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Las técnicas de diagnóstico por imagen son métodos no invasivos muy útiles para obtener imágenes médicas para el diagnóstico de enfermedades respiratorias en ovejas. El uso de cámaras de ultrasonido y termográficas debe mejorarse a nivel de granja con el objetivo de ayudar en el diagnóstico de las principales enfermedades respiratorias presentes en las granjas de ovejas. Los rayos X y, en particular, la tomografía computarizada son herramientas muy interesantes para facilitar la comprensión de los principales procesos patológicos en las ovejas, especialmente a nivel respiratorio.

De este contexto parte un artículo publicado en la prestigiosa revista científica internacional Small Ruminant Research por investigadores españoles, en el que se recogen unas 40 imágenes de termogramas, rayos X, ultrasonografía y tomografía computarizada de las enfermedades respiratorias más importantes en las ovejas.

El artículo está firmado por los siguientes autores: E. Castells, D. Lacasta, M. Climent, M. Pérez, F. Sanromán, C. Jiménez y L.M. Ferrer. Los investigadores son de los siguientes centros: Centro Clínico Veterinario de Zaragoza, Departamento de Patología Animal del Instituto Agroalimentario de Aragón IA-2 (Universidad de Zaragoza-CITA) y Departamento de Anatomía, Embriología y Genética Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha actualizado el manual práctico de operaciones del que dispone para la lucha contra la lengua azul, que se ofrece como guía de trabajo a los servicios veterinarios oficiales para ofrecer una respuesta rápida y eficaz en caso de sospecha o confirmación de un caso de lengua azul en una explotación ganadera.

Toda persona física o jurídica, pública o privada, tiene la obligación de comunicar a la Autoridad Competente, de manera inmediata, en la forma y plazo establecidos, todos los focos de que tenga conocimiento de enfermedades de carácter epizoótico, o que por su especial virulencia, extrema gravedad o rápida difusión impliquen un peligro potencial de contagio para la población animal, incluida la doméstica o silvestres, o un riesgo para la salud pública o el medio ambiente.

La sospecha de algún animal enfermo de lengua azul dará lugar a desarrollar las siguientes actuaciones por parte del veterinario de los servicios veterinarios oficiales:

- Pondrá la explotación o explotaciones sospechosas bajo vigilancia oficial.

- Censado oficial de especies sensibles e inmovilización de todo el efectivo presente en la explotación, con indicación expresa del número de animales muertos, infectados o expuestos a la infección, con la obligación de mantenerlo al día, con el fin de controlar la evolución real.

- Si la explotación se encuentra en una zona y época del año en la que el programa de vigilancia entomológica ha demostrado presencia suficiente del vector para la transmisión de la enfermedad, se mantendrá a los animales a cubierto, especialmente en las horas de máxima actividad del vector.

- Si la explotación carece de locales o naves que permitan una protección eficaz frente a la picadura del vector, se utilizarán insecticidas en los animales, con una frecuencia de rociado ajustada a la duración de la efectividad del producto.

- El veterinario verificará que durante el alojamiento de los animales se respetan las condiciones de bienestar animal, conforme a la normativa vigente.

- Realizar una encuesta epidemiológica inicial.

- Realizar examen clínico de todo el efectivo según protocolo de inspección clínica.

- Realizar necropsia de los animales que hayan muerto recientemente y/o animales afectados, pudiendo disponer el sacrificio de aquellos animales que se considere necesario.

- Realizar diagnóstico diferencial con otras enfermedades.

- Realizar la toma de muestras de suero y sangre a los animales objeto de sospecha en caso necesario.

- En el caso de que la sospecha no afecte a la totalidad de los animales presentes en la explotación, se realizará la toma de muestras al resto del censo. Para ello se analizarán al menos un número de animales tal, que permitan detectar la presencia de la enfermedad para una prevalencia esperada del 5%, con un intervalo de confianza del 95% (95/5). Las pruebas a realizar serán pruebas de Elisa, y de detección del virus (RT-PCR). La aparición de resultados positivos a la prueba de Elisa obligará a la realización de pruebas de seroneutralización y de detección del virus (RT-PCR), que permitan confirmar o descartar la presencia del virus de la LA (vLA), así como determinar el serotipo en caso afirmativo. En aquellas zonas previamente afectadas por otro serotipo del virus de la lengua azul, no se recomienda tomar muestras de suero para realizar pruebas de Elisa, ya que existe una alta probabilidad de que los animales presentes en dicha zona tengan anticuerpos frente al vLA, como consecuencia de infecciones o vacunaciones previas.

- En el caso de que haya animales muertos por la enfermedad o sacrificados de urgencia, se tomarán muestras de tejidos (bazo, pulmón, hígado y ganglios linfáticos).

El Departamento de Sanidad Animal de Neiker-Tecnalia presentó una comunicación en el pasado Congreso de la Sociedad Española de Ovinotecnia y Caprinotecnia (SEOC), titulada ‘Seguimiento de la excreción de Coxiella burnetii durante tres parideras consecutivas en un rebaño caprino tras un brote de abortos’, cuyos autores fueron Álvarez-Alonso, R.; Barandika, J.F. Hurtado, A. y García-Pérez, A.L.

Se mostró el seguimiento de la excreción de ‘C. burnetii’ en una explotación de cabras lecheras a lo largo de tres parideras tras un brote de abortos por fiebre Q. En cada paridera se tomaron muestras de fluidos vaginales, heces y leche de 30-35 animales, así como de muestras de aerosoles y leche de tanque.

La carga bacteriana excretada fue elevada en la primera paridera, tras los abortos, manteniéndose la excreción hasta al menos cinco meses, especialmente a través de las heces. En la segunda paridera la carga bacteriana excretada descendió significativamente, y en la tercera, la excreción fue muy baja, detectándose la bacteria solamente en fluidos vaginales y heces.

De las tres vías de excreción investigadas, fue la leche la que tuvo el periodo de excreción más corto, la carga bacteriana más baja, y la que antes se negativizó. La contaminación ambiental también fue disminuyendo a lo largo del periodo de estudio.

El transporte es uno de los procedimientos más estresantes que enfrentan los animales de producción y numerosos factores pueden afectar las respuestas de un animal al estrés causado por el transporte. El objetivo del estudio fue investigar los efectos del estado de destete y la duración del transporte en algunas respuestas fisiológicas al transporte y en algunos comportamientos expresados por corderos de raza Kivircik en un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Estambul (Turquía).

Todos los corderos amamantaron a sus madres hasta los 45 días de edad. En el día 45, un total de 40 corderos machos Kivircik se dividieron aleatoriamente en dos grupos: la mitad de los corderos continuaron con sus madres y la mitad restante se separó de sus corderos y alojado en una estancia diferente. Cuando la edad media del cordero alcanzó los 75 días, los corderos de los grupos de lactantes y destetados se dividieron aleatoriamente en dos subgrupos según el tiempo de transporte: transporte de 45 minutos y 120 minutos. Al final del transporte, se registraron las actividades de comportamiento de los corderos durante el período de descanso.

El efecto del destete no tuvo influencia significativa en los parámetros bioquímicos y hematológicos investigados en ningún momento de muestreo, excepto la concentración de glucosa en plasma medida después del reposo. Los corderos lechales tenían un nivel más alto de glucosa en plasma que los destetados posteriormente. Por otra parte, la concentración plasmática de cortisol en corderos que fueron transportados durante 45 minutos fue mayor que la de los corderos transportados durante 120 minutos.

Esta investigación se ha publicado en la prestigiosa revista científica Small Ruminant Research y está firmada por los siguientes autores: Elif Ergul Ekiz, Hulya Yalcintan, Omur Kocak y Bulent Ekiz.

Debido a que los antibióticos son ineficaces cuando se usan para tratar la linfadenitis caseosa, a menudo se requiere la escisión quirúrgica de las lesiones. La solución de yodo (10%) es actualmente la opción para el tratamiento posquirúrgico; sin embargo, puede causar histotoxicidad. Los propóleos son sustancias resinosas compuestas por una mezcla de diferentes partes de plantas y moléculas secretadas por las abejas. Como el propóleo verde ya ha demostrado poseer propiedades antibacterianas y de cicatrización de heridas, se ha realizado un estudio en Brasil con el objetivo evaluar el uso de un ungüento a base de propóleo verde como agente terapéutico para el tratamiento posquirúrgico de la linfadenitis caseosa.

Las lesiones caseosas de 28 ovejas fueron extirpadas quirúrgicamente antes de dividir a los animales en dos grupos: (1) animales tratados con yodo y (2) ovejas tratadas con una pomada hecha con un extracto de propóleo verde previamente caracterizado. Se analizaron los datos clínicos de los animales, el tamaño del área de la cicatriz, la presencia de humedad y secreción en la herida quirúrgica, la respuesta inmune humoral contra la bacteria y la susceptibilidad de los aislados clínicos de’ C. pseudotuberculosis’ al extracto de propóleo verde. El grupo tratado con propóleos verdes presentó curación completa de la herida quirúrgica una semana antes que el grupo tratado con yodo. Además, los animales tratados con el ungüento de propóleo verde tuvieron menos casos de secreción de heridas, pero no fue estadísticamente diferente del grupo tratado con yodo.

No se encontraron signos clínicos que indicaran toxicidad del propóleo verde u otros efectos secundarios, asociados con una recuperación del cabello más rápida y organizada por el uso de propóleos. Se llegó a la conclusión de que el propóleo verde es un agente terapéutico prometedor para ser utilizado en el tratamiento posquirúrgico de la linfadenitis caseosa en pequeños rumiantes debido a sus efectos sobre la cicatrización de heridas quirúrgicas, la recuperación del cabello, la inhibición de la contaminación de las heridas y el crecimiento bacteriano.

El artículo se ha publicado en la revista científica Frontiers in Veterinary Science y está firmado por los siguientes autores: Mauricio A. Kalil, Laerte M. Santos, Thiago D. Barral, Daniela M. Rodrigues, Neila P. Pereira, Marcelo A. Umsza-Guez, Bruna A. Machado, Roberto Meyer y Ricardo W. Portela.

La artritis encefalitis caprina es una enfermedad viral crónica que se propaga entre las cabras lecheras, causada por el virus del género Lentivirus, la subfamilia Orthoretrovirinae y la familia Retroviridae, cuyas pruebas de diagnóstico no son efectivas en vista de la latencia del virus, lo que dificulta su detección, control y tratamiento.

Como la fase aguda de la infección aún no se ha estudiado y considerando que el sistema inmune innato participa en la línea de defensa directa inicial, durante la cual el virus se transmite con muy baja eficiencia, el objetivo de un trabajo desarrollado en Brasil fue utilizar herramientas de proteómica para identificar proteínas y enzimas que pueden estar presentes en esta etapa y pueden servir como indicadores de infección. Se utilizó plasma seminal de un total de cinco animales de raza Saanen, antes y después de la infección con el virus de la artritis encefalitis caprina, en el que se realizó una electroforesis bidimensional, seguida de espectrometría de masas.

Se llegó a la conclusión de que este método puede ser un indicador de la infección por el virus de la artritis encefalitis caprina.

Este artículo se ha publicado en la prestigiosa revista científica internacional Small Ruminant Research y está firmado por los siguientes autores: Katianne Freitas dos Santos, Angela Maria Xavier Eloy, Maria Nágila Carneiro Matos, Renato Mesquita Peixoto, Paulo de Tarso Teles Dourado de Aragao, Raymundo Rizaldo Pinheiro y Rodrigo Maranguape Silva da Cunha.

El cambio climático influye de forma directa en el proceso de transmisión de la fiebre catarral ovina o lengua azul. Así lo afirma Javier Lucientes, profesor del Departamento de Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, en un artículo publicado por la Red de Intercambio de Conocimiento Agroalimentario (RICA).

El experto afirma que el aumento de temperaturas producido por el cambio climático influye directamente sobre los jejenes, que actúan como vectores de la enfermedad. Así, adelantan su inicio de actividad y sobre todo retrasan su desaparición, por lo que en muchas zonas han ampliado su actividad hasta el mes de diciembre. De esta manera en el caso de que se produzca un brote de estas enfermedades pueden ser transmitidas durante mucho más tiempo. “Incluso en algunas zonas del sur de Andalucía pueden estar activos durante todo el año con el consiguiente riesgo de transmisión”, señala el especialista.

En este sentido, Lucientes refleja que ‘Culicoides imicola’ es una especie tropical que sólo se encontraba en el suroeste de la Península, pero que en la actualidad se encuentra incluso en el norte de Cataluña y las Islas Baleares. “Gracias al aumento de las temperaturas, han podido colonizar otras regiones de España donde no estaban presentes, y por lo tanto ha aumentado la zona de potencial presencia de estas enfermedades”, señala.

El retrovirus ovino Jaagsiekte (JSRV) es el agente causante del adenocarcinoma pulmonar ovino. La infección por JSRV generalmente se detecta post mortem mediante un examen macroscópico e histológico de los pulmones para detectar lesiones de adenocarcinoma pulmonar ovino. Posteriormente, la presencia de JSRV puede confirmarse usando la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en el tejido tumoral.

El objetivo de una investigación llevada a cabo en Irlanda era determinar la forma más efectiva de combinar el examen macroscópico e histológico con la PCR de transcriptasa inversa (RT-PCR) para detectar la infección por JSRV post-mortem. Así, los pulmones de las ovejas sacrificadas con lesiones macroscópicas se examinaron macroscópicamente e histológicamente para identificar lesiones consistentes con adenocarcinoma pulmonar ovino, y posteriormente se sometieron a RT-PCR para JSRV.

Una de las conclusiones es que, si se obtiene un resultado negativo en el examen macroscópico e histológico, no se justifica la prueba de RT-PCR, ya que es probable que el resultado sea negativo. Esto proporciona una base de evidencia para el diagnóstico de infección por JSRV.

Esta investigación se ha publicado en forma de artículo en la prestigiosa revista científica internacional Small Ruminant Research, con la firma de los siguientes autores: Alison M. Lee, Alan Wolfe, Joseph P. Cassidy, John Moriarty, Ronan O’Neill, Claire Fahy, Emily Connaghan, Chris Cousens, Mark P. Dagleish, Maire C. McElroy y Locksley L. McV. Messam.

Durante el brote de fiebre aftosa del Reino Unido en 2001, las autoridades locales restringieron el acceso rural para tratar de prevenir la propagación de enfermedades por parte de personas y animales, lo que tuvo importantes consecuencias socioeconómicas para las comunidades rurales.

Partiendo de esa base, investigadores británicos han realizado un estudio en el que se describen los resultados de las evaluaciones cualitativas de riesgo veterinario para evaluar la probabilidad de que diferentes actividades recreativas causen nuevos brotes de fiebre aftosa, como parte de la planificación de contingencia para brotes futuros. Este artículo se enmarca en la preocupación que está despertando la posible aparición de la fiebre aftosa.

Para la mayoría de las actividades, se considera que la probabilidad de causar nuevos brotes de fiebre aftosa varía de muy baja a media dependiendo de la zona de control (que se basa en la distancia a las instalaciones infectadas más cercanas), suponiendo el cumplimiento de las estrategias de mitigación especificadas. La probabilidad de nuevos brotes asociados con la caza, tiro, acoso y actividades ecuestres se considera mayor. Hay áreas de incertidumbre significativa asociadas con la escasez de datos, en particular con respecto a la probabilidad de transmisión a través de fómites.

Este estudio proporciona evidencia científica para apuntalar el refinamiento de los planes de gestión de acceso rural e informar la toma de decisiones en futuros brotes de enfermedades.

El artículo se ha publicado en la revista científica Frontiers in Veterinary Science y está elaborado por investigadores escoceses del Colegio Rural de Escocia, la Universidad de Glasgow y la Universidad de Edimburgo. En concreto, los investigadores son los siguientes: Harriet Auty, Dominic J. Mellor, George J. Gunn y Lisa Boden.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ofrece en su página web un pequeño manual, con un gran número de imágenes, con las lesiones características para identificar la presencia de fiebre aftosa en una explotación y poder establecer una correcta investigación epidemiológica.

En primer lugar, el documento recuerda que en el caso del ganado ovino y caprino, la fiebre aftosa suele ser menos grave que en otras especies ganaderas. Por lo tanto, se presentan signos leves y poco evidentes de depresión, anorexia, cojera y vesículas en boca y pezuñas.

Además, para realizar una investigación epidemiológica adecuada, desde el Ministerio de Agricultura se recuerda que es importante determinar la edad de las lesiones en los animales. Como orientación general, en el caso del ovino se establece que las lesiones de hasta cinco días pueden determinarse con una precisión de un día arriba o abajo, las lesiones de cinco a siete días pueden obligar a una determinación menos precisa, mientras que en el caso de las lesiones de mayor duración no es posible determinar la edad de las lesiones por una infección de fiebre aftosa.

Por último, el manual del Ministerio recuerda que en un mismo animal se pueden encontrar lesiones con distinta edad. Además, afirma que el cálculo de la edad de las lesiones es una aproximación y no un cálculo exacto, por lo que recomienda aplicar a la investigación epidemiológica márgenes temporales de seguridad para no dejarse ningún contacto de riesgo sin investigar.

 

Más información: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/manualsintomasfa_tcm30-111117.pdf 

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