El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de la Junta de Castilla y León, Joaquín Antonio Pino, asistió a la XXV Fiesta Reivindicativa del Cordero y Lechazo de Burgos, una jornada dedicada a poner en valor la producción ovina, la calidad de sus productos y la importancia de esta actividad ganadera para el desarrollo económico y social del medio rural.
El ovino constituye un sector estratégico para Castilla y León por su contribución a la actividad económica, a la fijación de población en numerosas zonas rurales y al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales mediante el pastoreo.
La jornada comenzó con el tradicional concurso culinario, en el que los participantes han elaborado diferentes recetas con el ovino como ingrediente principal, y ha continuado con una caldereta popular para vecinos y visitantes. El encuentro sirvió también para abordar algunas de las principales dificultades del sector, entre ellas la necesidad de mejorar la información del etiquetado de los corderos importados, la escasez de mano de obra cualificada y los ataques continuados del lobo.
Además de su dimensión productiva, la ganadería ovina cumple una función esencial en la gestión del territorio. El pastoreo contribuye al mantenimiento de los paisajes agrarios, favorece la conservación de espacios abiertos y ayuda a controlar la vegetación, reduciendo la acumulación de combustible y el riesgo de incendios forestales.
El lechazo constituye uno de los productos más representativos de la producción ganadera de Castilla y León y forma parte de la tradición gastronómica y agroalimentaria de la Comunidad. La Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León ampara animales procedentes exclusivamente de las razas churra, castellana y ojalada, vinculadas históricamente al territorio. Sus características diferenciales vienen determinadas por factores como la raza, el sistema de producción y la alimentación, elementos que contribuyen a la singularidad y reconocimiento de este producto.
En la actualidad, la IGP Lechazo de Castilla y León reúne cerca de 700 explotaciones ganaderas inscritas y constituye una de las principales figuras de calidad vinculadas al sector ovino de la Comunidad. En 2025, el valor comercializado de los lechazos amparados superó los 15 millones de euros, lo que refleja la relevancia económica de esta producción dentro de la cadena agroalimentaria de este territorio y su contribución al mantenimiento de la actividad ganadera en el medio rural.
La investigación y la innovación desempeñan un papel relevante en la evolución del sector ovino. A través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), se desarrollan diferentes actuaciones relacionadas con la sostenibilidad, la mejora genética, la digitalización, la alimentación animal y la incorporación de nuevas tecnologías a las explotaciones, en colaboración con organizaciones, asociaciones y entidades vinculadas al sector.
La investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento acompañan la evolución de la producción ovina, una actividad profundamente arraigada en Castilla y León. Ligados al territorio y al trabajo de generaciones de ganaderos, el ovino y el lechazo constituyen una manifestación destacada del patrimonio ganadero y agroalimentario de la Comunidad y forman parte de la realidad económica, social y cultural de numerosas localidades del medio rural.
Oviespaña, noticias diarias sobre el mercado nacional e internacional del ovino, investigación ganadera, alimentación y sistemas de manejo.