Mostrando publicaciones por etiqueta: Saneamiento

El programa de sanemiento ganadero de Extremadura se sigue aplicando con normalidad a pesar del estado de alarma por la pandemia del coronavirus, a diferencia de lo que ocurre en otras comunidades autónomas y a pesar del criterio de algunos veterinarios de la Administración, que creen que se expone innecesariamente a ganaderos y profesionales y que piensan además que Tragsa, la empresa pública que se dedica a estas labores en la región, tiene "mucho material" de protección que podría donar a la sanidad.

Mientras que otras comunidades como Andalucía decidió el pasado día 19 flexibilizar las campañas de saneamiento ganadero para adecuarse al real decreto de alama, una iniciativa que también se ha seguido en Castilla y León, Galicia, Asturias o Cantabria, en Extremadura todo sigue igual con respecto a este programa, por estar incluido en el decreto de servicios básicos de la Junta de Extremadura.

Según fuentes de la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio, el saneamiento ganadero "se sigue aplicando, con todas las garantías de seguridad sanitaria", ya que "es vital tanto para la salud de los animales, para la tranquilidad de los ganaderos y para la continuidad de la cadena alimentaria", para "poder suministrar alimentos sanos y seguros a la población". 

El criterio del director general de Agricultura y Ganadería de la Junta de Extremadura, Antonio Cabezas, ha sido respaldado por la Dirección General de Sanidad y Producción Agraria del Ministerio, que ha emitido estos días una circular en la que insta a las comunidades autónomas a proseguir con los programas de saneamiento ganadero.

Esta opinión, sin embargo, no es compartida por algunos veterinarios extremeños que trabajan en la Junta y que creen que la situación se debería adaptar al actual estado de alarma, pues en este tiempo en que todos los plazos están paralizados, las calificaciones de las explotaciones que caduquen se podrían prolongar hasta que concluya el confinamiento para evitar la propagación por COVID-19.

"Muchos ganaderos no encuentran gente que les ayuden" en las circunstancias actuales, señala uno de estos veterinarios, que cree que las labores en este ámbito deberían centrarse en los movimientos de los animales y en garantizar las condiciones de salud y seguridad de los productos que llegan a los mercados.

Además, este mismo profesional incide en que la empresa pública Tragsa, que es la que se encarga del saneamiento ganadero en Extremadura, cuenta con mucho material y Equipos de Protección Individual que podían ser donados a los hospitales públicos y centros de mayores en estos momentos de tanta necesidad de ellos.

Este veterinario ha explicado que actualmente el saneamiento en vacuno en Extremadura sigue con total normalidad; en pequeños rumiantes, está parado salvo en el caprino para movimiento; y en ovino , la región cuenta con al máxima calificación posible, por lo que se vigila un porcentaje pequeño de explotaciones para mantenerla.

 

La Dirección General de Agricultura y Ganadería de la Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio de la Junta de Extremadura ha publicado una instrucción relativa a la ejecución de los programas de sanidad animal en Extremadura mientras dure el estado de alarma por el Covid-19.

Se mantiene la ejecución de todos los programas nacionales y autonómicos de vigilancia, control y erradicación de enfermedades de los animales, incluidos los que tienen carácter voluntario. Sin embargo, se aplaza temporalmente el Programa Nacional de Vigilancia de Brucelosis Ovino-Caprina y el Programa Autonómico de Control y Erradicación de la Tuberculosis Bovina en Ganado Caprino.

La ejecución de estos programas se reanudará cuando cese el estado de alarma y, en todo caso, cuando así se considere por parte de esta Dirección General.

A estos efectos, la suspensión de los programas descritos no afectará a efectos de movimientos ni calificaciones a las ganaderías de ovino y caprino, dado que toda la región está calificada como oficialmente libre de brucelosis ovina y caprina.

 

El Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía ha informado de la suspensión de los saneamientos de tuberculosis, brucelosis y enfermedad de Aujeszky durante el tiempo que se mantengan las medidas excepcionales en el país, según informa Asaja Sevilla.

Una vez que vuelva todo a la normalidad se empezarán a realizar los saneamientos que hayan quedado pendientes estos días sin afectar la superación de los plazos.

No obstante, el veterinario o veterinaria de la explotación y la persona titular de la explotación ganadera pueden realizar saneamientos exclusivamente y de forma excepcional para poder mover reproductores (venta de reproductores que no sea posible retrasar y que se realicen desde explotaciones a las que se les ha caducado la calificación, deben ser por tanto muy pocos y excepcionales casos).

En estos casos excepcionales, los saneamientos se harán cumpliendo con las medidas de desplazamiento y actuaciones fijadas en la normativa reguladora del estado de alarma y cualquier otra que pueda establecer restricciones, así como extremando las medidas de bioseguridad.

 

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha publicado una Orden por la que se modifica en algunos aspectos la normativa que regula la campaña de saneamiento ganadero. “Los avances en materia de sanidad animal han permitido la reducción de la prevalencia a nivel regional llegando a la erradicación de la brucelosis ovina y caprina, y de la brucelosis bovina en algunas provincias. No obstante, es necesario afianzar y progresar en la sanidad de las explotaciones con el objetivo de que la mayoría de las mismas reúnan las condiciones sanitarias requeridas para la asignación y el mantenimiento de las calificaciones sanitarias establecidas en las Directivas 64/4327CEE y 91/68/CEE, y por ello se requiere la continuidad de las campañas de saneamiento de rumiantes en el territorio de la Comunidad Autónoma, con carácter indefinido y una periodicidad acorde a la situación sanitaria de cada zona”, señala el preámbulo de la nueva normativa.

Este cambio de normativa también afecta al caprino en el caso de la tuberculosis bovina, ya que las cabras que compartan pastos o tengan relación epidemiológica con ganado vacuno, entran en este saneamiento oficial.

Así, esta nueva normativa aclara que las actuaciones incluidas en las campañas de saneamiento, es decir, la toma de muestras en campo y la realización de pruebas diagnósticas para los diferentes programas, se realizarán, con carácter obligatorio, en cumplimiento de las actuaciones exigidas en la normativa de aplicación, así como en los diferentes programas nacionales de erradicación según la situación epidemiológica de cada zona.

Además, cuando se realice el sacrificio obligatorio de los animales de acuerdo con lo establecido en la normativa vigente, los propietarios de las mismas tendrán derecho a percibir la correspondiente indemnización, a excepción de aquellos animales diagnosticados positivos en explotaciones de cebo, o como resultado de la realización de pruebas a petición de parte.

 

Orden AGR/224/2020, de 17 de febrero, por la que se modifica la Orden AYG/162/2004, de 9 de febrero, por la que establecen las normas que han de regular la ejecución de las Campañas de Saneamiento Ganadero para la erradicación de la tuberculosis y brucelosis en el ganado de la especie bovina, y la brucelosis en el de las especies ovina y caprina, así como el control de la leucosis y la perineumonía bovinas, dentro del territorio de la Comunidad de Castilla y León.

 

Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl)

3 de marzo de 2020

http://bocyl.jcyl.es/boletines/2020/03/03/pdf/BOCYL-D-03032020-2.pdf

La organización agraria Unión de Uniones analiza el Real Decreto 138/2020, de 28 de enero, por el que se establece la normativa básica en materia de actuaciones sanitarias en especies cinegéticas que actúan como reservorio de la tuberculosis, que dispone medidas para luchar contra la expansión de esta enfermedad, no sólo sobre el ganado doméstico, sino también en fauna salvaje que sirven de propagadoras o mantenedoras de la infección.

“Más allá de la efectividad de la norma, que está aún por ver, para Unión de Uniones esto supone casi un cambio de paradigma en el tratamiento de la enfermedad por parte de la administración. Ante los aumentos en estos pasados años, muy importantes, de la prevalencia y la incidencia de la enfermedad en nuestro ganado, desde el Ministerio hasta hace muy poco ser argumentaba, contrariamente a lo defendido por nuestra organización, que el papel de la fauna salvaje como elemento de infección no era significativo y que había que intensificar las actuaciones del programa de lucha y erradicación en las granjas. Ello ha sido así, a pesar de que el Plan Nacional de Vigilancia de la Fauna Silvestre, implantado en 2011, ha venido reflejando en sus informes anuales que especies como el jabalí y los cérvidos representan un riesgo real de expansión de la enfermedad”, señala la organización agraria.

Esta normativa tiene repercusión en pequeños rumiantes, ya que las explotaciones caprinas que comparten pastos o tienen alguna relación epidemiológica con rebaños de ganado vacuno pasan a ser analizadas por las campañas de saneamiento ganadero.

 

Brucelosis nov19 mapa web

La Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, a través de la dirección general de Agricultura y Ganadería, ha informado de que Castilla-La Mancha ha sido declarada oficialmente como región indemne a la brucelosis ovina y caprina. Así lo refleja la Decisión de Ejecución (UE) 2019/1970, del pasado 26 de noviembre de 2019, por la que se reconoce a la provincia de Toledo como oficialmente indemne de brucelosis ovina y caprina, ha informado este viernes la Junta. Este reconocimiento, unido al de las provincias de Albacete, Cuenca y Guadalajara en 2017 y Ciudad Real en 2018, supone la confirmación de que esta enfermedad se ha erradicado en Castilla-La Mancha, tanto en ovino y caprino como en ganado bovino.
Esta declaración supone "un hito sanitario de primer orden y un paso consolidado en la mejora del estatus sanitario de la ganadería de la región, siendo la culminación del esfuerzo y trabajo conjunto del sector, desde los ganaderos hasta la Administración, laboratorios, veterinarios de explotación, las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera y de la actuación responsable y rigurosa de los servicios veterinarios oficiales que a lo largo de más de 20 años han estado trabajando intensamente para alcanzar este objetivo", han subrayado las mismas fuentes.
Esta declaración supondrá que a partir de 2020 no serán necesarias las pruebas para el movimiento pecuario y solo se realizará el saneamiento, a modo de centinela, sobre el 10 % de los animales de la región.
De esta forma, se abre una nueva estrategia de vigilancia de la enfermedad, en el que la colaboración entre la Administración regional y el sector será una pieza clave para su mantenimiento.

Desde el punto de vista global del sector ovino y caprino, este paso es un avance más en la dirección de erradicar de España esta enfermedad, que ha sido durante mucho tiempo una 'pesadilla' para los ganaderos, tanto por su incidencia en la gestión de los rebaños, al ser una causa importante de abortos y otros problemas. A ello se sumaba su carácter de enfermedad zoonótica, que suponía un importante freno para el comercio de animales vivos y de productos derivados, además de la consecuencias que tenía sobre la propia salud de los ganaderos y sus familias.

Ahora, tal como puede verse en el cuadro adjunto, la incidencia es muy baja y se limita a 4 provincias del este de Andalucía, donde se espera que pronto pueda resolverse también el problema, consiguiendo la declaración global de España como país libre.

 

PALACIN SALAMAQ 19

El coordinador regional de UCCL, Jesús Manuel González Palacín, puso el broche a la tercera jornada de charlas profesionales de Salamaq con una ponencia sobre la situación de la sanidad animal en Castilla y León.

Centrado en la tuberculosis bovina, se refirió a algunos estudios donde se señala que más del 50 % de los jabalíes son portadores de la tuberculosis bovina, un dato alarmante teniendo en cuenta que, de unos años a esta parte, se ha producido un enorme aumento del ganado salvaje.

El otro gran núcleo de la enfermedad en el que la normativa pone la diana es el de las vacas, “que pueden ser portadoras pero no desarrollar nunca la enfermedad”, advirtió Palacín, indignado por el celo con el que se actúa a la hora de decretar el sacrificio de estos animales “tomando como referencia unas pruebas que no están bien hechas y sin dar segundas oportunidades pues no se permite aislar al animal y repetir después el análisis” como sí ocurre en otros países europeos. Hasta 52 especies de animales pueden transmitir genéticamente la tuberculosis bovina “pero nos empeñamos en matar vacas”, criticó.

La situación es aún más paradójica si se tiene en cuenta, explicó Palacín, que España es uno de los cuatro países de la Unión Europea que más celo pone en los saneamientos por lo que “resultaría muy fácil que la Comisión Europea se adapte a las necesidades de los 4 países que estamos trabajando en esto y no al revés”, señaló.

Frente a la minuciosidad de las pruebas, Palacín se refirió a naciones como Francia, “donde solo controlan al 20 % de la cabaña porque dicen que solo tienen un 1 % de prevalencia; un dato que no se creen ni ellos”. Según explicó Palacín, uno de cada cinco chotos que se ceban en España vienen de Francia lo que supone, a su juicio, “una competencia desleal a nuestra vaca nodriza”.

En 2017, reveló, el 64 % de los positivos fueron falsos. A pesar de ello, el líder sindical ganadero considera que hay motivos para ser optimista ya que desde el ámbito político  empiezan a alzarse voces contra un saneamiento ganadero indiscriminado «que pone en jaque la supervivencia de muchas explotaciones pues, como está mal hecho, se convierte en una lotería que le puede tocar a cualquiera». «Debemos ser cautos pero existe un compromiso para regular aspectos relativos a la sanidad animal”, reconoció esperanzado.

La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ha publicado la segunda fase del programa para la vigilancia y el control de las enfermedades de maedi visna y artritis encefalitis caprina (CAE) en la comunidad autónoma. En el anexo de la Orden publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) se detallan los aspectos más interesantes de este programa.

 Actuaciones sanitarias

Las explotaciones que se incorporen al programa deberán hacer un diagnóstico serológico anual de la enfermedad a partir de la recogida de muestras al 100% de los animales de más de seis meses de edad. También se hará un PCR en sangre de los animales menores de seis meses cuando se trasladen a otras explotaciones incluidas en el programa o a centros de testaje.

 Calificaciones sanitarias

- Rebaño Oficialmente Indemne de Maedi Visna/CAE (V4). Resultados negativos en dos pruebas diagnósticas separadas seis meses, la primera al menos dos meses y como máximo seis meses después de la eliminación del último animal positivo del rebaño y que todos los animales incorporados con posterioridad a la realización de la primera prueba proceden de rebaños oficialmente indemnes o calificados.

- Rebaño calificado a Maedi Visna/CAE (V3). No haya tenido resultados positivos en la última revisión y no mantengan animales positivos en la explotación. Dichos establos podrán incorporar animales procedentes de explotaciones con su misma calificación sanitaria o superior.

- Rebaño titulado a Maedi Visna/CAE (V2). El porcentaje de animales positivos no supere el 10%.

- Rebaño saneado a Maedi Visna/CAE (V2+). El porcentaje de animales positivos sea superior al 10%.

- Explotación no incluida en el programa (V1).

 Animales con diagnóstico positivo

En el caso en que la prevalencia intra-rebaño sea inferior al 2,5%, se sacrificarán todos los positivos y no se podrá destinar a reposición hijas de las hembras positivas.

En explotaciones con prevalencia entre el 2,5 y el 20%. Se deberá separar físicamente a las hembras positivas y su descendencia, no se podrá destinar a reposición a hijos/as de hembras positivas y los animales positivos y su descendencia no podrán ser destinados a otras explotaciones del programa. Como medida voluntaria, está el sacrificio de todos los positivos.

En explotaciones con prevalencia entre el 20 y el 60%, se deberá realizar un desvieje mínimo del 15% de las positivas del rebaño, la recría nacida de los animales positivos deberá ser separada al nacer y no realizar encalostramiento natural y ninguno de los animales positivos ni su descendencia podrán ser destinados a otras explotaciones que estén incluidas en el programa.

En explotaciones con prevalencia de más del 60%, la explotación deberá realizar un desvieje mínimo del 10% de las positivas del rebaño y se mantendrán las medidas de la categoría anterior.

 Sacrificio y percepción de indemnización

El sacrificio de los animales positivos deberá ser realizado en los mataderos autorizados para campañas de saneamiento ganadero.

En el caso de sacrificio de los animales positivos (tanto obligatorio como voluntario) en los extremos expresados anteriormente, habrá derecho a indemnización, que se determinará según los baremos establecidos.

Las explotaciones en las que se haya resuelto la indemnización por los animales sacrificados no podrán abandonar el programa en los dos años posteriores a la resolución de dicha indemnización.

Los machos ubicados en un centro de testaje cuyo lote resulte positivo podrán retornar a su explotación de origen siempre que ésta tenga una prevalencia superior al 60%. Los animales del mismo lote que no hayan resultado positivos podrán retornar a su explotación de origen sin ninguna condición.

La Consejería de Medio Rural Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria ha defendido la fiabilidad de su sistema de saneamiento ganadero, que “apoya todo el sector y tiene mejores resultados que el de Castilla y León”. Medio Rural afirma que la alerta vertida por Asaja de Castilla y León sobre el posible riesgo sanitario asociado al intercambio de ganado con Cantabria no se basa en causas técnicas o profesionales, sino que responde a cuestiones de tipo sindical o político, según publica Agroinformación.

La Consejería cántabra anima a ASAJA Castilla y León a revisar el diseño y ejecución de la campaña de saneamiento ganadero, no en Cantabria sino en Castilla y León. Y a que confronte con sus colegas de la Cornisa Cantábrica si el recurso a una empresa privada en la comunidad castellanoleonesa, en la que “se adjudica la campaña sobre una base de precios a la baja, por ejemplo”, es mejor sistema para lograr buenos resultados que la encomienda a una empresa pública, como en el caso de Cantabria, cuyo sistema de tarifas garantiza un nivel mínimo de calidad en el servicio antes que el precio.

La Consejería explica que un sistema dual (empresa pública- veterinario de explotación) como el de Cantabria, no solo ha logrado traer la “paz social” en materia de saneamiento ganadero, sino que “va a permitir aplicar la necesaria flexibilidad” a un programa de erradicación que ya lo permite al situarse la Comunidad Autónoma en niveles de prevalencia inferiores al 1 % en tuberculosis desde hace dos años. De acuerdo con la última información oficial que facilita la Dirección General de Sanidad de la Producción del Ministerio de Agricultura, la prevalencia de tuberculosis en Cantabria se sitúa en el 0,5%, en tanto que la de Castilla y León es del 1,63%, señala el Gobierno de Cantabria en una nota de prensa.

Con esta diferencia en el nivel de erradicación alcanzado en ambas comunidades autónomas, resulta, para el Gobierno de Cantabria, “difícil creer que la situación sanitaria de la cabaña ganadera de Cantabria pueda constituir un riesgo para la de Castilla y León”. El mismo esfuerzo en la erradicación de enfermedades de control obligatorio a través de campañas sanitarias que predica para Castilla y León el sindicato Asaja, se ha realizado también en Cantabria, aunque, tal y como apunta la Consejería de Medio Rural, “vistos los datos, con evidentes mejores resultados”. De hecho, apuntan, la progresión en la mejora de la erradicación es comparativamente mejor en Cantabria, dado que rebaja su prevalencia desde el 0,86% anterior al 0,5% actual, en tanto que Castilla y León tan solo llega al 1,63% desde el 1,87% anterior.

Y añaden que la nueva regulación de la campaña de saneamiento ganadero que la Consejería de Medio Rural de Cantabria ha puesto en marcha a partir de este año 2019, no es contraria de la normativa comunitaria o nacional ni tampoco a las directrices que marca el Ministerio de Agricultura. En el programa actual, como en los anteriores, se recoge expresamente la posibilidad de ejecutar la campaña a través de empresas contratadas (tanto públicas como privadas) o de los veterinarios clínicos, cooperativas, ADS ganaderas, etc.

 

La organización agraria ASAJA de Castilla y León considera que los sistemas de control en materia de sanidad animal en la vecina comunidad cántabra podrían no ser fiables, y alerta a los ganaderos del riesgo que se corre en los intercambios comerciales de animales con destino a explotaciones de Castilla y León.

Castilla y León ha hecho un gran esfuerzo para controlar enfermedades como la brucelosis y la tuberculosis aplicando programas rigurosos que han supuesto el sacrificio de miles de cabezas de ganado cada año y limitaciones en los movimientos de los animales, así como la observancia de las más estrictas medidas de bioseguridad, lo que no ha ocurrido en todos los territorios.

La preocupación de ASAJA de Castila y León respecto a la sanidad animal en Cantabria viene motivada por el hecho de que es una comunidad vecina, con la que son habituales los intercambios comerciales, como habituales los ganaderos de un territorio que aprovechan pastos en el otro. Los principales recelos de ASAJA, respecto a la sanidad animal en Cantabria, tienen que ver con una normativa autonómica que delega el diagnóstico de la enfermedad objeto de erradicación, en veterinarios contratados por el propio ganadero, lo que le resta la debida imparcialidad, mientras que en Castilla y León y en el resto de las autonomías la práctica habitual es que las pruebas diagnósticas las realicen veterinarios oficiales o empresas contratadas por la propia administración. En materia de sanidad animal no se puede ser juez y parte.

ASAJA viene reiterando la petición de que la sanidad animal se lleve a cabo en toda España bajo unas normas comunes, así como al mismo ritmo de ejecución, ya que eso es imprescindible para mantener un estatus sanitario que no restrinja los movimientos de ganado entre los distintos territorios, e imprescindible para abrir mercados en la exportación de animales y productos cárnicos.

ASAJA de Castilla y León, que no es la primera vez que se pronuncia a este respecto, le pide a la consejería de Agricultura y Ganadería que esté muy vigilante ante todas las solicitudes de movimiento de ganado que lleguen de Cantabria, y que no las autorice en los casos de explotaciones con historial sanitario de riesgo, con procedencia de municipios de alta positividad, y en todo caso previas pruebas recientes, realizadas por profesionales oficiales, que hayan dado resultados negativos a la tuberculosis u otras enfermedades objeto de erradicación.

Página 1 de 5

Foros de discusión

  • Sección en construcción
Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es

Acceso usuarios registrados o Registrarse

Acceder