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La Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de la Junta de Extremadura ha publicado una información dirigida a ganaderos relativa a la vacunación contra la enfermedad de la lengua azul.

A continuación se recogen algunos de estos aspectos.

¿Qué animales se vacunan?

Se deben vacunar todos los ovinos y bovinos mayores de 3 meses de edad en el momento de la aplicación de la vacuna. La responsabilidad de vacunar los animales de la explotación es del titular de la misma.

¿En qué municipios?

En todos los municipios de Extremadura se deben vacunar los animales frente a los serotipos 1 y 4 del virus de la lengua azul.

¿Quién puede vacunar y en qué plazo?

La vacuna podrá ser aplicada por el veterinario/a, ya sea el director técnico de la ADSG si pertenece a ella, o un/a veterinario/a en el ejercicio profesional designado por el ganadero.

En todos los municipios de Extremadura, donde ya se aplicaba un programa vacunal frente al s-1 y frente al s-4, se deberá aplicar la dosis anual de recuerdo antes de que transcurran 12 meses desde la última vacunación del rebaño en el año anterior. No obstante lo anterior, se recomienda que los rebaños hayan sido vacunados antes del comienzo del verano, porque durante la época estival el riesgo de circulación del virus es mayor en la medida que también aumentan las poblaciones de mosquitos que lo transmiten.

Una vez vacunado el rebaño, se recomiendan vacunaciones posteriores de aquellos animales mayores de 3 meses de edad que no fueron vacunados porque han sido adquiridos con posterioridad o no tenían la edad mínima requerida el día de la vacunación del rebaño.

¿Cuál es la pauta vacunal?

La indicada por el laboratorio en el prospecto de la vacuna. De manera general, en animales no vacunados se aplicarán dos dosis, separadas por un intervalo de tres semanas. Los animales que fueron correctamente vacunados el año pasado, si no ha transcurrido más de 12 meses, ahora sólo requerirán una dosis de recuerdo. Hay que vacunar frente a los serotipos 1 y 4.

¿Cuáles son los requisitos para un traslado de animales?

Como la lengua azul es una enfermedad que se transmite mediante vectores (mosquitos del género Culicoides):

- Durante el Periodo Estacionalmente Libre de Vectores (habitualmente entre diciembre y abril del siguiente año): se autorizarán los traslados de animales de especies sensibles siempre y cuando los animales no muestren signos clínicos de la enfermedad.

- Durante el Periodo de Actividad de Vectores (habitualmente entre abril y diciembre): sólo se autorizarán los traslados de bovinos y ovinos dentro y entre zonas restringidas, así como desde éstas hacia zona libre del territorio peninsular español, tanto a vida como a sacrificio, si los animales cumplen los siguientes requisitos: procedentes de explotaciones vacunadas (en los 12 meses anteriores), animales vacunados (serotipos 1 y 4) o animales menores de 4 meses procedentes de madres vacunadas, y vehículos desinsectados antes de la carga.

¿Qué pasa si no se vacuna?

Que independientemente de las restricciones de movimiento que se establezcan, se podría incoar un expediente sancionador al titular que no realice la vacunación de sus animales.

¿Dónde se puede adquirir la vacuna?

La vacuna puede ser adquirida, previa receta veterinaria, en los canales convencionales de comercialización de medicamentos veterinarios. No obstante, la Dirección General de Agricultura y Ganadería suministrará vacuna de forma gratuita, hasta fin de existencias, para aquellos ganaderos/as que lo deseen a través de las Oficinas Veterinarias de Zona (OVZ), previa solicitud don se indicará a qué veterinario/a se ha designado para que las retire de la OVZ y la aplique a los animales.

Documento completo:

 

http://www.juntaex.es/filescms/con03/uploaded_files/SectoresTematicos/Ganaderia/SanidadAnimal/LenguaAzul/Informacion_al_ganadero_Vacunacion_LA_2017.pdf

 

Jorge Ruiz, presidente de la Fundación contra la lucha para la Fiebre Aftosa, , destacó que “el balance del sexto Congreso Nacional de Entes y Fundaciones de Lucha Sanitaria Animal fue muy positivo, el cual permite encontrarse con quienes están haciendo lo mismo que uno”. Advirtió, además, sobre la necesidad de seguir vacunando contra la aftosa.

Ruíz, quiso resaltar que “este congreso nos mostró que hay un déficit muy importante en lo que es todo el servicio de sanidad animal, que es el Senasa, una de las patas importantes de la sanidad animal es la oficial y hoy tiene un gran déficit” y “Cualquier lucha sanitaria que se quiera hacer se debe tener en cuenta todo el servicio oficial, hemos visto un presidente del Senasa que ha dado lastima frente a todas las fundaciones del país. Y lo que creíamos que pasaba solo en Entre Ríos, sucede en todo el país”.

Ruíz agradeció el trabajo realizado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en la figura de su titular Dardo Chiesa, al ser la única entidad que actualmente se ocupa de analizar sobre la sanidad animal, según la web AIM.

Con respecto de las opiniones vertidas durante el Congreso sobre dejar de vacunar contra aftosa en Argentina, Ruiz, señaló que “para los que tenemos experiencia en el tema, vemos que se da la misma situación que en 1.999, año en que tuvimos la experiencia de dejar de vacunar y terminamos en 2.001 con 3000 focos de aftosa en el país”.

“En este momento está comprobado que la vacunación de aftosa no impide la comercialización de carne en todo el mundo. Tenemos el ejemplo del país vecino de Uruguay, que está vendiendo carne a Estados Unidos y Japón. Uruguay continúa vacunando exactamente igual que nosotros. Por eso, me parecería un riesgo innecesario dejar de vacunar, más aún si tenemos en cuenta que un buen trabajo de vigilancia epidemiológica y de control costaría igual o más que seguir vacunando”.

La Junta de Extremadura ha adquirido más de siete millones de dosis para la vacunación masiva frente a la fiebre catarral ovina o "lengua azul" en especies sensibles de la región, una compra a la que ha destinado un total de 1.515.011, euros.
Para hacer frente a esta vacunación masiva, el Gobierno extremeño ha formalizado la adquisición de 852.090 dosis vacunales de bovino y 2.301.000 dosis para la especie ovina, del serotipo 1; y 820.660 para bovino y 3.086.400 para ovino, del serotipo 4.
La empresa adjudicataria ha sido la compañía biofarmacéutica gallega CZ Veterinaria, según ha publicado el Diario Oficial de Extremadura (DOE).
La misma debe suministrar el 10% de las dosis vacunales, por especies y serotipos, a los cinco días siguientes desde la firma del contrato y el resto a requerimiento del Servicio de Sanidad Animal, hasta un plazo máximo de cinco meses desde la primera entrega.

Canarias subvencionará a las Razas Autóctonas con un presupuesto total de 136.000 euros

Científicos de la ULPGC ponen en valor a la raza ovina del Archipiélago por su alta resistencia a los gusanos que más pérdidas ocasionan en la ganadería mundial

 

La oveja Canaria de Pelo está haciendo historia en la comunidad científica internacional. Su gran resistencia a los parásitos la han convertido en un laboratorio natural para el desarrollo de la primera vacuna comercial en la ganadería europea. Los estudios desarrollados por el grupo de investigación de Producción y Biotecnología Animal del Instituto de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas, bajo la coordinación de Jorge Francisco González, están contribuyendo a dar un paso decisivo en la eficacia de este primer tratamiento preventivo contra las especies de gusanos que viven en el estómago e intestino de los rumiantes y que provocan importantes pérdidas productivas, disminuyendo el crecimiento de los corderos, la producción lechera, etc. según publica La Provincia.

La investigación se enmarca dentro del proyecto europeo Paragone, financiado con nueve millones de euros por el programa Horizonte 2020. Coordinado por la doctora Jacqui Matthews del Moredun Research Institute de Edimburgo (Reino Unido), forma parte de un consorcio que aglutina a 17 socios entre universidades, centros de investigación y empresas ( www.paragoneh2020.eu).

El objetivo es desarrollar una vacuna comercial que permita controlar algunos de los parásitos más importantes de varias especies de animales de abasto. Se trata de varios tipos de gusanos que viven en el estómago (cuajar) e intestino de los rumiantes.

Dichos parásitos provocan importantes pérdidas productivas para los ganaderos y hasta el momento, para evitar su efecto nocivo sólo se puede recurrir a la administración de fármacos como medida de control. “Además de los problemas que pueden originar los residuos farmacológicos, este método tropieza con la gran capacidad de estos parásitos para adaptarse a dichas moléculas, lo que hace que estén descritas resistencias a todos los antiparasitarios en todos los continentes”.

Este es el motivo por el que se buscan alternativas sostenibles y ecológicas para el control, como es el caso de las vacunas, “productos que deben generar protección a largo plazo y no es probable que el parásito se acostumbre a ellas”. Actualmente, por la complejidad de estos organismos apenas se dispone de vacunas comerciales frente a dichos parásitos.

En este contexto, investigadores del Moredun Research Institute, de Edinburgo, desarrollaron un prototipo vacunal recombinante (producción sintética a gran escala, lo que facilita su comercialización) que resultó ser muy eficaz para controlar uno de estos parásitos del cuajar, Teladorsagia circumcincta. Sin embargo, este prototipo no es eficaz en corderos jóvenes menores de seis meses de edad en la razas comercial en la que se ha desarrollado el estudio, la raza Texel.

Aquí entran en escena los investigadores del grupo de investigación de Producción y Biotecnología Animal de la ULPGC, Jorge F. González, Julia N. Hernández, Cynthia Machín y Tara Pérez, cuya principal contribución es intentar optimizar el prototipo vacunal desarrollado por sus socios escoceses, utilizando las razas canarias más resistentes como modelos biotecnológicos.

“Como nuestros corderos parecen ser más resistentes, se planteó vacunar los corderos y analizar la respuesta de los corderos a la infección en grupos con y sin la vacuna. Analizar las respuestas inmunitarias, ayuda a mejorar la vacuna, por ejemplo, escogiendo los adyuvantes adecuados que permitan desarrollar la protección en los corderos de razas más comerciales que no responden (tampoco responden a la vacuna los corderos jóvenes de la otra raza autóctona, denominada ovino canario)”, subrayó González.

En este sentido, los especialistas en Producción y Biotecnología Animal de la ULPGC han logrado recientemente grandes avances en el proyecto, al obtener una respuesta inmunitaria alta en los corderos. “Hace dos semanas terminamos el ensayo de la vacuna, y como preveíamos considerando los datos previos de nuestro grupo, el resultado en los corderos de la raza resistente canaria de pelo han sido eficaces, produciendo una reducción del 66% en la excreción de huevos del parásito, por lo que todos los científicos implicados estamos muy ilusionados por los resultados obtenidos hasta ahora en el proyecto”, apuntó el doctor González.

Los investigadores de la Universidad de Las Palmas han demostrado que la raza canaria de pelo tolera muy bien la infección por estos parásitos, y los corderos de esta raza, a diferencia de las comerciales, que no son capaces de desarrollar respuestas inmunitarias hasta los 7-9 meses de edad, parecen ser también resistentes. “Esto podría deberse al origen africano que tiene esta raza prehispánica. Es posible que este ganado, a diferencia del que se localiza en regiones de clima templado, esté expuesto a grandes cargas parasitarias y deba montar respuestas protectoras más tempranas simplemente para poder sobrevivir”, apuntó.

El prototipo de vacuna desarrollado en Reino Unido supuso un gran avance teniendo en cuenta que hasta ahora las únicas vacunas que funcionan se desarrollaban con proteínas nativas, es decir que precisan el parásito, no se pueden fabricar sintéticamente.

“Que ellos hayan sido capaces de hacerlo recombinante es un gran avance, pero el problema de esta vacuna es la variabilidad individual, es decir, que respondan mejor unos individuos que otros, y sobre todo, en la raza texel, en la que ellos hicieron el estudio, los corderos no respondían. Algo que suele suceder en las vacunas, que no responden nunca en corderos, y ahí es importante nuestro estudio con la raza de oveja de pelo canaria para aumentar la resistencia de los animales jóvenes”.

Los investigadores del Instituto Universitario de Sanidad Animal comprobaron que los corderos de la citada raza canaria son capaces de generar resistencia al parásito en condiciones naturales, algo que probablemente, según señaló Jorge González, sucede en los animales de razas más locales en África, Asia o Latinoamérica.

“Nuestro objetivo es tratar de ver como funcionan las vacunas en nuestros animales para mejorar su prototipo, porque si somos capaces de hacer todo el estudio de la respuesta inmune y vemos los elementos que generan esa protección en los animales que más resisten, al antígeno que ellos pongan como vacuna le podemos añadir esos elementos que estimulen esa respuesta, y de esa forma conseguir una vacuna más eficaz”, indicó el científico que está al frente de esta línea desde abril de 2015.

De esta forma el grupo de investigación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha logrado, por primera vez, que funcione una vacuna recombinante en animales jóvenes, algo que no estaba descrito hasta ahora en la comunidad científica internacional.

Las mamitis por estafilococos son unas de las patologías más habituales en el caprino de leche. Miguel Ángel Sanz Franco, técnico de Laboratorios Hipra, analizó la prevención de estas mamitis en el pasado Foro Nacional del Caprino celebrado en la localidad sevillana de Carmona.

En su intervención, Sanz aludió a la importancia del biofilm, que incrementa la protección de las bacterias frente a la fagocitosis y tratamiento antibiótico. Además, favorece la multiplicación bacteriana. Partiendo de esta premisa, se han ido desarrollando algunas vacunas, como es el caso de Vimco, que tiene en cuenta estas características del biofilm.

A continuación, señaló que un programa vacunal es importante en un programa de control de mamitis en una explotación, en el que también hay otros apartados significativos para evitar nuevas infecciones: rutina de ordeño, mantenimiento de la máquina de ordeño, camas limpias y secas, eliminación de animales crónicos y clínicos, correcto manejo de secado.

El experto terminó reseñando como conclusión la importancia del control del biofilm de los estafilococos para controlar las mamitis subclínicas. También aseguró que las vacunas con alta inmunidad frente al biofilm son una herramienta en las nuevas

La brucelosis, una patología del ganado y otros animales domésticos, también afecta a medio millón de personas por año en el mundo. Ahora, un grupo de científicos descubrió la red genética de virulencia de la bacteria que causa la enfermedad, esto es, la sucesión de genes que se activan o se reprimen para favorecer la multiplicación del patógeno, según publica la agencia de noticias Dicyt.

En el estudio, publicado en la revista Nucleic Acids Research, los científicos recrearon en el laboratorio las condiciones ambientales (acidez y nutrientes) que la bacteria de la brucelosis encuentra en el interior de ciertas células inmunes cuando es fagocitada. Además, agregaron metabolitos específicos que favorecen la inducción de un factor de transcripción (VjbR) “encargado de activar los genes que requiere la bacteria para infectar a la célula hospedadora”, explicó el doctor Rodrigo Sieira, autor principal del estudio e investigador del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (Iibba).

En una etapa siguiente, los científicos usaron tecnologías de última generación (ChIP-seq y RNA-seq) para identificar cuáles de los 3.000 genes bacterianos están regulados por VjbR y se “encienden o apagan” para facilitar la infección. “Nos llevó mucho tiempo”, dijo Sieira, quien integra el Laboratorio de Microbiología Molecular y Celular del Leloir que dirige la doctora Ángeles Zorreguieta. Resultaron ser 71 genes, que, entre otras funciones, influyen o modulan la respiración, la resistencia al estrés y la limpieza de compuestos tóxicos. De esta manera, ‘Brucella’ evade el sistema de defensa de la víctima y se multiplica.

Sieira subrayó que el avance representa “un primer paso en el estudio de la red regulatoria de virulencia de ‘Brucella’ y abre nuevas líneas de investigación para estudiar el rol específico de los genes identificados que no aún no han sido explorados”. En tanto, Zorreguieta puntualizó que el hallazgo podría favorecer en el futuro el desarrollo de nuevos antibióticos y vacunas.

(Durante la presente semana, OVIESPAÑA publica varias informaciones sobre los programas de saneamiento oficial del caprino en algunas de las comunidades autónomas con mayor importancia de este sector, tras la mesa redonda celebrada en el último Foro Nacional del Caprino)

Olga Mínguez, jefa del Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, estuvo presente en el pasado Foro Nacional del Caprino explicando los programas de saneamiento oficial de esta especie que se desarrollan en la comunidad autónoma.

En primer lugar, la ponente se refirió a la tuberculosis caprina. A través de sucesivos cambios en este programa voluntario, que a partir de 2008 se convirtió en obligatorio para municipios que tuvieran alguna explotación incluida en el programa y para las de reciente creación, la prevalencia ha ido descendiendo desde el 10,71% al 0,96% en la última década. Además, señaló que la preocupación actual se centra en el efecto de la paratuberculosis y su vacunación, por lo que se ha firmado un convenio de colaboración con la Universidad de León para estudiar su impacto.

Sin embargo, el aspecto más llamativo que recalcó Olga Mínguez en su intervención fue el plan puesto en marcha contra la agalaxia contagiosa en Castilla y León, debido a las graves pérdidas económicas que supone (pérdida de producción, diagnóstico, vacunas, trabajo y material extraordinario), sus implicaciones en la salud pública, sus repercusiones comerciales y la importancia que tiene en los centros de selección.

El trabajo para luchar contra la agalaxia contagiosa ha necesitado de varios aspectos. En primer lugar, se firmó un convenio de colaboración con el grupo de investigación de Sanidad de Rumiantes de la Universidad de Murcia. También se realizó una dotación económica del material necesario de diagnóstico a la Red de Laboratorios Oficiales de Castilla y León, se realizan trabajos en campo con medios propios de la Consejería de Agricultura y Ganadería, un curso de formación práctico en toma de muestras para la detección de portadores de ‘Mycoplasma spp.’ y un estudio microbiológico orientado a la prevención y control de portadores de micoplasmas en sementales del Centro de Selección y Mejora Genética de Castilla y León (Ovigén).

Así, se ha puesto en marcha este programa para explotaciones de ovino y caprino, que es de adhesión voluntaria por un periodo mínimo de tres años. Las pruebas consisten en un hisopo nasal de machos dos veces al año en ovino y un hisopo auricular, también de machos y dos veces al año, en el caso del caprino. En rebaños de leche, adicionalmente se toman cinco muestras de tanque al año. Por último, en el caso de las explotaciones que no vacunan se hace dos serologías anuales a los animales mayores de cuatro años. En el caso de que sí vacunen, se realiza una serología a 14 corderos o cabritos cuatro días antes de la salida para la explotación para cebo o sacrificio, además de una prueba de hisopos.

Con el cumplimiento de este programa, se obtienen una serie de calificaciones según una serie de condiciones:

- ‘Explotación oficialmente indemne a agalaxia contagiosa’. Dos años de aplicación del programa con todos los resultados negativos, que no haya vacunado y que todos los animales incorporados con posterioridad a la realización de la primera prueba procedan de rebaños oficialmente indemnes o calificados a agalaxia.

- ‘Explotación vacunada indemne a agalaxia contagiosa’. Dos años de aplicación del programa con todos los resultados negativos, con animales vacunados en el rebaño.

- ‘Explotación calificada a agalaxia contagiosa’. La explotación que durante un año de aplicación del programa haya obtenido resultados negativos.

- ‘Explotación en vigilancia de agalaxia contagiosa’. Incluida en el programa de lucha y control de la agalaxia contagiosa, pero no está incluida en las calificaciones anteriores.

Por último, Olga Mínguez destacó que el objetivo de este programa no es en principio la erradicación, sino conocer la situación real de los rebaños para establecer medidas.

La fiebre Q es una zoonosis de distribución mundial causada por ‘Coxiella burnetii’ y cuya principal vía de infección es la respiratoria, por inhalación de aerosoles contaminados con la bacteria. Entre sus reservorios destacan los rumiantes domésticos (caprino, ovino y bovino). Junto a la aparición esporádica de casos aislados en un contexto endémico, la fiebre Q produce aleatoriamente brotes epidémicos explosivos, con un gran impacto en la salud pública. De declaración obligatoria desde 2015, tras la detección de nuevos casos las autoridades de Salud Pública están imponiendo el control de la enfermedad en las explotaciones ganaderas. Así lo recuerda el documento de conclusiones de la jornada sobre fiebre Q que organizó recientemente el Grupo de Investigación de Sanidad de Rumiantes de la Universidad de Murcia.

En humanos, la fiebre Q puede manifestarse con un cuadro febril agudo con tres presentaciones básicas: neumonía atípica, forma febril con hepatitis o síndrome febril aislado. En pocas ocasiones, y bajo ciertas condiciones de predisposición (valvulopatías cardiacas, aneurismas, prótesis, o inmunodepresión), la infección aguda puede evolucionar hacia la cronicidad. La fiebre Q crónica suele expresarse

en forma de endocarditis con hemocultivos negativos, o como infección de aneurismas o prótesis vasculares. Si bien la fiebre Q aguda es habitualmente benigna, responde bien a diversos antimicrobianos y tiende a autolimitarse, la fiebre Q crónica evoluciona naturalmente a un curso tórpido que conduce al fallecimiento del paciente. Por otro lado, la infección por ‘C. burnetii’ en la mujer gestante puede ser causa de diversas patologías obstétricas que pueden determinar abortos.

En pequeños rumiantes la fiebre Q causa abortos, que pueden superar el 50% en ganado caprino. Los animales infectados excretan ‘C. burnetii’, mayoritariamente, a través de la placenta y los productos del parto, así como por fluidos vaginales y heces y, por ello, la paridera es el periodo de mayor riesgo zoonósico. Otras vías de eliminación de la bacteria son la leche y orina. Las ganaderías con antecedentes de abortos, deben priorizar el diagnóstico de la fiebre Q a partir de placentas y fetos, además de fluidos vaginales y suero sanguíneo, con el fin de instaurar precozmente, en su caso, estrategias de control frente a la enfermedad.

La gestión de las placentas y del estiércol es clave en las explotaciones infectadas. Las placentas han de retirarse rápidamente y almacenar en contenedores estancos (se pueden congelar), hasta que sean retiradas por un gestor de residuos biológicos. Tras un brote de fiebre Q, el estiércol juega un importante papel en la diseminación de ‘C. burnetii’, pues ante bajas precipitaciones y presencia de viento, las bacterias presentes en el estiércol pueden ser vehiculadas por el viento y causar brotes de fiebre Q en lugares distantes.

Como medidas de control complementarias, se recomienda utilizar calzado y ropa de uso exclusivo en la explotación afectada, para evitar vehicular la infección a zonas libres. También se ha de impedir el acceso de visitas a explotaciones infectadas, para evitar riesgos de contagio, especialmente durante el periodo de paridera, pues hay una alta correlación entre la excreción bacteriana por parte de los animales infectados y la contaminación bacteriana ambiental generada. Así mismo, conviene controlar otros reservorios de la infección, como garrapatas, roedores y otras especies (gatos o perros).

La prevención con vacuna inactivada en fase I reduce la incidencia de los abortos y mantiene bajos niveles de excreción bacteriana. Se recomienda vacunar y revacunar antes de la cubrición, así como vacunar y revacunar la reposición a los 3 meses de edad, con dosis de recuerdo anuales. La vacunación es una medida que se plantea a medio o largo plazo, debido a la formas de resistencia de ‘C. burnetii’, que persisten en el ambiente periodos prolongados. En lo que respecta a la compraventa de animales, por parte de explotaciones con episodios recientes de fiebre Q, ésta ha de hacerse con animales no infectados y vacunados.

La Región de Murcia cuenta con una importante cabaña ganadera de caprino, predominantemente intensiva y con parideras no estacionales, a pesar de lo cual la situación de la fiebre Q entre la población de la comunidad es poco conocida, con apenas una treintena de casos humanos comunicados. Por ello, en orden a estudiar el alcance de la fiebre Q en su población sería interesante, en primer lugar, valorar la seroprevalencia humana de la infección analizando una muestra representativa de sueros, para, posteriormente, intensificar los esfuerzos para mejorar el diagnóstico etiólogico de los posibles síndromes febriles de duración intermedia, neumonías, hepatitis, pacientes con valvulopatías y/o prótesis, y embarazadas con problemas obstétricos y abortos. Estos estudios implicarían tanto a médicos de Atención Primaria como a diversos especialistas del ámbito hospitalario, coordinados todos ellos por la autoridad comunitaria competente en Epidemiología y Salud Pública. La valoración conjunta de todos los resultados permitirá conocer el alcance de la fiebre Q en la población de la Comunidad de Murcia y valorar la necesidad ulterior de efectuar medidas de vigilancia, control y eventual profilaxis de la infección en la cabaña ganadera de la región.

La Junta de Andalucía va a distribuir hasta 2,6 millones de dosis de vacunas contra la lengua azul en Córdoba, ya que es la principal provincia ganadera de Andalucía. El delegado de Agricultura, Francisco Zurera, informó de que las vacunas, cuya distribución gratuita ha comenzado esta semana, serán para el serotipo 1 y para el 4 y recordó que desde el año 2007 no se han registrado casos en Córdoba, cuando, a su juicio, “se tuvo una situación no deseada por nadie”. Es más para despejar cualquier tipo de dudas, incidió en que “no hay ningún tipo de restricción”, según publica El Día de Córdoba.

Zurera detalló que los animales que serán objeto de vacunación en la provincia -para mayores de tres meses- serán alrededor de 600.000 cabezas de ovino y 160.000 de bovino. El objetivo, continuó, es “evitar la aparición de nuevos focos y la extensión de zonas libres, así como facilitar el movimiento de los ejemplares que ya están totalmente protegidos y no paralizar la actividad económica de las explotaciones”. Con ello, “no se inmoviliza el ganado y sólo se restringe el movimiento del no vacunado”, detalló.

En su intervención, Zurera recordó también que Andalucía “es la primera frontera de Europa con el riesgo de entrada de enfermedades ganaderas”, al tiempo que consideró que Córdoba es “un ejemplo de seguridad alimentaria”, que es producto de la “la suma de esfuerzos de un sector que comienza desde la explotaciones y concluye con las empresas, que cada vez exportan más”.

En toda Andalucía, la Junta ha invertido casi tres millones de euros para adquirir 14,8 millones de dosis de vacunas para proteger al ganado bovino y ovino frente a la lengua azul. Así, el Ejecutivo autonómico ha iniciado ya el reparto de 7,6 millones de dosis, comenzado a aplicar el programa nacional de vigilancia y erradicación de esta enfermedad. Estas vacunas, según la información facilitada por la Junta, son entregadas, en el período de riesgo que ahora se inicia, a los veterinarios de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) y a los de las explotaciones de las provincias de Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla, así como de la comarca granadina de Motril.

Una vez controlada la enfermedad, sólo es necesaria la aplicación de una dosis antes del período de riesgo para animales ya vacunados anteriormente. Por su parte, los nacidos después de la campaña de vacunación del pasado año deberán recibir dos dosis, separadas al menos 21 días una de otra.

 

 

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural comenzará a distribuir la próxima semana los más de 14,5 millones de dosis de vacunas contra la "lengua azul" para asegurar en el 2017 y el 2018 la inmunización de las cabañas ganaderas bovina y ovina.
La Consejería de Agricultura ha comprado, por un importe de casi tres millones de euros, más de 14,5 millones de dosis de vacunas contra la lengua azul, de las que ocho millones corresponden al serotipo 1 y otros 6,5 millones al 4.
Ante el inicio del periodo de máximo riesgo de rebrote de la enfermedad, la Junta comenzará a distribuir los 7,6 millones de dosis previstas para este año a ganaderos y Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas de las provincias de Cádiz, Córdoba, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla, así como de la comarca granadina de Motril.
Su reparto correrá a cargo de las delegaciones territoriales de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural y de las oficinas comarcales agrarias, que llevan a cabo un registro informático y documental de los productos facilitados, según ha detallado el portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Vázquez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Tras los brotes detectados en diferentes comarcas desde septiembre de 2014, la comunidad autónoma debe aplicar el programa nacional de vigilancia y erradicación, que obliga a vacunar durante cuatro años consecutivos a todas las ovejas y vacas de más de tres meses en las citadas zonas afectadas, alrededor de 1,7 millones y 500.000 animales, respectivamente, de más de 16.000 explotaciones.
Desde el 2015, la Junta ha destinado 5,5 millones de euros a la protección de estas cabañas frente a la lengua azul.
Una vez controlada la enfermedad, ahora solo es necesaria la aplicación de una dosis antes del periodo de riesgo para los animales ya tratados anteriormente.
Por su parte, los no vacunados el año pasado, fundamentalmente nacidos después de la campaña, deberán recibir dos dosis separadas una de otra al menos 21 días.
El objetivo es evitar la aparición de nuevos focos y la extensión a zonas libres, así como facilitar el movimiento de los ejemplares que ya están totalmente protegidos y no paralizar la actividad económica en las áreas afectadas.

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