El precio del cordero vivo ha subido un 25% en los dos últimos años, es decir, antes del impacto de la lengua azul; mientras que en ese mismo período la cotización de la ternera viva se ha disparado un 45%.
Desde la empresa ganadera y de envío de animales vivos Bovisa, su director de Exportaciones, José Hernández, señala que este año han vendido entre 15.000 y 20.000 animales vivos para el Ramadán a terceros destinos cuando hace dos años la cifra rozaba los 100.000 animales, principalmente corderos. El descenso es tal que habla de envíos “residuales” frente a esos años previos y tiene claro que se debe al encarecimiento del cordero y de la ternera; el cordero básicamente por la reducción de censos debido al impacto en 2025 de la lengua azul y en el vacuno destaca la irrupción de la dermatosis nodular contagiosa que mantiene “en pausa” los certificados de exportación al Líbano.
No obstante, asegura que esta dinámica también la están sufriendo otros países del entorno europeo y, ante esa falta de demanda de animal vivo desde terceros, los operadores están optando por comercializar ovino y bovino ya sacrificado (en canal) para destinos principalmente intracomunitarios. Hernández apunta a ciclos ya que una situación similar a la actual se vivió hace 20 años ante una coyuntura económica “parecida”.
En una línea similar, el presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo (Anggex), Felipe Molina, apunta que la clave es el hecho de que el precio del cordero continúa alto incluso después de Navidad. Hay poca disponibilidad de cordero a nivel nacional (un 30-40% menos de oferta) y eso es algo que ya se notó durante las fiestas navideñas, con precios altos debido a ese impacto de la lengua azul, que ha incrementado el porcentaje de abortos y ha afectado al celo de las ovejas enfermas, es decir, ha habido menor número de ovejas preñadas y menor número de nacimientos de corderos.
También las abundantes lluvias en Extremadura y en Andalucía -dos zonas de importancia para la producción de cordero- ha sido un factor que ha incrementado el número de corderos muertos nacidos en campo. En definitiva, Molina asegura que el sector ha llegado con “poco remanente” de corderos a esta cita con el Ramadán, pero confía en que puedan avivarse las exportaciones en los próximos meses.
Javier Sánchez, director general de la Agencia Marítima Blázquez, que opera desde el puerto de Cartagena, reconoce también que la campaña de Ramadán ha sido “floja” por lo que confía que la situación mejore de cara a la Fiesta del Cordero prevista para finales de mayo. En su empresa logística han notado que los envíos han bajado “mucho” respecto a años anteriores y eso que 2025 “tampoco fue el mejor”.
Marruecos, Argelia y Líbano son los principales destinos, según esta agencia, que tiene esa esperanza puesta en los próximos meses y espera que la nueva terminal ganadera en el puerto de Cartagena ayude a ello.
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