Logo
Imprimir esta página

‘La economía circular en las explotaciones de ovino: eficiencia y sostenibilidad’

PRIMERA SESIÓN / Ponencia inaugural

MANUEL LAINEZ ANDRÉS. Consultor Investigación e Innovación

 

 

Desde el INIA se ha trabajado de una forma muy activa en la Estrategia Española de Bioeconomía y, también dentro de esa participación, se ha colaborado en la Estrategia Española de Economía Circular, que se ha sometido a información pública y que se publicará.

 

ECONOMÍA CIRCULAR

A medida que se produce un mayor desarrollo económico, cada vez vamos tendiendo a consumir más recursos naturales. En las tendencias, se observa que lo que más se consume en el mundo son materiales de construcción, pero también biomasas. Todo eso hace que llegue un momento en el que vamos a agotar todos los recursos. Ante esta situación, se plantea la necesidad de cambiar el panorama, de dar la vuelta al sistema de consumo y de producción, para que las próximas generaciones tengan disponibilidad de acceso a los recursos.

De aquí sale el concepto de economía circular. Consiste en reducir progresivamente el uso de materias primas y basar nuestro modelo de producción y de crecimiento económico en la utilización de recursos renovables. La idea básica es pasar de un proceso de producción lineal, en el que se cogen una serie de materias primas, se transforman y se consumen, mientras que el resto se tira y se considera como un residuo; a una economía basada en el reciclado, como papel, vidrio o recursos orgánicos, que se tratan de reutilizar con nuevos sistemas productivos para llevarlos de nuevo a la cadena de valor. La economía circular requiere de un nuevo diseño sobre cómo se van a plantear los procesos productivos. Además de producir, se tiene que pensar en alargar la vida útil de los productos, reciclar y evitar al máximo la salida de residuos de los procesos productivos. Por su parte, se intenta ser eficiente con los recursos de origen biológico.

Para conseguir este objetivo, lo primero es cambiar los hábitos de la sociedad. No se puede tirar a la basura productos antes de agotar su vida útil. Requiere un proceso lento de cambio de consumo en la sociedad. Se plantea un nuevo diseño en los procesos productivos, que es el ‘ecodiseño’, con los objetivos de reducir la cantidad de inputs en los procesos productivos y reducir lo que se considera residuo, transformándolo en subproducto. Así, se debe ser eficiente y sostenible. También se requiere que las administraciones comiencen a tomar medidas en diferentes políticas. De hecho, se van adoptando decisiones que van orientando hacia el desarrollo de la economía circular, con impuestos o la prohibición de determinadas actuaciones.

La idea fundamental es la sostenibilidad, que es garantizar que las próximas generaciones tengan los mismos recursos naturales que tenemos nosotros para desarrollar nuestros procesos productivos. Hay otros conceptos de sostenibilidad que se han desarrollado en el mundo agrario y ganadero en los últimos años. Se trata de la sostenibilidad ambiental, que es reducir el impacto en el medio; la sostenibilidad económica, que es garantizar la rentabilidad de procesos productivos; y la social, que es garantizar la calidad de vida de los productores y trabajadores…

 

VÍAS PARA MEJORAR LA SOSTENIBILIDAD DE LOS SISTEMAS PRODUCTIVOS

El primer concepto para mejorar la sostenibilidad surgió del medio rural, que es el concepto de bioeconomía. Se trata de la suma de la utilización de la producción primaria más la tecnología para generar recursos renovables.

Otra aproximación más global, con una perspectiva más urbana, es tratar de desarrollar la economía circular, que pretende que los procesos económicos generales no generen impacto en el medio ambiente. Afecta a toda la economía.

Otro concepto aún más global es la perspectiva de la economía verde. Además de lo mencionado anteriormente, incorpora la conservación del entorno y la equidad social.

Bioeconomía

La bieconomía pretende partir de la producción primaria (agricultura, mar, bosques) e incorporar tecnología para desarrollar recursos de origen biológico para destinarlo fundamentalmente a la producción de alimentos, pero también se obtienen sustancias activas, polímeros, cadenas cortas de carbono… de los que se puede obtener cualquier producto que puede ser utilizado como un derivado del petróleo. De esta forma, se pasa de la utilización de recursos fósiles a renovables. Además, los residuos se transforman en calor como alternativa energética, con el objetivo de conseguir un crecimiento económico, un desarrollo tecnológico y eficiencia productiva.

En los últimos años, se ha pasado de una economía lineal en la que se generan muchos subproductos y residuos en toda la cadena de valor agroalimentaria y forestal, que no han preocupado demasiado a la sociedad, utilizándose en muchas ocasiones para fertilización o para ser eliminados. Se pretende intentar con distintos procesos de transformación, como la termoquímica o la bioquímica, transformar la biomasa residual en productos que van hacia el mercado y cierran la cadena de valor. En definitiva, se trata de cerrar el proceso del carbono, obteniendo nuevos productos que van al mercado.

Economía circular

Se deben rediseñar los ciclos de vida. Se pretende reducir las entradas en los sistemas de producción y reducir los residuos que se generan. Se deben analizar los recursos que se usan, a lo que se dedican y la eficiencia que se tiene. Este hecho más el uso de tecnologías da lugar a un proceso de maximización de productividad.

Entra en juego un nuevo concepto, que es la ‘simbiosis industrial’. Su objetivo es que los subproductos puedan ser la base para desarrollar procesos productivos en otros ámbitos, en otras cadenas de valor.

La economía circular trata de convertir los modelos de producción convencionales, donde se cogen unos recursos y unos medios de producción para obtener alimentos y otros recursos, en modelos más circulares, en los que se trata de conseguir el mismo producto final pero sin generar residuos y siendo más eficiente con los medios de producción. Para lograrlo, se utilizan tecnologías como el reciclaje.

Si se piensa en la energía en los sistemas ganaderos, sólo llega al consumidor final el 10% de la energía que se utiliza en todo el proceso productivo. En el caso del nitrógeno, la eficiencia está entre el 15% y el 17% del nitrógeno que se utiliza en la cadena de producción. Se necesita mejorar esa eficiencia de la utilización de las materias primas. Afecta al carbono, al nitrógeno, al agua, al fósforo…

Otro elemento importante en esa ineficiencia son los gases que se emiten y que tienen su efecto sobre el cambio climático. Por lo tanto, la economía circular debe ser abordada de forma integral.

Economía verde

Su idea básica es mantener y recuperar el capital natural, pensando en que los sistemas ecosistémicos son la base para desarrollar la economía y mejorar la calidad de vida del conjunto de la población. Se debe avanzar hacia una economía baja en carbono, eficiente y socialmente inclusiva.

 

EL ANÁLISIS DEL CICLO DE VIDA

Se trata de analizar los medios de producción que se han utilizado, los productos finales que se han obtenido y los impactos que se han generado en el medio ambiente. Se puede analizar para cada proceso productivo o para el conjunto. Se observa lo que entra en energía y materias primas, y los productos y subproductos que salen. También se puede observar el impacto que tiene en el ámbito de la salud humana, del medio ambiente o en los recursos.

En una explotación ganadera, en base a recursos forrajeros y utilizando sus medios de producción y otra serie de entradas, obtiene los productos como forrajes y concentrados, a la vez que genera una serie de gases como la pérdida de nitrógeno o del fósforo. Esos forrajes y concentrados, transportados directamente o a través de una fabrica de pienso, son finalmente alimentos para el ganado. Con una serie de inputs nuevos, el ganado va a producir leche y carne, pero va a generar estiércol, gases, residuos sólidos, cadáveres… Todo ese proceso debe analizarse en un ciclo de vida, en el que también entra el proceso que se desarrolla en el matadero.

De esta forma, se analizan las diferentes ‘huellas de carbono’, que son unas cifras que permiten comparar diferentes sistemas de producción, analizando los consumos de agua, la utilización de tierras, las huellas de CO2, el consumo de energía fósil…

Si se quiere avanzar hacia la economía circular en ganadería, se debe hacer ese ciclo de vida. Sobre ese análisis, hacer esa evaluación y ver lo que se puede hacer en cada uno de los recursos.

 

LAS POLÍTICAS DE LA UE: LA SOSTENIBILIDAD

La economía circular en Europa se traduce en el ‘paquete de economía circular’ que ha publicado la Unión Europea. Ese paquete establece las políticas que va a haber a doce o quince años vista en la Unión Europea. Afectan fundamentalmente a los residuos sólidos urbanos, lo que va a ocurrir con los plásticos y algunas otras cuestiones relacionadas con la economía circular.

La primera política que va a afectar al sector ganadero es la de salud pública. Hay una serie de cuestiones en las que la Comisión Europea está totalmente centrada, como es la utilización de antimicrobianos, los fitosanitarios y el bienestar animal. En el caso de los antimicrobianos, estas políticas van a ir desarrollando medidas que fuercen el cambio en los sistemas de producción para reducir la utilización de estos antibióticos.

Otra política importante a medio plazo es todo lo relacionado con cambio climático. El objetivo es evitar que la temperatura supere los dos grados centígrados sobre la situación base de partida. A cada sector se le exigen una serie de obligaciones. Así, los sectores que emiten gases de efecto invernadero, se les van a aplicar determinadas restricciones. Por lo tanto, de aquí a 2020 hay que reducir un 10% las emisiones, lo que explica que Ministerio y comunidades autónomas hayan puesto en marcha medidas para reducir o limitar las emisiones procedentes de la ganadería a través de la aplicación de estiércoles o purines. Todo ello es porque España tiene que demostrar a la Unión Europea que reduce en un 10% la emisión de sus gases de efecto invernadero. El objetivo es que, entre el año 2020 y el 2030, el conjunto de sectores que emiten gases tienen que ir hasta el 40% de reducción, mientras que en otros sectores como la ganadería se tiene que reducir en un 30%. Se trata de reducir CO2, óxidos de nitrógeno y metanos, que son los dos gases que contaminan más y generan más impacto en el entorno.

Otro ámbito de políticas que van a afectar son las relacionadas a la economía circular, pero van a afectar fundamentalmente a los residuos sólidos urbanos.

Otro aspecto fundamental es la política ambiental de la Unión Europea. Ya se empieza a poner limitaciones a la utilización de determinados fitosanitarios, a todo el proceso de contaminación del agua de nitratos… Hace una década hubo una presión importante con los códigos de buenas prácticas para todos los sectores agrícolas y ganaderos, pero se va a seguir avanzando con el cuidado de las aguas subterráneas. En este mismo ámbito, otro elemento importante va a ser el amoniaco, porque provoca problemas respiratorios en las personas, por lo que va a ser objeto de atención en los próximos años.

El futuro de la PAC 2021-2027 dibuja grandes objetivos de sostenibilidad y ambientales. Se habla de rentas, de cadena de valor, de calidad del producto, de agricultores jóvenes… pero también desarrollo sostenible, biodiversidad de ecosistemas, desarrollo sostenible, respuesta de sostenibilidad y calidad en la cadena de producción. De los nueve grandes objetivos de la PAC, en seis se hace referencia a la sostenibilidad, por lo que es un aspecto importante.

Por último, en la política de bicombustibles y energía, la UE tiende hacia una energía más sostenible, por lo que probablemente aparecerán medidas como el autoconsumo de energía o la política de biocombustibles, que promoverá la utilización de biomasas a través de procesos de fermentación de segunda y tercera generación, y no consumir productos que pueden ir a la alimentación humana.

En definitiva, las políticas de los próximos años conducen hacia la sostenibilidad de tipo ambiental, económica y social. En sostenibilidad ambiental, las políticas de la UE hablan de una eficiencia en el uso de recursos naturales, la reducción de emisiones, impactos en el aire con el amoniaco, atención a la contaminación de aguas subterráneas, calidad del aire, gestión de los residuos como subproductos, mejora de los sistemas de pastoreo, ahorro energético, calidad y fertilidad del suelo, biodiversidad, reducción y utilización de recursos orgánicos…

La sostenibilidad social está relacionada con la seguridad alimentaria, la reducción en el uso de antimicrobianos, salud y bienestar de los animales, estrategias de prevención, control y erradicación, salud y bienestar de los trabajadores y del entorno…

Por último, en la sostenibilidad económica se habla de la viabilidad económica de las explotaciones. No sólo se habla de cadena de valor en España, sino en toda la Unión Europea. También se habla de actividades de producción animal que reciben una parte del beneficio generado por el conjunto de la cadena mantener la actividad y avanzar en la sostenibilidad.

Por su parte, las administraciones deben investigar e innovar, además de la inversión de nuevas tecnologías.

 

LA RESPUESTA TECNOLÓGICA

Se debe considerar de forma coordinada sostenibilidad y competitividad, observando la producción como un global. Hay diferentes retos tecnológicos, en el ámbito de la genética, en la eficiencia de la alimentación, en la modificación del contenido digestivo, la sanidad. Se deben cambiar los sistemas de control por la prevención y cambiar la utilización de determinados productos por otros compatibles con la salud pública, realizar una gestión de residuos desarrollando la bioeconomía y hacer un manejo integral de las explotaciones, pensando en desarrollar herramientas de apoyo a la toma de decisiones, considerando indicadores de tipo ambiental y ecológico.

 

LA GANADERÍA DE PRECISIÓN COMO ELEMENTO INTEGRADOR: LA TOMA DE DECISIONES

Se puede utilizar la ganadería de precisión para facilitar el proceso hacia la sostenibilidad. Hay una necesidad de incorporar las herramientas de las nuevas tecnologías. La ganadería de precisión es usar los insumos en el momento adecuado y de la forma más eficiente posible. Se debe generar rentabilidad y reducir los impactos ambientales de los procesos productivos. Para la ganadería de precisión, se requieren muchos datos, que vienen de sensores de las explotaciones, que analizan los suelos, los animales, las mezclas de los productos hasta llegar a la cadena de valor… También se dispone de imágenes que permiten ir avanzando en la toma de decisiones.

Se pueden obtener datos externos de registros. Se trata de datos climáticos, imágenes de satélites y datos sobre cómo evolucionan los mercados y cómo evolucionarán en el futuro. Se trata de saber lo que ocurre en toda la cadena de valor.

En el análisis de datos, es fundamental obtenerlos y aplicarles conocimiento de los sistemas productivos, para sacar una información que permita avanzar en los sistemas de trabajo. El objetivo es pasar de analizar lo que ha ocurrido con anterioridad en la producción a anticiparse con un análisis predictivo y que dé una serie de recomendaciones de lo que se debe hacer en el futuro.

En el futuro vamos hacia granjas conectadas e integradas, que permitirán avanzar hacia el objetivo de la economía circular en ovino, marcado por la eficiencia y la sostenibilidad.

 

UN OVINO MÁS RENTABLE DEBE SER EFICIENTE Y SOSTENIBLE

EL FUTURO DEL OVINO, asegura MANUEL LAINEZ en esta entrevista para por aplicar mayor eficiencia y sostenibilidad en los procesos, aplicando la filosofia de la economía circular reduciendo el uso de antibióticos, las emisiones y modificando el modelo energético y alimentario

Publicada por Oviespaña Lawebdelovino en Sábado, 30 de junio de 2018

 

 

Galería de imágenes

Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es