La IV Jornada Española del Cultivo de la Alfalfa (JECA 2026) reivindicó la fortaleza y capacidad de resiliencia de la industria forrajera para situar a España como el segundo mayor exportador del mundo de alfalfa deshidratada.
Más de 500 profesionales, técnicos y representantes del sector forrajero se reunieron el 4 de marzo en el Palacio de Congresos de Huesca con motivo de la cuarta edición de la Jornada Española del Cultivo de la Alfalfa (JECA 2026), donde se reivindicó la alfalfa deshidratada como un pilar fundamental de la soberanía alimentaria y la economía exportadora de España. La industria forrajera mostró su fortaleza y su capacidad de resiliencia para hacer que España continúe siendo el segundo mayor exportador del mundo.
El encuentro estuvo organizado por la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA) y sirvió para destacar el peso de Aragón, donde se destinan al cultivo de la alfalfa más de 50.000 hectáreas -por encima del 50% de la superficie nacional-, con una producción que ronda las 700.000 toneladas -en España fueron 9 millones de t en la última campaña-. Además, más del 50% de las plantas deshidratadoras de España se ubican en la Comunidad.
Expertos de diferentes ámbitos relacionados de alguna manera con este cultivo protagonizaron una mesa redonda dedicada a la proyección internacional actual -en más de 45 países- y futura de la alfalfa deshidratada española. Se apeló a exportar de forma conjunta y bajo la marca España, con estándares de calidad establecidos que hagan posible acceder a mercados internacionales, donde se destaque la calidad diferencial respecto al producto estadounidense.
Actualmente, se están realizando prospecciones en algunos países, como India, que junto a Indonesia y otros del sudeste asiático despiertan interés para la exportación española.
"Unimos industrias, agricultores y empresas de servicios"
JECA regresó este año a Aragón después de celebrar las tres ediciones anteriores en Zaragoza (2020), Lérida (2022) y Valladolid (2024). Con esta jornada, AEFA pretende "unir industrias, agricultores y empresas de servicios", explica su presidenta, Cristina Vendrell. "Esto no se hace en casi ningún otro sector y queremos es compartir las inquietudes que tenemos e intentar dar soluciones. Para ello, hemos buscado unas ponencias que den respuestas a preguntas que se está haciendo el agricultor sobre la inteligencia artificial, el agua, las plagas, etc.. Ya ha sido un éxito total como lo demuestra la afluencia de profesionales".
Más allá de los mensajes al propio sector, otro de los objetivos es dar a conocer el cultivo de la alfalfa. "Sentimos que no se conoce lo suficiente, porque es el producto más ecológico que existe. Es fijador de nitrógeno, captura el carbono y enriquece los suelos, por lo tanto se debe ver no como un cultivo cualquiera sino como un cultivo estratégico. Pero nos falta un poco de empuje político y agrícola, porque resulta mucho más fácil elegir otro cultivo más simple, como un maíz, o alquilar la finca a unos fondos de inversión y que pongan almendros, pero si miramos al futuro la alfalfa es el único que tiene garantías".
La presidenta explica que los retos a corto plazo que se marca AEFA son "aumentar la producción mientras la superficie se va reduciendo, pero también promover la I+D hacia semillas más resistentes y sistemas de mejora genética para que podamos producir más". Con todo ello, confía en que este año se recuperen los 10 millones de t de producción en España.
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