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AGALAXIA.La mayoría de las granjas de ovino deben mejorar sus medidas de bioseguridad frente a la agalaxia

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   * La agalaxia es una enfermedad muy difícil de controlar y de fácil contagio, con el agravante de que las administraciones no han establecido un plan oficial para lograr su erradicación

   * En Castilla y León es muy habitual que haya explotaciones de ovino contagiadas en las que los propios ganaderos no son siquiera conscientes del brote de la enfermedad en su rebaño

    * En lo relativo al contagio, no se han constatado importantes diferencias en razas, edades o sexos; pero sí se ha comprobado que las infecciones más graves se dan en jóvenes y lactantes

    * Para erradicar la enfermedad, ante la falta de un programa desde la Administración, la unidad de actuación debe ser la granja y sería bueno que existiesen grupos de explotaciones coordinadas en su trabajo

 

INTRODUCCIÓN

La agalaxia contagiosa es una enfermedad producida en los pequeños rumiantes por especies del género Mycroplasma, caracterizada a nivel clínico por una triada de síntomas localizados: mamarios, articulares y oculares. Así, el animal enfermo desarrolla problemas de conjuntivitis, mamitis y artritis.

Hay que tener en cuenta que los microplasmas son procariotas de naturaleza flexible sin pared celular y están reconocidos como los organismos con “vida libre” más pequeños. Además, se pueden asociar a otros micoplasmas para desarrollar más enfermedades.

LA ENFERMEDAD

Epidemiología

El primer inconveniente que se encuentra el veterinario para estudiar el tratamiento de esta enfermedad es delimitar la unidad epidemiológica. Es una cuestión bastante complicada, ya que está muy condicionada por el movimiento de los animales y ligada principalmente a la introducción de portadores. Estas circunstancias hacen que sea una enfermedad muy difícil de controlar y de fácil contagio, con el agravante de que las administraciones no han establecido un plan para su erradicación.

  Las formas mas típicas de presentación de la enfermedad son la epidémica o la endémica/esporádica, aunque se pueden encontrar todo tipo de situaciones intermedias:

a) Presentación epidémica. Se puede dar en casos de explotaciones que están libres de la enfermedad, 


b) 
Presentación endémical esporádica
. Es la situación  subclínica, en la que la enfermedad esta oculta y es más difícil de encontrar. Es lo más habitual en las explotaciones de ovino de Castilla y León y se da la circunstancia que ni los propios ganaderos son conscientes del brote de la enfermedad en su rebaño. Lo más preocupante es que esta forma subclínica ya produce pérdidas económicas para el ganadero, pero en el futuro se producirán reactivaciones de la enfermedad que serán más perjudiciales.pero que a su vez están desprotegidas. La llegada de animales contagiados o portadores de la Agalaxia puede producir la epidemia.

El “Mycroplasma agalactiae” es un organismo que, en general, tiene dificultades para perdurar, pero que puede aguantar bastante tiempo bajo unas circunstancias determinadas:BIOSEGURIDAD FRENTE A LA AGALAXIA-tabla 1

-Animales enfermos. El microplasma viaja en todas las secreciones de los animales contagiados por la enfermedad. Tiene una curación bacteriológica bastante complicada, por lo que se producen frecuentes recaídas.

-En los animales que son portadores asintomáticos, que suelen quedar en la explotación cuando el ganadero cree que ya ha erradicado la agalaxia de su rebaño, pero el microplasma aparece en otras circunstancias. En concreto, en excreción de leche sin síntomas clínicos (aunque con un alto nivel de RCS) y con un acantonamiento en ganglios retromamarios (ojos y articulaciones), heces y secreciones vaginales. Además, en caprino se ha demostrado la existencia de portadores auriculares, algo que no ha podido confirmarse en ovino.

-En el medio ambiente, el microplasma es capaz de sobrevivir en periodos prolongados en heces, agua y camas. Su nivel de perdurabilidad en leche es bastante variable. Así, puede aguantar unos cuatro meses en una leche que tenga una temperatura de 8ºC, mientras que puede estar hasta nueve meses si la temperatura desciende a –10ºC.

En lo relativo al contagio, no se han constatado importantes diferencias en razas, edades o sexos. Sin embargo, sí se ha comprobado que las infecciones más graves se dan en jóvenes y lactantes, ya que aún no han desarrollado un mecanismo inmune.

Hay que tener en cuenta que hay un periodo de inmunidad postinfección de aproximadamente unos 6 meses, aunque no evita reinfecciones, sino que solamente se produce una atenuación de los síntomas.ológico adecuado. De todos modos, debido a que es una enfermedad cuyo contagio tiene que ver con el manejo y que muchas explotaciones conviven con ella sin saberlo, existe un mayor riesgo epidemiológico en las hembras en ordeño.

Por otra parte, hay una serie de factores que aumentan la gravedad de la enfermedad:

                        + Virulencia y dosis infectante.

BIOSEGURIDAD FRENTE A LA AGALAXIA-tabla 2

                        + La mamaria es la vía más eficaz de contacto.

                        + El intervalo entre exposiciones a la enfermedad.

                        + Factores estresantes y enfermedades asociadas.

                        + Factores zootécnicos, como las características de la ordeñadora o las rutinas de ordeño.

Respecto a los mecanismos de contagio, existen varias vías:

                 * Vía digestiva. Esencial en la transmisión vertical.

                   * Vía respiratoria. Tiene un papel limitado. 

                  * Vía galactófora. Es la principal en los animales de ordeño.

         * Vías genital, cutánea (a través del esquileo) o vectores. Se han realizado pocos estudios al respecto y no hay conclusiones determinadas.

Por lo tanto, se puede resumir que existe la transmisión vertical, que se da con el calostro o la leche infectada de la madre al hijo. La posible transmisión a través de la placenta aún presenta muchas dudas. Por su parte, la transmisión horizontal directa es de un alto riesgo, con factores que aumentan las posibilidades de contagio como el tipo de manejo en el ordeño, el hacinamiento o el estrés. La posibilidad de la transmisión de la agalaxia contagiosa a los seres huma-nos se encuentra en fase de estudio.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad puede realizarse a través de un contacto etiológico directo comprobando los síntomas en los animales enfermos o a través de un diagnóstico serológico. El problema es que se trata de una técnica laboriosa y que presenta problemas de sensibilidad y especificidad. Se ha constatado que el mejor método es el ELISA, que se ha erigido como la mejor herramienta epidemiológica de diagnóstico. Es más fiable a nivel de rebaño que atendiendo sólo a los individuos. Su principal inconveniente es que puede interferir con la vacunación, por lo que se hace imprescindible una sistematización de las vacunaciones con unos criterios de-finidos para conocer la situación de cada animal.

Control 

Una vez constatada la presencia de la enfermedad, el tratamiento de la agalaxia contagiosa se encuentra con una serie de limitaciones:

                        * La ausencia de pared celular en los microplamas les da una resistencia importante a los B-lactámicos.

                        * Inaccesibilidad de los órganos diana, como es el caso del ojo.

                        * Inaccesibilidad de los focos inflamatorios agudos.

                        * Carácter bacteriostático de algunos antibióticos.

                        * Resistencias a macrólidos, lincosamidas, tetraciclinas y quinolonas.

La vacunación del rebaño es uno de los mecanismos que puede aplicarse. Es cierto que no protegen del todo ante la enfermedad, pero sí disminuyen de forma considerable la gravedad de sus síntomas. Las limitaciones con las que se encuentra la vacuna es:

-Escaso poder inmunógeno de los microplasmas, incluso tras una infección natural.

     -Diversidad antigénica

       -Escaso éxito en la prevención de infecciones.

-Aparición de la agalaxia contagiosa clínica, e incluso epidémica, en rebaños con buenas pautas vacunales.

 Las pautas de vacunación que se siguen en la mayoría de los protocolos de la enfermedad hablan de una revacuna a los quince días de la vacuna inicial y una tercera de recuerdo a los 4 o 6 meses. En los animales de reposición, debe aplicarse

BIOSEGURIDAD FRENTE A LA AGALAXIA-tabla 3

a partir de los 3 meses. La dosis más efectiva es la que se aplica entre 1 y 2 meses antes del parto. Pero lo más importante es que todo este proceso de vacunación debe aplicarse bajo un estricto criterio veterinario.

Por último, se debería aplicar un estricto programa de aplicación para la prevención y erradicación de la enfermedad, aunque es algo que es muy difícil de aplicar en la situación práctica actual de los rebaños de Castilla y León. Deben hacerse una serie de acciones:

+ Definición del estatus sanitario del rebaño. Prohibición de la vacunación para comprobar el estado real de la explotación y la realización de chequeos serológicos sistemáticos.

+ Protección de los rebaños sanos a través del aislamiento de los rebaños positivos. Es imprescindible la emisión de certificados sanitarios, la restricción en los intercambios de ganado, el aislamiento de los rebaños positivos a los pastos colectivos y la cuarentena de las ganaderías afectadas.

+ Saneamiento de los rebaños infectados. Identificación y sacrificio de los animales infectados y la utilización de vaciados sanitarios, además de la cuarentena y la vigilancia clínica y serológica.

 

SITUACIÓN ACTUAL

Situación en España

Los datos propios del autor indican que el 10% de las mamitis subclínicas encontradas son debidas a la actuación del microplasma que produce la agalaxia contagiosa. Un 60% de estas muestras han sido recogidas en Castilla y León.

Por otra parte, los datos referentes a las mamitis clínicas indican una prevalencia aún más alta del miro-plasma, que se acerca al 20%.

Situación en Castilla y León

Para estudiar la incidencia que tiene la enfermedad en Castilla y León, se han realizado análisis de la leche en tanque. Este tipo de chequeo tiene una sensibilidad limitada, ya que no detecta de una forma fácil al micro-plasma, por lo que se supone que hay más incidencia de la enfermedad que lo que muestran los datos.

Además de los análisis que muestran la incidencia de la enfermedad, la agalaxia contagiosa está marcada por una serie de factores en Castilla y León que no debe olvidarse para hacer un análisis completo:

a) Marcado desconocimiento de la situación actual. Está provocado por la ausencia de diagnósticos sistemáticos.

b) Déficit en los programas coordinados de control. Así, se produce una dificultad para predecir el futuro de la enfermedad.

c) Ausencia de medidas básicas de bioseguridad.

d) Grandes dificultades para el veterinario clínico. Un brote clínico de agalaxia contagiosa puede echar por tierra años de mejora en producción lechera, calidad láctea, genética…

e) Es una enfermedad olvidada por la Administración, que no ha puesto medidas para erradicarla. Aunque se trata de una enfermedad de declaración obligatoria, en raras ocasiones se suele cumplir.

Para conocer la incidencia de la enfermedad, pueden analizarse unos casos concretos:

* Cooperativa 1. Según datos facilitados por Jesús Matilla en análisis de leche en tanque, el 36% de los rebaños situados en la cooperativa están contagiados. Sin embargo, 35 de los 40 casos están distribuidos tan sólo en 5 municipios, de los 18 que componen la cooperativa. En esos 5 municipios, están infectados 35 de las 56 explotaciones.

Se da la circunstancia de que son municipios con mucho censo de ganado, ya que aglutinan 25.000 de las

37.000 ovejas de la cooperativa. Además, en estos municipios tiene mucha importancia en trasiego de ganado a través de las vías pecuarias debido al pasto-reo. Además, en los 5 municipios hubo hace algo más de tres años brotes agudos de agalaxia contagiosa, tras el cambio de la vacuna utilizada.

* Cooperativa 2. Según datos cedidos por Fernando Martínez, un 18% de los rebaños fueron encontrados positivos, en el 50% de los municipios, aunque con una concentración clara en pueblos concretos. Se constató que el 75% de las ganaderías infectadas vacunan menos de dos veces al año, mientras que el 100% de las explotaciones con brote clínico no vacunaban y la mayor parte hacían pasto-reo. Además, las ganaderías positivas y sin clínica habían tenido algún brote clínico en el pasado. En este caso hay una menor relevancia en la compra de animales. Estos datos muestran la importancia de la sistematización de las vacunaciones y la coordinación entre explotaciones para erradicar la enfermedad.

 En el caso de Castilla y León, la región, como unidad epidemiológica, no puede ser abordada por los veterinarios clínicos sin el apoyo de la Administración. Por lo tanto, se debe tomar la referencia de la explotación como unidad epidemiológica y de la agrupación ganadera como unidad de trabajo. Se impone la necesidad de que hay grupos coordinados de trabajo dentro de una región.

 

¿QUÉ HACER CON LA AGALAXIA CONTAGIOSA?

Sistematizar el diagnóstico en un área endémica

El veterinario clínico debe realizar análisis sistemáticos de la leche de tanque. También debe realizarse un perfil serológico anual, incluyendo un porcentaje de corderas de reposición entre los 6 y los 18 meses de edad y de animales en primera lactación. Además, no hay que olvidar que deben mantener-se “poblaciones policía” sin vacunar, para controlar la incidencia de la enfermedad. Por último, debe definirse el estatus sanitario de cada re-baño y, por lo tanto, fijar los requisitos y los plazos para considerar negativo un rebaño.

Lucha contra la agalaxia contagiosa en un rebaño infectado

La primera fase es luchar contra un brote epidémico, para conseguir que se quede en una situación  subclínica:

-Reestablecer la situación subclínica mediante blanqueo antibiótico (y sintomático) de suficiente duración (3-4 días).

-Registrar y aislar a los animales afectados clínicamente.

-Esperar a que la situación a nivel colectivo se estabilice.

-Selección y desvieje de animales con secuelas, a través del historial y la exploración clínica.

-Medidas de manejo urgentes: aislamiento, ordeñadora, rutina de ordeño, baño de pezones…

Sin embargo, hay que ser conscientes de que el control del brote clínico sólo es el comienzo. Posteriormente, se trata de afrontar una situación endémica con una serie de medidas:

                        * Registro y análisis de casos clínicos. Mamitis indurativas, calientes, bilaterales y de secreción acuosa.

                        * Palpación periódica de ubres para hacer un desvieje de los animales crónicos.

                        * Descartar las ovejas sospechosas como madres de reposición.

                        * Tratamiento sistemático al secado.

                        * Vacunación sistemática. Dos o tres veces al año para corderas a partir de los 3 o 4 meses y en el preparto.

            * Manejo del rebaño. Comprobación del funcionamiento de la ordeñadora, rutina y desinfección de pezones.

                       * Cuidado higiénico de los alojamientos. Especial atención a las camas y comederos y bebederos.

                      * Otras medidas de interés pueden ser la cría se-parada de las corderas de reposición y el cultivo in-dividual de leche. Una medida que resulta más discutida es la posibilidad de sustituir el encalostramiento por la lactancia artificial.

                        * Finalmente, es fundamental la eliminación de animales excretores en leche.

La práctica muestra que la erradicación completa de la enfermedad es muy complicada cuando se encuentra en una situación subclínica.

El ponente analizó durante algún tiempo la situación creada en una explotación intensiva con 400 animales que no tuvo entrada de animales ni con-tacto con otros rebaños. Otros datos de interés de este rebaño son que tenía una ordeñadora deficiente durante los primeros tres años del estudio, pero que en cambio se aplicaba una rutina correcta de ordeño, tratamiento antimicoplásmico de secado y un desvieje estricto de animales con lesiones mamarias. El RCS medio anual es de más de 400.000 células por mililitro.

En los análisis realizados durante los cuatro años de estudio, se llegó a observar que se pasaba de una manera casi continuada de cultivos positivos a negativos, incluso con la aparición de dos brotes clínicos durante los 16 chequeos realizados en la explotación durante esos cuatro años.

También es importante el seguimiento y la eliminación de portadores en el cultivo de leche.

Problemas para el veterinario clínico

-La ausencia de planes de control globales y simultáneos provoca una falta de colaboración del ganadero, por lo que se impone la necesidad de que haya una obligatoriedad para erradicar la agalaxia contagiosa.

-Diferente respuesta de las vacunas comerciales.

-Problemas legales en la prescripción de antibióticos para el ganado ovino.

-Dificultad en la aplicación de blanqueos antibióticos por el periodo de retirada de estos y la existencia de fondos de reserva.

-Escasa colaboración de la Administración ante la aparición de un brote.

 

¿CÓMO AFRONTAR LA ERRADICACIÓN?

 En primer lugar, se debe hacer una aplicación sistemática de la bioseguridad, la persistencia de chequeos analíticos negativos duran-te un número de años que no está determinado y la existencia de condiciones si-milares en la zona geográfica. También son importantes la supresión de la vacunación y la eliminación de seropositivos en la población no vacunada. Finalmente, se debe seguir realizando un seguimiento en los análisis de la población.

 

PREVENIR LA ENTRADA DEL MICROPLASMA

El ganadero debe mostrar especial atención a la entrada y salida de animales en su explotación. Por esa razón, la compra y venta de animales es un asunto comprometido para el veterinario clínico, por lo que al menos se deben aplicar criterios éticos dentro de la agrupación ganadera, para no provocar contagios entre rebaños. Además, sólo se deben introducir en las explotaciones animales seropositivos, hay que guardar los periodos de cuarentena y no acudir a ferias donde haya contactos con otros animales.

Por otra parte, deben aplicarse otras medidas de bioseguridad como la utilización de calzas y de barreras de desinfección.

Por último, debe continuarse con la vacunación y evitar cualquier contacto con rebaños sospechosos, por lo que se debe evitar compartir pastos y trayectos pecuarios como calles o caminos.

 

CONCLUSIONES

1ª) El carácter endémico, con clínica de baja intensidad, y la ausencia de sistematización en el diagnóstico implican que muchos rebaños infectados pasen desapercibidos.

 2ª) En las zonas endémicas es prioritaria la identificación de rebaños libres de la enfermedad, con el fin de centrar sobre ellos los esfuerzos de bioseguridad.

3ª) La serología es una herramienta de diagnóstico infrautilizada.

4ª) Las medidas de control deben instaurarse de forma coordinada a nivel de todos los rebaños de una misma unidad epidemiológica.

5ª) Se destacó el importante papel que juegan los animales portadores crónicos en el mantenimiento de la enfermedad en el rebaño, así como el bajo porcentaje de animales excretores que pueden estar presentes en un momento determinado.

 6ª) Sería importante una mayor implicación por par-te de la Administración.

 7ª) Se evidenció la creciente preocupación de los veterinarios clínicos por la problemática de los residuos medicamentosos en leche por su aplicación masiva en el control de la enfermedad.

Publicado en Tierras-Ganadería nº 105 

 

Modificado por última vez en Martes, 10 Junio 2014 22:50

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