Exclama Comunicación Corporativa, S.L.
Seminario 2: ‘Recría 10: Prevención del Complejo Respiratorio Ovino (CRO)’

Protegiendo a tu recría desde el primer día

Jorge Gutiérrez González, técnico veterinario de Pequeños Rumiantes de MSD Animal Health

José Luis Blasco Castelló, técnico veterinario de Pequeños Rumiantes y Vacuno de Cebo de MSD Animal Health

Lorenzo Fraile, profesor agregado del Departamento de Producción Animal, ETSEA de la Universidad de Lleida

Xochitl Hernández Martínez, veterinaria de Cárnicas La Molineta e investigadora del Laboratorio de Sanidad de Rumiantes de la Universidad de Murcia

Laura Elvira, directora técnica de Rumiantes de MSD Animal Health

11/10/2021
Es indudable que la recría tiene un valor fundamental en las granjas de ovino como fuente de mejora genética que permitirá aumentar la productividad de los rebaños y mejorar su rentabilidad. Cada lote de corderas supone una nueva oportunidad para los ganaderos para obtener una Recría 10.
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El primer reto en la vida de las corderas son sus primeros 45 días. Los animales recién nacidos son los más susceptibles de enfermar; la mortalidad neonatal es el primer gran quebradero de cabeza en las explotaciones debido a los brotes de diarreas y las neumonías por pasterelas. En estos primeros 45 días cobra especial importancia trabajar en prevención, por lo que las fases de encalostrado y lactancia hasta llegar al destete son cruciales. Se debe trabajar para reforzar la inmunidad con un buen plan sanitario de las madres en preparto y una correcta alimentación, que permita alcanzar el peso idóneo de los corderos al nacimiento y una adecuada cantidad y calidad del calostro para las crías, lo que maximizará su supervivencia. Se debe trabajar también en la mejora del ambiente de la nave de partos donde nacerán los animales, con una correcta higiene y desinfección de las instalaciones donde se aloja la recría, una buena ventilación y una densidad adecuada de animales; esto hará que la densidad microbiana disminuya y así el sistema inmune de las corderas se pueda defender.

Importancia del Complejo Respiratorio Ovino (CRO) en la recría

La prevención del Complejo Respiratorio Ovino (CRO) tiene una gran importancia en la recría. Un estudio realizado por Delia Lacasta y sus compañeros de la Universidad de Zaragoza, demuestra que la patología respiratoria es la principal causa de muerte en los rebaños de ovino, tanto en animales jóvenes (lactantes y de recría) como en adultos.

Aun así, el CRO tiene una cierta invisibilidad en las explotaciones respecto a otras patologías, como señala otro estudio con encuestas a ganaderos realizado por Antón Esnal, de Analítica Veterinaria, que muestra que las neumonías son el último motivo de llamadas a los veterinarios. Los corderos, como animales rumiantes y debido a su posición en la cadena trófica, pues son animales depredados, no muestran los síntomas clínicos (mostrarían debilidad ante los depredadores) hasta la última fase de la enfermedad, por lo que hay muy pocos sintomáticos visibles y muchos animales asintomáticos crónicos (invisibles).

Cuando se hace un abordaje para intentar minimizar el CRO en los rebaños, se debe potenciar la salud pulmonar, teniendo en cuenta que los agentes que causan el CRO son parte de la microflora normal de las vías respiratorias altas que, favorecidos por ciertos factores predisponentes, bajan al pulmón y desarrollan todo su potencial patogénico. Por lo tanto, se debe trabajar en minimizar el efecto de los factores predisponentes, como son unos alojamientos inadecuados, las altas densidades de animales y la baja inmunidad en la recría debida a un ineficiente encalostrado o por episodios previos de diarreas neonatales o coccidiosis, que favorecerán la aparición de neumonías. También es importante trabajar la alimentación, porque estados de subnutrición en animales lactantes provoca que el sistema inmune, altamente demandante de energía, no obtenga dicha energía, debilitándose de esta manera el sistema inmune.

Para afrontar el CRO en las granjas, se puede optar por esperar a la enfermedad y utilizar antibióticos para parar los brotes de neumonías, o utilizar antibióticos de forma profiláctica (algo cada vez más complicado por la legislación), pero siempre iremos por detrás de la enfermedad. Por lo tanto, lo ideal es anticiparse trabajando en prevención, con un adecuado protocolo vacunal.

Sabiendo que las pasterelas forman parte de la microflora normal de las fosas nasales de los corderos, se debe reforzar el sistema inmune sistémico y las defensas pulmonares a través de las mucosas. En un trabajo publicado en 1988 por el prestigioso instituto escocés Moredun se demostró, con un estudio experimental, el papel que juega la inmunidad en la protección de las neumonías por pasterela. Los animales se dividieron en tres grupos: en el primero recibían suero de animales que habían superado la pasterelosis; en el segundo grupo recibían suero de animales vacunados, siendo el tercer grupo el control, que no recibían ningún tipo de suero hiperinmune. Todos los grupos eran sometidos a un desafío de aerosoles de pasterela. No hubo bajas en los corderos que habían recibido suero inmune de animales que habían superado la enfermedad o que habían sido vacunados, con niveles de protección del 100% y del 95% respectivamente. Sin embargo, en el grupo control fallecieron el 50% de los corderos y hubo un 0% de protección. En otro de los experimentos, el porcentaje de prevención por ambas vías fue del 97% y hubo un 100% de mortalidad en el grupo control. Por lo tanto, queda demostrado el papel fundamental que juega la inmunidad en el CRO.

Teniendo en cuenta el desarrollo de las corderas y las fichas técnicas de Heptavac® P Plus y Ovipast® Plus, las dos vacunas que tiene MSD Animal Health registradas para el CRO, se debe vacunar a partir de la tercera semana de vida de las corderas. Esa primera dosis tardará un tiempo en desarrollar el pico máximo de inmunidad para aplicar posteriormente la revacunación a las cuatro o seis semanas, lo que mantendrá una respuesta elevada y mantenida en el tiempo en las corderas, hasta que se incluyan en el plan sanitario de adultas y se hagan los recuerdos en preparto o en sábana cada seis meses, en función del plan sanitario de la explotación. Lo cierto es que en este diseño de los planes vacunales frente al CRO existe una cierta ventana de susceptibilidad desde el nacimiento hasta que se aplique la primera dosis a partir de las tres primeras semanas de vida, por lo que se debe trabajar en la inmunidad lactogénica.

Esta inmunidad calostral está suficientemente demostrada en enfermedades como la clostridiosis, con los beneficios que supone vacunar a las madres en preparto, pero en el caso de las pasterelas hay menos trabajos que demuestren el paso de anticuerpos frente a las pasterelas por el calostro. El estudio de Gilmour de 1980 cuantificó: 1-la respuesta inmune a la vacunación en preparto frente a pasterelas (con una bacterina que contenía tres serotipos de M. haemolytica) midiendo anticuerpos en el suero de las madres y en el calostro al parto y 2-la absorción de los anticuerpos por parte de los corderos tras encalostrarse. Este estudió demostró que los anticuerpos frente a pasterela pasan a través del calostro y que la absorción de dichos anticuerpos es entre tres y seis veces mayor en los corderos que proceden de madres vacunadas. El estudio también demostró que a partir de los 21 días de vida se puede comenzar a vacunar a los corderos para empezar a protegerlos no habiendo ya interferencia con la inmunidad calostral.

Vacunando en preparto con Ovipast® Plus

MSD Animal Health realizó un estudio propio para analizar el papel que juega la inmunidad frente a M. haemolytica en el CRO con la vacuna Ovipast® Plus y comprobar si hay transferencia de anticuerpos a través del calostro.

Diseño del estudio

Este estudio se realizó en 2020 en la Granja Cerromonte, situada en la provincia de Ávila.

El objetivo era comprobar y cuantificar la inmunidad calostral frente a pasterela en un lote de madres vacunadas en preparto. Para ello, se seleccionó a un lote de corderas de primer parto que todavía no habían parido. Se extrajo sangre para realizar un estudio ciego, con dos grupos de 71 corderas por grupo.

Posteriormente, a uno de los dos grupos se les vacunó con Ovipast® Plus, con sus dos dosis correspondientes a las 8-10 semanas antes del parto y a las 4-6 semanas antes del parto, y al otro grupo no se le vacunó.

En el momento del parto, se extrajo sangre a las madres de ambos grupos para medir los anticuerpos y las inmunoglobulinas del calostro frente a M. haemolytica. Además, se procedió al pesaje de todos los corderos tras el nacimiento y, posteriormente se les dieron dos tomas de calostro de 250 mililitros.

A continuación, se hizo el seguimiento de los corderos, con una extracción de suero a las 48 horas de vida para cuantificar la absorción de los anticuerpos frente a M. haemolytica. También se les extrajo sangre y se pesaron pasadas unas 4-5 semanas del nacimiento justo antes del destete.

Todas estas muestras se enviaron al laboratorio de MSD Animal Health en Holanda para realizar el análisis para M. haemolytica con un kit Elisa desarrollado por MSD Animal Health. Por debajo de 4,5 puntos sería negativo. El ramo basal sería hasta 9-10 puntos y el 13,5 sería el máximo.

Resultados del estudio

Durante el estudio se creó una base de datos con los resultados de los análisis realizados, tanto a ovejas como a corderos. Primero se analizó la situación de partida, es decir, todos aquellos factores que pueden influir en los resultados, al margen de la vacunación. Se parte de la hipótesis de que la vacunación podría modificar la transferencia de inmunidad, pero puede haber otros factores que influyan. Se constató que no había diferencias en otros factores: la condición corporal de las ovejas, partos simples y múltiples, fecha de los partos, porcentaje de corderos machos y hembras en el grupo y peso de corderos al nacimiento.

Por otra parte, se analizó si el calostro era de la misma calidad en los dos grupos analizados. Teniendo en cuenta que siempre existe una variabilidad, el valor medio en ambos grupos estaba en 28,7º Brix (muy buena calidad de calostro). La conclusión fue que el calostro era de la misma calidad en los dos lotes. También se analizó el nivel de encalostrado de los corderos y la media de ambos grupos fue aproximadamente de 8,6º Brix, indicando este valor que el encalostrado había sido correcto (>8,3ºBrix).

Con este análisis de la situación de partida, se constató que no había factores que pudieran implicar un sesgo en el estudio.

La primera pregunta que se puede responder con los resultados del estudio es si hay diferencias significativas en los niveles de anticuerpos frente a M. haemolytica en el suero de ovejas al parto entre el grupo control y el vacunado con Ovipast® Plus. En el grupo control se observan hay animales que sí tienen títulos muy elevados de anticuerpos, pero también otras ovejas que no tienen. En el caso del grupo de animales vacunados, existe una variabilidad menor y un nivel de anticuerpos general mayor. Las diferencias entre un grupo y otro son estadísticamente significativas y son independientes del título previo de anticuerpos. Por tanto, el efecto de la vacunación en preparto es positivo.

El siguiente paso es preguntarse si hay diferencias en los niveles de anticuerpos en el calostro. De nuevo hay mucha variabilidad en el lote de animales no vacunados, mientras que el calostro procedente de ovejas vacunadas con Ovipast® Plus aumenta el nivel medio de anticuerpos y de una forma más homogénea. Por lo tanto, también se puede sentenciar de forma clara que el protocolo vacunal aumenta los títulos de anticuerpos en el calostro. Se trata de un incremento del 26,2% en el título medio, y la vacunación provoca que la práctica totalidad de los calostros estén por encima de los datos medios.

Posteriormente, se analizó el nivel de anticuerpos en el suero de los corderos a las 48 horas de vida, comparando los datos del grupo control y del vacunado con Ovipast® Plus. En el grupo control era de 9,8, mientras que subía al 11,9 en los vacunados, lo que supone un incremento del 21,4% en el título medio.

La siguiente cuestión que se plantea es si el nivel de anticuerpos de los corderos a las 48 horas se traslada al destete. La respuesta es sí. Cuando se analizan todos los datos juntos, la correlación es prácticamente perfecta, ya que únicamente se tiene en cuenta la degradación de los anticuerpos, sin tener en cuenta la absorción. También ocurre lo mismo en el análisis separado de los grupos del estudio. Por lo tanto, tener títulos más altos a las 48 horas implicará tener más títulos al destete.

Como conclusiones de los resultados del estudio, se pueden extraer las siguientes:

  • La vacunación incrementa de modo significativo el título de anticuerpos en las ovejas preparto.
  • La vacunación garantiza un título de anticuerpos más alto en el calostro de las ovejas.
  • La vacunación garantiza un título más elevado a las 48 horas de vida del cordero y también al destete.

Plan integral de prevención del CRO: caso práctico

Este plan integral de prevención del Complejo Respiratorio Ovino (CRO) se ha llevado a cabo en Cárnicas La Molineta, con la puesta en marcha de un plan sanitario en madres en preparto, recría de corderas y corderos para cebadero antes del destete.

La empresa Cárnicas La Molineta es familiar, situada en la comarca de Campo de Cartagena (Murcia), con dos explotaciones: Agropecuaria Cárnicas La Molineta y Ganadería Conros, de raza Segureña. El sistema de producción es semi-intensivo con cuatro parideras al año en cada rebaño y un censo total de 12.000 reproductoras y con una reposición entre el 10% y el 15%. Es una empresa de ciclo completo, con un cebadero con 3.500 plazas de capacidad, con el 80% del origen en ambas explotaciones. En la alimentación se utiliza un buen número de subproductos, con alimentación de proximidad y de temporada.

El rebaño cuenta con un programa vacunal que se realiza dos veces al año en las reproductoras y en los animales comprados. Se vacuna frente a clostridiosis, pasteurelosis, agalaxia contagiosa y se desparasita. En el caso de la reposición, antes de ser introducidas al rebaño, se realiza el mismo programa vacunal sin la desparasitación y, además, se vacuna frente a paratuberculosis y aborto enzoótico. En los corderos, se aplica vitamina E y selenio al nacimiento y se hace una desparasitación frente a coccidios antes del destete. En el caso de los corderos del cebadero, no se les aplicaba ninguna vacunación ni desparasitación.

En el mes de marzo de 2019 hubo un brote de CRO en el cebadero y en las corderas de recría. Se diagnosticó Biberstenia trehalosi (antigua Pasteurela trehalosi). El tratamiento a corto plazo fue pienso medicado y a largo plazo se aconsejó la vacunación de los corderos en el cebadero.

Se analizó que los animales comprados no fueron los que infectaron a los corderos propios, ya que la pasterela forma parte de la microflora normal del aparato respiratorio del cordero y que existen otros factores que desencadenan dicha enfermedad, como la densidad, falta de limpieza o altos niveles de humedad. También se constató que la vacuna que se utilizaba no inmunizaba pasivamente frente a B. trehalosi. Por lo tanto, se podría mejorar el plan de vacunación frente a la pasterelosis y se debería vacunar a todos los animales del cebadero con la vacuna adecuada.

En coordinación con el ganadero, se implementó un plan de vacunación para controlar el CRO desde las madres. Se analizó el protocolo de vacunación que podía implantarse, teniendo en cuenta el uso racional de antibióticos. Con la colaboración del equipo técnico de MSD Animal Health, se analizó que no se hacía una correcta medicina preventiva en los corderos. Una mala desinfección del cordón umbilical, un mal encalostramiento, una parasitosis concomitante (coccidios) y una falta de limpieza en las instalaciones provocaban que los corderos fueran más susceptibles a enfermedades. Por lo tanto, era necesario instaurar un plan sanitario en el cordero.

MSD Animal Health propuso un plan de acción de mejora con los siguientes puntos: limpieza de instalaciones, vacunación en las hembras en preparto, manejo del cordero recién nacido y un plan sanitario predestete en la recría y los corderos para el cebadero. La finalidad era tener un cordero fuerte que pudiera hacer frente a las condiciones del cebadero.

Se desarrollaron los siguientes puntos del plan de acción:

1) Limpieza de instalaciones: se mejoró el protocolo de limpieza y desinfección de la nave de partos. También se realizaron mejoras de la ventilación en el cebadero tras una auditoría. Un aspecto muy importante es la limpieza durante todo el periodo de lactancia.

2) Hembras preparto: es importante una alimentación adecuada al final de la gestación, que permite un mejor peso al nacimiento y una cantidad adecuada de calostro y leche para las crías, suficiente para esos días críticos después del nacimiento. Se procedió a la vacunación con Ovipast® Plus para mejorar el calostro un mes antes del parto.

3) Cordero recién nacido: se debía hacer una correcta desinfección del cordón umbilical, un encalostramiento adecuado y la mejora de la calidad de la cama con el uso de secante para reducir el nivel de humedad.

Para saber si todo este proceso se estaba haciendo de forma adecuada, el equipo técnico de MSD Animal Health entregó un protocolo para hacer el seguimiento de la mortalidad de corderos, de la calidad del calostro y del encalostrado de los corderos. Respecto a la calidad del calostro, el 79% de los calostros obtenidos en la explotación eran de media de buena o excelente calidad. Además, hay que tener en cuenta que la mitad de los calostros eran excelentes. También se evaluó la calidad del encalostrado de los corderos, con un 87,5% de los corderos que estaban bien encalostrados, de los que un 62,5% eran excelentes en la transferencia de inmunoglobulinas. Además, existe una correlación directa entre la calidad del calostro y el encalostrado de los corderos, por lo que hay una buena transferencia de la inmunidad pasiva. Este hecho indica que se reunían las condiciones adecuadas para sacar el máximo partido a la inmunidad calostral tras implementar la vacunación en preparto con Ovipast® Plus.

Se continuó con el resto del plan de acción.

4) Plan sanitario predestete para la recría de corderas y corderos para el cebadero: en el día 20 de vida del cordero se aplica un tratamiento antiparasitario con Vecoxan®. Entre los días 40 y 50 se produce la entrada al cebadero y se realiza la vacunación con Ovipast® Plus y una desparasitación. Es importante realizar una correcta aplicación de la vacuna. Si procede, se administra antibiótico. Desde ese momento hasta la salida al cebadero, aproximadamente a los 100 días, no se aplica ningún tratamiento, pero se utilizan secantes para disminuir la humedad en el cebadero.

Todas estas mejoras aplicadas se tradujeron en una mejor en el rendimiento del cebadero. Con una producción de 28.600 corderos al año con un peso medio de salida de 27,8 kilogramos, la mortalidad en el año 2018 era del 0,77%, utilizando antibiótico de forma bastante amplia. En 2019, la mortalidad subió al 1,04% por el brote de CRO. Posteriormente, con el protocolo de vacunación se ha conseguido reducir la mortalidad al 0,81% en 2020 y al 0,58% en 2021, teniendo en cuenta que no se aplica ningún tratamiento en los últimos 45 días.

La conclusión de este plan integral es que la vacunación en preparto de las madres favorece una buena calidad del calostro. Adicionalmente, un adecuado encalostramiento de los corderos permite una buena transferencia de inmunoglobulinas y la medicina preventiva de ovejas y corderos con vacunación y desparasitación antes del destete otorga una mejor salud y bienestar animal. Además, no se aplica ningún tratamiento a los corderos en los 45 días previos a su envío al matadero.

Es importante la comunicación con el ganadero y la satisfacción por tener corderos sanos de todos los trabajadores de la explotación.

Reflexiones y conclusiones

El estudio realizado por MSD Animal Health en la Granja Cerromonte constató que los calostros, tanto en el grupo control como en el vacunado, eran de muy buena calidad. Cuando se valoró la inmunidad específica frente a pasterelosis, el grupo de madres vacunadas con Ovipast® Plus tenía una media superior de título de anticuerpos con una diferencia muy significativa respecto al grupo control.

En el encalostrado de los corderos, ambos grupos tenían buenos niveles de grados Brix en el análisis del suero de los corderos. Pero analizando los anticuerpos específicos frente a pasterela, el suero de los corderos a los que se había sondado con calostro de ovejas vacunadas tenía un título mayor de anticuerpos frente a los que habían sido encalostrados con calostro de ovejas del grupo control. Por lo tanto, la protección de los corderos era mayor.

Respecto al tiempo que dura la protección, se tomó una muestra al predestete y la relación es directa entre el nivel de anticuerpos que se tiene a las 48 horas y la media que se tiene en el predestete.

La siguiente pregunta que puede plantearse es si ese mayor nivel de anticuerpos se traduce en una mayor prevención del CRO. En el estudio desarrollado en Cárnicas La Molineta, poner en marcha la vacunación de las hembras en preparto tuvo la consecuencia de una reducción de la mortalidad de los corderos. Además, hay estudios previos de Cowan con la vacunación de ovejas con una vacuna polivalente y un grupo de madres control sin vacunar. Con una infección experimental con M. haemolytica, en el grupo de corderos que recibieron el calostro de las madres vacunadas no se produjeron bajas y no se pudo aislar prácticamente la bacteria en los análisis post-mortem. Mientras, en el grupo control hubo un 100% de bajas.

Otra cuestión es el momento en que se puede vacunar a los corderos para que no haya interferencia con la vacunación de las madres. El estudio de Gilmour analizó esta cuestión y observó que había una cierta interferencia cuando los corderos tenían diez días de vida. Sin embargo, si se esperaba a las tres semanas de vida, no había interferencia y los corderos procedentes de madres vacunadas en preparto respondían mejor a la primera dosis de vacuna, ya que se generaron más títulos de anticuerpos.

Las principales conclusiones son las siguientes:

  • Vacunando en preparto a las madres con Ovipast® Plus se aumenta la inmunidad específica en el calostro frente a Mannheimia haemolytica.
  • Se obtiene un mayor título de anticuerpos en el suero de los corderos.
  • Se mantiene un mayor título de anticuerpos hasta el destete.
  • La vacunación permite reducir el riesgo de CRO.
  • Se debe vacunar a los corderos a partir de las tres semanas de vida.

Un programa vacunal preventivo frente al CRO partiría de una oveja vacunada y en preparto únicamente se necesitaría una dosis de recuerdo con Ovipast® Plus o Heptavac® P Plus de 4 a 6 semanas antes del parto. Si las madres no están vacunadas, se debe hacer una primovacunación con una antelación de 4-6 semanas respecto a la dosis de recuerdo. De esta forma, se obtiene una protección pasiva en el parto. En el caso de los corderos de cebo y las corderas de reposición, se puede vacunar a partir de las tres semanas con las dos dosis.

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