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ORDEÑO MECÁNICO, SANIDAD DE LA UBRE Y CALIDAD DE LA LECHE

TERCERA SESIÓN / Seminario ‘Sanidad de la ubre’. Patrocina HIPRA.

JOSÉ RAMÓN DÍAZ SÁNCHEZ. Catedrático de Producción Animal de la Universidad Miguel Hernández.

 

 

La Universidad Miguel Hernández es una institución pública, que cuenta con la Escuela Politécnica Superior de Orihuela, que se encuentra al sur de la provincia de Alicante. Se tienen diferentes campos de cultivo y unas granjas docentes, en la que se tiene espacio para unas 300 cabras con su reposición de raza Murciano-Granadina y unas 100 ovejas de raza Manchega. Se cuenta con diversas instalaciones de ordeño, con línea alta y línea baja. En estas salas de ordeño se han realizado diferentes estudios, cuyas conclusiones se van a exponer en esta ponencia.

Las líneas de investigación en las que estamos trabajando en la actualidad versan sobre ordeño mecánico y calidad de leche en pequeños rumiantes. También se ha trabajado en bienestar animal y en aspectos relacionados con la disminución de costes y el aumento de rentabilidad de las explotaciones. En concreto, estamos trabajando en la reducción de costes en el ordeño mecánico y el enfriamiento de leche, y por otro lado se trabaja en la mejora de la rentabilidad a través de la disminución de los costes de alimentación, utilizando los subproductos agroalimentarios de la zona.

De esta forma, se han realizado diversos proyectos de investigación, todos ellos relacionados con ordeño mecánico y calidad de leche. También se han realizado diferentes intervenciones en el sector con colaboraciones con ganaderos en la implantación de programas de mejora de calidad de leche. En caprino se ha trabajado con el Núcleo de Control Lechero de la Región de Murcia (Nicolemur) y con la cooperativa Alimer. En ovino, se ha trabajado con la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Manchega (Agrama).

Los resultados que obtenemos en nuestra pequeña granja de 300 cabras y 100 ovejas son extrapolables a lo que ocurre en explotaciones de un mayor tamaño. También se han conseguido esos resultados gracias al trabajo en común con esos ganaderos de diferentes asociaciones.

 

ORDEÑO MECÁNICO EN CALIDAD HIGIÉNICA Y SANITARIA

En el efecto del ordeño mecánico sobre la calidad higiénica y sanitaria no hay que prestar atención únicamente a la máquina de ordeño, sino que debe incidirse en tres aspectos: máquina de ordeño, tanque de frío y trabajo del ordeñador.

 

Los dos aspectos principales que pueden medirse son la bacteriología en calidad higiénica y el recuento de células somáticas en calidad sanitaria. En el recuento de células somáticas influye la máquina y el trabajo del ordeñador, mientras que en bacteriología también influye el tanque de frío, además de la máquina y el ordeñador. Por lo que respecta a los inhibidores, puede influir el manejo, relacionado con los detergentes que se usan para la limpieza de la máquina. Si se hace bien, no tiene por qué haber ningún resto de detergentes que dé positivo en inhibidores.

Hay una legislación vigente sobre calidad de leche, que dice el máximo que se debe tener en bacteriología, dependiendo de si habrá tratamiento térmico (1.500.000) o no (500.000) a la hora de procesar la leche. No hay límite legal en las células somáticas. De todos modos, es importante incidir en este aspecto, ya que afecta a la rentabilidad de la explotación. Con un elevado recuento de células somáticas, indica que hay una elevada prevalencia de mamitis y afecta en la producción y en la calidad de leche, por lo que afecta finalmente a la rentabilidad.

Por lo que respecta al diseño y funcionamiento de máquinas de ordeño, hay una serie de normativas que deben cumplirse.

 

ORDEÑO MECÁNICO Y MAMITIS

El ordeño mecánico puede influir en la mamitis en dos aspectos. Por un lado, haciendo una transmisión de patógenos hasta la glándula, procedente de otras glándulas. Si se ordeña un animal que está sano después de uno enfermo, no se tiene cuidado y no funciona bien la máquina, puede ocurrir la transmisión del animal infectado al sano. Por otro lado, también puede influir, en el caso de que la máquina no esté calibrada correctamente, en determinadas lesiones en el pezón que aumenten la multiplicación de bacterias y alteren los sistemas de defensa locales en el esfínter del pezón.

En la transmisión de gérmenes, se puede hacer de forma pasiva, que es cuando se ordeña un animal sano después de uno enfermo, por lo que es fundamental el manejo. Los animales que tienen mamitis deben ser ordeñados los últimos. También puede haber una transmisión activa, que es el hecho de que no funcione bien la máquina, fundamentalmente con las fluctuaciones de vacío. Los gérmenes pueden llegar hasta la punta del pezón, e incluso pueden penetrar por el canal para llegar hasta la cisterna de la glándula y, por consiguiente, provocar una infección intramamaria.

Por lo que respecta a las fluctuaciones de vacío, las fluctuaciones cíclicas se dan durante el ordeño. Si se ordeña con manguitos cortos de silicona, se puede observar que la leche se mueve, por lo que es inherente al proceso físico del ordeño, en el que se van quedando unos pequeños almacenamiento de vacío, que hace que la leche vaya hasta el colector o que impacte incluso en el pezón. Cuando esas fluctuaciones cíclicas son grandes, se puede dar un flujo inverso y un mojado de pezones. También están las fluctuaciones acíclicas o irregulares, que son las realmente peligrosas. Se producen cuando no se hace el ordeño de forma adecuada o la máquina de ordeño no funciona correctamente. Por ejemplo, suele ocurrir con una pezonera que está a punto de caerse, pero no se cae. Genera que entre aire por una pezonera y provoque que en la otra impacte la leche que en ese momento está saliendo del pezón.

 

PARÁMETROS DE ORDEÑO

Hay una serie de parámetros de ordeño que influyen en el recuento de células somáticas o en la bacteriología. Fundamentalmente son el nivel de vacío y la frecuencia y relación de pulsación.

El pulsador es uno de los componentes de la máquina de ordeño que está en la parte alta, asociado con la conducción de vacío. Si se mide la presión que existe en la cámara de pulsación, que es lo que se encuentran entre el manguito y la copa, y se reproduce en una gráfica, se obtiene una curva de pulsación. En la primera fase, hay vacío y se abre el manguito, por lo que comienza el ordeño. Después comienza a cerrarse y llega la fase de masaje. Toda curva de pulsación tiene una fase de ordeño y una fase de masaje. Dentro de esa curva de pulsación, se tienen las fases A, B, C y D. Tiene mucha importancia las diferentes duraciones de las fases, desde el punto de vista de control de la máquina de ordeño. En concreto, la velocidad o frecuencia de pulsación es el número de pulsaciones que se tienen por minuto. En el caso de relación de pulsaciones, es la duración de la fase de ordeño respecto al total.

Los parámetros de ordeño aconsejables en ovino es den 120 a 180 pulsaciones por minuto, teniendo en cuenta que a medida que se aumenta la velocidad de pulsación, se debe reducir el nivel de vacío, porque siempre hay un efecto sinérgico. Se aconseja que la relación de pulsación sea del 50% y no necesario aumentarlo más por el riesgo de salud en el pezón. Existen casos de ganaderos que tienen ovejas y cabras y que ordeñan a todos los animales de la misma forma, cuando la relación de pulsación no es la misma, porque en caprino se recomienda el 60%. Además, los niveles de vacío dependen de si se tiene línea media o baja.

Hay otro aspecto que tiene una gran importancia desde un punto de vista práctico y económico para el ganadero, que es la pulsación alterna y simultánea. La pulsación alterna es cuando, en cada pezonera de las dos que se aplican a un pequeño rumiante, una está en ordeño y otra en masaje. La pulsación simultánea es cuando están a la vez en la misma fase. Hemos realizado diversos trabajos, tanto en ovino como en caprino, y ni la pulsación alterna ni la simultánea afectan al recuento de células somáticas, con la máquina bien controlada y con unos parámetros adecuados. Desde un punto de vista práctico, al ganadero le repercute en que no es necesario tener un pulsador para cada juego de ordeño, sino que se puede tener un pulsador para dos juegos de ordeño y reducir los costes de instalación.

Por otra parte, las normas marcan que la fase D debe ser superior al 15%, la fase B tiene que estar por encima del 30% y la fase A debe ser mayor que la fase C.

Para una misma velocidad de pulsación, si se cambia la relación de pulsación, cambia la duración de cada una de las fases. Se debe tener cuidado con el hecho de cambiar alguno de los parámetros, especialmente con la relación de pulsación, para que no se tengan problemas sanitarios.

 

DISEÑO Y COMPONENTES DE LA MÁQUINA DE ORDEÑO

Las normas UNE fijan un esquema de una máquina de ordeño, en la que se encuentran los siguientes componentes: bomba de vacío, conducción principal, calderín de vacío, regulador, conducción de aire, pulsadores, vacuómetro y la conducción de leche que llega hasta el receptor.

Se puede analizar cómo afecta cada componente a la calidad higiénica y sanitaria de la leche.

Bomba de vacío

La estabilidad y el dimensionamiento de una bomba de vacío afectan al recuento de células somáticas. Cuando se dimensiona una bomba de vacío, se tiene que dimensionar para el caudal que sea mayor, ya sea ordeño o lavado. Si no se tiene una bomba bien dimensionada, afecta al recuento de células somáticas, pero también puede afectar a la calidad bacteriológica de la leche. Por lo tanto, se debe hacer un buen control de la máquina de ordeño para comprobar si se ha realizado o un buen dimensionado o si ha habido circunstancias que hayan disminuido su eficacia.

Por su parte, el funcionamiento de las bombas de vacío, que en general son bombas de vacío de paletas que funcionan con motor y que están generalmente conectados con unas poleas, debe ser revisado para obtener el caudal que se requiere.

Conducciones de aire

También influye en el recuento de células somáticas. Debe haber un buen dimensionamiento de las conducciones de aire. En muchas ocasiones, se instalan las máquinas de ordeño con unos diámetros para una serie de componentes, pero después se deciden instalar otros componentes, como unos retiradores. Hay que tener en cuenta que la sala puede estar dimensionada para no tener retiradores, ya que los retiradores tienen un consumo de vacío. Por lo tanto, se debe hacer un control y revisión de si el dimensionamiento es adecuado. Si no lo es, se deben cambiar las conducciones.

Reserva real

Es la capacidad que tiene la bomba de extraer más cantidad de aire cuando hay una entrada. Por ejemplo, cuando se cae una pezonera y para que el nivel de vacío no baje más de 2 kilopascales, que es lo que marca la norma, esa bomba tiene que tener esa capacidad de reacción. Así, con juegos de ordeño que no tienen válvulas, se debe tener una reserva real de más de 600 litros para que la bomba sea capaz de extraer lo que necesitaría para un ordeño real y esa entrada añadida de vacío.

La reserva real influye en el recuento de células somáticas y en la bacteriología. Una reducida reserva real se puede observar fácilmente en las explotaciones y en las salas de ordeño porque se caen las pezoneras en cascada. Es un ejemplo típico de que falta reserva real en la bomba de vacío.

Se han realizado muchos estudios sobre la influencia de la reserva real. Carlos Gonzalo Abascal realizó uno con rebaños de Castilla y León, en el que se llegó a la conclusión de que uno de los factores que más correlacionados está con el recuento de células somáticas es la reserva real.

Reguladores

Los reguladores son los que permiten tener siempre estable el vacío en el ordeño. El regulador es sustituido en ocasiones por un sensor de variadores de frecuencia, que se están instalando en las explotaciones de ordeño y cambian las revoluciones del motor para minimizar el coste de energía de esas bombas. El regulador se cambia por ese sensor. Si se quiere mantener el regulador, se debe dejar a más kilopascales que el vacío nominal de ordeño.

En los controles de la máquina de ordeño se pueden detectar pérdidas o fugas de regulación. Las fugas indican que hay un mal funcionamiento del regulador, que está sucio y sin un mantenimiento exhaustivo. También es importante limpiar los pulsadores, porque toman presión atmosférica, por lo que los filtros deben estar limpios. Por su parte, las pérdidas de regulación están más asociadas con la ubicación del sensor del regulador, que debe estar más cerca del receptor, que es la unidad final en la que llega la conducción de leche. El sensor nunca tiene que estar por detrás del regulador, pero en ocasiones se instalan así. Otra cuestión en que se ponga un sensor de variadores de frecuencia, que tiene que estar siempre por delante del regulador y lo más cerca posible del receptor.

Conducción de leche

Por este elemento pasa toda la leche que se extrae de los animales. Debe estar dimensionada adecuadamente para que siempre haya un flujo laminar. Un aspecto importante es que, sea línea alta o sea línea baja, es recomendable que estén cerradas en anillo, porque así habrá una mayor estabilidad de vacío en todos los juegos de ordeño. En caso contrario, es una fuente de contaminación bacteriológica que puede ocasionar problemas.

También es importante que la pendiente hacia el receptor sea uniforme, entre el 0,5% y el 2%, y que siempre los grifos, donde llegan los tubos largos de leche, estén en la parte alta.

Una pregunta que se suele hacer sobre el ordeño es si es mejor la línea media o baja. En la línea alta, por su propio funcionamiento, porque tiene que acumular leche y subir por borbotones a la conducción, se ha dicho tradicionalmente que tiene más fluctuaciones. Sin embargo, en los estudios que hemos realizado, no hay diferencias en el recuento de células somáticas entre líneas altas y línea bajas.

Unidad de ordeño

Se deben cumplir una serie de condiciones en los tubos largos (diámetro mínimo de 12,5 milímetros y de 14,5 milímetros en línea media) y en los tubos cortos (diámetro mínimo de 9 milímetros). Es fundamental que tengan esos diámetros para que hayan un flujo laminar y no haya flujos inversos.

Se distingue entre unidades de ordeño clásicas, en las que se debe cortar el vacío antes de retirar la pezonera, o con válvulas automáticas que cortan el vacío. En el caso de las pezoneras clásicas, si el animal da una patada y cae al suelo, puede haber un problema porque sigue actuando el vacío, por lo que si la plataforma de ordeño no está muy limpia, se va a empeorar la calidad bacteriológica. Hay que tener en cuenta que, con válvulas automáticas, la necesidad de vacío es menor.

Juegos de ordeño

Dentro del control de la máquina, se debe tener en cuenta que no haya fugas en los juegos de ordeño. Además, un aspecto interesante es que en los juegos de ordeño hay una serie de pequeños agujeros, que también se pueden encontrar según el tipo de instalación en la parte baja cerca de la válvula. Es fundamental que estén siempre limpios, ya que su función es ayudar a evacuar la leche hacia la conducción. Por otro lado, también se evita que haya flujos inversos.

En los juegos del ordeño, un aspecto importante son los manguitos. Hay que tener en cuenta que tienen una determinada vida útil y que es la parte que más está en contacto con la glándula mamaria. Dependiendo del material (caucho o silicona) y de la casa comercial, es aconsejable que estén entre 2.500 y 3.000 ordeños. Hemos realizado pruebas y afectan a la congestión y edema del pezón, por lo que es fundamental cambiarlos. De hecho, puede causar heridas en los pezones.

Además, cuando se compren manguitos, se deben tener en cuentas las copas que se tienen. Normalmente, los manguitos y las copas están dimensionados y diseñados por la propia casa comercial para estar en conjunto. En ocasiones, por economía, se cambian los manguitos por otros que no están diseñados para una copa determinada. El hecho de que estén más tensos, menos tensos o retorcidos puede producir posibles lesiones en el pezón. Si son blandos, producen una mayor edematización; mientras que si son duros, pueden producir lesiones.

Por otra parte, se debe tener en cuesta la presión de aplastamiento, que debe estar entre 7 y 10 kilopascales.

También se debe observar la longitud efectiva del manguito. Se deben cerrar por debajo del pezón. Si se tienen copas de plástico, se puede observar si se cierran por debajo o no.

 

RUTINA DE ORDEÑO

La influencia del ordeñador es importante. El ‘postdipping’ es fundamental en el control de las mamitis. El ‘predipping’ es cuestionable, desde un punto de vista técnico y económico. Además, hay una tendencia a quitar el ‘predipping’ en aquellas explotaciones que tienen una buena bacteriología, ya que puede provocar posibles residuos en la leche.

Un aspecto práctico importante es que, aunque se tengan válvulas automáticas, siempre se debe cortar el vacío. Nunca se debe tirar de las pezoneras y pensar que el vacío se va a cortar por sí solo. Sobre este aspecto, hemos realizado un estudio de investigación en la Universidad Politécnica de Valencia, cortando el vacío o no teniendo válvulas automáticas y, cuando se tira, aumenta la incidencia de mamitis.

Es fundamental evitar el sobreordeño, es decir, que no estén las pezoneras puestas cuando ya no está saliendo leche. Por lo tanto, es aconsejable instalar retiradores automáticos. La programación hecha para los retiradores automáticos, realizada a partir de resultados de investigaciones que hemos realizado con ovejas, están en 150 gramos o 20 segundos. Siempre es aconsejable introducir flujo y tiempo en los retiradores automáticos, nunca sólo por tiempo. Son los resultados que consideramos más eficientes para el ordeño en ovino.

 

ALTERACIONES EN EL PEZÓN

El ordeño puede llegar a causar lesiones en el pezón. Esas lesiones serán más intensas cuando el vacío es muy alto, cuando hay sobreordeño, cuando la duración del tiempo de masaje es menor de lo adecuado y cuando hay una escasa fuerza comprensiva del manguito.

Cuando se ordeña, se va produciendo una congestión y un edema, por lo que después del ordeño aumenta la edematización. Este hecho puede tener un efecto. Si es muy alta en la base del pezón, puede provocar una restricción de la comunicación entre la cisterna de la glándula mamaria y la cisterna del pezón, con lo que la leche que se queda en la glándula es bastante alta. Sin embargo, lo más peligroso es cuando afecta al esfínter del pezón, porque afecta a las defensas locales, aumentando la posible incidencia de mamitis. Se recomienda que las ecografías, cutímetros o las escalas graduadas pueden ser buenas herramientas para conocer, a priori, si la máquina de ordeño funciona correctamente o no, incluso sin tener que hace el control de la máquina. Si se observa que hay aproximadamente un 15% o 20% de pezones edematizados, hay un problema. Además, ahora hay instrumentos que facilitan la automatización de las ecografías.

Hemos realizado un estudio con ecografías con sondas lineales, que son las que se utilizan para diagnóstico de gestación de 5 megahertzios, por lo que no es necesaria hacer ninguna inversión añadida. Se ha observado que los pezones tardan menos de diez horas en poder recuperar su estado inicial después de la edematización producida durante el ordeño. Por lo tanto, la conclusión es que se pueden ordeñar ovejas con los intervalos suficientes para que no se vean afectados los sistemas inmunitarios locales. Sin embargo, en cabras se han intentado hacer dos ordeños diarios en algunas explotaciones para conseguir más leche producida, pero no se respeta el tiempo de recuperación de los pezones y hay problemas de edematización. Los sobreordeños, usar manguitos con más de 3.000 ordeños o mal colocados, pueden afectar también la edematización del pezón.

En la actualidad, estamos trabajando en un aspecto que puede ser muy práctico para el ganadero, que son escalas de hiperqueratosis. Se han publicado algunas en vacuno y ahora estamos trabajando en ovino y en caprino, con el objetivo de que los ganaderos lo tengan cerca de la sala de ordeño y, cuando se observe que hay un porcentaje alto de pezones con marcas, puedan conocer que hay un problema durante el ordeño.

 

LIMPIEZA

La limpieza es fundamental. Es necesario que haya turbulencias y se debe lavar con básico y después con ácido, en función de la dureza del agua y del detergente que se quiera utilizar.

La limpieza tiene las siguientes fases: limpieza externa del juego de ordeño, retirada del filtro de leche, enjuagado previo (tibio en invierno), lavado y desinfección con solución alcalina-clorada, aclarado con solución ácida y aclarado final, drenaje perfecto de agua y productos de limpieza.

 

TANQUE DE FRÍO

Es un aspecto importante para mantener la refrigeración de la leche y que la calidad bacteriológica sea la adecuada. También debe hacerse un control.

 

CONCLUSIONES

Cuando en una explotación se observe que hay un problema de bacteriología o de células somáticas, se debe atender a varios aspectos: rutina de ordeño, higiene de ordeño, diseño y dimensionado de la máquina, estado de funcionamiento de la máquina, limpieza y desinfección, funcionamiento del tanque. Dentro de la rutina de ordeño, hay varios aspectos que afectan de forma positiva (limpieza de pezones previa al ordeño, corte de vacío y sellado de pezones tras el ordeño) y de forma negativa (sobreordeño y entradas de aire con las fluctuaciones de vacío).

Es muy importante hacer controles de la máquina de ordeño. Además, una máquina de ordeño con problemas puede ocasionar que se pierda mucho dinero. Se deben hacer revisiones de la máquina de ordeño, del tanque y de la propia rutina de ordeño.

 

 

 

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