foro18 banner acta 1000x132 v1

Mostrando publicaciones por etiqueta: Parásitos

 

 

Los Sistemas de Información Geográfica (SIG o GIS, en su acrónimo inglés – Geographic Information System) se utilizan en áreas tan diversas como la arqueología, la sociología, la planificación urbana, evaluación de impacto ambiental, investigaciones científicas. Los SIG se pueden definir como una integración organizada de hardware, software y datos geográficos diseñada para capturar, almacenar, manipular, analizar y desplegar en todas sus formas la información geográficamente referenciada, con el fin de resolver problemas complejos de planificación y de gestión.

Por lo tanto, y en relación con la biología, o la sanidad animal por ejemplo, permitirían realizar la representación de datos (distribución de especies, localización de explotaciones, incidencia de brotes o epidemias) a través de mapas, dar resultados sobre zonas potenciales donde localizar focos de enfermedades, así como los mecanismos de dispersión, crear modelos para pronosticar la posible expansión de una especie invasora y realizar el estudio de animales infectados por un virus, parásito o una bacteria, mediante el seguimiento de los lugares por los que se han movido.

Hay numerosos ejemplos de investigaciones donde han utilizado esta herramienta SIG para examinar la distribución geográfica de determinados parásitos, virus o bacterias, identificando las áreas de riesgo para el ganado y tratando de caracterizar los posibles indicadores de aparición de la enfermedad. El sistema permite elaborar mapas donde poder visualizar la prevalencia de determinadas enfermedades, útiles para planificar medidas de prevención y control.

 

En este sentido, en el departamento de Sanidad Animal de Neiker se está utilizando esta herramienta para elaborar mapas donde se refleje la situación epidemiológica de determinadas enfermedades zoonóticas, en relación con la vegetación, ganado doméstico y fauna silvestre. Además, se están recolectando los datos de ausencia o presencia de vectores de agentes patógenos para localizar sus posibles lugares de cría y vías de dispersión.

Para abordar el problema de la prevalencia de infecciones por parásitos gastrointestinales que enfrentan los ganaderos rurales en ciertas partes del mundo, se ha modulado la distribución de conteos de huevos fecales de parásitos helmintos en ovejas y cabras.

Las precipitaciones, la estación y la zona resultaron ser predominantemente significativos para determinar la distribución de parásitos entre sus huéspedes. Los hallazgos sobre cómo se relaciona la estructura con los supuestos de distribución ayudan en la formulación de las intervenciones necesarias, al establecer estrategias para controlar las infecciones por parásitos gastrointestinales o en la identificación de animales con los rasgos deseados.

El artículo se ha publicado en la revista Small Ruminant Research y está firmado por los siguientes autores: Phuti N. Sebatjane, Peter M. Njuho y Ana M. Tsotetsi-Khambule.

 

Demuestran que usar moxidectina para el ganado es una alternativa a tener en cuenta por las graves consecuencias que tiene para la biodiversidad el uso de ivermectina

La ivermectina es seis veces más tóxica que la moxidectina para los insectos responsables del reciclaje de la materia orgánica. Por primera vez se tienen evidencias científicas basadas en estudios fisiológicos y se debería tener en cuenta a la hora de usar antiparasitarios para el ganado.

Esta es la conclusión del estudio llevado a cabo por el grupo de investigación multidisciplinar liderado por José R. Verdú, Catedrático de Zoología e investigador del Centro Iberoamericano de la Biodiversidad (CIBIO) de la Universidad de Alicante y en el que han participado científicos del CIBIO y el Departamento de Fisiología, Genética y Microbiología de la UA; la Universidad de Jaén, Université Paul Valéry Montpellier 3; el Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC; la Universidad de Granada; y el IUCN-Centre for Mediterranean Cooperation.

Los resultados acaban de ser publicados en el artículo First assessment of the comparative toxicity of ivermectin and moxidectin in adult dung beetles: Sub-lethal symptoms and pre-lethal consequences, incluido en la revista de Nature Scientific Reports. Por medio de un estudio comparativo sobre la toxicidad de las moléculas de ivermectina y de moxidectina en la población de escarabajos peloteros adultos, los científicos han concluido que la molécula de ivermectina es seis veces más tóxica que la de moxidectina. Con este resultado en la mano los científicos recomiendan a los veterinarios y ganaderos el uso de moxidectina como una alternativa a tener en cuenta en la desparasitación del ganado, en sustitución de la ivermectina y para evitar las graves consecuencias que tiene en la Biodiversidad el uso de ésta.

La ivermectina es un antiparasitario muy eficaz, usado de manera preventiva en el ganado, desde su descubrimiento en 1981. Desde entonces ha experimentado un crecimiento exponencial, hasta convertirse en un tratamiento estándar contra los parásitos, incluso en humanos. Es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un medicamento esencial.

En la actualidad, la ivermectina es la molécula más usada a nivel mundial y también una de las más tóxicas para la fauna beneficiosa, asegura José R. Verdú. Los científicos han comparado las dos móleculas y comprobado que la moxidectina “sería una buena alternativa para utilizarla en lugar de la ivermectina. A nivel fisiológico de los insectos afecta muchísimo menos”. El estudio se ha realizado tanto a nivel fisiológico como de comportamiento de los escarabajos peloteros, obteniendo resultados directos sobre cómo le afecta al coleóptero. El estudio fisiológico (sub-letal) analiza si afecta a los órganos, antenas, etc., y el comportamental (pre-letal), que tiene en cuenta si se produce descoordinación de las patas o si el escarabajo se paraliza.

La metodología de trabajo seguida, Verdú detalla que ha consistido en la realización de dos pruebas: electroantenografía, que consiste en un test para ver lo sanas que están las antenas y el olfato de los insectos. Para ello contaban con individuos que habían ingerido distintas concentraciones de estas moléculas y, de esta forma, han podido ver cómo reciben el estímulo las antenas, cómo se encontraba el estado de las antenas.

La segunda prueba ha tratado de ver el comportamiento de motilidad, es decir, el caminar, estirar antenas, mover patas; los investigadores tienen detectados síntomas, como son la parálisis parcial, la ataxia o la parálisis total y, en función de esto, apuntan cuantos días han tardado en tener esa parálisis. “En el caso de ivermectina, la ataxia se produce mucho antes en tiempo”.

El investigador de la UA afirma que, si bien “sí se sabía que era menos tóxica esta molécula, no obstante, con los escarabajos no se había aplicado el estudio a nivel fisiológico”. En los análisis de eco toxicidad realizados se han usado los parámetros adecuados, los límites de toxicidad, “con eso es mucho más fiable”. Son parámetros que se usan en los tests de eco toxicidad. La eco toxicidad estudia el efecto de compuestos químicos tóxicos sobre los seres vivos, en especial en cuanto a poblaciones, comunidades y ecosistemas, con el objetivo de ser capaz de predecir los efectos de la contaminación para prevenir cualquier efecto de deterioro ambiental que pueda ser identificado.

“La ivermectina es la que se usa en más del 90% de los casos. Muchas farmacéuticas la han comercializado porque es mucho más efectiva pero también más perjudicial para la fauna coprófaga que elimina el estiércol del ganado”. De la moxidectina afirma “existe esta alternativa que tiene un efecto similar en la desparasitación. Son los veterinarios los que tienen que tener en cuenta esta alternativa”, apunta Verdú.

En 2017, el mismo equipo multidisciplinar ya confirmaba cómo la ivermectina está afectando a la disminución de fauna coprófaga, resultados científicos publicados en el estudio “Ivermectin residues disrupt dung beetle diversity, soil properties and ecosystem functioning: An interdisciplinary field study”. Science of The Total Environment. Así, la ganadería tratada con ivermectina provoca la acumulación de cinco veces más excrementos por hectárea y año que la ganadería orgánica o ecológica.

Anteriormente, en 2015, el equipo investigador publicaba “Low doses of ivermectin cause sensory and locomotor disorders in dung beetles” en la revista Scientific Reports. En aquella ocasión analizaban el efecto del fármaco ivermectina sobre las poblaciones de Scarabaeus cicatricosus, escarabajo coprófago clave en los ecosistemas mediterráneos. La investigación demostraba que los artrópodos que ingieren esta sustancia, incluso en dosis bajas, pierden su capacidad para interactuar con el medio porque ven alteradas sus capacidades locomotora y sensorial, dato que puede explicar el declive que vienen sufriendo las poblaciones de estas especies de escarabajos.

WEB FEAGAS

 

Se ha realizado un estudio en Brasil, en concreto en el Estado de Sao Paulo, en el que se ha evaluado la eficacia de los medicamentos antihelmínticos disponibles comercialmente calculando el porcentaje de reducción de huevos por gramo y las pruebas estadísticas apropiadas.

Se hicieron pruebas con cinco antihelmínticos: albendazol, clorhidrato de levamisol, ivermectina, moxidectina y closantel.

Se observó que prácticamente todos los fármacos probados tenían algún nivel de resistencia parasitaria, mientras que la moxidectina fue la más efectiva durante el tratamiento. Los resultados muestran la necesidad de adoptar procedimientos sostenibles dirigidos a reducir la resistencia antihelmíntica en rebaños ovinos, como el sistema de rotación de pastos, productos de origen vegetal y ciertos hongos y lombrices para reducir el parasitismo.

El artículo está publicado en la prestigiosa revista científica Small Ruminant Research y está firmado por los siguientes autores: Walter Bertequini Nagata, Mariele Fernanda da Cruz Panegossi, Katia Denise Saraiva Bresciani, Jancarlo Ferreira Gomes, Carlos Noriuki Kaneto y Silvia Helena Venturoli Perri.

El sector caprino es una de las principales fuentes de alimentos y proteínas que se consume en todo el mundo. El crecimiento de esta industria se enfrenta a desafíos tales como la infección y los agentes patógenos. El parto es un período muy dinámico. La coincidencia de la inmunosupresión periparturienta y un aumento en el desprendimiento de huevos de parásitos representan un desafío para la salud y la producción animal. Por lo tanto, el período del periparto se asocia con relajación en la inmunidad y un aumento en los conteos parasitarios. Por su parte, las galectinas constituyen una familia conservada evolutivamente de proteínas de unión a \ beta - galactósido. Estas proteínas se unen a la superficie de helmintos parasitarios, así como a otros patógenos, iniciando la respuesta inmune del huésped, por lo que es necesaria una mayor investigación para conocer el desarrollo inmunitario del animal.

Un artículo sobre este asunto ha sido publicado en la prestigiosa revista científica Small Ruminant Research por investigadores de la Universidad Agrícola y Técnica de Carolina del Norte (Estados Unidos): Kingsley Ekwemalor, Sarah Adjei-Fremah, Emmanuel Asiamah, Egbogoye Eluda-Okoludoh, Bertha Osei y Mulumebet Worku.

Investigadores españoles han desarrollado un trabajo para estimar el riesgo de introducción de insectos voladores por el viento en un país, identificando áreas y períodos de alto riesgo de incursión de enfermedades transmitidas por vectores. Este riesgo se puede caracterizar por el papel de las temperaturas adecuadas y las corrientes de viento en la supervivencia y los movimientos de los insectos pequeños, respectivamente.

El modelo predice la densidad numérica de los insectos introducidos en el espacio y el tiempo basándose en tres procesos: la advección debida a las corrientes de viento, la deposición en el suelo y la supervivencia debida a las condiciones climáticas.T022 Miasis Lucientes F2

La ganadería española ha sufrido muchos brotes de fiebre catarral ovina desde 2004 y numerosos expertos señalan que los ‘culicoides’ transportados por el viento de las zonas afectadas en el norte de África son una posible causa. Este trabajo implementa experimentos numéricos que simulan la introducción de ‘Culicoides’ en 2004. El modelo identificó al sur y este de España, particularmente entre junio y noviembre, como el mayor riesgo de introducción de ‘Culicoides’ transportados por el viento, que coincide con los datos de campo sobre brotes de lengua azul en España este año . Esta validación sugiere que este modelo puede ser útil para predecir la introducción de patógenos en el aire de importancia para la productividad animal.

Este estudio está publicado en la revista científica Plos One y cuenta con la autoría de cinco investigadores de la Universidad Complutense de Madrid. Se trata de Eduardo Fernández Carrión, Benjamín Ivorra, Ángel Manuel Ramos, Cecilia Aguilar Vega y José Manuel Sánchez Vizcaíno. Además, también participa Beatriz Martínez López, de la Universidad de California (Estados Unidos).

 

 

El equipo de Parasitología Sanitaria de la Universidad de Valencia ha descrito por primera vez todas las vías de infección humana de la fascioliasis, una zoonosis parasitaria emergente que se estima que en el mundo afecta a 17 millones de personas. La publicación del equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y FAO/Naciones Unidas en la revista Parasitology detalla las vías de adquisición de esta patología, su diversidad, los factores de incidencia y los métodos para su estudio, según publica Animal’s Health.

Esta enfermedad es causada por el parásito ‘Fasciola hepatica’ o duela del hígado, la transmiten caracoles de agua dulce y está muy influenciada por los cambios climático y global. Es de gran patogenicidad en humanos, y además provoca una elevada morbilidad y puede llegar a ser mortal. El ganado ovino juega un importante papel como hospedador.

El equipo de Parasitología de la Universidad de Valencia lo forman Santiago Mas-Coma, María Dolores Bargues y María Adela Valero, catedrático y catedráticas de Parasitología de la institución académica. Mas-Coma, también director de la iniciativa en su calidad de experto de la OMS, destaca que hasta el momento no se había podido conocer la enorme heterogeneidad que subyace en la infección humana por ‘Fasciola’. El artículo permite explicar por primera vez “la gran diferencia” que existe entre fascioliasis humana y fascioliasis animal y “la sorprendente muy amplia capacidad de adaptación de este parásito, que no nos pone las cosas fáciles”, según el especialista.

 

 

La contaminación parasitaria es uno de los principales problemas de la producción ganadera en la región de América Latina y el Caribe. Esta situación se origina por la ingesta de pastos contaminados y hacinamiento de animales en corrales pequeños. Actualmente, se controla con la aplicación de desparasitantes, pero estos producen daños a los productos y subproductos de origen animal, así también al medio ambiente.

En la búsqueda de desarrollar ganado ovino resistente a parásitos gastrointestinales, el doctor Ricardo E. Caicedo Rivas, investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Puebla (México), trabaja en una que investigación forma parte de los programas para la agricultura de las Naciones Unidas, a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuyos objetivos son contribuir a erradicar el hambre, mejorar la seguridad alimentaria y disminuir la desnutrición, a la par de producir animales libres de aditivos alimenticios sintéticos y resistentes a cambios ambientales. El título del proyecto es ‘Disminución de la tasa de parásitos en ovejas’.

Desde 2016 se desarrolla dicho proyecto en México, a través del Laboratorio de Endocrinología de la Reproducción y Malacología de la Universidad de Puebla, con la colaboración de fincas privadas. Tiene una duración de cuatro años; no obstante, el doctor Caicedo alega que este periodo no es suficiente para generar una raza de animales de ovinos resistente a organismos gastrointestinales.

En este proyecto regional colaboran, además de México, diez países latinoamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Costa Rica, El Salvador, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Estas naciones desarrollan la misma metodología y análisis para obtener primeramente las características fenotípicas y finalmente, mediante cruzamiento, animales inoculados contra ‘Strongyloides spp’, ‘Trichostrongylus spp’, ‘Haemonchus contortus’ y ‘Fasciola hepatica’, entre otros parásitos.

De acuerdo con Ricardo Caicedo Rivas, doctor en Fisiología y Endocrinología de la Reproducción, hoy los ganaderos utilizan una gran cantidad y variedad de desparasitantes, los cuales producen resistencia antihelmíntica y no se degradan totalmente dentro del animal. Por ello, son excretados al medio ambiente alterando las características del suelo, disminuyendo las bacterias ligadas a la degradación de material orgánico y matando insectos que utilizan estiércol para producir hongos.

Igualmente, en la labor de disminuir la parasitosis en ovinos se realizan cruzamientos reproductivos para obtener una especie con resistencia a estos organismos. “Hasta la tercera generación debemos tener un animal resistente a parásitos gastrointestinales. Esa resistencia se determinará por medio de una prueba de ADN, en la que se buscará el gen que establece dicha adaptación”, según explica Caicedo.

 

 

Las enfermedades parasitarias son una de las principales causas de pérdidas productivas en la ganadería de pequeños rumiantes. Entre ellas destacan las infecciones por nematodos gastrointestinales (NGI) debido a su elevada prevalencia y a que mayoritariamente cursan de forma subclínica, por lo que su impacto negativo es difícil de percibir. De esta base parte la ponencia impartida por Carlos Calvete, investigador del CITA de Aragón, en los pasados Diálogos del Ovino de Syva.

El control de los NGI se ha basado en la administración de productos antihelmínticos, y a pesar de que en la actualidad se estén explorando nuevos métodos complementarios, los antihelmínticos, por su bajo coste, eficacia y facilidad de uso, seguirán siendo la herramienta fundamental para luchar contra este grupo de parásitos, por lo que preservar su eficacia es fundamental. El uso inapropiado y/o continuado de estas sustancias ha derivado en la aparición de poblaciones parasitarias resistentes a los antihelmínticos, lo que ha supuesto un grave inconveniente para la viabilidad de numerosas explotaciones.

“Se sabe que el principal mecanismo para ralentizar el desarrollo de la resistencia es procurar que cuando se administra un antihelmíntico a un rebaño, una parte importante de la población parasitaria no entre en contacto con este para, de esta manera, evitar que la selección de genes asociados a la resistencia tenga lugar en toda la población parasitaria. La implementación de esta estrategia dirigida a conservar la eficacia futura de los antihelmínticos se esta materializando en el desarrollo de nuevos esquemas de desparasitación basados en tratamientos selectivos en los que únicamente se administra el antihelmíntico a aquellos animales que realmente lo necesitan por razones clínicas o a aquellos que realmente van a obtener algún beneficio en su productividad, lo que requiere identificar previamente aquellos indicadores pato-fisiológicos, parasitológicos y/o productivos que nos puedan servir como criterios para poder decidir cuando y a que animales hay que administrar el antihelmíntico”, señala Calvete.

En áreas en las que la resistencia antihelmíntica es un grave problema y en donde las infecciones por NGI suelen cursar de forma clínica, llevan ya años en el esfuerzo de generalizar estos esquemas selectivos de desparasitacion. “¿Qué cabe esperar de ellos en otras áreas, como nuestro país, en las que la resistencia, si bien esta extendida, no es todavía tan intensa y en las que las infecciones por NGI cursan mayoritariamente de forma subclínica?”, se pregunta el investigador.

En el ovino de carne de España, el control de los NGI se basa en la administración de antihelmínticos en tratamientos estratégicos realizados principalmente en las épocas de mayor incidencia de NGI en el ganado (primavera y/u otoño). Estos tratamientos incluyen la desparasitación de la totalidad del rebaño y suelen realizarse de forma rutinaria, sin un diagnóstico parasitológico previo que oriente sobre la naturaleza, abundancia y patogenicidad de los parásitos presentes y sobre la necesidad (o no) de tratar. De tal manera que muchos de estos tratamientos estratégico contra los NGI son totalmente innecesarios, lo que implica un coste superfluo, son ineficaces, al no aplicarse en los momentos productivos más delicados de los animales y favorecen mas de lo necesario el desarrollo de resistencias al no contemplar el mantener parte de la población parasitaria en refugio.

Con esta situación de partida, parece claro que la adopción de nuevos esquemas selectivos de control de los NGI podría suponer un gran avance en comparación a los tradicionales tratamientos estratégicos, puesto que se ralentizaría el desarrollo de las resistencias en un nivel en el que todavía no son un gran problema, y se optimizaría la utilización de los antihelmínticos al buscar su máxima eficacia en la mejora de parámetros productivos.

Por este motivo, durante el periodo 2014-2017, en el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragon (CITA) se ha desarrollado un proyecto de investigación financiado por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) con el que se ha tratado de identificar aquellos indicadores que podrían ser utilizados como criterios para la administración selectiva de tratamientos contra los NGI en ganaderías de ovino de carne, valorando su efecto sobre algunos de los principales parámetros productivos.

Los resultados obtenidos han mostrado que, durante el periodo previo a la cubrición (cinco semanas antes de la introducción de los machos) la instauración de un tratamiento antihelmíntico incrementa significativamente la fertilidad y prolificidad de las ovejas, pero solo en aquellas cuyo condición corporal es inferior a 3, mientras que en aquellas ovejas con condición corporal superior, la desparasitación no implica ningún beneficio productivo. Por lo tanto, estos resultados demuestran que un tratamiento selectivo previo a la cubrición aplicado en función de la condición corporal de las ovejas aumenta su eficiencia reproductiva, minimizando el desarrollo de resistencias al dejar parte de los animales sin desparasitar.

Por otro lado, la administración de un antihelmíntico en las semanas previas a la fecha prevista de inicio de los primeros partos (cinco semanas antes), ha mostrado estar asociada a un claro aumento del peso de los corderos al nacimiento, una reducción (de hasta dos puntos) de la mortalidad perinatal (durante las primeras 24 horas tras el parto) y durante toda la lactación, así como a un incremento de la ganancia media diaria de los corderos durante la misma.

“Estos resultados sugieren que nuestras ganaderías podrían tener mucho que ganar con la instauración de tratamientos selectivos, en sustitución de los tradicionales esquemas de desparasitación estratégicos. Los criterios a seguir, como se ve, son simples, si bien su correcta implementación en las ganaderías dependerá mucho de los sistemas productivos y de manejo, por lo que será necesaria una adaptación personalizada de estas simples reglas a las posibilidades de cada explotación”, concluye Calvete.

 

 

Las infestaciones producidas por nematodos del tracto gastrointestinal representan una patología importante en las explotaciones pecuarias ovinas y caprinas. Según la FAO, la transcendencia de los problemas parasitarios radica en la amenaza para la salud y el bienestar de los rumiantes, suponiendo además, un gran impacto económico en los sistemas de productivos. Durante los últimos 50 años, las medidas de control parasitario se han centrado en la quimioprofilaxis intensiva, con el uso continuado de drogas Antihelmínticas (AHs). Sin embargo, la exclusiva dependencia de las moléculas sintéticas ha dado lugar a múltiples limitaciones. El rápido desarrollo de resistencia a AHs y su difusión a nivel mundial indican, que el control parasitario a través de drogas sintéticas es deficitario, además de no sostenible. Los resultados obtenidos en la última década con plantas bioactivas, revelan que éstas podría representar una opción prometedora en el control de las infestaciones de nemátodos en pequeños rumiantes.

Por otra parte, el consumo de plantas ricas en taninos (RT) está asociado con alteraciones biológicas severas de las etapas clave (larva infectiva y adulto) del ciclo de vida de los parásitos, en la dinámica de las infecciones y, consecuentemente, en el descenso de los efectos negativos en el hospedador.

De estas bases, parte una tesis doctoral presentada por Celia Arroyo López ante la Universidad Autónoma de Madrid, bajo el título de ‘Efectos de recursos ricos en taninos sobre la biología y las comunidades de los parásitos gastrointestinales en corderos’.

El estudio se basa en la comparación de los efectos de las plantas y recursos taniníferos, en la comunidad de parásitos gastrointestinales de los pequeños rumiantes durante la etapa adulta, bajo la hipótesis del efecto directo. También se analizan los efectos antihelmínticos en la población adulta dependiendo de la fuente de taninos empleada, evaluándose así mismo, el rol de la concentración y tiempo de exposición a una fuente de taninos. Por último, en el anexo se incluyen dos artículos de revisión sobre los riesgos parasitarios en caprinos, así como la revisión sobre el parasitismo helmíntico y la paradoja del pastoreo.

Página 1 de 7

Foros de discusión

  • Sección en construcción
Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es

Acceso usuarios registrados o Registrarse

Acceder