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La política de erradicación de la fiebre aftosa en la Unión Europea está basada en el sacrificio sanitario de los animales afectados y en contacto, estando prohibida la aplicación de vacunas frente a esta enfermedad; no obstante, en el caso de que se haya confirmado la enfermedad y amenace con propagarse de forma alarmante, se podrá decidir la vacunación de emergencia. Así lo señala el informe actualizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) durante el pasado mes de septiembre, con el título de ‘Manuel práctico de operaciones en la lucha contra la fiebre aftosa’. Aunque no hay presencia de esta enfermedad en España, lo cierto es que existe un riesgo real de entrada de la patología al tratarse de una enfermedad con cierta prevalencia en zonas cercanas como Marruecos.

En el caso de esa propagación alarmante, la autoridad competente elaborará y remitirá al MAPA un plan de vacunación de emergencia. Las vacunas convencionales frente a la fiebre aftosa se han basado en el empleo de virus vivo producido masivamente en cultivo celular (BHK-21) susceptible al virus de la fiebre aftosa, que se emplea como inmunógeno en las vacunas inactivadas, utilizadas en la actualidad, empleando como inactivante AEI y BEI, y como adyuvante los de tipo oleoso.

Los inconvenientes de estas vacunas son fundamentalmente los derivados del manejo de grandes cantidades de virus, la necesidad de refrigeración durante el almacenamiento y distribución, el bajo rendimiento de algunas cepas en cultivos celulares, la gran variabilidad antigénica del virus y la dificultad en asegurar la completa inactivación viral de los lotes vacunales. En este sentido, se ha relacionado la aparición de algún brote de la enfermedad con un origen vacunal.

El desarrollo de los test Elisa de proteínas no estructurales permite en la actualidad la diferenciación de aquellos rebaños infectados de los vacunados, lo que ha supuesto un cambio en la estrategia de la erradicación de la enfermedad en la UE en el futuro, ya que permitirá eliminar barreras al movimiento de los animales vacunados lo cual facilitará el uso de la vacunación como herramienta de control.

Se hace imprescindible además el control sobre el desplazamiento de los animales vivos entre países, que se debe apoyar en un sistema de diagnóstico y de información epidemiológica rápido y eficaz, de modo que permita la puesta al día constante de la situación a los órganos encargados del control.

En general, la profilaxis debe estar basada en la aplicación de medidas encaminadas a impedir la introducción de la enfermedad desde el exterior, así como impedir la diseminación de la enfermedad una vez que se ha detectado.

Estas medidas incluyen:

- Control de movimiento de animales.

- Inspección de las explotaciones.

- Rápida detección y confirmación de la enfermedad en el laboratorio.

- Rápida comunicación a los Servicios Veterinarios Oficiales de todos los casos declarados sospechosos.

- Rápida identificación de las explotaciones, productos, mataderos y otras instalaciones potencialmente infectadas.

- Limpieza y desinfección de los transportes.

- Aislamiento y sacrificio de los animales infectados y susceptibles de contraer la enfermedad, seguido de desinfección y vacío sanitario de las explotaciones afectadas.

- Establecimiento de zonas de protección y vigilancia donde se pongan en funcionamiento medidas específicas de control de la enfermedad: limitación en el movimiento de animales, seguimiento clínico, toma de muestras, refuerzo de medidas de bioseguridad, etc.

- Vacunación en caso de que la situación epidemiológica lo haga recomendable.

La lengua azul es una enfermedad no contagiosa y arboviral de los rumiantes domésticos y salvajes. La enfermedad es enzoótica en áreas donde existen reservorios (ganado y rumiantes salvajes) y vectores para el virus de la lengua azul, del que se han reconocido un total de 24 serotipos en todo el mundo. Las principales medidas de control incluyen la restricción del movimiento de los animales, el control de vectores aplicando insecticidas, el sacrificio de animales infectados y la vacunación.

Un artículo publicado en la revista Expert Review of Vaccines señala que la inmunización profiláctica de ovejas contra la lengua azul es la medida de control más práctica y efectiva para combatir la infección. En la actualidad, las vacunas atenuadas se utilizan en Sudáfrica, los Estados Unidos y otros países. Sin embargo, los países de la UE estaban utilizando vacunas atenuadas, que recientemente cambiaron a vacunas inactivadas debido a su seguridad y eficacia. Las vacunas inactivadas generan inmunidad protectora de larga duración específica de serotipo después de dos inyecciones, y pueden ayudar a controlar las epidemias. La diferenciación de los animales infectados de los vacunados es teóricamente posible con las vacunas inactivadas, pero aún no se ha desarrollado, mientras que las vacunas vivas atenuadas no son candidatas para poder realizar esa diferenciación. Las vacunas vivas atenuadas son eficaces, pero los problemas de seguridad son motivo de gran preocupación.

Las vacunas de nueva generación (subunidades, partículas similares a virus, partículas similares a núcleos y vectorizadas) pueden emplearse para la diferenciación de los animales infectados con los vacunados. Por otra parte, las vacunas recombinantes, que generan protección cruzada contra múltiples serotipos dl virus de la lengua azul, tienen un gran potencial. Además, las vacunas de nueva generación son seguras y eficaces experimentalmente. Por último, áreas alternativas, como antivirales, siRNA, interferón y nanotecnología, pueden ser de uso futuro en el control de la lengua azul.

Este artículo científico está firmado por varios investigadores indios: B. Veerakyathappa, K. Indrani, M. Hosamani, B. Vinayagamurthy y R.K. Singh.

Dentro del ciclo de Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco, se celebró en la Estación Marina de Plentzia (Vizcaya) el curso ‘Resistencia a antibióticos en el medio ambiente: origen de un escenario apocalíptico’. Dentro del programa de este curso, Ana Hurtado, investigadora del Departamento de Sanidad Animal de Neiker-Tecnalia, impartió una charla titulada ‘Impacto de la ganadería sobre la resistencia a los antibióticos’.

El desarrollo de resistencias en las bacterias es un fenómeno complejo que puede ser consecuencia de distintos factores, pero está demostrado que existe una asociación entre el uso de antibióticos y las bacterias resistentes, según señaló Hurtado en su presentación. Cuando se utilizan los antibióticos, tanto en medicina humana como veterinaria, se genera una presión selectiva sobre las bacterias que favorece la aparición y diseminación de bacterias resistentes. Las bacterias (resistentes o sensibles, comensales o patógenas) no respetan barreras geográficas ni se localizan en compartimentos estanco humano y animal. De hecho, alrededor del 75% de las enfermedades infecciosas que afectan al hombre son zoonosis, es decir, tienen su origen en los animales. Así, los animales pueden actuar como reservorio de bacterias resistentes y transmitirse al hombre a través de los alimentos, por contacto directo o a través del medioambiente.

En esta ponencia se explicó a los alumnos la forma en la que se usan los antibióticos en medicina veterinaria. Su uso es fundamental para asegurar la salud de los animales y por tanto su bienestar, así como para garantizar la seguridad alimentaria, aunque en ocasiones el modo de uso no es el más adecuado. Se habló también sobre el riesgo que para la salud humana puede tener un mal uso de los antibióticos en ganadería, y se presentaron las principales acciones actualmente en marcha en ganadería para luchar contra las bacterias resistentes, y que se centran fundamentalmente en la vigilancia del uso de antibióticos y de las bacterias resistentes, la prevención de las infecciones en los animales y la promoción del uso prudente de antibióticos en ganadería.

La infección por ‘Haemonchus contortus’ es una de las enfermedades parasitarias más importantes desde el punto de vista económico que afecta a pequeños rumiantes en todo el mundo. El control quimioterapéutico tiene varias deficiencias, como arsenal antihelmíntico limitado y resistencia frecuente) y muchas economías agrícolas no lo pueden costear. Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid realizaron un ensayo con un antígeno recombinante (rHc23) que induce una protección significativa en los ensayos de vacunación con desafíos de dosis única y diferentes adyuvantes.

Los corderos vacunados mostraron una respuesta de anticuerpos significativa contra rHc23 y el extracto soluble de ‘Haemonchus contortus’. Los recuentos de huevos fecales a lo largo del experimento de corderos vacunados y tratados se redujeron significativamente. Todos los animales vacunados mostraron una producción total de huevos y cargas de helmintos abomasales inferiores a los de los corderos de animales no vacunados, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas.

La vacunación con rHc23 contra las infecciones por goteo de ‘H. contortus’ aparentemente indujo valores de helmintos más bajos. Las variaciones individuales intragrupo no permitieron obtener resultados concluyentes y se necesita más investigación, incluidos adyuvantes y grupos más grandes de animales, para validar el valor potencial de rHc23 como candidato para desarrollar una vacuna recombinante contra ‘Haemonchus contortus’ en corderos.

El estudio se ha publicado en la revista científica internacional BMC Veterinary Research y está firmado por los siguientes autores: María Elena González Sánchez, Melissa Ndombasi Bokuy, Montserrat Cuquerella y José María Alunda.

Muchas campañas históricas de erradicación de enfermedades se han caracterizado por una movilización a gran escala y campañas de vacunación masiva a largo plazo. A medida que aumenta la duración de un programa, el costo total también aumenta, pero la efectividad y la sostenibilidad disminuyen, lo que a veces resulta en una pérdida prematura del apoyo de los interesados, fatiga o retrocesos importantes.

En contraste con este enfoque de guerra de trincheras, el investigador francés Angus R. Cameron propone en un artículo publicado en la revista científica Frontiers in Veterinary Science una estrategia de erradicación modelada en tácticas de guerrilla. Para la erradicación de la peste de los pequeños rumiantes, esto significa un alejamiento de la vacunación masiva a largo plazo, centrándose en cambio en abordar algunos de los desafíos que han plagado los programas de erradicación anteriores: la vigilancia ineficaz y la gestión del movimiento.

Los desarrollos recientes en la vigilancia han demostrado que ahora es posible capturar información sobre casi todos los casos de enfermedades, todos los movimientos y todas las actividades de control, de toda la población en tiempo real. El desarrollo de sistemas de vigilancia potentes, efectivos y sostenibles es un requisito previo esencial para la erradicación rápida y asequible de la peste de los pequeños rumiantes.

La peste de los pequeños rumiantes puede eliminarse rápidamente de poblaciones pequeñas al lograr niveles muy altos de cobertura de vacunación por solo un corto período. El desafío clave es, entonces, prevenir la reintroducción de la enfermedad a medida que disminuye la inmunidad y responder de manera rápida y efectiva en el caso de nuevos brotes locales. Una comprensión integral de los patrones de movimiento y sus impulsores permitirá implementar una erradicación progresiva rápida. La población se puede dividir en unidades manejablemente pequeñas, dirigidas secuencialmente para la vacunación de alta cobertura y corta duración, y luego pasar a la siguiente unidad en la dirección del flujo de animales. Este enfoque optimiza el uso de los recursos disponibles y minimiza el desafío y la interrupción de la gestión del movimiento retrógrado de las áreas infectadas a las no infectadas. Se requieren altos niveles de participación de la comunidad para lograr la calidad de la vigilancia, la gestión del movimiento y la respuesta rápida necesaria para el éxito.

TUBERCULOSIS 1

 

La paratuberculosis es una enfermedad infecto-contagiosa de carácter crónico que está causada por ‘Mycobacterium avium subspecies paratuberculosis’ (Map). Está difundida por todo el mundo y causa importantes pérdidas económicas en la industria ganadera. Para su control, la única medida que se ha demostrado útil en términos coste-beneficio, es la vacunación. Sin embargo, posee una serie de desventajas, como es el hecho de que produce reacciones cruzadas con las pruebas de diagnóstico empleadas en las campañas de erradicación de la tuberculosis, o que la protección no es completa, ya que, aunque reduce la aparición de casos clínicos y la excreción de Map, esto no se consigue en todos los casos. Por otra parte, además de un efecto protector, hay evidencias en estudios de campo que sugieren que la vacunación podría tener un efecto terapéutico, que hasta el momento no se ha logrado demostrar. Existen, por lo tanto, muchas incógnitas sobre cuáles son los efectos de la vacunación, y ciertos aspectos relacionados con ella, sobre la patogenia de la paratuberculosis y la respuesta inmunitaria de los animales.

Su esclarecimiento es el objetivo general de una tesis doctoral presentada por Marcos Royo González ante la Universidad de León, con el título de ‘Efecto de la vacunación frente a la paratuberculosis caprina sobre la respuesta inmunitaria y la patogenia de la enfermedad’.

  Conclusiones

1.La vacunación con la vacuna inactivada Gudair ha mostrado ejercer una protección heteróloga en un rebaño caprino de leche con historial de casos clínicos de paratuberculosis, ya que el número de bajas, por cualquier causa, se redujo significativamente entre los animales vacunados (6,12%) frente a los no vacunados (14,13%) durante un periodo de estudio de 21 meses. Este efecto ha sido más manifiesto en animales vacunados con 1,5 meses de edad.

2. Hay un incremento significativo de la respuesta inmunitaria periférica celular y humoral, específicas frente a Map, asociado a la vacunación frente a paratuberculosis, que aparece entre el 1º y 2º mes tras la inmunización, y que persiste al menos entre 18 y 21 meses. Dicha respuesta se ve influida tanto por la edad a la que se vacunan los animales (más intensa y duradera cuando se practica a los 5 meses e inferior en cabras adultas), como por el estado previo de infección con Map, que provoca una reducción en su duración e intensidad respecto a los animales no infectados.

3. La vacunación frente a paratuberculosis provoca reacciones inespecíficas con la prueba de IDTB simple en el diagnóstico de la tuberculosis, como se ha comprobado en el estudio experimental. Dichas reacciones disminuirían con el tiempo, ya que a los 6 mpv no se encontraron reaccionantes positivos en el estudio de campo. El uso de las pruebas de IDTB o IGRA comparadas permite solventar dichas inespecificidades.

4. El empleo de una vacuna frente a paratuberculosis no ha impedido la infección por Map de los animales, incluso cuando se aplicó antes de la infección. Sin embargo, y solamente en aquellos infectados tras la vacunación, sí consiguió una reducción de la presencia de bacterias viables en los tejidos, al no aislarse en ningún animal, a diferencia del resto de grupos.

5. La inoculación de la vacuna antes de la infección por Map tiene un claro efecto protector valorado mediante el estudio de las lesiones, ya que logra su limitación hacia formas focales y una significativa reducción de su intensidad con el tiempo, de forma que ocasiona la regresión de los granulomas provocados por la infección.

6. No se ha podido demostrar de forma clara un posible efecto terapéutico de la vacuna, ya que se ha observado una gran variabilidad individual. Incluso, hay evidencias que sugieren que pudiera contribuir a exacerbar una infección previamente establecida, como el hecho de que el animal con mayor carga bacteriana y lesiones más graves encontrado, fuera un animal vacunado tras la infección.

7. No existe una asociación directa evidente entre la respuesta inmunitaria celular periférica, medida por la producción de IFN-γ, y la protección asociada a la vacunación, puesto que los animales con lesiones más graves han mostrado niveles de esta citoquina similares, - o incluso más elevados - que aquellos con lesiones focales, tras la estimulación de sangre circulante con PPD aviar.

8. La vacunación no ejerce ningún efecto sobre la proporción de linfocitos T CD4+ , CD8+ , δγ o células B tanto en sangre circulante como en el tejido linfoide intestinal o nódulos linfáticos yeyunales.

9. Solamente en el caso del nódulo linfático preescapular, localizado en la vecindad del punto de inoculación de la vacuna, hay un incremento de linfocitos sensibilizados frente a Map, valorados por la producción de IFN-γ tras su estimulación con PPD aviar, a los 360 días tras la vacunación. Sin embargo, ésta no induce cambios en el tejido linfoide intestinal o nódulos linfáticos yeyunales.

10. Los cócteles peptídicos PC-EC and PC-HP derivados de M. bovis pueden ser buenos candidatos para diferenciar animales vacunados de paratuberculosis de animales infectados con tuberculosis mediante la técnica IGRA, ya que no se observó ningún incremento en la producción de IFN-γ tras la estimulación de la sangre periférica con estos antígenos en las cabras vacunadas con Silirum o con Gudair, mientras que, si lo hubo al emplear PPD aviar, johnina o PPD bovina.

11. Los antígenos de Map empleados (VK 055 y VK 067) en este estudio no han mejorado la sensibilidad de la técnica IGRA en la detección de animales vacunados o infectados por Map, en comparación con las PPDs (aviar o johnina).

 

Documento completo: https://buleria.unileon.es/bitstream/handle/10612/9577/Tesis%20Marcos%20Royo.pdf?sequence=1&isAllowed=y 

Casi el 30% de los hogares en Afganistán poseen cabras y ovejas. Los animales son fuentes de alimentos y de ingresos para las familias. Cualquier amenaza a estos animales puede ser devastadora para las familias de ganaderos y poner en riesgo la seguridad alimentaria de las comunidades dependientes del pastoreo.

Hasta la fecha, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha vacunado 12 millones de ovejas y cabras contra la peste de los pequeños rumiantes. Combatir enfermedades no es una tarea fácil en un país con una orografía montañosa a menudo inaccesible, fronteras internacionales porosas y una población rural en gran parte analfabeta. El personal de la FAO y más de 1.000 trabajadores comunitarios de sanidad animal llevaron a cabo controles de rutina, vacunas y crearon conciencia sobre la prevención de enfermedades animales contagiosas a través del tratamiento temprano y mediante la creación de puestos de divulgación en los mercados locales de animales en todo el país, y la publicación de folletos ilustrados dirigidos a agricultores que no saben leer.

Los productores también recibieron información sobre cuándo y dónde podían obtener medicamentos, y durante el proceso sus animales fueron vacunados contra la peste de los pequeños rumiantes. Los trabajadores de salud animal también emitieron tarjetas de vacunación para cada animal, detallando el historial de vacunas. La mayor parte de los ganaderos, que al principio eran reacios a la vacunación, finalmente se han convencido de las ventajas de la vacunación.

La FAO también restauró y equipó el laboratorio central de diagnóstico del ganado en Kabul, la capital de Afganistán, con equipos de última generación, un laboratorio de formación, capacidad de almacenamiento para 10 millones de dosis de vacunas y un equipo de profesionales que pueden diagnosticar rápidamente la enfermedad.

Las vacunas son una herramienta eficaz frente a numerosas enfermedades infecciosas, sin embargo, se han descrito diversos efectos adversos inherentes a su uso; entre ellos, destaca el denominado síndrome autoinmune/inflamatorio inducido por adyuvantes (síndrome ASIA). Un trabajo Fin de Grado realizado en la Universidad de Zaragoza tiene como objetivo el estudio de la reacción tisular en el sistema nervioso central asociado a la inoculación repetitiva del hidróxido de aluminio (HdA) empleado como adyuvante en las vacunas ovinas. Para ello, se utilizaron muestras de la médula espinal lumbar de 21 corderos procedentes de un estudio anterior.

Los animales fueron divididos en tres grupos de siete animales cada uno: adyuvante (inoculados sólo con HdA), vacuna (inoculados con vacunas comerciales) y control (inoculados con PBS). Se realizó una técnica inmunohistoquímica sobre la médula espinal lumbar para poner de manifiesto la conocida como proteína GFAP (glial fibrillary acidic protein). Mediante un software de análisis de imagen se obtuvo un recuento objetivo de las estructuras inmunoteñidas.

Este trabajo demuestra como el aluminio utilizado como adyuvante vacunal podría estar directamente relacionado con la activación de los astrocitos en el sistema nervioso central. Esto podría explicar, al menos parcialmente, algunos de los signos observados en el síndrome ASIA ovino.

El trabajo Fin de Grado fue presentado por Ana Rodríguez Largo ante la Universidad de Zaragoza con el siguiente título: ‘Estudio de la reacción tisular del sistema nervioso en el síndrome ASIA ovino’.

mamitis ovino

 

Investigadores griegos han realizado un estudio en el que se ha investigado la creación de anticuerpos estafilocócicos anti-poli-N-acetil b-1,6 glucosamina (PNAG) en las ovejas y el estudio de los factores que pueden estar asociados con estos. Durante una investigación de campo en mastitis subclínica en Grecia, se recogieron muestras de leche para el examen bacteriológico y citológico para la detección de mastitis estafilocócica y muestras de sangre para la detección de anticuerpos anti-PNAG de 355 ovejas en 71 rebaños.

La prevalencia de seropositividad fue mayor entre las ovejas vacunadas contra la mastitis que entre las no vacunadas. Los títulos medios de anticuerpos en las muestras de ovejas vacunadas fueron significativamente mayores que en las muestras de las no vacunadas. No hubo asociación entre la identidad de los aislados estafilocócicos recuperados de las muestras de leche y los títulos de anticuerpos en las muestras de sangre de las ovejas respectivas. Entre las ovejas vacunadas, hubo correlación entre el número total de genes relevantes para la formación de biopelículas en aislados estafilocócicos de mastitis y títulos de anticuerpos en muestras de sangre de ovejas respectivas.

En un modelo multivariable de efectos mixtos, la vacunación surgió como el único factor significativo para la prevalencia de seropositividad de los títulos de anticuerpos anti-PNAG; cuando solo se incluyeron ovejas no vacunadas en el modelo, no se encontró ningún factor significativo para esa prevalencia. Por lo tanto, se muestra una eficacia de la vacunación.

Este estudio se ha publicado en la revista Small Ruminant Research y está firmado por los siguientes autores: N.G.C. Vasileiou, D.A. Gougoulis, A.I. Katsafadou, V.S. Mavrogianni, E. Petinaki y G.C. Fthenakis.

La peste de los pequeños rumiantes es una enfermedad viral que afecta a pequeños rumiantes domésticos y salvajes. Endémica en grandes partes del mundo, esta enfermedad causa graves daños a la producción animal y a las economías domésticas. En 2015, la FAO y la OIE lanzaron un programa de erradicación mundial basado en campañas de vacunación. El éxito de la erradicación dependerá de la implementación de las campañas de vacunación, la gestión correcta de las prácticas de manejo, la movilidad y la periodicidad de la renovación de la población de pequeños rumiantes.

En Mauritania, los brotes de peste de los pequeños rumiantes se producen anualmente a pesar de las campañas de vacunación anuales en curso desde 2008. Aquí, una investigación desarrolló un modelo matemático para evaluar el impacto de cuatro estrategias de vacunación (incluida la de la campaña de FAO y OIE), la importancia de su tiempo de implementación y la utilidad de la identificación de cada animal.

Los resultados del modelo mostraron que la estrategia internacional evitó el mayor número de muertes (9,2 millones frente a 6,2 millones para la estrategia aleatoria) y proporcionó uno de los rendimientos económicos más altos entre todas las estrategias. Además, la identificación sería una inversión viable que podría reducir la cantidad de dosis de vacunas entre un 20% y un 60%.

Si bien la implementación del sistema de identificación es crucial para el control de la PPR, su éxito también depende de un enfoque coordinado a nivel regional.

El artículo se ha publicado en la revista internacional Frontiers in Veterinary Science y está firmada por los siguientes autores franceses, senegaleses y mauritanos: Ahmed Salem ElArbi, Yaghouba Kane, Raphaelle Metras, Pachka Hammami, Mamadou Ciss, Assane Beye, Renaud Lancelot, Adama Diallo y Andrea Apolloni.

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