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Estudios recientes muestran que las ovejas podrían considerarse un huésped de mantenimiento para los agentes causantes de la tuberculosis animal. El rendimiento de las pruebas de diagnóstico no está bien establecido, y es necesario desarrollar nuevas pruebas para esta especie. Además, la información sobre la prevalencia de tuberculosis en ovejas es escasa.

En este sentido, un equipo de investigadores españoles evaluó un nuevo Elisa P22 para la detección de anticuerpos específicos contra el ‘Mycobacterium tuberculosis Complex’ (MTC), y evaluar la seropositividad en 3.998 ovejas de rebaños muestreados en áreas de puntos críticos de tuberculosis del norte del Atlántico español con una baja prevalencia de tuberculosis en el ganado.

Los resultados basados en 80 ovejas con un estado de infección conocido sugieren una excelente sensibilidad y especificidad (100% y 98%, respectivamente) incluso en un rebaño infectado de paratuberculosis. La seroprevalencia de tuberculosis observada fue del 17,96% (698/3998; IC95% 16,31-18,67).

Por lo tanto, los resultados indican que el Elisa P22 puede constituir una buena opción para la detección de tuberculosis a nivel de rebaño en ovejas, y que las ovejas son un huésped importante y los programas de control deben implementarse al menos en puntos críticos o cuando conviven con otras especies infectadas con tuberculosis, es decir bovinos y caprinos.

Esta investigación se ha publicado en forma de artículo en la revista científica Research in Veterinary Science, con la firma de los siguientes investigadores españoles: José Antonio Infantes Lorenzo (Centro Visavet de la Universidad Complutense de Madrid), Christian Gortázar (Grupo SaBio del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos – IREC), Lucas Domínguez (Centro Visavet de la Universidad Complutense de Madrid), Marta Muñoz Mendoza (Xunta de Galicia), Mercedes Domínguez (Instituto de Salud Carlos III) y Ana Balseiro (Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de León).

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) publicó el pasado 17 de enero una resolución por la que se establecen algunos cambios a nivel autonómico de las campañas que son objeto de saneamiento ganadero. “La evolución de los indicadores epidemiológicos durante el último año frente a las enfermedades objeto de programas nacionales de erradicación en Castilla-La Mancha hace necesario revisar determinados aspectos ejecutivos”, señala el preámbulo de la resolución.

A continuación, se recogen aquellos aspectos que tienen efectos en las especies ovina y caprina.

 Actuaciones con caprinos frente a la tuberculosis bovina

Dentro de las medidas a tomar para la erradicación de la tuberculosis bovina y con el fin de controlar la transmisión interespecies de la tuberculosis, se procederá al control obligatorio de los rebaños caprinos que convivan, aprovechen pastos en común o mantengan relación epidemiológica con rebaños de ganado bovino, y de aquellos rebaños que, aun no cumpliendo con el requisito de convivencia, se detecten mediante la encuesta epidemiológica como fuentes de la enfermedad para otros rebaños de bovino.

Cuando se haya obtenido el aislamiento de alguna micobacteria de la especie ‘M. bovis’ en explotaciones de caprino se realizarán las actuaciones marcadas en el Plan Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina en la explotación afectada y en aquellas con relación epidemiológica. Esta relación epidemiológica también podrá abarcar todas las explotaciones de caprino de uno o varios municipios completos, en base a un análisis de riesgo.

En función de lo anterior y a un análisis de riesgo donde se ha detectado una prevalencia de tuberculosis por encima del 25% en explotaciones de caprino chequeadas, partes de lesiones compatibles a tuberculosis en matadero, aislamientos de ‘M. bovis’ y ‘M. caprae’ tanto en explotaciones de vacuno como en caprino, y vacíos sanitarios en explotaciones de cabras, se incluyen la totalidad de los rebaños de ganado caprino de los municipios incluidos en las Oficinas Comarcales Agrarias de Malagón y Piedrabuena en la provincia de Ciudad Real, y la de Talavera de la Reina en la provincia de Toledo, dentro del Programa Nacional de Erradicación de Tuberculosis Bovina.

 Brucelosis ovina y caprina

Toda la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha está declarada como oficialmente indemne a brucelosis ovina y caprina por ‘Brucella melitensis’. Por lo tanto, su vacunación queda prohibida.

Resolución de 09/01/2020, de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, por la que se desarrollan determinados aspectos de los programas nacionales de control, vigilancia y erradicación de enfermedades animales para el año 2020, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) 17 de enero de 2020

Documento completo: https://docm.castillalamancha.es/portaldocm/descargarArchivo.do?ruta=2020/01/17/pdf/2020_158.pdf&tipo=rutaDocm 

Mejorar la situación sanitaria de las 13.128 cabras censadas en 613 granjas en Navarra es el objetivo de la campaña que el Gobierno foral ha puesto en marcha para lograr el registro, identificación y diagnóstico de salud de todos los ejemplares, garantizar sus buenas condiciones y erradicar la tuberculosis caprina.
La campaña "Objetivo: Cabras sanas" se compone de cartas, carteles y trípticos con información detallada que se enviarán a los ganaderos de ovino-caprino, y que se difundirán asimismo a través de las oficinas del Gobierno y de las entidades locales, a las que se solicita también su colaboración.
Según ha señalado el Ejecutivo foral, en Navarra existen 13.628 cabras registradas en 613 granjas distribuidas por todo el territorio.
Aunque tradicionalmente las cabras se han criado para producir leche, carne o como animales guía para el pastoreo de rebaños de ovino, actualmente una parte importante del censo existente es propiedad de personas que mantienen ejemplares individuales o pequeños grupos como hobby o para controlar la vegetación de huertos y parcelas de recreo.
Las cabras, como otras especies animales, pueden padecer enfermedades, algunas de las cuales son transmisibles a las personas.
Se da la circunstancia de que en el año 2019 se han detectado varios focos de tuberculosis en cabras, y por ello se va a reforzar la campaña para el control y erradicación de esta enfermedad, contribuyendo a mejorar la salud pública y también la salud de la cabaña caprina.
La campaña recuerda la obligación que tienen los propietarios de registrar e identificar a todas las cabras. Para ello, deben ponerse en contacto con los servicios veterinarios del Departamento de Desarrollo Rural en Pamplona o en las distintas oficinas comarcales.
Los mensajes de la campaña recuerdan la importancia de las cabras, no solo como productoras de cabritos y leche, sino también por su papel en el control de la vegetación, la prevención de incendios y el mantenimiento de la limpieza de terrenos particulares y públicos.
Sin embargo, advierten de que algunas enfermedades que afectan a las cabras, como la brucelosis y la tuberculosis, pueden afectar también a las personas contagiándose por vía respiratoria o consumiendo leche cruda de las cabras. Por ello es fundamental mantenerlas en perfectas condiciones sanitarias.
Las pruebas diagnósticas, que son obligatorias, se realizarán de forma gratuita. Durante el año 2020, el Servicio de Ganadería se pondrá en contacto con los titulares para realizar las pruebas de diagnóstico de la tuberculosis caprina.

Existe evidencia de un vínculo entre la deficiencia de vitamina D y la tuberculosis activa. En seres humanos, varios ensayos han evaluado el papel de la suplementación con vitamina D en el tratamiento de la tuberculosis con resultados contradictorios. Sin embargo, el papel de la suplementación con vitamina D en el control de la tuberculosis animal ha recibido menos atención.

En este contexto, varios investigadores españoles con una nutrida representación del centro Visavet, de la Universidad Complutense de Madrid, han evaluado el beneficio de la suplementación con vitamina D para prevenir la infección por micobacterias o reducir las lesiones de tuberculosis en un ensayo controlado con cabras expuestas naturalmente a ‘Mycobacterium caprae’.

Dos grupos de cabras, de los que uno fue suplementado con vitamina D y otro fue el grupo control, se alojaron durante diez meses en contacto directo con cabras adultas infectadas con ‘M. caprae’. Tras el contacto con las cabras adultas infectadas, todos los animales se sometieron a pruebas de tuberculosis cada dos meses.

Los resultados indican que, en las condiciones utilizadas en este estudio, la suplementación con vitamina D en cabras no reduce el riesgo de infección de tuberculosis ni la difusión y la gravedad de la lesiones por tuberculosis. Además, las cabras suplementadas con vitamina D presentaron hiperfosfatemia y daño renal con calcificaciones sugestivas de intoxicación por vitamina D.

Este estudio se va a publicar próximamente en la revista científica The Veterinary Record con la firma de los siguientes investigadores: María Ángeles Risalde Moya, Álvaro Roy Cordero, Javier Bezos Garrido, C. Pineda, Carmen Casal Comendador, Alberto Antoine Díez Guerrier, I. López Villalba, Álvaro Fernández Manzano, Inmaculada Moreno Iruela, Lucía de Juan Ferré, Lucas Domínguez Rodríguez y Christian Gortázar.

La tuberculosis caprina es una zoonosis con repercusiones sanitarias y económicas. Los programas de control de la tuberculosis caprina se basan en una estrategia de prueba y eliminación utilizando las pruebas de tuberculina intradérmica y la vigilancia del matadero. Sin embargo, este enfoque no siempre es factible y puede tener una sensibilidad limitada en circunstancias específicas.

En este sentido, un estudio realizado por investigadores españoles evaluó el rendimiento de una nueva prueba experimental basada en el complejo de proteínas P22 (Elisa P22) en dos rebaños infectados con tuberculosis utilizando muestras de leche y suero y se comparó con las pruebas de diagnóstico basadas en células.

Se observaron diferencias significativas en los resultados cualitativos y cuantitativos entre rebaños utilizando muestras de suero y leche en el Elisa P22. Entre los animales sacrificados, la prueba detectó una mayor proporción de animales positivos en cultivo de lesiones.

El Elisa P22 con muestras de leche demostró una sensibilidad similar en comparación con las muestras de suero, lo que sugiere que podría ser una prueba valiosa para el control de la tuberculosis en cabras lecheras.

Este estudio se ha publicado en la revista científica Research in Veterinary Science, con la firma de los siguientes investigadores españoles: A. Roy, J.A. Infantes Lorenzo, M. Domínguez, I. Moreno, M. Pérez, N. García, T. García Seco, J. Álvarez, B. Romero, C. Gortázar, L. de Juan, L. Domínguez y J. Bezos. Estos investigadores pertenecen a la empresa Biofabri, al Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Investigación Carlos III, al centro Visavet, al Departamento de Sanidad Animal de la Universidad Complutense de Madrid y al Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de Castilla-La Mancha.

Juan Manuel Sánchez Piris, jefe del Departamento de Programas Sanitarios de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, estuvo presente en la jornada organizada por Asaja Málaga en la localidad de Casabermeja con una ponencia titulada ‘Campaña de tuberculosis caprina y novedades en la situación sanitaria de la brucelosis’. En su intervención, Sánchez Piris desgranó la actualidad de esta problemática: “Las explotaciones caprinas deben incorporarse al programa de la tuberculosis. Aunque sea voluntario, es muy importante para acabar con esta enfermedad, como se hizo con la brucelosis”.

Por otra parte, el sector pudo transmitir de primera mano los problemas con los que se encuentra con la aplicación de la normativa sanitaria, lo que supone un importante acercamiento entre los ganaderos y la administración.

En este sentido, Baldomero Bellido, presidente de Asaja Málaga, recordó que se han producido retrasos en los pagos de indemnizaciones, lo que supone “grandes pérdidas para los ganaderos”. “Estamos a la cola en sanidad animal respecto a otras comunidades autónomas, siendo los mayores productores. Por tanto, necesitamos que la Consejería apueste finalmente por nuestra ganadería”, remarcó Bellido. Además, transmitió la necesidad de un proyecto económico que permita a los ganaderos “trabajar bien y con seguridad”. Bellido también manifestó la necesidad de que se produzca un aumento de la indemnización por el sacrificio de hembras. “En definitiva, necesitamos seriedad y agilidad en los pagos y en los sacrificios para que se queden las cabañas sanas y limpias lo antes posible sin que se vez en este proceso gravemente comprometida la supervivencia del ganadero”, finalizó el presidente.

Por su parte, Fernando Fernández Tapia, delegado de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, recordó que Málaga tiene la mayor concentración de ganadería caprina de Europa y que desde la administración se trabaja “con empeño” para que se “simplifiquen” los trámites burocráticos y que se “refuercen” los recursos humanos para que se acorten las resoluciones de los ganaderos de la provincia. Asimismo, ha asegurado que muy pronto se podrá declarar la provincia como indemne a brucelosis.

Esta Jornada Provincial del Caprino organizada por Asaja Málaga también ha analizado otros aspectos relacionados con los pequeños rumiantes, como son la Extensión de Norma y las actuaciones realizadas por la Organización Interprofesional Láctea (Inlac), las estrategias de comercialización de productos lácteos de la cooperativa Dcoop y los trámites ambientales y de urbanismo necesarios para las explotaciones ganaderas.

Asaja Extremadura ha instado este jueves a la Junta a sumarse al principio de acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Agricultura y esta organización agraria para cambiar el protocolo de actuación de la tuberculosis y modificar el pinchazo en el cuello del animal por el análisis de sangre.
En rueda de prensa, el presidente de la organización extremeña, Ángel García Blanco, ha informado de que el director general de Sanidad Animal del Ministerio, Valentín Almansa, ya ha dado trasladado a la Unión Europea para modificar la legislación de sanidad animal.
Una vez alcanzado el acuerdo, "solo resta que las comunidades autónomas apoyen dicho cambio", ha subrayado.
Ha explicado que el objetivo es modificar el pinchazo en el cuello en el animal por el análisis de sangre, la denominada prueba de "gamma interferón".
Asaja confía en que "ya sea posible en la próxima campaña del 2021", lo que ayudaría a rebajar "mucho" la tensión que actualmente existe en el sector.
"En manos de la consejera está la solución", ha manifestado García Blanco, para quien la determinación de la tuberculosis a través del análisis de sangre es "más factible, sencillo, y sobre todo económico".

Ha explicado que la prueba de intradermotuberculinacion, que actualmente se realiza en el cuello, consiste en inyectar un reactivo, medir a través de un cutímetro el grosor de la piel y volver a medir el mismo a las 72 horas, y "puede, en ocasiones, prestarse a interpretaciones subjetivas".
Para Asaja, este procedimiento provocan altercados, discusiones y enfrentamientos entre ganaderos y veterinarios de los servicios de la empresa Tragsa, a la que la Junta de Extremadura tiene contratada la campaña de saneamiento.
Según los datos aportados por García Blanco, el número de animales sacrificados por tuberculosis en caprino en Extremadura en lo que va de año asciende a 905 cabezas, 362 en la provincia de Badajoz y 543 en la de Cáceres.
Esta cifra supone "escasamente un 0,5% del total de animales chequeados".


La organización agraria Asaja Málaga organiza la Jornada Provincial del Caprino, que se celebrará el próximo 21 de noviembre en el Restaurante La Huerta de la localidad de Casabermeja, en la carretera hacia Colmenar.

En esta jornada técnica, la organización convocante pretende informar a los ganaderos que asistan de aspectos clave para la gestión y sostenibilidad del sector, como la Extensión de Norma puesta en marcha por la interprofesional Inlac, la situación sanitaria de las enfermedades oficiales del caprino en Andalucía, las estrategias de mercado o la posición de las explotaciones malagueñas frente a la actual ordenación del territorio.

 

Programa

10.30 horas. Recepción y presentación de la jornada.

11.00 horas. ‘Extensión de Norma y actuaciones de Inlac’. Carlos Carreira de la Fuente, representante de Asaja Nacional en el Comité Consultivo de Inlac y del Departamento de Ganadería de Asaja Málaga.

11.30 horas. ‘Campaña de tuberculosis caprina y novedades en la situación sanitaria de la brucelosis’. Manuel Fernández Morente, jefe del Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía.

12.15 horas. ‘Estrategias de comercialización de lácteos’. Ramón Aliaga, gerente de la División de Leche de Cabra de Dcoop.

12.45 horas. ‘Explotaciones ganaderas, trámites ambientales y urbanismo’. Luis Méndez Escalante, del Departamento Técnico de Asaja Málaga.

13.15 horas. Mesa redonda y clausura.

La tuberculosis animal es una enfermedad endémica en España, pero también puede ser una enfermedad importada desde otras regiones. Recientemente, gracias a una colaboración entre el IRTA-CReSA y el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña, se ha detectado el caso de un brote de tuberculosis animal en ambas bandas de la frontera entre Cataluña y el sur de Francia. Se detectaron varios casos de tuberculosis en jabalíes del Valle de Aran y el norte del Pallars Sobirà. En todos los casos, la infección era causada por la bacteria ‘Mycobacterium microti’ (o ‘Mycobacterium tuberculosis var. Microtia’). Los resultados del estudio confirman que la cepa patógena de estos jabalíes pirenaicos es la misma que afecta a los jabalíes del sur de Francia, concretamente de la zona de Ariège y Haute-Garonne, justo al otro lado de la frontera. Es una cepa que también afecta a otras especies como tejones, gatos, perros y llamas.

Se trata de un caso muy curioso, ya que hasta ahora se había descrito que ‘M. microti’ es un patógeno que infectaba principalmente roedores silvestres como el topillo rojo, el topillo agreste y el ratón de bosque. También se ha documentado que puede infectar a otras especies, como algunos ungulados o carnívoros, pero se desconoce si la infección se mantiene en su población. Tampoco se sabe de qué manera puede afectar al ganado doméstico en los rebaños de vacas, cabras u ovejas que pueden estar expuestos a esta bacteria.

De hecho, ‘M. microti’ es una bacteria muy cercano a ‘M. bovis’ y ‘M. caprae’, que son los son los principales causantes de tuberculosis en los rumiantes.

Recientemente, se ha propuesto que todas estas especies de bacterias se consideren variantes de una única especie (‘M. tuberculosis’), ya que comparten más del 99,9% de las secuencias de nucleótidos de su genoma. Esto sugiere que los rumiantes domésticos también pueden infectarse por esta bacteria o, cuando menos, si están expuestos podrían dar resultados positivos a las pruebas de diagnóstico. Este hecho es relevante si tenemos en cuenta que se trata de especies sometidas a programas de erradicación y control de la enfermedad.

La Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Comunidad Valenciana ha puesto en marcha un programa de control de la tuberculosis caprina, debido a la importancia que tiene en la epidemiología de la tuberculosis bovina y al impacto que tiene en las explotaciones caprinas, suponiendo grandes pérdidas de producción y, por lo tanto, de rentabilidad.

Durante los dos primeros años de vigencia del programa, que ya está en funcionamiento oficialmente desde el pasado 19 de octubre, será un programa de aplicación voluntaria para todas las explotaciones de caprino de leche que decidan adherirse a este plan. Pasado ese tiempo, es decir el 19 de octubre de 2021, será de obligado cumplimiento para todas las ganaderías de caprino lechero de la región. Posteriormente, se analizará la posibilidad de que se incorporen al programa las explotaciones de orientación cárnica.

Todas las explotaciones que participen en el programa se someterán al menos a un control anual respecto a la tuberculosis. En el caso de que un animal dé positivo, será apartado inmediatamente del resto del rebaño y se sacrificará en el plazo de quince días desde la comunicación al titular de la explotación. Además, la leche de estos animales no podrá ser destinada a la alimentación humana. La normativa prevé que pueda decretarse un vacío sanitario, en el caso de que haya un alto porcentaje de animales afectados en una misma explotación, se haya confirmado algún problema de zoonosis o haya circunstancias epidemiológicas que así lo aconsejen. En todo caso, se dispondrán las indemnizaciones económicas para los ganaderos que establezca la normativa.

Respecto a la paratuberculosis y la incidencia que pueda tener en el diagnóstico de la tuberculosis, se deberá conocer de manera real la situación de los rebaños participantes y de las posibles vacunaciones que realicen, con el objetivo de poder llevar a cabo una planificación efectiva de la campaña de tuberculosis.

Por último, las explotaciones participantes en el programa recibirán una calificación sanitaria respecto a la tuberculosis caprina:

- Explotación TC1. No se conocen los antecedentes clínicos o diagnósticos de tuberculosis.

- Explotación TC2-. Se conocen los antecedentes clínicos, sin casos de sintomatología o lesiones compatibles. En la última prueba de diagnóstico, todos los animales dan negativo.

- Explotación TC2+. Se ha observado sintomatología o lesiones compatibles, se ha aislado el agente infeccioso, se han detectado reaccionantes positivos o se detectaron animales susceptibles.

- Explotación TC3. Explotación oficialmente indemne de tuberculosis. Se obtiene al no haber registrado sintomatología en los doce meses anteriores y tras haberse sometido a dos pruebas diagnósticas de intradermotuberculinización con resultado negativo, con un intervalo mínimo de seis meses y máximo de doce meses entre las dos pruebas.

- Explotación TCR. Se retira la calificación TC3 por haber registrado casos confirmados de tuberculosis o no realizar las pruebas para el mantenimiento de la calificación.

- Explotación TCS. Se suspende temporalmente la calificación TC3 hasta que se hagan las pruebas que confirmen o descarten la presencia de la enfermedad.

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