msd foro19 actas 1000x120

deheus foro19 actas 480x90divisor 10x70 grisnanta foro19 actas 480x90divisor 10x70 grissyva foro19 actas 480x90divisor 10x70 grisvetia foro19 actas 480x90

¿CONOCES LA IMPORTANCIA DE UN CORRECTO ENCALOSTRADO? ESTUDIO DE LA CALIDAD DEL CALOSTRO EN DISTINTAS RAZAS

SEGUNDA SESIÓN / Seminario recría. Proyecto Recría 10.

Laura Elvira, José Luis Blasco y Jorge Gutiérrez. Servicio Técnico de Rumiantes de MSD Animal Health.

 

El calostro es mucho más que las inmunoglobulinas de las que se suele hablar. Hay todo un mundo por trabajar. El reto de tener buenas corderas es todo un arte en la ganadería, por lo que se debe prestar atención a todo el proceso día a día, cuidando cada uno de los detalles y avanzando en pequeños pasos, controlándolo todo.

En la primera fase del proyecto Recría 10 de MSD Animal Health, venimos trabajando en el desarrollo fetal, en la condición corporal y en el calostro. Si se quieren hacer buenas corderas, se deben poner unas bases sólidas en todo el proceso de recría, unos cimientos de ladrillo, no de paja, haciendo la analogía del conocido cuento infantil, porque entonces los patógenos van a poder destruir de ‘un soplo’ todo el trabajo que se ha hecho.

Un buen encalostrado tiene efectos a largo plazo, ya que las parideras suelen ser uno de los principales puntos de preocupación de los ganaderos, con problemas como las diarreas o las neumonías. MSD Animal Health quiere trabajar en este aspecto porque tiene una consecuencia directa en la rentabilidad de la granja. Si se encalostra bien y los corderos están fuertes, se evitan hasta un 23% de bajas, lo que se traduce en mejoras de la rentabilidad.

El sector tiene muchos retos en la actualidad, como el trabajo en genómica por parte de las razas que va a provocar una mejora genética de los animales en el futuro. También se está mejorando en instalaciones, manejo, alimentación… Pero se debe tener claro que por lo que respecta a los corderos, que la correcta inmunidad y el encalostrado como punto de partida, son aspectos fundamentales, porque la sanidad siempre será la pieza fundamental de una explotación eficiente. Sin sanidad en una granja, no se puede hacer gestión del presente ni planificar el futuro. No se debe cometer el error de olvidarse de la sanidad, porque ésta falla no se podría expresar todo el potencial de los animales y tendría poco sentido todo lo que se haya trabajado en los demás aspectos.

Por esa razón, en esta primera fase del proyecto Recría 10, se ha realizado un estudio sobre cómo se maneja el encalostrado de las granjas de ovino en España.

 

ESTUDIO SOBRE EL CALOSTRO

MSD Animal Health ha realizado un informe titulado ‘Estudio sobre la calidad del calostro y del encalostrado en granjas de ovino de leche y de carne españolas’, de los que se presentan resultados preliminares. Han colaborado, por el momento, un total de 32 explotaciones y 15 equipos veterinarios.

Se van a analizar las cuatro reglas de oro de un buen encalostrado, que son las 4 Cs. Para saber la cantidad de anticuerpos, se debe analizar la calidad y la cantidad del calostro. Por otro lado, también se debe analizar la eficacia en la absorción de calostro, que puede variar de una forma importante, dependiendo de cuándo se administra el calostro y también de la contaminación.

En este estudio se han analizado muestras de calostro de forma individual, con tomas de calostro de 25 a 50 por explotación, en los que se ha anotado el número de la madre y la condición corporal de la oveja en el momento del parto en una escala que evalúa el propio ganadero: mala, regular, buena en carnes y muy buena.

También se han analizado muestras de corderos entre dos y cuatro días de vida. Se ha apuntado si el parto era simple, doble o triple. Así, se han analizado unos 20 sueros de corderos de cada explotación.

Por otro lado, también se han analizado ‘pooles’ de calostro, porque en las explotaciones de ovino de leche habitualmente se hacen mezclas de los calostros. Se ha comprobado la calidad inmunitaria, con la fecha de recogida del ‘pool’ y si esa recogida se hacía en el ordeño de la mañana y la tarde. De esta calidad inmunitaria, se han analizado entre 15 y 20 ‘pooles’ de calostro de cada explotación. También se ha analizado la calidad microbiológica, es decir, la contaminación. Se han tomado 5 ‘pooles’ de calostro de cada explotación, se ha añadido azidiol y se ha enviado al Laboratorio Interprofesional Lechero de Cataluña (Allic), para medir los recuentos de mesófilos totales y los recuentos de coliformes.

Además, se ha realizado un pequeño análisis de las explotaciones que han participado en este estudio. Se han analizado los posibles efectos de variación que puede haber, tanto en las granjas de ovino de leche como en granjas de carne.

Hasta el momento de esta presentación, se han recibido 1.525 muestras de calostro individuales, 721 sueros de corderos, 286 ‘pooles’ de calostro y 50 muestras de 10 granjas para analizar la bacteriología. Por el momento, han participado 12 explotaciones de ovino de carne de las razas Segureña, Salz, Rasa Aragonesa, Merina y Churra, todas ellas con lactancia materna. También han participado 20 granjas de leche, de las razas Machega, Latxa, Churra, Awassi, Lacaune y Assaf, con 7 granjas con lactancia materna y 13 con lactancia artificial.

 

REGLAS DE ORO: 1ª CALIDAD

La calidad inmunológica es muy importante en el calostro. En ovino, el punto de corte para clasificar un calostro como de calidad, se considera en los 75 gramos de inmunoglobulinas por litro. Para hallar este dato, es necesario mandar las muestras de calostro a unos pocos laboratorios, por lo que además tiene un coste. Por esa razón, se suele acudir en las explotaciones a medidas indirectas.

Tradicionalmente se han usado los calostrímetros, que suelen medir la densidad, pero el problema es que se halla a través de la temperatura. Cuando se mete el calostro en el frigorífico en la nevera y después se mide, cambia la temperatura y puede engañar. Además, es de cristal, por lo que es un poco engorroso para trabajar.

En los últimos años se ha comenzado a trabajar con el refractómetro de Brix, que sirve para medir la calidad del calostro y para comprobar si ha habido un buen encalostrado con el suero de los corderos. Hay refractómetros tanto ópticos como digitales, aunque este último es mucho más fácil de manejar y muy práctico en la granja. Con el refractómetro de Brix, la referencia de un buen calostro sería a partir de 24 grados Brix. En los estudios que se han realizado para saber si el refractómetro de Brix mide bien, han observado que la correlación es bastante buena. Por cada grado que se sube de Brix, son 10 gramos más de inmunoglobulinas por litro. La principal ventaja de esta herramienta es que es muy práctica de usar en granja, además de una inversión muy pequeña.

Para medir la calidad del calostro con más exactitud, en este estudio se han dividido en cuatro apartados: malo (menos de 20 grados Brix) que son los que no deberían usarse en el primer encalostrado; medio (entre 20 y 24 grados); bueno (entre 24 y 29 grados); y excelente (30 grados o más). Medir y tener valores da mucha más objetividad a la hora de hacer análisis. Habitualmente se ha analizado el calostro por el aspecto que tiene, algo que en ocasiones puede llevar a error y hay muchos intermedios en los que no es fácil ver si es bueno o no. Tener un rango de valores es muy práctico para poder analizarlo.

Resultados

Si se compara la calidad entre las razas, las especializadas en la producción de leche tienen normalmente una peor calidad, con mayor porcentaje de calostros malos (31,26%). Sin embargo, en carne este porcentaje baja al 17,09%. El valor medio en leche es de 23,6 grados Brix y en carne es de 26,1 grados Brix.

Si se analizan los datos de las explotaciones lácteas, hay una gran variabilidad entre las razas. Así, en razas como la Manchega, prácticamente no hay calostros malos (2,1%) y casi la mitad de las muestras están en calidad excelente (45,8%). En razas como Lacaune, hay un 41% de calostros malos. Por lo tanto, en razas como Lacaune y Assaf está el problema de que hay un importante porcentaje de calostros con mala calidad.

Hay diferencias entre razas, aunque también lo hay entre explotaciones. A nivel de promedios, con siete explotaciones de Assaf, cuatro estarían por encima del punto de corte y otras tres no. Incluso se encuentran explotaciones de la misma raza Assaf que tienen un 46% de calostros malos y otras que sólo tienen un 12%. Por lo tanto, hay un factor granja y de manejo muy importante. También ha podido influir el muestreo, aunque se ha intentado que sea lo más homogéneo posible.

Dentro de los parámetros que se medían, en los primeros resultados preliminares se ha observado que existe un efecto dilución. A mayor producción de leche, la calidad empeora. Las ovejas que habían producido menos en la anterior lactación o que tenían menor producción en el primer control lechero, tenían más proporción de calostros excelentes.

Hay otro factor que es sorprendente. Normalmente, se espera que a mayor número de partos, mejor calidad. Sin embargo, los datos de este estudio muestran que las ovejas de mayor calidad tienen menor número de lactaciones. Además, las ovejas de primera lactación tienen muy buena calidad. En un estudio previo realizado en la Granja Cerromonte con raza Lacaune, ya se había comprobado que las ovejas de primera lactación eran las que tenían una mejor calidad. Un estudio similar que se hizo en vacuno resultó que los promedios eran algo más bajos, pero había tanta variabilidad que algunas novillas de primera lactación tenían una calidad mucho mayor que vacas.

En el caso del recuento de células somáticas, la creencia es que las ovejas con mejor calidad tienen mejor calostro. Sí que se cumple, ya que las ovejas con calostros excelentes tienen recuentos más bajos.

En ovejas de carne, también hay una gran variabilidad entre razas, aunque hay mayor proporción de calostros excelentes que en las ganaderías de ovino de leche.

Uno de los factores que más influye en las ganaderías de carne es la prolificidad. Los calostros excelentes suelen ser de ovejas con una mayor prolificidad. Uno de los problemas es que se encalostran peor los corderos procedentes de partos múltiples. Aunque las ovejas de partos múltiples producen más calostro y de mayor calidad, no es suficiente para compensar el hecho de que tienen que encalostrar un cordero más.

Además, en el caso de carne también hay una tendencia a mejor calostro con menor número de partos, pero las diferencias son menores.

Soluciones

Hay factores como la raza o el número de partos en los que no se puede influir para mejorar la calidad del calostro, pero hay otros aspectos en los que sí se puede influir, como la alimentación en el preparto, el estrés por calor y, sobre todo, en la vacunación de las madres. Hay algunas vacunas como las de clostridios que funcionan muy bien, aunque hay otras asociadas a enfermedades respiratorias que no se suelen tener en cuenta para la calidad del calostro. Sin embargo, hay estudios que dicen lo contrario. Se ha probado la vacunación en ovejas con una vacuna contra tres serotipos de ‘Mannheimia haemolytica’. Se vacunaron las madres cinco semanas antes del parto, con un primer análisis de la cuantificación del calostro en suero. Cuando parieron las ovejas, se cogieron muestras de calostro para comprobar la concentración de anticuerpos que había pasado al calostro. Tras 24 horas del nacimiento, se volvieron a tomar muestras. Finalmente, se hizo una prueba para saber si había interferencia con la vacunación de los corderos, que se vacunaron en dos grupos a los 10 o a los 18 días, tomando muestras dos semanas más tarde de esa vacunación. Los resultados fueron que las ovejas vacunadas tuvieron más títulos de anticuerpos en el análisis del suero. Cuando se comprobó el calostro, que no deja de ser un suero concentrado, los títulos de anticuerpos eran aún más numerosos en el caso de las ovejas vacunadas. Al hacer el análisis en el suero de los corderos 24 horas después del encalostrado, los títulos de anticuerpos también eran mucho mayores en los corderos de ovejas que se habían vacunado. A continuación, comprobaron que los mejores resultados eran para los corderos vacunados que además procedían de madres vacunadas. El segundo mejor resultado era cuando se vacunaba a los corderos procedentes de madres no vacunadas, pero la respuesta es mucho mejor si las madres fueron vacunadas. El problema es que pudiera haber interferencia, por lo que comprobaron que la bajada de los anticuerpos en el caso de ‘Mannheimia’, es decir, la inmunidad pasiva que los corderos reciben de las madres, dura alrededor de tres semanas, por lo que es el momento óptimo de revacunar corderos que proceden de ovejas vacunadas.

 

REGLAS DE ORO: 2ª CANTIDAD

Para estar protegido, un cordero debería mamar entre 12 y 24 gramos de inmunoglobulinas para asegurar una buena supervivencia. Traducido a efectos prácticos, debería mamar un 10% de su peso vivo, sobre todo en las 6 o 12 primeras horas de vida.

Resultados

Hay muchos sistemas en cada una de las explotaciones. Hay granjas que encalostran con la madre, por lo que el cordero tiene una disposición ‘ad libitum’ y mamará todo lo que su vitalidad y su madre le permitan, por lo que es algo que no se va a poder controlar. Tampoco se controla en las explotaciones del estudio que realizan un encalostrado en cubo, que es poner el cubo como un sistema de preaprendizaje de la nodriza, pero no se cuantifica lo que mama. Sin embargo, en las explotaciones que encalostran con biberón o con sonda, hay una gran variabilidad en las tomas de los corderos. Hay granjas que tienen el criterio de dar todas las tomas con 100 mililitros, otras con 150 mililitros, otras ofrecen un biberón entre 150 o 200 mililitros, o las que encalostran con un mayor volumen de 200 a 300 mililitros.

En el encalostrado directo con la madre, en el que el cordero puede tomar ‘ad libitum’, hay un 38% de corderos que tienen un fallo de transferencia pasiva. Este hecho es más marcado en leche, porque ya de partida tienen una calidad peor. En las granjas de leche en las que los corderos se encalostran con las madres, un 46% de los corderos tienen esos problemas de transferencia pasiva.

Un asunto diferente es el reto del manejo de ‘pooles’ de leche, que se realiza en explotaciones de leche con lactancia artificial. Todos los días se recoge y se mezcla el calostro de las ovejas que han parido ese día. Hay muchas más variables, como el número de tomas, la cantidad en cada toma, la calidad del ‘pool’ y la diferencia de horas en el ordeño del calostro.

En los 286 ‘pooles’ de leche que se han analizado, el 28,6% de los calostros no debería ser nunca un primer biberón, porque son de mala calidad. La mitad está en una calidad media. Sólo el 21,4% de los ‘pooles’ de leche tienen una calidad buena o excelente. Se ha observado que granjas, con ‘pooles’ flojos de calidad pero adecuando las tomas, logran tener más corderos bien encalostrados.

Soluciones

Se debe tener en cuenta que una de cada tres ovejas tiene una baja calidad de calostro y las ovejas con mayores producciones tienen peor calidad de calostro.

En una granja en la que no se tiene una buena calidad de calostro, el objetivo es que los corderos ingieran entre 12 y 24 gramos de inmunoglobulinas. Así, según la calidad del ‘pool’, el objetivo sería modificar la cantidad de calostro que toma un cordero. Se trata de aumentar el volumen si la concentración es peor. Puede ser un problema en las explotaciones con mano de obra, pero es un reto que tiene el sector.

 

REGLAS DE ORO: 3ª CUÁNDO

Dentro de la eficacia de la absorción, es muy importante cuándo se encalostra. La absorción vía intestinal de las inmunoglobulinas por parte del cordero va disminuyendo cuando va pasando el tiempo. La mayor absorción es antes de las 6 horas de vida. Además, a las 24 horas ya no se absorbe nada. Por lo tanto, el objetivo tiene que ser dar el calostro para tener una mayor eficacia de absorción antes de las 6 horas al nacimiento. Si se da a las 12 horas, esa absorción ya está en el 50%.

También es muy importante el hecho de cómo se obtiene el calostro. Para la oveja, la producción de calostro se trata de un gasto extraordinario de energía. Es la herencia en vida que da la oveja al calostro. Si no se lo toma porque el cordero se muere o por otra circunstancia, se produce una reabsorción rápidamente. A las 24 horas, si no se ha ordeñado el calostro de la oveja, esas inmunoglobulinas van a ser reabsorbidas por la propia oveja. Se necesita obtener el calostro también cuanto antes. La materia grasa se va manteniendo, por lo que la apariencia del calostro sigue siendo buena cuando han pasado más de 12 horas, pero la cantidad de inmunoglobulinas cae.

Resultados

Hay importancia en el hecho de obtener el calostro de uno o de dos ordeños. La eficacia va a ser mucho mayor si se obtiene el calostro cuando se ordeña dos veces que si se ordeña cada 24 horas.

Soluciones

Una estrategia que se puede realizar es aumentar el número de ordeños de calostro al día. Si se ordeña cada 24 horas, la calidad del calostro disminuye mucho. Se pueden tener salas de ordeño diferentes para obtener esos calostros en granjas grandes, pero en granjas pequeñas y medianas al menos sí se pueden tener equipos más asequibles para ordeñar el calostro. Además, se debe hacer una selección de calostros para la primera toma, que deben ser los calostros más ricos posibles, con calidad buena o excelente. Si no es así, se tiene que aumentar la cantidad de calostro que toma el cordero.

En las explotaciones de carne, es muy importante tener jaulas de parto, para que el ganadero asegure que los corderos toman el calostro cuanto antes. También se debe tener en cuenta que el 23% de las ovejas no tienen cantidad suficiente de calostro en un parto múltiple. A esos corderos que nacen débiles o de partos múltiples, se les debe suplementar. De hecho, men Francia se está analizando la vitalidad de los corderos al nacimiento, en relación con la genética.

El calostro se debe refrigerar si se va a consumir entre 3 y 7 días. Si se decide pasterizar, puede aguantar hasta 10 días. En el caso del calostro congelado, se puede utilizar hasta seis meses después. Una buena idea es clasificar el calostro por la fecha y por la calidad, que es un factor importante para seleccionar el calostro que se va a administrar en las primeras tomas. Se puede almacenar y congelar el calostro en garrafas de 5 litros, en botellas de 1,5 litros, o incluso como se está haciendo ya en algunas granjas, en dosis individuales.

Cuando el calostro es congelado, se debe descongelar entre 35 y 40 ºC. En el caso del refrigerado, se debe atemperar al baño María a menos de 48 ºC. Con mayor temperatura, se destruyen los anticuerpos. Además, se debe evitar el uso de microondas, porque también se destruyen los anticuerpos.

 

REGLAS DE ORO: 4ª CONTAMINACIÓN

Hay enfermedades que pueden transmitirse a través del calostro, como es la paratuberculosis. Aunque no se queden a cero, con una pasterización se reduce mucho la carga y se minimiza el riesgo de contagio. Además, en estudios que se han realizado en vacuno, se ha observado que el hecho de que haya bacterias en el calostro, aunque no transmitan enfermedades, tienen un efecto negativo sobre la absorción. El efecto de la contaminación es grande. Cuando se conserva el calostro, es muy importante que sea de buena calidad tanto de inmunoglobulinas como bacteriológica, ya que al refrigerar, pasterizar o congelar, se pierde algo de calidad. Se ha comprobado en un experimento en ganado vacuno, que se daba calostro fresco a terneros y posteriormente se pasterizaba para dar ese mismo calostro a terneros. Se tienen prácticamente la misma cantidad de inmunoglobulinas, pero al pasterizar se eliminan bacterias y se facilita la absorción.

La bacteriología total debería estar por debajo de 100.000 unidades de UFC por mililitro, mientras que los coliformes deberían estar por debajo de 10.000. Incluso ahora se trabaja con niveles más exigentes, de 50.000 y 5.000, respectivamente. La explicación es que el calostro es rico en anticuerpos. Si hay muchas bacterias en ese calostro, los anticuerpos se aglutinan a las bacterias en lugar de pasar a la sangre por la absorción del intestino. En el caso específico de los ‘coliformes’, sirve como medida higiénica, además de ser patógenos que pueden provocar problemas de diarreas o septicemias en los corderos. También se observó el mismo resultado, porque a mayor cantidad de ‘coliformes’ había menos inmunoglobulinas.

Resultados

En el análisis de los ‘pooles’ de leche, en el recuento de mesófilos, un 67% de los ‘pooles’ eran no aptos. Aparte de que la calidad no fuera buena, además estaban contaminados. Además, un 29% era no apto para coliformes. En los totales puede haber otros problemas como que no se refrigera de una forma adecuada, mientras que en el análisis de los coliformes se indica más un problema específico de higiene.

Se observó que hay un factor granja. Hay algunas explotaciones que entre el 80% y el 100% de las muestras que enviaron tienen problemas. Sin embargo, las granjas que trabajan mejor tienen la mayor parte de las muestras sin problemas de contaminación. Por lo tanto, se trata de cuestiones de manejo.

Soluciones

Un punto clave es maximizar la higiene, porque se parte de una cantidad menor de bacterias. Por ejemplo, en las explotaciones que utilizan la misma sala de ordeño, es recomendable dar un primer lavado a la sala antes de ordeñar el calostro. Además, las bacterias se pueden ir multiplicando en los diferentes recipientes que se utilizan, como cubos, biberones, tetinas…

El segundo punto crítico es el tiempo que pasa entre que se ordeña el calostro y se da a los corderos. En ocasiones se conserva a temperatura ambiente, por lo que la bacteriología se va multiplicando según va pasando el tiempo. Por lo tanto, se debe refrigerar cuanto antes.

Un tercer punto clave es la pasterización del calostro.

 

MONITORIZACIÓN DEL CALOSTRO

Se debe monitorizar el encalostrado de los corderos para saber si se está realizando correctamente. Se puede hacer con el refractómetro óptico de proteínas totales o con el refractómetro de Brix, que tiene la doble versatilidad de analizar el calostro y si los corderos están bien o mal encalostrados.

De los 721 sueros analizados, hay una correlación alta utilizando las dos herramientas para conocer el encalostrado de los corderos, por lo que ambas se pueden utilizar para analizar ese aspecto. Si se utiliza el refractómetro de proteínas totales, el punto de corte es 5,5 gramos por decilitro. Si se utiliza el refractómetro de Brix, sería 8,3%. Es un valor que tiene un factor de grupo, por lo que se debe tomar una muestra de corderos. Como mínimo, se deben sacar muestras de 20 corderos para poder analizarlo bien. Y el objetivo es conseguir que al menos el 80% de los corderos estén bien encalostrados.

En el estudio se ha observado que algunas granjas deben mejorar ese encalostrado, mientras que otros se encuentran en un nivel alto.

 

CONCLUSIÓN

Este estudio de MSD Animal Health se ha realizado gracias a los ganaderos y los veterinarios participantes, Ángel Ruiz Mantecón y el CSIC con el análisis estadístico, y a la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia, en concreto a Beatriz Gallardo y Teresa Manso, por ceder las instalaciones del laboratorio.

El sector tiene un futuro prometedor para seguir evolucionando, pero la sanidad es la pieza fundamental de todas las explotaciones. Se debe hacer un buen encalostramiento de los corderos. Como asegura Martin Seligman, uno de los padres de la filosofía positiva, el ser humano no necesita cosas nuevas, sino que constantemente nos la recuerden. Es algo que ocurre con el encalostrado. Hoy en día se tienen herramientas fáciles para medir. Se tiene que hacer algo diferente en el calostro, para poder medir y tomar decisiones, lo que dará un salto cualitativo importante al encalostrado de los corderos.

 

 

 

Foros de discusión

  • Sección en construcción
Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es

Acceso usuarios registrados o Registrarse

Acceder