interovic 1000x120 junio19

FIEBRE DEL NILO. ESPAÑA EN LA RUTA DE LA FIEBRE DEL NILO. PLAN DE VIGILANCIA PARA 2013

Valora este artículo
(1 Voto)

MAGRAMA. España

1.- INTRODUCCIÓN

La encefalitis del Oeste del Nilo es producida por un virus (West Nile Virus – WNV) que afecta principalmente a aves, aunque también puede afectar a mamíferos, pudiendo causar enfermedad tanto en caballos (es de declaración obligatoria a la OIE) como en personas.

Sin embargo, son las aves las que actúan como principal reservorio epidemiológico, y a ellas se les atribuye un papel importante en la diseminación del virus de unos países a otros, siendo las zonas húmedas como deltas de ríos, zonas pantanosas o  lagos con abundancia de  aves migratorias y  mosquitos,  el  hábitat óptimo para su propagación.

Entre  los factores que contribuyen a  aumentar de forma  clara el  riesgo de diseminación de esta enfermedad, cabe citar las mejores condiciones climáticas, la abundancia de vectores en contacto con aves y humanos, y a la presencia de aves migratorias infectadas.

Dada la estratégica situación de España en relación con el paso de aves migratorias entre Europa y África donde este virus es endémico, y la importancia de nuestros humedales como áreas de nidificación de muchas de estas aves, nuestro país tiene un riesgo alto de aparición de brotes.

 

2.-  RESEÑA DE LA ENFERMEDAD

La encefalitis del Oeste del Nilo, se presenta como una enfermedad emergente en las regiones templadas de Europa y de América del Norte.

Se trata de una enfermedad infecciosa no contagiosa causada por un arbovirus incluido en la familia Flaviviridae, dentro del complejo antigénico de la encefalitis japonesa, que incluye los virus de la encefalitis de Saint Louis (SLE), virus de la encefalitis japonesa o virus del valle de Murray.

El virus de West Nile (WNV) circula en las zonas endémicas en un ciclo selvático que implica a aves salvajes y a mosquitos, siendo las zonas húmedas (deltas de ríos, zonas pantanosas o lagos) con abundancia de aves migratorias y mosquitos el hábitat óptimo para su propagación.

* Ciclo de transmisión

Como  toda  arbovirosis, el  WNV  se  transmite  por  la  picadura de  un  vector artrópodo, tratándose generalmente de mosquitos del género Culex (C. pipiens o C. modestus en Europa).

El virus es presente en las glándulas salivares del mosquito e infecta a las aves cuando éste se alimenta. Una vez en el ave, el virus se multiplica entre 1 y 4 días posteriores a la picadura, pudiendo llegar la viremia a persistir alrededor de una semana, desarrollándose posteriormente inmunidad. Las aves son consideradas reservorio de la enfermedad, actuando normalmente como portadores sanos, jugando un papel muy importante en la diseminación del virus. No obstante, en los últimos años se han podido observar elevadas mortalidades en córvidos en Estados Unidos.

El mosquito infectado puede transmitir la enfermedad a mamíferos, entre ellos caballos o personas, que actúan como fondo de saco epidemiológico, ya que el virus carece de capacidad suficiente para replicarse en estos hospedadores, por lo que la viremia nunca va a ser suficientemente intensa para que otro mosquito pueda infectarse y transmitir la enfermedad. Para que ocurra esta eventual transmisión a mamíferos, debe haber primero numerosos ciclos de transmisión entre aves y mosquitos, de forma que se multiplique el número de mosquitos infectados.

* Síntomas

En caballos, el virus afecta principalmente al cerebro y sistema nervioso periférico. Por ello los síntomas incluyen cambios de conducta, hiperestesia, contracturas  musculares, caídas  o  movimientos circulares. La  enfermedad puede progresar y los animales manifestar convulsiones e incapacidad para permanecer de pie. Aproximadamente un tercio de los animales que se infectan mueren, recuperándose el resto.

En personas la mayoría de los casos son asintomáticos, aunque pueden llegar a presentar fiebre moderada, dolor de cabeza e inflamación ganglionar. En las personas de mayor edad pueden aparecer complicaciones como encefalitis o meningitis aséptica.

* Diagnóstico

Basado en la aparición de sintomatología nerviosa en équidos o en los hallazgos anatomopatológicos en aves.

El  diagnóstico  de  laboratorio  se  basará  en  pruebas  de  detección directa  y pruebas serológicas.

Para  las  primeras,  las  muestras  a  analizar  serán  líquido  cefalorraquídeo, cerebro, riñones o corazón; y la técnica a utilizar es la amplificación del ácido nucleico del virus mediante la reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR).

Para las pruebas serológicas, las muestras más adecuadas serán suero y líquido cefalorraquídeo, y se detectarán fundamentalmente inmunoglobulinas de tipo IgM e IgG. La detección de IgM en el líquido cefalorraquídeo es el método más sensible en caso de que haya síndrome neurológico, aunque en los primeros días el resultado puede ser aún negativo, por lo que es conveniente repetir la toma de muestras transcurridos 15 días, para confirmar seroconversión. En cuanto a las técnicas disponibles, se puede utilizar el ELISA, cuya interpretación puede ser a veces difícil debido  a  reacciones cruzadas  con  otros  flavivirus.  Para  evitarlo  se  empleará  la seroneutralización.

La realización de estas pruebas diagnósticas debe hacerse en un laboratorio con nivel 3 de bioseguridad.

* Profilaxis

Se basa fundamentalmente en la utilización de medidas que minimicen el riesgo de exposición a posibles vectores en las zonas de alto riesgo, tales como el uso de repelentes y/o desinfectantes y evitar salidas al exterior en las horas de máxima actividad del vector.

Por otro lado, existe una vacuna para su uso en équidos que se ha utilizado en Estados Unidos y ha sido recientemente autorizada su comercialización en la Unión Europea (Decisión de UE del 21 de noviembre 2008). Es una vacuna inactivada y está indicada para la vacunación de los caballos de 6 meses. La vacuna, cuyo nombre es Duvaxyn WNV, se aplica la primera dosis a los seis meses y la segunda a las 3-5 semanas intramuscularmente, se recomienda la revacunación anual para mantener la inmunidad.

(… …)

 

5.-  DESARROLLO DEL PLAN DE VIGILANCIA EN ESPAÑA

Como continuación a los estudios que se están llevando a cabo en España desde 2001, se profundizará en el desarrollo y ejecución de un plan de vigilancia ante la  posibilidad  de  que  el  virus  entre  en  nuestro  territorio,  y  poder  en  ese  caso establecer las medidas a adoptar para su control y erradicación.   Este punto del documento recoge las medidas necesarias para la realización de un plan de vigilancia en España para la enfermedad West Nile.

5.1.- Duración del plan

Dado  el  carácter  estacional  de  la  enfermedad,  las  fechas  de  ejecución coincidirán con la época de actividad del mosquito. Por tanto, comenzará en los meses de marzo abril, aunque en función de los datos entomológicos dicho período podrá variar, terminando a finales de otoño.

Este plan se prorrogará de modo automático anualmente.

5.2.- Zonas de ejecución del plan

Ya se ha comentado con anterioridad que las zonas húmedas como deltas de ríos, zonas pantanosas o lagos con abundancia de aves migratorias y mosquitos, son el hábitat  óptimo para la propagación de esta enfermedad.

Teniendo en cuenta los antecedentes de esta enfermedad en países de nuestro entorno, así como los datos obtenidos hasta la fecha de la vigilancia realizada en España, se definirán   zonas de mayor o menor riesgo, para lo que se tendrán en cuenta los siguientes criterios:

Existencia de poblaciones importantes de aves silvestres migratorias.

Existencia de vectores o de condiciones favorables para su supervivencia.

Proximidad a zonas declaradas endémicas (continente africano).

Existencia de focos declarados de West Nile en la proximidad geográfica.

Datos de seroprevalencia detectados o de aislamientos previos

Es necesario destacar la importancia de la cuenca mediterránea como ruta de las aves migratorias, especialmente las acuáticas, sin olvidar las islas Baleares, que actúan  como  punto  de  descanso  para  muchas  aves.  Además,  de  forma  más específica, tanto Doñana como el Delta del Ebro son 2 emplazamientos muy significativos como punto de parada de las aves, y constituyen, junto con la Camarga en Francia, los 3 humedales más importantes del sur de Europa Occidental.

En  base  a  estas  razones  se  definirán,  de  modo  general  cuatro  zonas  de actuación prioritarias, aunque cada CCAA podrá definir en su territorio otras zonas de actuación según sus propios criterios:

-  Sur de España: teniendo en cuenta la proximidad al continente africano, donde el virus es endémico y que es lugar obligado de paso de las aves migratorias. La vigilancia se centrará en el Parque Nacional de Doñana.

-  Humedales de Cataluña. ya que los últimos casos habidos en Francia se sitúan especialmente cerca de la frontera con esta Comunidad.

-  Humedales de la cuenca mediterránea, situados en las Comunidades de Valencia, Murcia y Baleares, considerando la importancia de esta zona como lugar de paso de las rutas migratorias, además de que las condiciones climáticas pueden favorecer la actividad y persistencia del vector.

- Otras zonas que las CCAA hayan considerado en sus Planes

5.3.- Plan de vigilancia

A continuación se describe cómo se llevará a cabo el plan de vigilancia.

Las actuaciones se realizarán en 2 niveles. Los resultados del plan determinarán la puesta en marcha de las actuaciones en el siguiente nivel.

- Nivel 1: centrada en la vigilancia en aves y entomológica. La detección de seroconversiones múltiples y/o aislamiento del virus determinará la puesta en marcha del siguiente nivel de actuación.

- Nivel 2: en el momento en que la vigilancia anterior determine la presencia de circulación viral en concentraciones elevadas en aves, así como poblaciones abundantes de mosquitos, se pondrá en marcha la vigilancia en équidos.

5.3.1.- Vigilancia en aves

5.3.1.1.- Aves centinela:

A pesar de que puede resultar muy útil, este tipo de vigilancia no se puede poner en marcha mientras estén en vigor las medidas para el control, lucha y vigilancia de la influenza aviar, contempladas en la Orden APA 3553/2005, de 15 de noviembre, y el RD 445/2007, de 3 de abril, en los que se establecen medidas específicas de lucha frente a la influenza aviar.

5.3.1.2.- Aves silvestres:

Por un lado se llevará a cabo una vigilancia activa, tomando muestras a las aves en las épocas de anillamiento, o bien cualquier captura de aves, para lo cual es necesario considerar que atendiendo a los estudios llevados a cabo hasta la fecha, la prevalencia de esta enfermedad en las aves aumenta en relación directa con el mayor tamaño corporal del ave.

El desarrollo del plan de vigilancia a este nivel se llevará a cabo, en un primer momento en:

- Centros de recuperación de aves: en estos lugares la vigilancia se centrará en aquellas aves que mueran, tomando muestras de cerebro, con el fin de intentar realizar  el  aislamiento  del  virus.  La  conservación  de  la  muestra  es  de  suma importancia hasta su remisión al LCV de Algete y se realizará según queda recogido en el punto 6 del presente programa.

- Zoos: se seleccionarán aquellos que se encuentren en, y/o alrededor, de los humedales en los que se va a desarrollar el presente programa. En el marco del plan de vigilancia de influenza aviar ya se están tomando gran número de muestras en los zoos. Sin embargo, en relación con el West Nile, es importante centrar el muestreo en aquellas especies que sean más sensibles a esta enfermedad. En función de los conocimientos alcanzados hasta ahora, las especies elegidas serán flamencos, ánade real, pavo real y gansos; sin perjuicio de otras en las que se demuestre una especial sensibilidad a esta enfermedad.

Las muestras a tomar serán sueros con el fin de comprobar si existe seroconversión.

- Vigilancia en humedales: se continuará con el trabajo de captura y recaptura, como por ejemplo, el que hasta la fecha se ha venido desarrollando en determinados humedales de España, especialmente en fochas. De esta forma se puede observar si existe seroconversión, para lo que se utilizarán muestras de suero que se analizarán mediante la técnica de seroneutralización. Las capturas y recapturas se llevarán a cabo en las áreas   que la autoridad competente considere en ese momento más adecuadas  (disponibilidad  de  agua,  accesibilidad,  abundancia  de  aves,  etc.), mediante el empleo de nasas precebadas y otras trampas de captura de vivo.

Por otra parte se llevará a cabo una vigilancia pasiva, especialmente desde junio a octubre con el fin de detectar mortalidades anormalmente elevadas, siguiendo los criterios expuestos en el punto 4.1.1,. Este tipo de vigilancia se llevará a cabo en las cuatro zonas definidas en el punto 5.2, así como en cualquier otro lugar que pueda considerarse de riesgo.

Las muestras a analizar serán preferiblemente riñones, cerebro o corazón

5.3.2.- Vigilancia entomológica

Los mosquitos son unos buenos indicadores de la circulación viral en una zona por que sus desplazamientos son muy limitados. Se procederá a la captura selectiva de mosquitos adultos con trampas específicas cebadas con medios atrayentes para las hembras de las diferentes especies de mosquitos. Los muestreos de mosquitos se realizarán cada quince días desde el mes de marzo hasta finales del mes de noviembre.

Se determinarán las especies presentes en cada enclave, su variación a lo largo del año, así como su abundancia relativa y su edad fisiológica.

De forma simultánea, con las capturas realizadas se separarán en lotes de cada especie y se remitirán al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, donde se procesarán para detectar la presencia de virus en los mismos. No obstante, aquellas CC.AA que dispongan de laboratorios capacitados para llevar a cabo este tipo de análisis, podrán procesar las muestras en dichos laboratorios. En ese caso, semestralmente los SVO de las CC.AA remitirán a la SGSPP los resultados de dichos análisis.

El conocimiento de las diferentes especies de mosquitos presentes en una zona, su papel como vectores entre aves o vectores puente entre aves y mamíferos, las veces que han picado y el grado de infección en los mismos, nos ayudará a precisar el riesgo de transmisión, tanto a aves como a mamíferos, así como de la posible dispersión del proceso.

5.3.3.-  Vigilancia en équidos

Los équidos actúan como fondo de saco epidemiológico en la transmisión de esta enfermedad, ya que la viremia alcanzada no es lo suficientemente alta como para que el vector transmisor de la enfermedad pueda infectarse a partir de un caballo enfermo, y de este modo transmitir la enfermedad.

Por esta razón el punto esencial será extremar la  vigilancia clínica. Ésta se centrará en aquellas explotaciones que se localicen en los humedales en los que se va a ejecutar el programa. De manera adicional, en función de los hallazgos que proporcione el programa y del riesgo asociado, la autoridad competente de la Comunidad Autónoma en la que se ubique el humedal podrá aumentar la vigilancia en aquellas explotaciones que se encuentren en un radio de 20 kilómetros alrededor del humedal, ya que se ha comprobado que los mosquitos del género Cúlex y Aedes, que son los que más implicados están en la transmisión de esta enfermedad, no se desplazan a grandes distancias. Para llevarla a cabo será de máxima utilidad contar con la colaboración y concienciación de los veterinarios que ejerzan la clínica en dichos territorios, que deben ser informados de la situación de riesgo.

La vigilancia a este nivel se podrá complementar con la  toma de muestras, siendo  de  elección  el  suero  o  líquido  cefalorraquídeo  para  la  detección  de anticuerpos. Considerando las características de la infección en los équidos, la detección de animales seropositivos sólo podrá ser tomada como un indicador más de la circulación del virus en la zona.

En aquellos animales en los que se observe sintomatología sospechosa, se tomarán muestras para el  aislamiento  del  virus,  para lo  que se  pueden recoger muestras de cerebro, corazón y riñón.

En base a los resultados de esta vigilancia se distinguirá entre un caso sospechoso, probable o confirmado, tal y como consta en el Anexo III.

 

6.-  REMISIÓN DE MUESTRAS

Las muestras serán remitidas al LCV de Algete o al laboratorio oficial de cada CC.AA, siempre que éste esté capacitado para procesar las mismas, para lo cual serán conservadas desde su obtención hasta su envío al laboratorio.

Cuando las muestras sean procesadas por los laboratorios autonómicos, los SVO  de  las  CC.AA  que  así  lo  hagan  remitirán  semestralmente a  la  SGSA  los resultados obtenidos, excepto que se detecten aumentos significativos de prevalencia en aves silvestres que determinen un mayor riesgo epidemiológico, en cuyo caso los SVO  informarán inmediatamente a  la  SGSPP,  de  modo que  dicha  circunstancia pueda ser puesta en conocimiento de las autoridades de salud pública.

En el caso del líquido cefalorraquídeo, si se pretende hacer aislamiento vírico, es recomendable tomar las muestras en los primeros días de la infección, y además es imprescindible una buena conservación hasta su análisis a una temperatura de 4ºC si se procesa en menos de 48 72 horas. Si no fuera posible garantizar el transporte al laboratorio en este plazo, las muestras podrán entonces ser congeladas y transportadas en nieve carbónica a –70 ºC.

En el caso de las aves, las muestras irán acompañadas de una ficha (Anexo I) debidamente cumplimentada, en la que se anotarán los datos del paraje donde se recogieron, la identificación de la especie a la que corresponden, referencia a la anilla en el caso de aves anilladas y determinados datos de interés epidemiológico. Se deberá garantizar correlación entre la muestra serológica y la muestra de tejidos cuando haya los dos tipos de muestra.

En el caso de los équidos las muestras irán igualmente acompañadas de una ficha (Anexo II).

Los ejemplares de mosquitos que se capturen en el marco de la vigilancia entomológica se remitirán al laboratorio de la Universidad de Zaragoza. Para el envío de muestras de cualquiera de los tipos de muestreo, el contenido de los botes de captura se filtrarán en TELA DE GASA o en una tela lo suficientemente fina, que al ser más tupidas que las gasas médicas impiden que se los insectos queden retenidos en ellas y facilitan su separación e identificación. Este contenido, o la gasa con los insectos se enviarán en botes con alcohol de 70%. Es importante seleccionar botes que cierren bien, sellándose con parafilm e introduciéndose en bolsas de plástico que se puedan cerrar herméticamente. Resulta conveniente realizar un doble etiquetaje: en el interior del bote se colocará una ETIQUETA ESCRITA CON LÁPIZ, y en el exterior del bote (no en la tapa) se pegará otra etiqueta también escrita a lápiz. Es bastante frecuente que salga algo de alcohol y los escritos con bolígrafo o rotulador se borran. Las muestras irán acompañadas con la ficha incluida en el anexo V.

 

7.-  MEDIDAS DE REFUERZO

Como se ha descrito en la ejecución del plan según los hallazgos que se vayan haciendo se pondrán en marcha actuaciones en el siguiente nivel.

De manera general se enumeran una serie de medidas de refuerzo de las actuaciones contempladas en el presente plan.

No obstante, en función de la situación, la autoridad competente podrá disponer cuantas medidas adicionales estime  oportunas, de tal  forma  que se garantice  el objetivo de limitar una eventual difusión de la enfermedad.

ÉQUIDOS

- Reforzar la vigilancia en las explotaciones equinas de la zona donde se haya detectado  presencia  de  WNV  en  caballos  (caso  confirmado).  Por  otro  lado,  la autoridad  competente  podrá  determinar  la  puesta  en  marcha  de  las  siguientes medidas complementarias:

○  Censo de animales de la especie equina.

○  Realización de una encuesta epidemiológica

○  Inspección clínica de las explotaciones equinas de la zona

○ Chequeo serológico de aquellos animales presentes en la zona que vayan a ser exportados a otro país, con el fin de detectar la presencia de animales seropositivos. Ante esta eventualidad la autoridad competente podrá adoptar la decisión de impedir la exportación de dicho animal.

- Insistir  en  la  concienciación  de  veterinarios  clínicos  y  propietarios  de  los animales para prestar especial atención a la posible presencia de síntomas compatibles con la enfermedad. Se informará a través de las oficinas comarcales veterinarias o de las ADS, o a través de cualquier otro medio, siempre en función del tipo de explotaciones presentes en la zona.

- En el caso de que el número de explotaciones y/o animales afectados aumente de modo alarmante y se dificulten las tareas de control, se puede estudiar el uso de la vacunación en caballos.

AVES

- Reforzar  la  vigilancia  en  aves  silvestres  en  otras  zonas  de  humedales, especialmente si es época de migraciones o de elevado movimiento de las aves, para lo cual se podrá tener en cuenta el listado de humedales establecido en el Anexo I de la Orden APA 571/2006, de 2 de marzo, por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar.

Se supeditará la vigilancia a lo dispuesto en la Orden ARM/3301/2008 de 14 de noviembre, por la que se modifica la Orden APA/2442/2006, de 27 de julio, en la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar.

MOSQUITOS

- Se adoptarán medidas de lucha vectorial, tales como retirar cualquier sitio potencial donde los mosquitos puedan criar, como son aquellos lugares o utensilios donde se pueda acumular agua (ruedas viejas usadas como bebederos, recipientes, etc.). Así mismo se podrán utilizar desinsectantes y/o repelentes. En este sentido, cabe recordar que los primeros deberán contar con la autorización de la agencia del medicamento, así como respetar los tiempos de espera establecidos, especialmente en el  caso de que se trate  de animales que posteriormente  sean destinados al consumo humano.

- En caso de que en alguna aparezca un foco, se pueden usar insecticidas para adultos o adulticidas.

- El refuerzo de la vigilancia entomológica ofrecerá datos sobre la época de actividad del mosquito, así como aquellas zonas en las que está presente, lo que permitirá identificar aquellas áreas en las que exista, en función de la densidad del vector, un alto  riesgo potencial de extensión de la enfermedad.

(… …)

 

Si quiere consultar el documento completo, pinche el siguiente enlace

Deja un comentario

Asegúrate de incluir la información requerida (*). HTML Básico está permitido.

Foros de discusión

  • Sección en construcción
Copyright 2013 © OVIESPAÑA - Paseo Arco de Ladrillo, 90 - 47008 - Valladolid - España oviespana@tierras-digital.com | Tel: +34 983 477 201 - Fax: +34 983 476 304 Soluciones web epoint.es

Acceso usuarios registrados o Registrarse

Acceder