Foro Ovino 2022 - Seminario de Clausura - El ovino en digital

¿Cómo avanza la digitalización en ovino?

21/11/2022
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El FORO OVINO se cerró con una mesa redonda en la que cuatro ganaderos de diferentes partes de la geografía nacional expusieron sus experiencias prácticas en la digitalización de distintos aspectos de sus respectivas explotaciones.
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Ángeles Santos – Ganadera de ovino de Las Arribes del Duero (Zamora)

Mi experiencia de digitalización se basa en el GPS de localización de ganado. Tengo una explotación familiar en la localidad zamorana de Fariza, en el corazón de Las Arribes del Duero. Cultivamos cereales, leguminosas y tenemos un rebaño de unas 1.000 ovejas reproductoras. También tenemos una pequeña quesería. Estamos en la Denominación de Origen Queso Zamorano, porque nuestro rebaño es de raza Churra, y hacemos producción ecológica y artesana. Además, comercializamos la carne de nuestros lechazos y la lana, que en realidad es un subproducto en la actualidad.

Desde hace doce años, trabajo en la granja junto con mis padres y mi hermano, aunque en el último año se ha incorporado otro hermano. Es un aspecto fundamental a la hora de modernizar nuestras explotaciones y poner tecnología al servicio de la producción ovina. Además, formamos parte de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino de Raza Churra (Anche) y fuimos pioneros a la hora de poner bolos ruminales, antes de que fuera obligatorio, y trabajar con el lector para llevar la gestión del rebaño: partos, tratamientos, bajas, ventas… Este hecho nos ha facilitado mucho el manejo. Se necesita una base informática, lo que puede ser un problema para un sector envejecido y sin relevo generacional. Y es un inconveniente a la hora de modernizar las ganaderías porque, si no se ve futuro, no se ve necesario hacer esas inversiones.

Hace unos años, un proyecto de GPS de localización del ganado hizo pruebas en nuestro rebaño. Pudimos observar los efectos de la tecnología para las ovejas que se encuentran en extensivo, aunque es cierto que las que se encuentran en ordeño están en cercado. Pero las ovejas en preparto o vacías están en las tierras comunales de nuestro municipio. En este caso era más difícil monitorizarlas, ya que requiere de desplazamiento. Nos ayudó a tenerlas más controladas. Para tener un éxito completo, se requiere de una buena cobertura, que no siempre funciona en el medio rural, sobre todo en nuestra zona. Es una deficiencia que se debe ir mejorando.

Una vez terminado el proyecto y se recogieron los GPS que se estaban utilizando, vimos la necesidad de tenerlos en nuestra explotación. Por lo tanto, hemos puesto varios GPS en unos pocos animales. Uno de ellos funciona emitiendo una señal cada media hora de la ubicación de las ovejas, que nos da una cierta orientación. También tenemos otros dispositivos que, a través de una llamada telefónica, da la ubicación en el momento.

Nos sirve para tener controlado el ganado y es una experiencia muy positiva para nosotros. Además, hemos podido ir trabajando con diversos aspectos tecnológicos, como guías a través de internet, que al final se hacen obligatorias.

Sin embargo, considero que el gran problema de nuestro sector es el relevo generacional, que además desmotiva en la inversión de tecnología, con la que además no siempre se ve la rentabilidad inmediata. Es importante continuar apostando por un modelo de ganadería familiar de ciclo cerrado, en el que se transforma nuestro propio producto, llegando al consumidor con productos de calidad y con circuitos cortos de comercialización. Son proyectos sostenibles y reales con personas que siguen manteniendo el medio rural, luchando contra el cambio climático y proporcionando alimentos de calidad a la sociedad.

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Juan Lucas Tobajas – Ganadero de vacuno y porcino de Extremadura

La digitalización, que están viviendo todos los sectores productivos, está llegando con retraso a la ganadería, quizás porque los productores no perciben una aplicación directa en las explotaciones.

Un gran problema es el relevo generacional, que está marcando el futuro del sector. En mi caso personal, decidí volver dos décadas después al campo de una gran empresa del sector de la distribución para gestionar una serie de empresas familiares de ganadería, ya que no se percibía un relevo generacional claro.

En mi caso, se trata de dos explotaciones de dehesa con cría en extensivo de ganado vacuno y porcino ibérico, con unas 700 hectáreas en dos localidades de Badajoz diferentes: Olivenza y Jerez de los Caballeros. Suman unas 1.200 cabezas de ganado, con unos 2.000 animales contando con las reposiciones. Hay personal de confianza de varias generaciones trabajando en ambas explotaciones, con instalaciones como tractores, naves, corrales e instalaciones hidráulicas, como sondeos y depósitos. No había ningún tipo de digitalización.

Desde mi perspectiva de una empresa en la que ya se avanzaba en digitalización, observaba que se tomaban decisiones sin tener datos rigurosos. Estábamos trabajando en el año 2022 con métodos, herramientas y tecnología de los años 90… y eso tiene un coste por su ineficiencia. Había problemas con la fertilidad o los trabajadores hacían sondeos a ciegas sin saber si en ese depósito concreto había agua. El conocimiento de las personas que trabajan con los animales es importante, pero debe complementarse con otras nuevas herramientas.

Uno de los problemas más importantes es que no se tenía información sobre la producción o la sanidad de los animales. Tampoco había ninguna conexión con la Junta de Extremadura y todos los procesos burocráticos tenían un coste y una inversión de tiempo. Además, también se tenían problemas de control sobre los silos de pienso y los depósitos de agua, lo que ocasionaba problemas de suministro porque no se conocía el nivel real del silo. Además, la mano de obra es escasa y poco cualificada.

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Por lo tanto, se decide establecer un plan de trabajo con la siguiente premisa: “Las personas, en las tareas que aportar valor; el resto que lo haga una máquina”. Sobre todo, que los trabajadores tengan tiempo para prestar cuidado y atención a los animales. En el plan de trabajo hay cuatro pilares básicos: seguridad y salud, para las personas que trabajan en la explotación; bienestar animal, generando menos estrés a los animales; productividad, seleccionando con datos precisos a los animales que aportan producción a una explotación ganadera; organización del trabajo, aplicando criterios de racionalidad.

Se incorporaron herramientas digitales, como el programa Cañada, que es el programa informático de la Junta de Extremadura para realizar gestiones digitalmente. También se aplicaron sensores en depósitos de agua y de pienso, además de trabajar con el programa informático Powerapps.

Respecto a Cañada, su mayor ventaja es la flexibilidad en las gestiones con las oficinas veterinarias como emisión de guías y altas de animales sin coste, sin esperas y sin desplazamientos. También permite acceder al listado de animales y a la solicitud de crotales. Por último, se tiene información sobre aspectos como campañas de vacunación o restricción de movimientos por la lengua azul.

Respecto a los sensores, por ejemplo en los depósitos de agua a través de la empresa Ventum IDC, la ventaja es un control total sobre esos depósitos, ya que se conoce el nivel en cada momento, se detectan fugas de agua por alguna rotura, se puede automatizar el llenado de los depósitos y se evita sacar agua cuando es innecesario, además de evitar que rebosen los depósitos por falta de control.

En el caso de Powerapps, hemos podido pasar de apuntar todas las cuestiones en la clásica libreta a este programa informático que permite crear tu propia aplicación de una forma más o menos fácil. Se obtiene información de animales, producciones, genealogía, los animales que están en cada cercado, las parideras… Su manejo es fácil para los trabajadores de la explotación. Además, como soluciona problemas del día a día, permite que sea bien acogido por el personal de una granja.

La inteligencia artificial tiene múltiples aplicaciones que podrían aplicarse en ganadería para facilitar las cuestiones de manejo de las explotaciones. Existen subvenciones para la digitalización de las explotaciones, aunque en ocasiones no son suficientes.

El sector ganadero es estratégico, como se ha demostrado durante la pandemia. Y tiene futuro, pero debe ir aportando tecnología para hacer el trabajo más sencillo.

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María José Velilla – Ganadera de ovino de Aragón

Las ganaderías, con el apoyo de las cooperativas, estamos trabajando continuamente en mejorar la rentabilidad de las explotaciones y la calidad de vida de los ganaderos. En el ovino de carne extensivo, un aspecto fundamental para la rentabilidad es la prolificidad de las ovejas, es decir, la cantidad de corderos por parto. A través de la genética, en Rasa Aragonesa se ha localizado un gen que permite seleccionar por prolificidad.

Cuando se mejoró la prolificidad, surgió el reto de la capacidad maternal, que es la capacidad de que una oveja críe corderos vivos, los encalostre y tenga leche para criarlos. Surge la duda de cómo identificar a las ovejas con mejor capacidad maternal. Se llegó a la conclusión de que el método más sencillo era pesando corderos al nacimiento y al destete. El peso al nacimiento no supone un trabajo extra, porque cuando se desinfecta el ombligo o se crotala a un cordero, se puede pesar al mismo tiempo. El trabajo más complicado es pesar al destete, porque se tienen que pesar uno a uno, ya tienen un tamaño importante… y es un trabajo complicado. Aquí entra la báscula de autopesaje.

La báscula de autopesaje es fácil de manejar. Únicamente hay que tener la precaución de que no puedan acceder las ovejas a la báscula, sino que lo hagan únicamente los corderos. Para poder pesarse, los corderos necesitan llevar un crotal electrónico para que lo lea el lector, que es un instrumento muy importante para la gestión de la explotación. Tiene un pequeño comedero, para que los corderos tengan interés para subir a la báscula. Otra de sus ventajas es que puede funcionar mediante batería o a través de electricidad. Además, en la pantalla electrónica se puede observar el peso del cordero que se está pesando y el número de crotal. También cuenta con un foco para atraer los corderos a que se pesen por la noche. La propia báscula discrimina si una pesada no es válida porque, por ejemplo, se han subido dos corderos a la vez.

El balance de la báscula de autopesaje es satisfactorio, gracias a la ayuda que hemos tenido de la cooperativa Oviaragón-Grupo Pastores para acometer su coste. En la actualidad, el 85% de los corderos de la explotación dan un paso correcto. Nos ha ayudado a mejorar la calidad de vida, porque se ha eliminado el trabajo de pesar a los corderos al destete, que es un trabajo laborioso.

La ganadería extensiva es un sector complicado, que necesita ayudas para no desaparecer. También es necesaria la innovación para intentar fomentar el relevo generacional y la incorporación de jóvenes a la ganadería.

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Miguel Ángel Miranda – Ganadero de ovino de leche de Zamora

El ovino es un sector estratégico en el medio rural, que está viviendo una situación muy dura. Se habla de la ‘España vaciada’, pero en realidad es la ‘España olvidada’. Es de los pocos sectores que mantiene población, porque se trabajan los 365 días al año.

Tengo una explotación de ovino de leche unifamiliar en Torres del Carrizal (Zamora) con 600 ovejas en producción. Trabajamos mi mujer, mi hijo y yo, por lo que sí tenemos relevo generacional, que es uno de los grandes problemas del sector. Por lo general, la gente más joven no quiere continuar en la actividad, ya que no hay rentabilidad económica, por lo que es un sector envejecido y con caídas importantes de censos en los últimos años. Es importante que la sociedad conozca que somos el primer eslabón de la cadena alimentaria sin poder poner precio a lo que producimos nosotros.

Tenía una explotación nueva en el interior del pueblo alrededor del año 1990, con inversiones en instalaciones y sala de ordeño. Llegó un momento en el que me quedé sin espacio físico para el ganado y las exigencias administrativas decían que tenías que salir de los núcleos de población. Salimos a una finca de 5 hectáreas a dos kilómetros del pueblo, con nuevas inversiones. En la primera fase se instaló una sala de ordeño y dos naves. Actualmente se tienen cubiertos unos 4.000 metros cuadrados, todo ello con el asesoramiento de los técnicos. El diseño de las salas de ordeño es fundamental, incluyendo aspectos como la entrada y la salida de los animales. De todos modos, en algunas explotaciones se sigue trabajando con salas de ordeño antiguas, lo que dificulta la agilidad. También hemos instalado placas solares, lo que permite tener un cierto ahorro, sobre todo teniendo en cuenta los altos precios que tiene la electricidad en la actualidad. En ocasiones, las ayudas a la digitalización no son suficientes para todo el sector.

La sala de ordeño es la parte más importante de una explotación de ovino de leche. El ordeño ocupa la mayor parte de trabajo de una explotación y es el lugar en el que se genera la producción. El ordeño debe ser lo más rápido posible y en las condiciones adecuadas. La última inversión que realizamos en la explotación se centró en la sala de ordeño. Con Boumatic, se puso en marcha un programa de gestión, con identificación electrónica individual del rebaño mediante una pulsera en una de las patas traseras, que ayuda a realizar un manejo de todas las cuestiones del rebaño, tanto sanitarias como reproductivas. También se aplicaron retiradores automáticos y medición electrónica. En este transcurso de tiempo, se ha obtenido rentabilidad con esa inversión, ya que hemos ganado en calidad de vida.

Además, con una sala de ordeño moderna, podemos tener toda la información de todos los parámetros físico-químicos e higiénico-sanitarios individualizados por animal: grasa, proteína, lactosa, recuentos celulares, recuentos microbiológicos…

Por otra parte, estamos trabajando dentro del esquema de selección de la raza Assaf, con el propósito de mejorar la morfología mamaria, que hace el ordeño mucho más funcional. Con el sistema de retirada automática, es muy importante tener una morfología mamaria homogénea. Es necesario eliminar a los animales que no tienen esa morfología porque entorpecen el ordeño. El avance en el ordeño ha sido muy importante para nuestra explotación. Gracias al trabajo de la selección genética y de las cooperativas, se ha llegado con nuestro ovino de leche al más alto nivel europeo y mundial.

A pesar de las dificultades que se viven en la actualidad, la rentabilidad de las explotaciones y la tecnología de las granjas harán que el sector puede ser más atractivo y mantenerse.

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