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La tuberculosis es una zoonosis grave de carácter crónico que afecta a multitud de reservorios domésticos y salvajes, incluyendo el ganado caprino. Las repercusiones de esta enfermedad en el ganado caprino son tanto económicas como sanitarias. Aunque existen programas específicos de control en determinadas comunidades autónomas, en la actualidad no se dispone de un programa estatal de erradicación. Por este motivo, se inicia el proyecto ‘Herramientas para alcanzar la erradicación de la tuberculosis caprina’ (GoaTBfree), con una duración de tres años financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y formado por tres centros de investigación líderes en epidemiología, patología, diagnóstico y vacunación contra la tuberculosis en ganado: Visavet, IRTA-CReSA y Neiker.

 

En general, los factores de riesgo que pueden provocar la aparición de brotes tanto en el ganado bovino como en el caprino son los movimientos de animales, infecciones residuales o el contacto con la fauna silvestre. Sin embargo, la reducción de la prevalencia de la enfermedad en el ganado caprino ha sido mucho más acelerada que en el ganado bovino. Para evaluar estas diferencias, el Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (Visavet), de la Universidad Complutense de Madrid, que también es Laboratorio Europeo de Referencia en tuberculosis bovina, aportará su conocimiento y experiencia en epidemiología de la tuberculosis animal, principalmente en la evaluación de factores de riesgo relacionados con la erradicación de la tuberculosis bovina en España, y el diagnóstico y control de la enfermedad. 

 

Diagnosticar la enfermedad es clave para detectar estos brotes con la máxima antelación y alcanzar la erradicación de la enfermedad. No obstante, una de las dificultades que se presenta en ocasiones es que la vacunación contra la paratuberculosis, así como la exposición a otros microorganismos, pueden originar interferencias en el diagnóstico de la tuberculosis caprina y dificultar en cierto modo su erradicación. Este tipo de vacunación está permitida en cabras a diferencia del ganado bovino. Estos problemas de interferencia en el diagnóstico y de obtención de permisos son aún mayores si se trata de vacunas contra la tuberculosis. El Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (Neiker) estudiará este problema y también desarrollará los prototipos vacunales y autovacunas que se utilizarán en el proyecto. Gracias a su experiencia en microbiología e inmunología y en el desarrollo de modelos animales, los prototipos vacunales se evaluarán en sus instalaciones de nivel de bioseguridad 3 (NBS3), primero en un modelo de cobaya y de ratón y después en cabras. El estudio se centrará en analizar el efecto de las vacunas y las interferencias que éstas pueden producir en el diagnóstico utilizando indicadores de protección y respuesta inmunológica.

 

La experimentación con los candidatos vacunales se llevará a cabo en el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CReSA) del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA), que dispone también de instalaciones NBS3. El equipo tiene experiencia en patología, respuestas inmunes y vacunación especialmente en cabras y también se encargará de realizar las pruebas con los prototipos vacunales en rebaños de cabras positivas en las que también estudiará los efectos de las vacunas sobre el diagnóstico de la tuberculosis y evaluará nuevas herramientas de diagnóstico compatibles con la vacunación.

 

 

 

 

El Diario Oficial de Extremadura ha publicado la resolución de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, por la que se establecen medidas frente a las enfermedades objeto de saneamiento ganadero.

 

En el caso de la brucelosis ovina y caprina, se mantiene la prohibición de la vacunación de ovinos y caprinos frente a ‘Brucella melitensis’ en todas las explotaciones de pequeños rumiantes de Extremadura. Las excepciones a esta prohibición generalizada contempladas en el Programa de Erradicación de Brucelosis ovina y caprina 2020 y siguientes se aplicarán a través del Servicio de Sanidad Animal de esta Dirección General tras la valoración del riesgo epidemiológico y cumpliendo lo establecido en el Programa Nacional de Erradicación de la Brucelosis ovina y caprina.

Las explotaciones ovinas y caprinas en las que se detectasen animales reaccionantes positivos a cualquiera de las técnicas diagnósticas de brucelosis oficialmente reconocidas y se confirmara la presencia de ‘B. melitensis’ o esta presencia no se pudiera descartar, serán objeto de vaciado sanitario obligatorio. En el caso de que en una explotación ovina y caprina se detectaran reactores positivos a algunas de las técnicas diagnósticas de brucelosis bovina oficialmente aprobadas, el Servicio de Sanidad Animal de esta Dirección General podrá someter a las explotaciones ovinas y caprinas relacionadas epidemiológicamente con aquella o sobre las que se presuma riesgo epidemiológico de estar contagiadas, o poder estarlo, a los controles sanitarios que considere necesario a fin de verificar la ausencia de brucelosis.

 

 

Miguel Ángel Sanz, técnico de pequeños rumiantes de Hipra, desarrolló en la primera sesión del Foro Nacional de Ovino una ponencia titulada ‘Planes vacunales: hacer fácil lo difícil’.

 

La charla de Sanz comenzó recordando la necesidad de la correcta manipulación de las vacunas para que puedan cumplir su cometido. También se debe decidir frente a qué enfermedades se debe vacunar. Por otra parte, se deben tener en cuenta una serie de factores en las explotaciones para decidir el programa vacunal: las vacunas que se van a poner, si se va a hacer por lotes o en sábana, organizar las vacunaciones con los periodos de cubrición y separar lo suficiente las vacunas para que haya una buena reacción del sistema inmune.

 

El ponente repasó los principales programas vacunales de Hipra, recordando las pautas frente a enfermedades como la enterotoxemia, abortos contra clamidias y salmonela, procesos respiratorios, mamitis por estafilococos y la agalaxia contagiosa.

 

Las conclusiones de la ponencia del técnico de pequeños rumiantes de Hipra fueron las siguientes:

 

-      No hay un programa estándar para todas las explotaciones. El programa vacunal debe adaptarse a cada explotación.

 

-      El objetivo de un programa vacunal debe ser la prevención de enfermedades. No se debe afrontar desde un visto curativo.

 

 

 

 

El Programa Nacional de Erradicación de Tuberculosis Bovina del año 2020, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), señala que se llevarán a cabo pruebas oficiales de diagnóstico en aquellos rebaños de caprino que conviven o aprovechan pastos comunes o mantienen relación epidemiológica con rebaños de ganado bovino y de aquellos rebaños que, aunque no cumpliendo con el requisito de convivencia, se detecten mediante la encuesta epidemiológica y/o la Base de Espoligotipos (cepas compartidas entre bovino y caprino) como fuentes de la enfermedad para los rebaños de bovino del área de explotación. A estos efectos podrá entenderse como relación epidemiológica los casos de rebaños de caprino ubicados en municipios donde se haya confirmado la enfermedad en el ganado bovino en dichos municipios.

 

Se utilizará como prueba de rutina la IDTB simple o IDTB comparada, pudiendo aplicar adicionalmente la prueba de gamma-interferón. Esta especie puede actuar como reservorio de ‘M. bovis’ y sobre todo de ‘M. caprae’, especie perteneciente a M. tuberculosis complex y que puede afectar al ganado vacuno, siendo indistinguible de la enfermedad provocada por ‘M. bovis’ y contribuyendo al mantenimiento de la tuberculosis bovina.

 

En el caso de detectarse algún animal positivo, se sacrificará e indemnizará conforme a lo establecido en el Real Decreto que regula los baremos de indemnización. Se procederá a la toma de muestras para el cultivo, aislamiento y tipificación de la cepa, de forma que permitan su comparación y la realización de deducciones epidemiológicas en la Base Nacional de Espoligotipos.

 

 

 

 

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía continúa con su labor con la adquisición de 3,5 millones de vacunas frente a los serotipos 1 y 4 del virus de la lengua azul, que repartirá al sector con el fin de inmunizar a la cabaña bovina y ovina de la zona restringida para esta enfermedad.

 

Esta área está compuesta por todas las comarcas ganaderas de las provincias de Cádiz, Córdoba y Málaga, y, en el caso de Granada y Jaén, las comarcas de Motril (Costa de Granada) y de Andújar (Sierra Morena/Campiña Jaén), respectivamente. Asimismo, forman parte también de esta zona restringida las comarcas onubenses de Almonte (Entorno de Doñana), Cartaya (Costa Occidental), Cortegana (Sierra Occidental), La Palma del Condado (Condado de Huelva), Puebla de Guzmán (Andévalo Occidental) y Valverde del Camino (Andévalo Oriental); y las comarcas sevillanas de Cantillana (Vega de Sevilla), Carmona (Los Alcores), Écija (La Campiña), Lebrija (Las Marismas), Marchena (Serranía Sudoeste), Osuna (Campiña/Sierra Sur), Sanlúcar la Mayor (Poniente de Sevilla), así como los municipios de Sevilla y Utrera (Bajo Guadalquivir).

 

Actualmente, esta vacunación frente a la lengua azul es obligatoria para los ejemplares de ganado ovino y bovino de más de tres meses de edad que se encuentran en la zona restringida de Andalucía.

 

La Junta ha invertido 1,16 millones de euros en la adquisición de estas dosis de vacunas que se reparten en dos lotes separados por un período de alrededor de cuatro meses. El objetivo de esta división es mejorar el reparto y la conservación de los productos al evitar la saturación de las cámaras frigoríficas que podría registrarse si la entrega se realizara de una sola vez.

 

Para hacer llegar las vacunas al sector andaluz, la Consejería cuenta con la colaboración de las Oficinas Comarcales Agrarias y las Delegaciones Territoriales de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, que distribuirán las dosis, tanto a las ADSG, a través de sus veterinarios, como a los veterinarios responsables de las explotaciones que no pertenezcan a ninguna de estas agrupaciones.

 

 

 

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural publica en el Bocyl la orden por la que se convocan, para este año, las ayudas a la compra de ganado bovino, ovino y caprino para la reposición de reses como consecuencia de su sacrificio en aplicación de los programas sanitarios de enfermedades en los rumiantes.

Esta ayuda supone un apoyo económico para reponer animales de las ganaderías afectadas y pretende dar un impulso al sostenimiento de esta actividad en la Comunidad, ayudando al mantenimiento de aquellas explotaciones que han tenido problemas sanitarios.

La dotación presupuestaria de la ayuda es de 200.000 euros, un importe calculado una vez conocidos los animales sacrificados en el año 2019 para poder atender a todos los ganaderos afectados.

La orden autonómica no solo recoge la reposición de los animales sacrificados en vaciados sanitarios en enfermedades objeto de campaña de saneamiento (brucelosis bovina/ovina/caprina, tuberculosis bovina, encefalopatías espongiformes transmisibles y lengua azul).

También incluye otras enfermedades, entre las que destaca la tuberculosis caprina y enfermedades sometidas a programas voluntarios de control, como el maedi-visna y la agalaxia contagiosa.

 

 

El Consejo de Ministros ha aprobado la distribución de fondos entre las comunidades autónomas para la ejecución de programas agrícolas, ganaderos y de desarrollo rural, formalizando así los criterios y distribución acordados en la última Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural.

 

Para los programas estatales de erradicación de enfermedades animales, se ha probado la asignación entre las autonomías de 6.362.634,32 euros, descontados los remanentes. En el marco de este programa se contempla el apoyo a la indemnización por sacrificio obligatorio de animales positivos a la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, tuberculosis caprina, salmonelosis, encefalopatías espongiformes transmisibles y leucosis enzoótica bovina.

 

También supondrá un apoyo para los programas de vigilancia de encefalopatías espongiformes transmisibles, para los vaciados sanitarios por sacrificio obligatorio y otras medidas tras la declaración de foco de enfermedad.

 

 

 

 

Las actuaciones en materia de sanidad animal constituyen los programas de lucha organizados y estructurados desde un punto de vista territorial, según señala el Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía.-

 

Los planes de lucha colectiva contra las enfermedades de los animales persiguen diferentes objetivos encaminados al desarrollo del sector ganadero:

 

-      Conseguir una mayor competitividad y valor añadido de las producciones agrarias, adaptando éstas a la demanda de un mercado cada vez más globalizado.

 

-      Fomentar la vertebración del sector incrementando su cualificación para abordar los nuevos retos del siglo XXI: trazabilidad y seguridad alimentaria.

 

-      Defensa sanitaria y comercial de los animales y productos de origen animal, además de la garantía de higiene en los eslabones primarios de la cadena alimentaria.

 

En este sentido cabe destacar que estos programas de vigilancia activa y pasiva contienen medidas encaminadas a la investigación permanente de las granjas, además de programas específicos de investigación de sospechas en el caso en el que la observación clínica o diagnóstica no descartara concluyentemente la presencia de la enfermedad.

 

La lucha sanitaria estructura en programas formados por una base legislativa, unos objetivos, instrucciones de procedimiento y documentos de trabajo; existiendo un flujo de información entre los servicios periféricos encargados de llevar a cabo las actuaciones, y los servicios centrales encargados de programar, coordinar y supervisar estas actuaciones.

 

Se define como programa sanitario al conjunto de actuaciones de carácter sanitario (lo que puede incluir medidas de diagnóstico, tratamiento, profilaxis y erradicación de enfermedades de los animales, así como otras actuaciones de divulgación sanitaria dirigida a las personas que manejen o que posean animales) llevadas a cabo, de manera conjunta y obligatoria, calificándose como mínimos aquellos programas sanitarios que sean de obligado cumplimiento en la Comunidad Autónoma de Andalucía, según la normativa sanitaria Europea y Estatal, y los programas anuales de erradicación cofinanciados con fondos comunitarios.

 

Estos programas de lucha son, sin duda, los que determinan el mayor volumen de actividad en todos los eslabones del sistema veterinario andaluz, tanto por la ingente actividad en lo relativo a la toma de muestras y diagnóstico requerida para obtener o mantener las calificaciones sanitarias de las granjas frente a las enfermedades mencionadas, por la aplicación de medidas profilácticas como la vacunación o el control de los movimientos pecuarios; así como por el aparato técnico y administrativo que se requiere para la gestión adecuada de los programas.

 

El Plan Andaluz de Vigilancia Epidemiológica (PAVE) es el modelo andaluz de gestión de la sanidad animal. A través del PAVE se trata de canalizar la todas las acciones de lucha y de vigilancia relativas a las enfermedades objeto de seguimiento oficial. Este modelo está sustentado en la integración de las diversas fuentes de información epidemiológica en una Red de Vigilancia, para lo cual establece y regula los distintos mecanismos de recolección de información sanitaria así como los flujos que han de seguir para su integración.

 

 

 

 

Debido a la situación del estado de alarma y considerando que la producción ganadera forma parte de la cadena de abastecimiento alimentario cuya actividad esencial debe garantizarse en la situación de estado de alarma, la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Comunidad Valenciana considera que es necesario la continuación del procedimiento de indemnización por sacrificio obligatorio de animales sospechosos, enfermos o con riesgo de ser afectados, como medida excepcional de sanidad animal, amparada en la declaración oficial de una enfermedad o formando parte de las campañas de control o erradicación de enfermedades de los animales.

En concreto, para las indemnizaciones por el sacrificio de animales sujetos al Programa de Control y Erradicación de la Tuberculosis Caprina en la Comunidad Valenciana, el 100% de la financiación corresponde a la administración autonómica. Por lo tanto, se destina un total de 610.000 euros para esta línea de ayudas de mejora a la sanidad animal.

 

 

La Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio de la Junta de Extremadura ha decidido avanzar en el desarrollo de los programas de sanidad animal en la Comunidad de Extremadura que fueron aplazados temporalmente mediante la Instrucción de 19 de marzo, debido al estado de alarma, estableciendo un calendario para reiniciar su ejecución secuencial.

Por lo tanto, el Programa autonómico de Control y Erradicación de la tuberculosis bovina en ganado caprino se reanuda a partir del 18 de mayo. Por su parte, el Programa nacional de vigilancia de brucelosis ovina y caprina, a partir del próximo día 1 de junio. La Junta de Extremadura señala que los criterios han sido respaldados posteriormente tanto por las unidades responsables en materia de Sanidad Animal de la UE como del propio Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación de España, y en todo el país se están desarrollando en la actualidad los trabajos derivados de los programas de saneamiento ganadero.

 

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