msd novedades v1

Mostrando publicaciones por etiqueta: Planes sanitarios

El Gobierno de Navarra ha aprobado dos convocatorias de ayudas en el ámbito ganadero, una de 400.000 euros para conservar recursos genéticos, y otra de 67.500 euros para realización de programas sanitarios contra enfermedades en los animales.
Así se recoge en sendas resoluciones del director general de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, Ignacio Gil, publicadas en el Boletín Oficial de Navarra (BON) del pasado viernes, 7 de abril. En ambos casos, las solicitudes podrán presentarse hasta el 8 de mayo.
Por un lado,la convocatoria de un total de 400.000 euros para la concesión de ayudas a la conservación de recursos genéticos ganaderos está destinada a apoyar a las asociaciones de criadores de ganado selecto autóctono de vacuno de carne, ovino de carne, ovino de leche y equino.
En concreto, estas ayudas están dirigidas a gestionar los libros genealógicos (cómputo de animales vivos, reproductores aptos, entre otros) y a desarrollar programas de control de rendimiento y otros aspectos relacionados con la genética (controles genéticos de filiación para verificar las inscripciones en el libro de nacimientos, que incluyen la extracción de material genético, su análisis y la verificación de compatibilidad con los supuestos progenitores).
También se incluye la reproducción (se computarán las dosis de semen, óvulos u otro material genético que se aporte durante el año al banco de germoplasma -banco de recursos genéticos- del Ministerio), así como difusión la de la raza participando en certámenes ganaderos (exposición, concurso o subasta).
Por su parte, la convocatoria de subvenciones por la realización de programas sanitarios de prevención, lucha y erradicación de enfermedades de los animales, está dirigida a las agrupaciones de defensa sanitaria ganaderas de vacuno, ovino, caballar y conejos que se encuentren inscritas en el Registro de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera de Navarra.

La 22 Conferencia de la Comisión Regional de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para África, que cuenta en esta región con 54 miembros, tuvo lugar en Swakopmund (Namibia) del 20 al 24 de febrero.

Monique Éloit, directora general de la OIE, agradeció a la República de Namibia por su hospitalidad. También felicitó al país anfitrión y a sus vecinos de la región de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) por sus logros aplicando las normas de la OIE. Siete de los quince países de la región de la SADC han alcanzado el estatus ‘libre’ para una o más enfermedades animales a nivel nacional o zonal, y muchos han logrado acceder a los mercados internacionales de mercancías animales.

La Conferencia fue la ocasión para debatir sobre temas relevantes para la región. Además, los participantes recibieron información detallada, así como un análisis sobre la situación y las tendencias de las enfermedades más preocupantes en África, recopiladas a través del Sistema Mundial de Información Zoosanitaria de la OIE (WAHIS), principalmente sobre rabia, carbunco bacteridiano, fiebre aftosa, influenza aviar de alta patogenicidad y síndrome ulcerante epizoótico, así como peste de los pequeños rumiantes (PPR).

Precisamente, la peste de los pequeños rumiantes fue tratada en otras reuniones de la Conferencia, especialmente a través de los dos temas técnicos. Esta patología fue identificada por primera vez en Costa de Marfil en 1942 y su presencia ha sido notificada durante muchos años en toda África, excepto en algunas partes del sur del continente. Esta enfermedad transfronteriza virulenta y altamente contagiosa, que afecta a las ovejas y las cabras, tiene graves repercusiones en la seguridad alimentaria, socava la capacidad de recuperación de los pequeños agricultores y limita las oportunidades de producción animal y el desarrollo económico de los países en los que el sector de los pequeños rumiantes es importante.

Es una de las enfermedades prioritarias indicadas en el Marco mundial para el control progresivo de las enfermedades transfronterizas de los animales (GF-TADs), por sus siglas en inglés) y en 2015 se adoptó una estrategia global de la OIE y la FAO para erradicarla. Esta estrategia integra una visión horizontal de los problemas de sanidad animal, centrada en el refuerzo de los servicios veterinarios, y una visión vertical centrada en el doble objetivo de la erradicación progresiva de la PPR y la reducción de la prevalencia de otras enfermedades prioritarias de los pequeños rumiantes.

Su primera fase de ejecución ya ha empezado en África, a través de reuniones regionales de la hoja de ruta en las cinco regiones definidas por la estrategia. Dichas reuniones contribuirán a lograr una visión regional común basada en el intercambio, la colaboración y la coordinación con el fin de supervisar y armonizar las actividades nacionales planificadas de los países.

También se habló sobre la epidemia de fiebre aftosa en el norte de África en los años 2014 y 2015, las resistencias de antimicrobianos y el cambio climático y las enfermedades emergentes transmitidas por vectores, como la fiebre del Valle del Rift en África occidental y Madagascar.

Las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (EET) son enfermedades neurodegenerativas causadas por priones que producen espongiosis cerebral. Este grupo de enfermedades afecta a diferentes especies animales y al hombre. En los pequeños rumiantes se conoce desde el siglo XVIII una EET, la tembladera, conocida también como prurigo lumbar o scrapie clásico. Más recientemente se han detectado formas atípicas de scrapie que muestran un comportamiento diferente al del scrapie clásico por su epidemiología y patología. En 2005 apareció en Francia el primer, y hasta hoy único, caso de EEB en ganado caprino, según recuerda el preámbulo del Plan de Control del Scrapie, elaborado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) para ser presentado ante las autoridades comunitarias.

En 1994 España comienza a aplicar medidas para prevenir, controlar y erradicar las EET mediante el control de las harinas de carne en pienso. Desde 1997 se realizaron programas de control y vigilancia de EET basados en una vigilancia pasiva que seguían los criterios de la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE) y en aplicación de la normativa comunitaria.

Ante la aparición del primer caso de EEB en España, el 22 de noviembre de 2000, se publica el Real Decreto 3454/2000, por el que se establece un Programa Integral Coordinado de Vigilancia y Control de las EET de los animales. La publicación de esta norma se justifica por la necesidad de realizar actuaciones concretas, destacando los programas de vigilancia activa (investigación en grupos de riesgo), de control de sustancias empleadas en la alimentación de animales, de inspección de establecimientos de transformación de subproductos y animales muertos y de control de los materiales especificados de riesgo.

Las estrictas medidas de erradicación en los focos de scrapie se adoptaron sobre la posibilidad teórica de que estos animales pudieran padecer EEB. En la actualidad la situación ha cambiado al haberse desarrollado los test diagnósticos discriminatorios que permiten diferenciar la EEB del Scrapie. Con la publicación del Reglamento 36/2005, la estrategia de vigilancia epidemiológica de EET en pequeños rumiantes incluye la realización rutinaria de pruebas discriminatorias entre EEB y Tembladera, que deben llevarse a cabo en todos los casos confirmados de Tembladera. Hasta la fecha, se ha descartado la posible presencia de EEB en pequeños rumiantes en todos los casos de Tembladera en los que se han llevado a cabo estas pruebas discriminatorias en nuestro país (tanto en aplicación del citado Reglamento, como en todos los casos de Tembladera anteriores a la fecha de entrada en vigor del mismo).

Para finalizar, conviene recordar que el Reglamento (CE) 999/2001 y sus posteriores modificaciones suponen la piedra angular de la lucha contra las EET, ya que recogen todas las medidas de obligado cumplimiento en la UE en diversos campos (vigilancia, erradicación, alimentación, Material Especificado de Riesgo etc.), medidas que hasta entonces se encontraban dispersas en varias Decisiones Comunitarias.

En julio de 2005, la Comisión planteó una nueva estrategia de lucha que se recogió en el documento conocido como ‘Hoja de Ruta’, con el objetivo de presentar la estrategia a seguir frente a las EETs a corto, medio y largo plazo

Debido a una mejoría general de la situación epidemiológica en la UE y a los nuevos conocimientos científicos, en Julio de 2010 la Comisión publicó la ‘Nueva Hoja de Ruta’ cuyo objetivo es el estudio de la flexibilización de las medidas relativas a las EETs, siempre que se garantice la seguridad alimentaria. Por tanto se recogen los puntos clave que podrían modificarse en los próximos años.

El presente programa se ajusta, tanto en vigilancia, como en medidas de erradicación a lo establecido en el Reglamento 999/2001. Si fuese necesario, se procedería a la reevaluación y re-diseño del mismo, según los nuevos

requerimientos.

El objetivo del programa es doble:

- Conocer la situación epidemiológica de la cabaña de pequeños rumiantes (ovinos y caprinos) frente a la tembladera.

- Detección de la enfermedad y puesta en marcha de las medidas para su erradicación.

 

Documento completo: http://www.mapama.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/programatembladera2016-17web_tcm7-443760.pdf

La Comisión Europea (CE) informó hoy de que destinará 165 millones de euros en 2017 a la lucha contra enfermedades animales y el control de plagas, con fondos destinados a programas de actuación en los Estados miembros para combatir estas amenazas.
"Estos fondos ayudarán a los Estados miembros a identificar y actuar contra los brotes que pueden tener un impacto en la salud humana, la economía y el comercio", indicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
En el área de sanidad animal, 150 millones se destinarán a la erradicación, el control y la vigilancia, con 131 programas, de enfermedades como la tuberculosis bovina, rabias, salmonelosis, encefalopatías espongiformes y brucelosis.
Además, para hacer frente a la fiebre porcina africana, se destinarán 9,5 millones, un aumento del presupuesto de dos millones en comparación con 2016.
En el área de sanidad vegetal, la UE se compromete a destinar cerca de 14 millones a programas para 46 plagas en 24 Estados miembros, con el mayor presupuesto para combatir la "xylella fastidiosa".
Esta bacteria ataca, sin posibilidad de curación, al olivo, la vid o el almendro y se ha detectado en varios países de Europa, entre ellos España, en concreto en Mallorca e Ibiza.

El compromiso internacional de erradicar una devastadora enfermedad del ganado que afecta principalmente a ovejas y cabras, se ha hecho aún más urgente tras conocerse la mortandad masiva de una especie de antílope en vías de extinción en Mongolia.

Unos 900 antílopes saiga (Saiga tatarica mongolica) -casi el 10 por ciento de la población de esta subespecie-, fueron encontrados muertos en la provincia occidental de Khovd, en Mongolia. Las muestras extraídas de los cadáveres dieron resultado positivo para la peste de los pequeños rumiantes (PPR), una enfermedad viral que provoca una alta mortandad en los rebaños domésticos de ovejas y cabras, matando hasta el 90 por ciento de los animales infectados.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) lideran un esfuerzo multinacional para erradicar en 2030 la PPR, enfermedad que puede tener un impacto devastador a nivel económico y sobre la seguridad alimentaria. El 80% de los 2 100 millones de pequeños rumiantes que se calcula hay en el mundo viven en regiones afectadas, y constituyen un activo importante para un tercio de los hogares rurales pobres. La PPR, identificada por primera vez en Côte d'Ivoire en la década de 1940, supone ahora una amenaza para más de 75 países.

Aunque la fauna silvestre se ha considerado durante mucho tiempo como potencialmente vulnerable, se habían documentado relativamente pocos casos reales de infección por PPR en especies similares a las cabras salvajes en libertad, y nunca en antílopes en libertad.

Las muertes parecen indicar que se ha producido un contagio a partir de animales domésticos con los que comparten zonas comunes de pastoreo, especialmente en invierno cuando hay menos lugares donde buscar alimentos. Se están realizando esfuerzos para investigar la situación sobre el terreno, encaminados en particular a investigar otras posibles causas, como la infección bacteriana (Pasteurella multocida) que ahora se sospecha causase la muerte de cientos de miles de saiga en Kazajstán en 2015.

Los antílopes saiga en Mongolia no son realmente animales migratorios, pero sí son nómadas, dentro de un área de unos 130 000 km3 y con desplazamientos temporales en otoño para la reproducción y a principios de primavera para el alumbramiento. Esta especie, que en el pasado se hallaba muy extendida por las estepas eurasiáticas, está clasificada como en grave peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Brote de PPR en Mongolia

Mongolia informó de su primer brote de PPR en septiembre de 2016, cuando las muertes de ovejas y cabras se vincularon a una extensión de los casos de PPR ocurridos en China.

La cabaña doméstica de pequeños rumiantes de Mongolia tiene hoy 45 millones de animales y cumple un papel económico y social esencial en un país en el que más de un tercio de la población obtiene su sustento directamente del ganado. Mongolia exporta animales vivos, carne y leche y es el mayor productor mundial de lana de cachemira de gran calidad.

Al conocerse el brote, la FAO y la OIE enviaron inmediatamente a Ulan-Bator una misión del Centro de Gestión de Crisis-Sanidad Animal (CMC-AH) para ayudar a los servicios veterinarios locales a evaluar la situación epidemiológica y proponer medidas inmediatas y a medio plazo para controlar la propagación de la enfermedad. En el empeño se vacunó a 11 millones de pequeños rumiantes domésticos, cruciales para la seguridad alimentaria y la nutrición.

La mortandad de los saiga -que pone de relieve la extrema vulnerabilidad de los animales que no han estado expuestos a la PPR, así como el reto de proteger la fauna silvestre- constituye un “hecho sin precedentes y preocupante”, según la Directora General de la OIE, Monique Eloit.

“La OIE continuará trabajando en estrecha colaboración con la FAO para ayudar al Gobierno de Mongolia a hacer frente a los brotes de PPR y proteger tanto el ganado como la vida silvestre, comenzando con una nueva misión CMC-AH dentro de unos días”, dijo, añadiendo que “para evitar una propagación rápida y catastrófica de la enfermedad, será especialmente importante “una estrecha cooperación entre los servicios veterinarios y los responsables de la gestión de la fauna silvestre”.

Acciones recomendadas

“Será necesario proseguir las investigaciones sobre el terreno para conocer el alcance del reciente brote. Si se confirma que la PPR es la causa principal, la cifra de muertes de saigas es probable se cuente en miles en los próximos tres meses”, advirtió Bouna Diop, Secretario del Programa conjunto de erradicación de la PPR de la FAO y la OIE. “Por esta razón –añadió-, hay que prepararse para afrontar una propagación aún más extensa de la enfermedad y debemos tratar de evitar el contacto entre los rumiantes domésticos y esta valiosa fauna silvestre en peligro de extinción”.

Para salvaguardar esta especie amenazada hay que considerar como principal herramienta actualmente disponible una mayor vigilancia, junto a la vacunación de los animales domésticos. 

“En paralelo, deben hacerse esfuerzos cruciales de comunicación para que los pastores mongoles conozcan los riesgos de que el virus PPR se transmita de los saiga al ganado”, explicó Richard Kock, profesor de enfermedades emergentes del Royal Veterinary College de Londres. “Hemos aprendido –añadió- que estos casos requieren un nivel especialmente elevado de cooperación internacional y la participación de la red de laboratorios de referencia a nivel mundial de la FAO y la OIE para garantizar una plena comprensión de la epidemiología”.

Plan mundial para la erradicación de la PPR

Para erradicar la enfermedad a nivel mundial en 2030, la FAO y la OIE lanzaron en 2016 el Programa mundial para la erradicación de la PPR (PPR-GEP, por sus siglas en inglés), basado en un amplio consenso internacional.

Una primera fase cubre el período 2017-2021, con un coste estimado de 996 millones de dólares EEUU.

“Los sucesos recientes en Mongolia demuestran que es necesario implementar en el marco del PPR-GEP una estrategia regional para contener y erradicar la PPR”, subrayó Ren Wang, Subdirector General de la FAO al frente del Departamento de Agricultura y Protección al Consumidor. “Se requieren recursos disponibles –añadió- para prevenir la propagación del virus en Mongolia, así como en Kazajstán, Rusia o China, donde se han señalado brotes por vez primera en los últimos años”.

La PPR es una importante enfermedad viral infecciosa de pequeños rumiantes domésticos y salvajes que amenaza la seguridad alimentaria y el sustento sostenible de los productores de África, Oriente Medio y Asia. Europa está libre de la enfermedad excepto en Tracia (parte europea de Turquía). La erradicación de la peste de los pequeños rumiantes antes de 2030 es uno de los grandes objetivos actuales de la OIE y la FAO. Sin embargo, los recientes brotes en África del Norte y Tracia representan una amenaza significativa para la Europa continental, como fuente de propagación de la enfermedad.

Bajo esta premisa se desarrolla un artículo publicado en la revista científica Small Ruminant Research y firmado por una serie de investigadores británicos, turcos, argelinos e indios: Satya Parida, Murali Muniraju, Eda Altan, Ratiba Baazizi, Gopal Dhinakar Raj y Mana Mahapatra.

 

Las medidas preventivas empleadas en un área no infectada incluyen la restricción de la importación de animales procedentes de regiones endémicas. La enfermedad puede controlarse eficazmente mediante el aislamiento y el sacrificio de los animales infectados, la desinfección de los locales y la cuarentena de los animales sospechosos de portar infección sin mostrar síntomas clínicos. También se recomienda la inmunización profiláctica en poblaciones o áreas animales sospechosas en países endémicos. La inmunización se lleva a cabo con la disponibilidad de vacunas vivas atenuadas que provocan una inmunidad protectora que se mantiene durante al menos tres años. Así, el principal obstáculo para su control en los países endémicos es el requisito de vacunaciones frecuentes, al menos cada tres años. Debido a la alta rotación de las poblaciones de pequeños rumiantes, se recomienda la vacunación de animales más jóvenes, a los cuatro meses de edad.
En conclusión, existen amenazas para la potencial propagación de la peste de los pequeños rumiantes en Europa continental desde el norte de África y Turquía. El riesgo de propagación de la enfermedad podría reducirse mediante diversas herramientas: sensibilización sobre la enfermedad; capacitar a los productores y personal veterinario para identificar la enfermedad; conocimiento cada vez mayor del transporte de animales y productos animales; aplicación de medidas adecuadas de bioseguridad en las fronteras pertinentes, incluida la posible aplicación de la vigilancia en las fronteras; y el mantenimiento de las existencias de vacunas.

El costo de la neumonía y pleuresía para el sector ovino de Nueva Zelanda es alto, con la mayoría de la pérdida a través de un crecimiento más lento y la reducción del valor de la canal en el sacrificio. Tradicionalmente, las prácticas de manejo agrícola y el desarrollo de vacunas han sido el enfoque principal para la prevención de la neumonía. El objetivo de este estudio fue estimar la heredabilidad de la neumonía en corderos de Nueva Zelanda e investigar la relación genética con rasgos clave de producción.

De esta premisa partió un estudio publicado en la revista científica Small Ruminant Research y firmado por los investigadores neozelandeses Kathryn M. McRae, Hayley J. Baird, Ken. G. Dodds, Matthew J. Bixley y Shannon M. Clarke.

Se evaluaron los pulmones de 11.437 corderos de los rebaños registrados para la presencia y gravedad de lesiones neumónicas en el sacrificio. En promedio, el 28% de los corderos presentaron lesiones neumónicas en el momento del sacrificio, y el 7% presentó lesiones graves. La incidencia de pleuresía en estos animales fue del 6%. Los animales con lesiones neumónicas han crecido más rápido desde el nacimiento hasta el destete, y más lentamente desde el destete hasta el sacrificio que los animales sin lesiones.
Este estudio ha demostrado que hay un componente heredable a la neumonía en ovejas. La inclusión de más datos de explotaciones registradas con neumonía grave y una alta incidencia de pleuresía permitirá estimar con mayor exactitud los parámetros genéticos y correlaciones posteriores con los rasgos de producción y enfermedad. Esto sería ayudado por el registro rutinario de la neumonía en los pulmones en el matadero por las plantas de proceso.

 

Un informe de la FAO analiza los riesgos en la producción pecuaria y perfila una hoja de ruta para su mitigación

 

La creciente evidencia del papel de los sistemas alimentarios como vías principales de transmisión de la resistencia a los antimicrobianos (AMR) plantea la necesidad de intensificar la vigilancia sobre la utilización de los antibióticos en las explotaciones ganaderas.

Aunque la resistencia a los antimicrobianos fue descrita por primera vez en 1940, el conocimiento científico de las diversas vías a través de las cuales surge y se propaga la resistencia está todavía en sus inicios. La utilización a nivel mundial de productos sintéticos para erradicar de forma indiscriminada las bacterias, virus, parásitos y hongos en los sistemas agrícolas y alimentarios requiere un esfuerzo concertado para cartografiar, comprender y mitigar los riesgos de la AMR, según al informe "Causas, Dinámica y Epidemiología de la Resistencia a los Antimicrobianos en la Producción Pecuaria".

La AMR puede ser un proceso genómico natural para las bacterias, pero era "muy poco frecuente en muestras clínicas previas a la introducción de antibióticos", señala el nuevo informe de la FAO. Dado que los alimentos suelen contaminarse hoy en día en todo el mundo con E. coli y Salmonella, ambos resistentes a los antibióticos, "las medidas que fomentan el uso prudente de antimicrobianos pueden ser extremadamente útiles para reducir la emergencia y propagación de la AMR", sostiene el informe técnico, de 67 páginas.

El informe, presentado durante la Semana mundial de concienciación sobre el uso de los antibióticos, (“World Antibiotic Awareness Week”) -iniciativa conjunta de la FAO, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) para sensibilizar sobre una de las mayores amenazas para la salud mundial-, resume la magnitud de la AMR en el sector alimentario y, especialmente, en el ganadero, que se prevé representará dos tercios del crecimiento futuro de la utilización de antimicrobianos.

Las principales recomendaciones del informe son la necesidad de apoyar e intensificar la investigación -incluyendo a la vez análisis de secuenciación molecular y epidemiológicos- sobre los factores que influyen en la forma y los motivos por los cuales las bacterias resistentes se incorporan a los microbiomas intestinales humanos y animales, así como la necesidad de desarrollar procedimientos estándares de control y bases de datos para generar modelos adecuados de evaluación del riesgo.

La utilización de antimicrobianos con la única finalidad de estimular el crecimiento de los animales debería reducirse gradualmente. En su lugar, se debería trabajar activamente en el desarrollo de antibióticos para mejorar la sanidad animal, incluyendo programas mejorados de vacunación. Los residuos antimicrobianos en el medio ambiente, especialmente en las fuentes de agua, se deberían monitorizar de la misma manera que otras sustancias peligrosas, recomienda el informe.

"Dado nuestro limitado conocimiento actual acerca de las vías de transmisión, las opciones para mitigar la propagación global de la AMR implican controlar su aparición en diversos entornos y minimizar las oportunidades de propagación a través de aquellas rutas que puedan ser consideradas más importantes", sostienen los expertos de la FAO.

Estamos aprendiendo

Aunque son cautos acerca de cuánto nos es aún desconocido, los autores -expertos del Royal Veterinary College de Londres y expertos de la FAO dirigidos por Juan Lubroth- destacan la contundencia de las pruebas que evidencia la magnitud de la amenaza.

Por ejemplo, las abejas melíferas en Estados Unidos tienen bacterias intestinales diferentes a las que se pueden encontrar en cualquier otro lugar, reflejando la utilización de tetraciclina en las colmenas desde la década de los cincuenta. Las granjas piscícolas del Mar Báltico tienen menos genes de la AMR que los sistemas acuícolas en China, que ahora contienen genes resistentes a las quinolonas: un medicamento humano de gran importancia cuya utilización se ha intensificado debido a la creciente resistencia a antimicrobianos más antiguos como la tetraciclina.

La reciente detección en diversos países de la resistencia a la colistina, considerada hasta hace poco un antibiótico de última generación en la medicina humana, también pone de manifiesto la necesidad de examinar las prácticas ganaderas, ya que el fármaco se ha utilizado durante décadas en cerdos, aves de corral, ovejas y peces cultivados.

Ampliar las opciones de mitigación

El informe se centra en la ganadería, ya que se prevé que la demanda futura de proteínas de origen animal acelerará las operaciones intensivas: aquéllas en las que los animales en contacto estrecho multiplican la posible incidencia de los patógenos de la AMR. Las aves de corral -la principal fuente de proteína animal del mundo-, seguidas de los cerdos, son importantes vehículos de transmisión de la resistencia a los antimicrobianos a los seres humanos a través de los alimentos. Algunos casos en Tanzania y Pakistán también evidencian el riesgo de que la AMR tenga su origen en sistemas acuícolas integrados, que utilizan desechos agrícolas y de las aves de corral como alimento para los peces.

Un nivel elevado de bioseguridad puede reducir la necesidad de utilizar sustancias antimicrobianas, aminorando de esta forma el riesgo de nuevas resistencias. Asimismo, prevenir la contaminación alimentaria y eliminar las bacterias de la cadena alimentaria puede ser muy eficaz para reducir la transmisión de la AMR. Un estudio reciente en vacas en Nebraska encontró cepas de E. coli en la piel del ganado, pero únicamente en un 0,5 por ciento en los canales, y ninguna en la carne destinada a los consumidores minoristas. Los vectores medioambientales -incluyendo el viento, el suelo, los desechos y el agua- pueden ser vías de transmisión de la AMR más difíciles de controlar.

Ya que los animales solamente metabolizan una pequeña parte de los agentes antimicrobianos que ingieren, su propagación a través de los desechos animales supone un problema importante.

Aunque los pequeños agricultores pueden depender menos de los antimicrobianos, suelen utilizar medicamentos sin receta médica ni asesoramiento veterinario. Una dosificación inadecuada, sub-letal, promueve la variabilidad genética y fenotípica entre las bacterias expuestas que logran sobrevivir.

En resumen, aunque aún nos queda mucho por saber acerca de la AMR, cada vez hay más evidencias de su presencia en los sistemas alimentarios, lo que indica la necesidad de actuar de manera inmediata. Trabajar conjuntamente en todos los sectores y aspectos de la producción alimentaria -desde la explotación agrícola al consumidor-, contribuirá de manera fundamental a desarrollar un enfoque integral de la salud para combatir la AMR.

DOS ENFERMEDADES QUE SIEMPRE HAN SIDO MAL GESTIONADAS

 

 

Si necesitas más hisopos para participar en el estudio pídenoslos a la dirección de correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

exopol-13


Este estudio llevado a cabo por Exopol y la Revista Tierras tiene como objetivo concienciar sobre la importancia de la enfermedad de los abscesos y la linfadenitis y la conveniencia de tomar medidas frente a ellas. Para ello, ofrece mos un análisis gratuito de dos muestras por explotación a todos los suscriptores de la revista, ganaderos o veterinarios.

- En la revista Tierras OVINO nº 16 y Tierras CAPRINO nº 16 se han enviado dos hisopos para la toma de muestras de abscesos junto con un sobre con la dirección de envío del laboratorio.

- Los interesados realizarán la toma de muestras abriendo los abscesos y raspando la pared interna de los mismos con los hisopos.

- Las muestras se enviarán junto con los datos (previamente indicados en el sobre) mediante correo postal a Exopol.

- Exopol realizará el análisis laboratorial sin coste alguno e informará de los resultados al remitente.

- Las instrucciones para la toma de muestras junto con más detalles acerca del estudio y el análisis laboratorial se especificarán en el interior de la revista.

 

 

La fase inicial frente a la enfermedad de ovejas y cabras se centrará en los países de alto riesgo, basándose en el éxito contra la peste bovina logrado en 2011

 

 Una iniciativa internacional de gran trascendencia ha comenzado su andadura para librar al mundo de la peste de los pequeños rumiantes (PPR) -conocida también como peste ovina y peste caprina-, una enfermedad viral muy contagiosa de los animales que provoca grandes pérdidas en las regiones donde viven millones de las personas más pobres del mundo .

El plan, por valor de 996,4 millones de dólares EEUU, fue presentado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y es la primera fase de un programa de 15 años para erradicar la peste de los pequeños rumiantes de aquí al año 2030.

"Acabar con la PPR tendrá un impacto muy positivo en la vida de las comunidades de pastores en todos los países en desarrollo, y contribuirá de forma directa a los esfuerzos mundiales para eliminar la pobreza y el hambre en 2030", aseguró el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, al presentar la iniciativa. 

"Cuando se trata de enfermedades víricas de los animales -añadió- se presta mucha atención a la amenaza que representan para la salud humana, pero sus consecuencias sobre el crecimiento económico, los medios de subsistencia, una nutrición adecuada y la seguridad alimentaria pueden ser igualmente devastadoras. Por ello, esta campaña requiere de un amplio apoyo".

"Tenemos normas internacionales para la vigilancia y diagnóstico de la PPR, un sistema mundial para informar sobre los brotes, y vacunas que son muy eficaces cuando se aplican de forma apropiada", señaló por su parte la Directora General de la OIE, Monique Eloit.

"Contamos también con una normativa internacional para prevenir la propagación a través del comercio, para aprobar oficialmente los programas de control de nuestros países miembros, y certificar que están libres de la enfermedad cuando esos programas tienen éxito", recordó Eloit.

"De manera que tenemos a nuestra disposición -añadió- todas las herramientas, y están integradas en el plan. Su implementación exitosa depende ahora de la capacidad de los servicios veterinarios a nivel nacional: la OIE se ha comprometido a proporcionarles apoyo continuo".

Cuantiosas pérdidas 

Desde que se identificó por primera vez en Costa de Marfil en 1942, la PPR se ha extendido a unos 70 países de África, Oriente Medio y Asia: en septiembre de 2016, Mongolia informó por primera vez de un caso de la enfermedad. Más del 80 por ciento de las ovejas y cabras del mundo se encuentran en estas regiones, donde muchas familias dependen en gran medida de productos como la leche de cabra, la carne de cordero y la lana para su nutrición y medios de vida. La FAO estima que unos 300 millones de familias de agricultores a pequeña escala en todo el mundo cuentan con los pequeños rumiantes para obtener alimentos e ingresos.


Como ejemplo, un brote reciente en la India provocó por si solo 180 millones de dólares EEUU en pérdidas, mientras que una serie de epidemias en Kenya entre 2006 y 2008 mataron a 1,2 millones de pequeños rumiantes, con daños superiores a los 23,5 millones de dólares y una caída en la producción de leche de 2,1 millones de litros.

En total, las pérdidas anuales debidas a la PPR se calculan entre 1 400 y 2 100 millones de dólares EEUU.

Si bien la enfermedad provoca una alta mortalidad entre los pequeños rumiantes -matando hasta un 90 por ciento de los animales infectados- es fácil de prevenir con vacunas baratas, que cuestan solo unos 25 centavos de dólar y protegen al animal durante toda su vida.

El virus tiene además una fase infecciosa relativamente corta y no sobrevive mucho tiempo fuera de un organismo huésped, y es por ello un candidato ideal para una campaña de erradicación concertada.

El plan para la primera fase de cinco años de esta campaña está ahora listo para entrar en acción y consiste en una estrategia mundial, apoyada en nueve hojas de ruta a nivel regional.

Cómo funciona

La fase inicial de la campaña se centra en los países en los se sabe que existe la PPR, o en aquellos en que su situación nunca se ha evaluado. Aquí se incluyen iniciativas para sensibilizar a los agricultores, aumentar su capacidad para prevenir y contener la enfermedad, fortalecer los servicios veterinarios nacionales y los sistemas para combatir la PPR y otras enfermedades, y la puesta en marcha de campañas de vacunación selectiva.

Pero el plan va más allá de la erradicación de la enfermedad, y se plantea también como objetivo mejorar los modelos de producción nacional y ayudar a los ganaderos a alcanzar medios de subsistencia lo más fuertes y resilientes posibles gracias a sus recursos animales.

Con esta estrategia, se pretende aprovechar el potencial de la cría de animales como una vía para salir de la pobreza y como una valiosa fuente de nutrición para las familias pobres.

Trabajando conjuntamente en la Secretaría del Programa de Erradicación de la PPR, con sede en Roma, la FAO y la OIE coordinarán los esfuerzos globales de gobiernos, organizaciones regionales, instituciones de investigación, socios de financiación y propietarios de ganado.

Replicar el éxito de la estrategia contra la peste bovina

No es la primera vez que la FAO y la OIE unen sus fuerzas para librar al mundo de una mortífera plaga. La iniciativa contra la PPR sigue el modelo del exitoso esfuerzo para erradicar la peste bovina, una enfermedad similar que afecta a las vacas, los búfalos y la fauna silvestre. El mundo se declaró libre de la misma en 2011. Fue la primera vez que una enfermedad animal había sido erradicada a nivel global.

El trabajo de ambos organismos sobre la peste bovina no sólo demostró que la erradicación de una enfermedad animal importante era posible y rentable, sino también originó un mayor interés a nivel mundial en la posibilidad de replicar esta iniciativa frente a otras enfermedades de graves consecuencias.

Satisfacer una demanda creciente 

Con una población mundial que se prevé supere los 9 700 millones de personas en 2050, se calcula que la producción de los pequeños rumiantes crecerá para satisfacer la creciente demanda de carne y leche. Un crecimiento que está generando nuevas oportunidades para los productores, procesadores y comerciantes. Y que genera un gran interés de los gobiernos y la industria para hacer que las cadenas de suministro sean más fiables y el transporte de los animales más seguro.

A principios del año próximo está prevista la celebración de una conferencia de donantes, con el objetivo de garantizar el apoyo financiero necesario para la primera fase quinquenal del plan.    

Página 1 de 5

Foros de discusión

  • Sección en construcción
Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es

Acceso usuarios registrados o Registrarse

Acceder