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Investigadores de la Universidad de Burgos (UBU), junto con colegas de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Extremadura, trabajan en el proyecto del Plan Nacional de I+D+i titulado ‘Bacterias resistentes a colistina, el antimicrobiano de último recurso cuya utilización en animales de granja supone un nuevo reto para la Seguridad Alimentaria’. La iniciativa es coordinada por el catedrático de la UCM, Lucas Domínguez Rodríguez.

En concreto, el objetivo del equipo de la UBU es analizar las rutas de transmisión de la resistencia a la colistina a lo largo de la cadena alimentaria, caracterizando a nivel genómico y filogenético bacterias obtenidas en diferentes entornos en España.

El profesor de la Universidad de Burgos David Rodríguez Lázaro, coordinador del proyecto en la UBU, explica a DiCYT la preocupante situación que se está produciendo con la colistina. “Han surgido nuevas variantes bacterianas resistentes a la colistina en producción animal y están llegando a los hospitales. La colistina se utiliza de forma habitual en la producción animal, como tratamiento preventivo en momentos de estrés, y puede ser un canal de comunicación entre la sanidad humana y la sanidad animal”, subraya.

La colistina (polimixina E) es uno de los escasos antibióticos que pueden aún utilizarse para combatir infecciones causadas por microorganismos resistentes a carbapenemas –otro tipo de antibióticos- en humanos.

El equipo de investigación de la UBU ha llevado a cabo diversos estudios en los que se han identificado cepas resistentes a la colistina en enterobacterias aisladas en animales domésticos, así como en efluentes urbanos y alimentos.
Por todo ello, “en el proyecto se pretende efectuar un seguimiento de las poblaciones bacterianas resistentes a colistina en diferentes entornos (animales de producción, humanos y medio ambiente), llevando a cabo una caracterización genética de su resistencia mediante metodologías genómicas y transcriptómicas”, apunta Rodríguez Lázaro.

“La finalidad es conocer la situación actual con respecto a este antimicrobiano en entornos diversos, así como evaluar el impacto que la posible dispersión de las cepas resistentes podría conllevar, con el objetivo de establecer medidas de prevención adecuadas”, resume el profesor de la UBU.

 

 

La agalaxia contagiosa es uno de los principales problemas de salud animal en los pequeños rumiantes debido a su importancia económica. Actualmente, cuatro ‘Mycoplasma spp’. Han sido asociados con este síndrome: ‘M. agalactiae’, ‘M. mycoides subsp. Capri’, ‘M. capricolum subsp. Capricolum’ y ‘M. putrefaciens’. Su presencia se ha evaluado en varios estudios. Sin embargo, los estudios españoles se han centrado normalmente en la agalaxia contagiosa caprina y hasta hace unos años no se ha realizado un estudio riguroso sobre las especies de ‘Mycoplasma’ presentes en las ovejas de España. Esta investigación se reflejó en la revista BMC Veterinary Research y fue realizada por Jaime Ariza Miguel, David Rodríguez Lázaro y Marta Hernández, del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl). 

Un total de 339 de los 922 rebaños de ovinos fueron positivos para ‘M. agalactiae’ por PCR en tiempo real (36,8%) y 85 por identificación microbiológica (9,2%). Curiosamente, todas las 597 muestras de leche evaluadas para la presencia de ‘M. mycoides subsp. Capri’, ‘M. capricolum subsp. Capricolum’ y ‘M. putrefaciens’ resultaron negativos. Para evaluar la excreción intermitente del patógeno en la leche, se muestrearon 391 fincas adicionales de dos a cinco veces, resultando que en 26,3% de los casos una finca previamente positiva resultó negativa en un muestreo posterior.
’M. agalactiae’ fue la única especie de Mycoplasma detectada en el área de estudio que mostró una alta frecuencia de presencia y amplia distribución. Por lo tanto, el establecimiento de una red permanente de vigilancia es ventajoso, así como la implementación de medidas de control y prevención para impedir la diseminación de ‘M. agalactiae’ y para prevenir la entrada de otras especies de ‘Mycoplasma’.

El parásito helmíntico abomasal ‘Teladorsagia circumcincta’ es uno de los parásitos más importantes económicamente que afectan a las ovejas en las regiones templadas. La infección es particularmente perjudicial para los corderos, en los que puede causar morbilidad pronunciada y graves pérdidas de producción. Debido a la resistencia de propagación de este parásito a todas las clases de medicamentos antihelmínticos, la teladorsagiosis está teniendo un impacto cada vez más severo en la industria ovina con implicaciones significativas para el bienestar de las ovejas. La inmunidad protectora se desarrolla lentamente, disminuye rápidamente y no parece ser tan eficaz en corderos jóvenes. Para investigar el desarrollo de la inmunidad a ‘T. circumcincta’ en ovejas y corderos, se utilizó el perfil de transcripción de citoquinas para examinar las diferencias en la mucosa abomasal y el ganglio linfático gástrico de los ovejas y corderos ingenuos y previamente infectados.

Los mayores niveles de transcripciones de citoquinas de tipo Th2 tanto en el abomaso como en los ganglios linfáticos gástricos de los ovejas y corderos previamente infectados resaltan la importancia de estos mecanismos en la respuesta inmune a la infección por ‘T. circumcincta’. Los corderos más jóvenes parecen ser capaces de generar respuestas similares tipo Th2 en el abomaso lo que sugiere que el aumento de la morbilidad y aparente falta de resistencia en los corderos más jóvenes después de la exposición continua o repetida a ‘T. circumcincta’ es poco probable que se deba a una falta de producción de citoquinas de tipo Th2.

Esta investigación está publicada en la revista científica BMC Veterinary Research y firmada por Nicola M. Craig, David W. Smith, Judith A. Pate, Ivan W. Morrison y Pamela A. Knight.

La artritis encefalitis caprina es una enfermedad de amplia distribución que afecta a la producción de pequeños rumiantes y causa pérdidas económicas. Aunque el virus ha sido identificado en diferentes partes del tracto reproductivo femenino, incluyendo el útero, hay una carencia de estudios que discutieron su transmisión vertical.

Sin embargo, la revista científica Small Ruminant Research publicará en el próximo mes de abril un artículo de una investigación realizada en Brasil, cuyo objetivo fue evaluar la transmisión del virus de la encefalitis de la artritis caprina (CAEV) de las hembras naturalmente infectadas a su descendencia. Cinco cabras positivas para CAEV fueron inseminadas artificialmente con semen fresco obtenido de un macho negativo conocido. Después del parto, 12 crías fueron analizadas durante un año. Seis fueron positivos en la PCR anidada. Ninguno de ellos fue positivo en cELISA y AGID. Este estudio demostró la transmisión vertical del virus de la artritis encefalitis caprina a las crías.

Por lo tanto, la presencia de hembras infectadas debe evitarse debido a la rápida propagación del virus ya las pérdidas económicas asociadas con la infección.

El artículo está firmado por Marjorie Yumi Hasegawa, Maria do Carmo Custódio de Souza Hunold Lara, Eliana Monteforte Cassaro Villa Lobos, Natália Carrillo Gaeta, Mika Hayashi, Laíz Shirayama, Roberto Soares de Castro y Lilian Gregory.

Los agentes de enfermedades infecciosas y las toxinas que se encuentran en las poblaciones y los productos animales constituyen una amenaza considerable y constante para la sanidad animal, los sistemas económicos basados en la agricultura, la seguridad del suministro alimentario (cosechas y ganado), la inocuidad de los alimentos y la salud pública.

En general, la mayoría de los brotes de enfermedades y las contaminaciones alimentarias surgen naturalmente. Sin embargo, también existe el riesgo real de que la enfermedad se introduzca en poblaciones humanas o animales susceptibles, como consecuencia de la liberación accidental de un agente infeccioso o de una toxina.
Estas amenazas biológicas ‘no naturales’ acarrean riesgos concretos, dado que los patógenos pueden manipularse o liberarse para que resulten aún más peligrosos. Si bien la probabilidad de una propagación accidental o deliberada es relativamente baja, el impacto sería catastrófico desde una perspectiva nacional y mundial.

Los patógenos animales pueden utilizarse como armas biológicas o en el marco de actividades bioterroristas, dado su alto impacto, bajo coste y la facilidad de adquirirlos, propagarlos y transportarlos ilegalmente sin ser detectados por controles aduaneros. La revolución biotecnológica implica que las posibilidades de manipulación de patógenos animales aumentan día a día, al tiempo que disminuye su precio. Todos los patógenos animales desarrollados como armas biológicas, reales o potenciales, figuran en la lista de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Los animales cumplen una función importante como sensores biológicos de las liberaciones, accidentales o deliberadas, de toxinas y agentes infecciosos y de enfermedades emergentes. Los mismos sistemas inteligentes y de vigilancia de enfermedades que sirven para detectar cotidianamente los eventuales brotes naturales, dentro de los países y sus fronteras nacionales, también detectarán estas liberaciones accidentales o deliberadas.

Ya se trate de una infección natural o de una liberación deliberada o accidental, la respuesta a la enfermedad es la misma. En el caso de enfermedades zoonóticas, es esencial contar con una respuesta coordinada entre los responsables de la sanidad animal y la salud pública, puesto que los procedimientos de control se suelen orientar hacia la eliminación del agente patógeno en la fuente animal. Con el fin de establecer la causa del brote de enfermedad, es necesario que las autoridades sanitarias lleven a cabo investigaciones y, a menudo, los laboratorios veterinarios son los primeros en descubrir su origen. Si existe la sospecha de una liberación malintencionada, la colaboración con las autoridades competentes es primordial.

La forma más eficaz y sustentable de protegerse contra las amenazas de liberación deliberada o accidental de patógenos animales es reforzar los actuales sistemas de vigilancia, detección temprana en la granja y respuesta rápida, así como las medidas de bioseguridad y bioprotección, promoviendo, al mismo tiempo, las redes científicas que trabajan en pos de objetivos altruistas. Este enfoque tiene múltiples beneficios colaterales para la sanidad animal, la agricultura, la salud pública, la disminución de la pobreza, el bienestar animal y la economía.

En el cumplimiento de su mandato de mejorar la sanidad animal, la salud pública veterinaria y el bienestar animal a escala mundial, la OIE asume seriamente la amenaza que representa la liberación, accidental o deliberada, de patógenos animales. La estrategia de la OIE para la reducción de las amenazas biológicas, resumida en este documento, se concentra en fortalecer, aumentar y desarrollar enlaces transversales entre los sistemas de salud existentes.

La estrategia adoptada es coherente con el Quinto Plan Estratégico de la OIE (2011-2015) y retoma sus seis objetivos, a saber, comunicación internacional de enfermedades animales y zoonosis; desarrollo y aplicación de normas y directrices basadas en la ciencia relativas a la prevención, control y erradicación de las enfermedades animales, zoonosis incluidas, la seguridad del comercio internacional de animales y productos derivados, así como alta pericia de los laboratorios; garantía de la excelencia científica de la información y del asesoramiento; refuerzo de competencias de los Servicios veterinarios, entre ellas su capacidad de vigilancia y respuesta; y, por último, fortalecimiento de la influencia de la Organización en el diseño de políticas, la investigación aplicada y la gobernanza.

La estrategia de la OIE para la reducción de las amenazas biológicas abarca cinco áreas claves:

- Políticas, promoción y comunicación.

- Liderazgo en los conocimientos y en la elaboración de normas, directrices y recomendaciones.

- Cooperación internacional.

- Información zoosanitaria.

 

- Refuerzo de competencias y solidaridad.


Cuando no se ha cumplido ni un siglo desde que Fleming revolucionara la Medicina con el descubrimiento de la penicilina, la sanidad humana y animal se enfrenta en el siglo XXI al reto de atajar la creciente resistencia de los patógenos (fundamentalmente bacterias) a la acción antibiótica.

Organismos internacionales como la ONU han centrado algunos de sus debates en esta cuestión y mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de que en 2050 la resistencia bacteriana puede provocar más muertes que el cáncer, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) ha publicado un dossier con estrategias para adoptar soluciones frente al problema de la resistencia.

En el caso de la sanidad animal en España, el sector veterinario prevé desarrollar campañas de concienciación en coordinación con la Agencia Española de Medicamentos y el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), según avanza a Efeagro el presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios, Juan José Badiola.

Badiola explica que la resistencia de las bacterias a los antibióticos ha pasado de ser una "cuestión menor" a un "problema creciente en todo el mundo".

Su causa principal ha sido el uso "masivo" de antimicrobianos en los humanos y los animales, lo que ha llevado a algunos patógenos a adaptarse y eludir la acción inhibitoria de estos medicamentos, detalla.

No obstante, a su juicio aún hay tiempo para reducir el número de resistencias y "controlar el problema", si "se hacen las cosas bien".

En el sector ganadero, "hacer las cosas bien" pasa por abandonar hábitos como la medicación a criterio del productor, ya que según insiste Badiola es el veterinario el que tiene que hacer un diagnóstico preciso de la patología y prescribir, si es necesario, el antibiótico apropiado (no de amplio espectro) y en su dosis justa.

También pone el acento en la necesidad de que el profesional haga un seguimiento de la enfermedad en los animales para advertir, de ser necesario, a las autoridades sanitarias sobre posibles resistencias antimicrobianas que no se conocían hasta la fecha.

Otra "clave" es la vacunación del ganado y hacer "un buen manejo de la explotación", con medidas de bioseguridad, porque "reduce la posibilidad de enfermedades" en los animales, añade.

Entre las soluciones, Badiola apuesta por la obtención de nuevos antibióticos y por la búsqueda de alternativas terapéuticas: la "biotecnología ha progresado espectacularmente" y ya hay avances con péptidos o proteínas que pueden sustituir a los antibióticos.

Tras la prohibición de la Unión Europea (UE) en 2003 del uso preventivo de aditivos Antibióticos Promotores del Crecimiento (APC) -que se incorporaban a los piensos para mejorar el rendimiento de la producción ganadera-, existen grupos de investigación que tratan de encontrar sustancias que puedan actuar de forma similar, pero con seguridad.

El grupo de Producción Animal de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) trabaja en este campo desde hace más de 20 años, aunque sus trabajos se intensificaron desde dicha prohibición europea, según recuerda una de sus investigadoras María Dolores Carro.

El equipo ha trabajado con diferentes sustancias como ácidos orgánicos, extractos vegetales, cultivos de levadura o nutrientes específicos que estimulan el sistema inmune y reducen la respuesta inflamatoria.

Según Carro, pueden tener un efecto sobre la microbiota digestiva que les hace mejorar los mecanismos de barrera y favorece las defensas del animal frente a las enfermedades digestivas, que son responsables de "una gran mortalidad", provocan pérdidas del rendimiento productivo y contribuyen a desencadenar otras patologías.

Los resultados "son prometedores en algunos casos" y según precisa, funcionan mejor en animales jóvenes (sometidos a algún tipo de estrés productivo, higiénico, ambiental, alimenticio o social) y en los que padecen alguna enfermedad subclínica, pero tienen una "eficacia limitada" para combatir una enfermedad infecciosa, en la que el uso de antibióticos "es imprescindible".

 

Juan Javier Ríos

Un grupo de investigadores aragoneses ha realizado un estudio en el que se analizan los cambios clínicos, patológicos e inmunológicos en corderos infectados experimentalmente con ‘Salmonella enterica subsp. Diarizonae serotipo 61: k: 1,5, (7) (SED)’, que causa la rinitis proliferativa crónica (RCP) en ovejas. Once corderos de cuatro meses de edad fueron infectados con 3,2 × 108 UFC de SED por vía nasal y cuatro corderos con la misma edad se mantuvieron como grupo placebo. Se llevaron a cabo exploraciones clínicas mensuales y se tomaron muestras vaginales, nasales y fecales para estudio microbiológico durante un año. Además, se realizó una investigación post mortem.

El SED fue aislado a partir de hisopos nasales y muestras fecales de todos los corderos infectados virtualmente durante todo el estudio. No se obtuvieron aislamientos del grupo de control. En la necropsia, no se registraron lesiones asociadas con SED; sin embargo, el microorganismo fue aislado en los ganglios linfáticos regionales en todos los animales infectados.

Los resultados mostraron que, después de la infección experimental de corderos sanos con ‘S. enterica subsp. Diarizonae serotipo 61: k: 1,5, (7)’, la infección se mantuvo durante al menos un año en el tracto respiratorio superior y que la vía digestiva debe tenerse en cuenta como posible forma de eliminación de SED. Además, la infección por SED causó una respuesta débil de las células T. Sin embargo, se necesitan más estudios para comprender los mecanismos implicados en la respuesta inmunitaria.

 

El artículo se publica en la revista científica Small Ruminant Research y está firmado por varios investigadores con mayoría de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza: D. Lacasta, L. Figueras, J.P. Bueso, M. De las Heras, J.J. Ramos, L.M. Ferrer, J.M. González, M. Ruiz de Arcaute, A. Ortín, D. Marteles, T. Navarro y A. Fernández.

Iratxe Leginagoikoa de la Arena presentó ante la Universidad de León una tesis doctoral titulada ‘Epidemiología y diagnóstico de la infección por el virus Maedi Visna en diferentes sistemas de explotación ovinos españoles’. En esta tesis doctoral se presenta una investigación sobre la epidemiología y el diagnóstico de la infección por el virus Maedi Visna en ovino, concretamente sobre la transmisión de VMV en distintos sistemas de producción y sobre el empleo de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para detectar el VMV libre e integrado en células, en diversas matrices sanguíneas. Las hipótesis epidemiológicas de partida son consecuencia de resultados de estudios experimentales y epidemiológicos previos de nuestro grupo de trabajo que indican la mayor importancia de la transmisión horizontal del VMV frente a la vía lactógena en el mantenimiento de la infección en rebaños ovinos. Los resultados de esta tesis confirman dicha conclusión y mejoran el conocimiento de la transmisión del virus en rebaños ovinos. Por otro lado, las aportaciones relativas al diagnóstico también suponen un avance en la búsqueda de una metodología que maximice el éxito de detectar el virus y facilite el estudio de la infección.

El primer trabajo presenta los resultados de un estudio de transmisión horizontal del VMV en un grupo de 191 ovinos de raza Latxa sometidos a una presión de infección horizontal alta o baja. El grupo, formado por corderos de 1 año de edad con una seroprevalencia inicial de VMV de 15% aproximadamente, se dividió en dos lotes. El lote de alta presión de infección (grupo H) incluyó a las hembras que se incorporaron como reposición a un rebaño de ovejas latxas adultas en producción lechera cuya seroprevalencia de VMV fue 42966%. El lote de baja presión de infección (grupo L) lo integraron corderos machos que se mantuvieron aislados de otros ovinos en una nave bien ventilada. Durante los tres años que duró el estudio se sangraron los animales cada 6 meses y se analizaron anticuerpos mediante ELISA (enzyme9linked immunosorbent assay) y secuencias de ADN de virus integrado en monocitos con una PCR de las secuencias repetitivas largas terminales (LTR9 PCR). Al final del experimento la seroprevalencia no varió en el grupo L y fue 57% en el grupo H. La concordancia de los resultados de ambas técnicas medida con el coeficiente kappa, osciló con la edad entre 0,63 (buena) al año de edad y 0,94 (muy buena) a los cuatro años de edad. La seroincidencia acumulada fue máxima para el grupo H durante los primeros seis meses en el rebaño adulto y fue disminuyendo hasta ser nula a los cuatro años de edad. De estos resultados se deduce la importancia fundamental de la transmisión horizontal por contacto con animales infectados y su estrecha relación con el manejo y las condiciones de estabulación del rebaño. Además, el trabajo demuestra por primera vez la presencia continuada de viremia en adultos detectable mediante PCR.

Como consecuencia de los resultados de la experiencia anterior se planteó la hipótesis que dio lugar al segundo trabajo de la tesis: “Si el contagio horizontal es clave en la infección por el VMV cabe esperar que el virus sea poco prevalente en rebaños en cría extensiva en pastoreo y potencialmente muy prevalente en rebaños en estabulación intensiva”. Para confirmar esta hipótesis se planteó un estudio de prevalencia e incidencia de Maedi Visna de tres años de duración en 38 rebaños de tres sistemas de explotación ovino característicos en España: el de ovino latxo lechero en régimen semi-intensivo del País Vasco, el de de ovino Assaf lechero intensivo de Castilla9León, y el de producción de cordero Manchego cruzado en régimen extensivo en Castilla la Mancha. La encuesta serológica realizada el primer año reveló una seroprevalencia de 5% en los rebaños extensivos, 25% en los rebaños semi-intensivos y 77% en los rebaños intensivos y la seroprevalencia se correlacionó positivamente con el tiempo de estabulación. Sin embargo, se observaron variaciones en la seroprevalencia entre rebaños de un mismo sistema productivo que no se relacionaron con las características estructurales de las instalaciones estudiadas y en concreto con el área de nave abierta, considerada indicativa del grado de ventilación de la nave.

La baja o nula seroprevalencia observada en algunos rebaños extensivos, asociada a la escasa transmisión horizontal, es compatible con resultados anteriores de nuestro grupo que indican que la transmisión lactógena es incapaz por si sola de mantener el VMV en la población. El hallazgo sugiere además que muy probablemente sería sencillo y barato eliminar el virus de rebaños en producción extensiva.

Durante los dos años siguientes del trabajo anterior se investigó la incidencia de seroconversion a VMV en los rebaños intensivos y semi-intensivos y los resultados de dicho análisis dieron lugar al tercer trabajo de esta tesis. La tasa de seroconversión fue 0,09 ovejas/año en el sistema semi-intensivo latxo y 0,44 ovejas/año en el sistema intensivo Assaf. Se observó variabilidad significativa en la incidencia de seroconversion entre rebaños del mismo sistema productivo y según la edad. De este modo la incidencia fue máxima en las corderas de rebaños intensivos durante el primer año de vida y aumentó de forma gradual según la edad en rebaños semi9extensivos. En el análisis multivariable de regresión logística la seroconversión se asoció positivamente al producto de la prevalencia del rebaño y los días de estabulación y fue mayor para las hijas de madres seropositivas que para las de madres seronegativas, independientemente del modo de cría durante la lactancia, con madre seropositiva o seronegativa. Estos resultados corroboran la estrecha relación entre la seroconversión y la presión de infección horizontal en el rebaño y aportan más evidencia que sugiere de la existencia de un componente heredable de resistencia/susceptibilidad a la infección por el VMV. Por el contrario, en el análisis multivariable de la incidencia de seroconversión  tampoco demostró asociación entre ésta y las variables relacionadas con las características estructurales de las instalaciones, ni con el modo de cría de la reposición durante la lactancia. La ausencia de relación entre las instalaciones y la incidencia de infección podría asociarse al número relativamente escaso de rebaños estudiados y a la naturaleza compleja de la ventilación que depende de factores no determinados en este estudio y que sería importante investigar. Por otro lado, otros trabajos anteriores han demostrado que en rebaños con intensa transmisión horizontal, la transmisión lactógena no aumenta significativamente el riesgo de infección en la vida del animal.

Los resultados del trabajo descritos en el capítulo 1 sugirieron que el análisis de anticuerpos anti9VMV mediante ELISA es un buen método para estudiar la infección por VMV en ovejas adultas, aunque la PCR permitió detectar algunos animales infectados y seronegativos. La mayoría de los protocolos de PCR descritos en la literatura se basan en la detección de ADN de VMV integrado en los monocitos en vez de ARN de virus libre. Además muchos asumen que la sensibilidad de la técnica mejora si la prueba se realiza en ADN de monocitos previamente separados de los hematíes. Sin embargo, apenas existen trabajos en los que se haya comparado la validez diagnóstica de protocolos de PCR con métodos de aislamiento y purificación de ADN diferentes. En el cuarto trabajo de ésta tesis se compara la sensibilidad respecto al ELISA de protocolos de PCR distintos según las secuencias de VMV objetivo, el tipo de muestra sanguínea y el método de purificación de ADN empleado. Como material de partida se escogieron 25 animales ELISA-seronegativos y 25 ELISA-seropositivos de los que se tomaron muestras de suero, coágulo sanguíneo y células blancas. Se extrajo el ADN y ARN de las muestras mediante kit comerciales de columnas de sílice y el método clásico de extracción fenólica y se analizó la presencia de virus libre (ARN) y asociado a monocitos (DNA) con las técnicas de PCR basadas en las secuencias LTR y gag del virus. En una primera selección de 10 muestras de animales seropositivos se obtuvo una mayor proporción de resultados positivos con la PCR9gag que con la PCR9LTR y en ADN de coagulo sanguíneo extraído mediante kit comercial que en otras matrices. No se detectó ADN proviral en las muestras de suero pero se detectó RNA de virus libre en un animal seropositivo. Los resultados de los análisis realizados en las muestras de los 50 ovinos confirmaron los resultados preliminares indicando un porcentaje de gagC PCR-positivos de 68% en células blancas y 92% en coágulo sanguíneo (p<0.05). Esta técnica permitió detectar provirus en 25% de las muestras seronegativas y con ella se obtuvo la mejor correlación entre los resultados de ELISA y PCR. No existen estudios anteriores sobre el empleo de protocolos de PCR basados en ADN de coágulo sanguíneo y en esta tesis se plantean posibles razones para explicar la buena sensibilidad asociada a este protocolo. Se trata en cualquier caso de un hallazgo de clara utilidad práctica por que además de mejorar la sensibilidad de la prueba, evita la necesidad de purificar leucocitos para aislar el ADN molde y hace accesible al diagnóstico la muestra de sangre coagulada que es la de elección en las campañas de saneamiento de enfermedades ovino.

 

Documento completo:

 

http://buleria.unileon.es/xmlui/bitstream/handle/10612/1621/Epidemiologia_Leginagoikoa.pdf?sequence=1

El interés sobre las enfermedades emergentes ha aumentado durante los últimos años, y situaciones con múltiples hospedadores resultan cada vez más relevantes para la gestión y conservación de fauna silvestre. La sarna sarcóptica, una enfermedad parasitaria provocada por el ácaro excavador ‘Sarcoptes scabiei’, ha sido confirmada en más de 100 especies de mamíferos incluyendo al ser humano. Esta parasitosis afecta de forma endémica en la Península Ibérica al zorro, y tras su aparición en 1993 a modo de brote epizoótico en el rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva), a lo largo de las 2 últimas décadas se vienen detectando en Asturias casos en otras especies simpátricas como el corzo (Capreolus capreolus), el ciervo (Cervus elaphus) o el lobo (Canis lupus).

Con el ánimo de profundizar en el conocimiento y comprensión de la sarna sarcóptica y su epidemiología en la fauna silvestre del Principado de Asturias, se realizó una tesis doctoral que trata de aportar información sobre el efecto de esta parasitosis a nivel individual (aspectos clínicos del proceso) así como a nivel de población dentro de cada una de las especies simpátricas de fauna silvestre estudiadas. Una vez caracterizados estos efectos, se intentaron relacionar los resultados obtenidos para las cinco especies objeto de estudio y se trató de indagar en el tipo de relaciones inter-específicas en que el ácaro se ve implicado en una región de dimensiones discretas como el Principado de Asturias.

La tesis doctoral está presentada por Álvaro Oleada Ruiz de Escudero ante la Universidad de Castilla-La Mancha y lleva por título ‘Epidemiología de la sarna sarcóptica en fauna silvestre del Principado de Asturias’, en una parasitosis que también tiene presencia en el ganado ovino y, por lo tanto, puede haber una cierta interacción entre el ganado doméstico y la fauna silvestre en la transmisión de esta enfermedad.

 Documento completo:

 

https://ruidera.uclm.es/xmlui/bitstream/handle/10578/7157/TESIS%20Oleaga%20Ruiz%20de%20Escudero.pdf?sequence=1&isAllowed=y

En un estudio recientemente publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) se describe por primera vez una nueva forma de replicación de priones en la que los priones son capaces de propagarse en el nuevo huésped, pero no se adaptan y conservan sus características originales: la NAPA o amplificación de priones no adaptativa (en inglés Non Adaptative Prion Amplification).

Una buena parte de los experimentos in vivo con ratones de este estudio se han realizado en la unidad de biocontención de nivel 3 del IRTA-CReSA y el laboratorio PRIOCAT que reúnen las condiciones de bioseguridad necesarias para trabajar con estos agentes infecciosos. Dicha unidad de biocontención forma parte de la RELASB, la red de laboratorios de alta seguridad biológica en del mapa de Infraestructuras científico técnicas singulares (ICTS) en España.
Los experimentos in vitro los ha realizado el grupo del Dr. Joaquin Castilla del CICbioGUNE en Bilbao. El estudio ha sido liderado por el grupo del Dr. Glenn Telling, del Prion Research Center (PRC) de Colorado, en Estados Unidos y ha contado con la colaboración de otros grupos estadounidenses e italianos.

El estudio describe, entre otros ejemplos, como los priones de Scrapie (una EET que afecta a las ovejas) pueden replicarse de forma muy ineficiente en ratones transgénicos que tienen la proteína prion del caballo y, sin embargo, no son capaces de adaptarse y seguir propagándose en esta especie. En cambio, sí que se pueden replicar de forma eficiente en un ratón que exprese la proteína prion de oveja. Es decir, conservan las propiedades del inóculo original.
El estudio también ha demostrado, por primera vez, que los caballos son resistentes a la infección por varias cepas diferentes de priones, utilizando ratones transgénicos como modelo de caballo. 

Este nuevo modelo de replicación de priones se ha observado también en experimentos de transmisión de la encefalopatía transmisible del bisonte (TME, del inglés Transmisible Mink Encephalopathy) en ratones transgénicos que expresan la proteína prion del ciervo.

Este modelo permitiría explicar la transmisión ineficiente de la EEB, Encefalopatía Espongiforme Bovina o enfermedad de las vacas locas, a los seres humanos … la hipótesis es que se trata de otro caso de NAPA. Las personas parece que podemos infectarnos de EEB pero este prion no se adapta a nuestra especie. Ello explicaría por qué, a pesar de haber sido expuestos a los priones de vaca, el número de casos de vCJD en personas, ha sido relativamente reducido.

 Para saber más podéis leer una entrada sobre el tema en el blog de divulgación científica del IRTA-CReSA, CReSA and the city.

Articulo completo:

Prion replication without host adaptation during interspecies transmissions PNAS 2017 Jifeng Bian, Vadim Khaychuk, Rachel C. Angers, Natalia Fernández-Borges, Enric Vidal, Crystal Meyerett-Reid, Sehun Kim, Carla Calvi, Jason C. Bartz, Edward A. Hoover, Umberto Agrimi, Jürgen A. Richt, Joaquín Castilla, and Glenn C. Telling

 

Para contactar con el investigador responsable de enfermedades priónicas en el IRTA-CReSA:
Dr. Enric Vidal (Correo electrónico: 
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