medio metro) que afectan al cerdo; los piojos que afectan también a este animal, larvas que causan el oestrus en las ovejas o tenias del conejo, entre otros.
Este material se une así a la "joya museística" que alberga Badajoz gracias al MUVET, donde se puede conocer la historia de la veterinaria a través de múltiples instrumentos, piezas, maquetas o paneles explicativos.
Un recorrido por él cuenta la evolución experimentada en Extremadura, pero también los avances alcanzados tanto en las civilizaciones más antiguas como durante los últimos años.
Según ha explicado Marín, el museo ha superado ya las 2.500 visitas desde que fue inaugurado en febrero del pasado año, con presencia desde investigadores a grupos de escolares o a familias, entre otros.
El Museo Veterinario de Badajoz es "único" en el país en sus características.
El presidente del Colegio de Veterinarios ha destacado la importancia de estas instalaciones para mostrar a la población la trascendencia de esta actividad y la labor de sus profesionales, que no solo se limitan a aspectos curativos, sino también preventivos y de salud pública.
En este sentido, José Marín ha recordado, por ejemplo, el caso de rabia detectado en un perro recientemente en Ceuta, donde la prevención se antoja fundamental, y en este sentido ha abogado por vacunaciones periódicas anuales, lo que sí se produce en Extremadura, pero no en todas las regiones españolas.

antonio contreras

 

  

ANTONIO CONTRERAS.

 

Catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Murcia

 

OVIESPAÑA.- ¿En qué medida están interrelacionadas sanidad y bioseguridad en una explotación de ovino?

ANTONIO CONTRERAS.- Están interrelacionadas plenamente. La bioseguridad nos permite realizar un manejo correcto de la sanidad animal. Hoy en día no se puede entender una granja que no tenga un protocolo de bioseguridad, precisamente para evitar la entrada y difusión de enfermedades infectocontagiosas. Es un aspecto básico.

O.- ¿Cuáles son las bases imprescindibles que debe tener un plan de bioseguridad en una explotación ovina?

AC.- Quizás lo más importante es la motivación, la formación y el entrenamiento del personal, ya que los trabajadores son los que finalmente van a estar en esa rutina diaria en la que se desarrolla el protocolo de bioseguridad. Ese protocolo debe estar totalmente registrado, del que todo el mundo debe tener información, y se va a diseñar en función de las necesidades de cada granja, ya que no es lo mismo una granja de ovino de leche que un cebadero de corderos, una granja que hace pastoreo o una explotación que practica la trashumancia. Hay que personalizar los objetivos y la situación de cada granja. Lo importante es que el personal esté completamente motivado y bien formado. Es uno de los elementos básicos.

O.- ¿La bioseguridad es una herramienta que puede facilitar el objetivo de reducir el uso de antibióticos por la generación de resistencias y afrontar las limitaciones terapéuticas que en ocasiones tiene el sector?

AC.- Ese aspecto es el objetivo de la bioseguridad: evitar que tengamos que tratar enfermedades. Si nuestra bioseguridad funciona, la segunda parte no será necesaria.

O.- ¿Hay enfermedades específicas que se puedan controlar de una forma muy directa gracias a la bioseguridad?

AC.- Tenemos una carencia de medidas de gestión en la introducción de animales en las explotaciones. La mayoría de las explotaciones de pequeños rumiantes no tiene control sobre esa entrada de animales, de forma que por esa vía se pueden introducir enfermedades como la agalaxia contagiosa, que pueden producir brotes de bastante importancia, y por supuesto una serie de enfermedades que están sometidas a programas nacionales, como es el caso de la brucelosis, el scrapie… Esas enfermedades tienen sus protocolos específicos y hay que seguirlos.

O.- ¿Cuáles son las claves para conseguir que la bioseguridad tenga una alta implantación en ovino como ocurre en otros sectores ganaderos, como porcino o avicultura?

AC.- El aumento de la bioseguridad va a llegar con la profesionalización del sector. Está demostrado que las explotaciones de mayor tamaño son las que mejor aplican las medidas de bioseguridad, con mejor gestión del personal. Por su parte, en las explotaciones medianas y pequeñas, depende de cómo los técnicos y veterinarios seamos capaces de convencer al ganadero de implantar, en función de las características de cada explotación, unas medidas de bioseguridad que permitan una alta eficacia.

O.- ¿Se puede cuantificar de alguna manera las consecuencias que tiene la bioseguridad en la rentabilidad de una explotación?

AC.- Datos cuantitativos actuales no existen. Pero es evidente que la bioseguridad evita la aparición de enfermedades, por lo que se evitan los costes derivados de las pérdidas de producción de los animales, se reducirán los costes por eliminación de animales y por tratamientos veterinarios, además de las consecuencias de esos tratamientos… La repercusión es evidente, ya que cuanto más sanos estén los animales, el rendimiento productivo será mejor. Tampoco se nos debe olvidar que uno de los principales efectos que tiene la bioseguridad es el bienestar animal, que es otro de los valores añadidos de las explotaciones de pequeños rumiantes. En definitiva, no podemos trabajar ya sin protocolos de bioseguridad.

Antonio Contreras, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Murcia, fue el encargado de señalar los matices centrales de la bioseguridad en las explotaciones de ovino, uno de los temas principales sobre los que ha girado la primera jornada del FORO NACIONAL DE OVINO.

Contreras señaló que la evolución de las normativas comunitarias sobre las resistencias antimicrobianas obliga a extremar la bioseguridad en las explotaciones ganaderas, en concreto en las de ovino, teniendo en cuenta además el menor desarrollo de este concepto de la bioseguridad en las granjas de pequeños rumiantes en relación con otros sectores como el porcino o la avicultura.

“La base del éxito de la aplicación de las medidas de bioseguridad en las explotaciones depende directamente del interés de los ganaderos”, señaló el catedrático de Sanidad Animal, quien destacó la importancia de la entrada de nuevos animales a las explotaciones, además del manejo de la paridera, que definió como un momento clave que condiciona la rentabilidad de las explotaciones.

 

Mesa redonda

Tras la intervención de Antonio Contreras, se celebró una mesa redonda con la presencia de dos nuevos expertos. En primer lugar, intervino Fernando Hernández, director de la Granja Cerromonte, aportando una visión más práctica de las medidas de bioseguridad que deben aplicarse en una explotación de ovino. A continuación fue el turno de Enrique Ruiz, director de investigación y desarrollo de la empresa Zotal, que detalló las partes que debe tener un plan de higiene.

Unas adecuadas medidas de bioseguridad son importantes para evitar la entrada y difusión de enfermedades transmisibles en las explotaciones ganaderas. Hasta donde conocemos, en España no existe ningún estudio que investigue las medias de bioseguridad que se aplican en las granjas de ovino y caprino. Por ello, el objetivo de este trabajo ha sido la identificación de las principales medidas de bioseguridad que se llevan a cabo en las explotaciones de pequeños rumiantes españolas y el estudio de la influencia de diversos factores (tamaño del rebaño, antigüedad de la explotación, composición del rebaño, tipo de producción y sistema productivo) en su aplicación.

El estudio se llevó a cabo mediante la elaboración de una encuesta que fue enviada a veterinarios del sector. Según los resultados obtenidos, la bioseguridad es mejorable y el tamaño de la explotación es un factor importante (las medidas de bioseguridad analizadas se aplican con más frecuencia en las explotaciones de mayor tamaño). Es el primer trabajo sobre bioseguridad en pequeños rumiantes realizado en España y puede ser el punto de partida para futuras investigaciones que ayuden a conocer mejor el sector y a mejorar la bioseguridad.

Este trabajo fue presentado en forma de comunicación en el Congreso de la Sociedad Española de Ovinotecnia y Caprinotecnia (SEOC) celebrado en Salamanca, con la firma de los siguientes autores: D.D. Lavilla, L.M. Ortega Mora e I. Ferre, todos ellos del grupo Saluvet de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

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