Entrevista a los ponentes del seminario de MSD Animal Health
El seminario organizado por el equipo de MSD Animal Health se articula en torno al concepto "Lo esencial es invisible a los ojos". ¿Qué elementos ‘invisibles’ en la sanidad del ovino consideran hoy más determinantes para la rentabilidad de las explotaciones?
Hoy sabemos que el CRO no es una enfermedad única, sino un síndrome multifactorial en el que intervienen patógenos, inmunidad y ambiente. Este enfoque fisiopatológico ha supuesto un cambio clave, porque nos permite dejar atrás la visión exclusivamente antibiótica y centrarnos en identificar los momentos críticos de riesgo, los animales más vulnerables y los factores de manejo que actúan como desencadenantes. Por ello, en el seminario contaremos con la experiencia del Dr. José María González, doctor en Veterinaria y diplomado europeo de Pequeños Rumiantes, con una amplísima trayectoria investigadora y, sobre todo, un profundo conocimiento del CRO desde el campo. Su ponencia nos permitirá entender cómo el CRO va cambiando la clínica y la etiología durante el primer año de vida del animal, así como algunos factores individuales pueden condicionar su presentación. Reconocer las lesiones, la toma de muestras y conocer cada granja será un arma fundamental para su control. La experiencia demuestra que la enfermedad afecta de forma diferente en las distintas edades y tipos de producción. Y como muchas explotaciones conviven con formas crónicas o subclínicas de CRO, donde el impacto no se mide solo en bajas, sino en pérdidas silenciosas de rendimiento. Entender esta realidad es esencial para poder trasladar el conocimiento científico a decisiones prácticas y eficaces en granja.
La vacunación es una herramienta fundamental, pero su eficacia depende en gran medida del contexto en el que se aplica y de qué vacuna elijamos. Por ello hablaremos de aspectos como: ¿qué pedimos a una vacuna frente al CRO?, ¿cómo funcionan las vacunas? o ¿en qué consiste la Tecnología IRP? En este sentido, la Dra. Laura Elvira, directora del Equipo Técnico de MSD Animal Health compartirá su experiencia tanto en la elección de la vacuna como en el diseño de programas vacunales adaptados al manejo, la edad de los animales y los momentos de mayor riesgo, apoyándose en la evidencia generada en distintos estudios de campo. Explicándonos las diferencias entre distintas vacunas y como la elección debe enmarcarse en base a las necesidades dentro de una estrategia global de control del CRO. Así, por ejemplo, Heptavac® P Plus aporta una base poblacional de protección, integrando el control de las principales clostridiosis junto con la prevención frente a pasteurelosis. Esto permite optimizar manejos y establecer un nivel homogéneo de inmunidad en el rebaño, especialmente en programas sanitarios estructurados y en situaciones donde se busca simplificar intervenciones sin perder protección. Sin embargo, Ovipast® Plus está diseñada para maximizar la respuesta frente a las pasterelas implicadas en el CRO, incorporando la tecnología IRP (Iron Regulated Proteins), que permite una estimulación más específica, precoz y cruzada frente a diferentes cepas de Mannheimia haemolytica y Bibersteinia trehalosi. La evidencia generada en distintos estudios de campo demuestra que esta aproximación es especialmente recomendable en explotaciones con historial de neumonías, elevada presión respiratoria o pérdidas productivas asociadas al CRO, tanto en recría como en cebo. Muchas veces, la diferencia entre un programa correcto y uno realmente eficaz radica en saber elegir qué herramienta se ajusta mejor a nuestras necesidades. Sin olvidarnos de que vacunar no es un acto aislado, sino una decisión estratégica que debe ir acompañada de un buen manejo del encalostrado, control del estrés, reducción de la presión ambiental y una planificación coherente en el tiempo. Este enfoque permite pasar de una vacunación reactiva a una prevención real y sostenible, alineada con la reducción del uso de antibióticos y con la mejora de los indicadores productivos.
El mensaje final es claro: el CRO no se controla con una única medida, sino con una estrategia integral. Los profesionales deberían llevarse tres ideas clave: la prevención comienza antes del nacimiento, con un buen manejo del preparto y del encalostrado; la inmunidad hay que cuidarla y protegerla, reduciendo estrés y factores predisponentes; siendo las vacunas una herramienta que nos puede ayudar a lograr un mejor control; el manejo, el ambiente y la planificación sanitaria tienen un impacto directo y medible en la rentabilidad. En definitiva, el CRO es un ejemplo claro de que lo que no vemos a simple vista es, muchas veces, lo que más dinero cuesta en la explotación.
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