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La Asociación Nacional de Criadores de la Raza Florida cuenta ya con la una ganadería más calificada oficialmente frente a Scrapie o tembladera clásica en Andalucía. La ganadería es la de Ángel Luis López Marfil, con siglas LS, situadas en la localidad gaditana de Los Barrios. Esta ganadería cuenta con la calificación y estatus sanitario M4 y C3, máxima calificación frente a Brucelosis, y oficialmente indemne frente a Tuberculosis.

Las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (EET) son enfermedades neurodegenerativas causadas por priones que producen espongiosis cerebral. Este grupo de enfermedades afecta a diferentes especies animales y al hombre. En los pequeños rumiantes se conoce desde el siglo XVIII una EET, la tembladera, conocida también como prurigo lumbar o scrapie clásico. En 2005 apareció en Francia el primer, y hasta hoy único, caso de EEB en ganado caprino. En 1994 España comienza a aplicar medidas para prevenir, controlar y erradicar las EET mediante el control de las harinas de carne en pienso. Desde 1997 se realizaron programas de control y vigilancia de basados en una vigilancia pasiva que seguían los criterios de la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE) y en aplicación de la normativa comunitaria. Ante la aparición del primer caso de EEB en España, el 22 de noviembre de 2000, se publica el Real Decreto 3454/2000, por el que se establece un Programa Integral Coordinado de Vigilancia y Control de las EET de los animales.

Esta calificación supone, que en virtud de lo establecido en el Anexo VIII del Reglamento CE (999/2001) del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo, por el que se establecen disposiciones para la prevención, en control y la erradicación de determinadas encefalopatías espongiformes transmisibles, esta ganadería cumple con las condiciones necesarias para su reconocimiento, en relación con Tembladera Clásica, también conocida como Scrapie, como Explotación con Riesgo Controlado. Por lo que esta ganadería dispone ya de la autorización oficial para realizar intercambios de animales caprinos con destino cría o reproducción, su esperma, embriones y óvulos en la Unión Europea, lo que va a permitir abastecer demanda de animales vivos de Raza Pura Florida que llega desde países como Portugal e Italia.

El ganado caprino puede actuar como reservorio de ‘M. bovis’ y sobre todo de ‘M. caprae’, especie perteneciente a ‘M. tuberculosis complex’ y que puede afectar al ganado vacuno, siendo indistinguible de la enfermedad provocada por ‘M. bovis’ y contribuyendo al mantenimiento de la tuberculosis bovina. De esta premisa parte el ‘Programa Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina en Andalucía’, publicado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, adaptando la normativa existente con el programa nacional de erradicación de esta enfermedad.

Los servicios veterinarios oficiales velarán por que se lleven a cabo pruebas oficiales de diagnóstico en aquellas unidades productivas de caprino incluidas en explotaciones que tengan también ganado bovino, que convivan o aprovechan pastos comunes, que mantengan relación epidemiológica con rebaños de ganado bovino y en aquellos rebaños caprinos que, aun sin cumplir con el requisito de convivencia se detecte, mediante la encuesta epidemiológica, la información contenida en la base de datos de espoligotipos, o cualquier otra evidencia, que pueden estar actuando como fuente de la enfermedad para los rebaños bovinos del área de explotación. A estos efectos podrá entenderse como relación epidemiológica los casos de rebaños de caprino ubicados en municipios donde se haya confirmado la enfermedad en el ganado bovino.

En caso de estar calificado el rebaño bovino y estar libre de enfermedad el rebaño caprino, la frecuencia de las pruebas en el caprino será la prevista en el Programa Voluntario de Tuberculosis Caprina; no obstante si no se cumple el requisito anterior, se efectuarán saneamientos en ambas especies de manera simultánea con la frecuencia en que deban efectuarse en la especie bovina en virtud del presente programa. La prueba que se utilizará en los caprinos es la IDTB simple o comparativa, pudiéndose emplear adicionalmente la prueba de gamma-interferón. En estas pruebas se podría utilizar en los caprinos las PPD bovina y aviar destinadas a su utilización en programa de erradicación de tuberculosis bovina.

En el caso de detectarse algún caprino positivo, se sacrificará e indemnizará conforme a lo establecido en el Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, por el que se establecen los baremos de indemnización de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes transmisibles.

Se procederá a la toma de muestras para el cultivo, aislamiento y tipificación de la cepa, de forma que se permita su comparación y la realización de deducciones epidemiológicas en la Base Nacional de Espoligotipos. Las actuaciones (IDTB, cultivos y sacrificios) realizadas en la especie caprina reseñadas en el presente apartado, a diferencia de las del Programa Voluntario del Caprino, serán susceptibles de ser cofinanciadas con fondos de la UE al estar enmarcadas dentro del Programa de Erradicación de la Tuberculosis Bovina, por lo que deberán contabilizarse por los servicios veterinarios oficiales de manera separada, a fin de que puedan facilitar la información, y diferenciarlas en Siggan en la medida de lo posible cuando esté habilitada esa opción, de aquellas otras del Programa Voluntario.

 

Programa completo: https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/Programa_TBBOV_Andaluc%C3%ADa_firmado_2019.pdf 

chamorro

 

PIE DE FOTO

Javier Chamorro, ganadero de Granja Mataelrayo (Foto Javier Chamorro)

El Tribunal Supremo ha dado la razón a un ganadero que denunció el sacrificio de sus cabras tras unas pruebas de tuberculosis que finalmente resultaron erróneas. Según la sentencia, las pruebas realizadas por los técnicos de la Junta de Castilla-La Mancha a los animales y que dieron tuberculosis daban fallos o falsos positivos y, tras realizar una analítica posterior, el resultado fue “ausencia del crecimiento de mycobacterium caprae tuberculosis”, por lo que se trata de una prueba que no es efectiva y es por lo que el ganadero había requerido que se le hiciera a sus cabras otra combinada, que no se admitió entonces por la Junta.

Por lo tanto, el Tribunal Supremo ha dado la razón a Alberto Chamorro, un ganadero de Majaelrayo (Guadalajara), en el recurso contencioso-administrativo interpuesto contra la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por sacrificar varias decenas de cabras en base a unas pruebas de tuberculosis que “no eran las más adecuadas”.

Chamorro, vecino de Majaelrayo, lleva varios años de lucha contra la decisión de la Administración regional al entender que no tenía que haber sacrificado cerca de un centenar de cabras de su ganadería porque la prueba que se realizó para determinar que tenía tuberculosis era simple y debería haberse realizado una segunda prueba, la conocida como combinada de contraste.

El pasado año este ganadero ya ganó el pleito ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, y tras ser recurrido por la Administración regional, ahora el Supremo le ha vuelto a dar la razón.

Según la sentencia, las pruebas realizadas por los técnicos de la Junta a las cabras y que dieron tuberculosis daban fallos o falsos positivos y, tras realizar una analítica posterior, el resultado fue “ausencia del crecimiento de mycobacterium caprae tuberculosis”, por lo que se trata de una prueba que no es efectiva y es por lo que el ganadero había requerido que se le hiciera a sus cabras otra combinada, que no se admitió entonces por la Junta. Según Chamorro, “las cabras que dan pie a dicha sentencia y que fueron marcadas en el campo por la administración como positivos en tuberculosis, tras ir al matadero y pasar al consumo humano, luego, en los laboratorios dieron ausencia de tuberculosis”.

Para el ganadero se trata de un problema que está generalizado en toda España y que, a su juicio está “diezmando todas las explotaciones” tanto de ganado caprino como vacuno. Según ha precisado, muchas explotaciones ganaderas ya se han puesto en contacto con él para felicitándole y también para recurrir ante los tribunales sus propios casos de falsos positivos.

Donaciano Dujo, presidente de Asaja Castilla y León, ha pedido que la sanidad animal sea “una cuestión nacional para que todos los ganaderos del país se rijan por las mismas normas”. En este sentido, ha dicho que “se debe mejorar de manera importante en las pruebas o en los resultados de los saneamientos de las explotaciones ya que pruebas que no son del todo reales o aparecen falsos positivos perjudican claramente a los ganaderos afectados”, según publica la web Zamora 24 Horas.

Dujo, que hizo estas manifestaciones en el marco de una jornada organizada por su organización agraria en la localidad salmantina de Alba de Tormes sobre saneamiento ganadero y gestión de purines, apuntó que el porcentaje de positividad en fauna salvaje en Castilla y León respecto a la tuberculosis asciende al 4%, llegando al 20% en ciertas comarcas de la comunidad autónoma. “Si sólo se analiza a parte de los animales, que normalmente son los que se abaten en las cacerías, qué habrá en aquellos que no se analizan”, sentenció el presidente regional de Asaja.

El I Workshop Ibérico y II Nacional de investigación en Tuberculosis Animal, celebrado en Cáceres, ha dejado clara la preocupación en el control población del jabalí como reservorio de la tuberculosis, lo que afecta a las especies domésticas como el caprino.

Durante la segunda jornada, después de las intervenciones de los representantes de los dos gobiernos estatales, se constituyeron cuatro mesas redondas de trabajo para discutir sobre diferentes aspectos: - Mesa 1. Bioseguridad y potenciación inmunitaria - Mesa 2. Avances en diagnóstico, mejoras en las técnicas vigentes - Mesa 3. Epidemiología: cómo aprovechar la información existente - Mesa 4. Puntos críticos para el control de la tuberculosis La principal preocupación de los allí presentes se centraba en el control poblacional del jabalí y de su interacción con el ganado doméstico, así como en el estudio de la posible interferencia de otras micobacterias distintas a las del complejo ‘Mycobacterium tuberculosis’ en las pruebas utilizadas en los programas de erradicación de la enfermedad, según refleja Neiker en su página web.

Finalmente, en estos momentos parece que el espoligotipado de las cepas aisladas no proporciona suficiente información para llevar a cabo estudios profundos de transmisión, por lo que en algunos casos habrá que recurrir a técnicas moleculares más sofisticadas.

Varios expertos coincidieron ayer en Cáceres en la necesidad de la unidad de acción y el trabajo conjunto de ganaderos, sector cinegético, investigadores y administraciones públicas para el control y erradicación de la tuberculosis animal en las diferentes especies. Este análisis llegó en el I Workshop Ibérico y II Nacional de Investigación en Tuberculosis Animal, organizado por la Consejería de Medio Ambiente y Rural, junto al Ministerio de Agricultura y la Universidad de Extremadura.

Unas 115 personas participan en estos talleres, entre ellos representantes de las administraciones nacionales y autonómicas con competencias en sanidad animal, salud pública, medio ambiente y empresas, así como unos 70 investigadores de España, Portugal, Reino Unido, Holanda y Alemania, según publica La Crónica de Badajoz.

El objetivo es fomentar la relación de los agentes implicados y facilitar la creación de sinergias y colaboraciones para el control y erradicación de la tuberculosis animal y para la solicitud de proyectos de investigación nacionales e internacionales.

Entre las ponencias, destaca una de José Luis Sáez Llorente, jefe del Área de Programas Sanitarios y Zoonosis del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que imparte este viernes una charla sobre los retos derivados de la nueva legislación comunitaria en sanidad animal, unos programas de control y erradicación de enfermedades como la tuberculosis que esperan ver la luz en 2021.

El I Workshop Ibérico y II Nacional de Investigación en Tuberculosis Animal, que se celebrará en Cáceres los días 4 y 5 de abril, contará con más de 100 participantes españoles y portugueses, entre investigadores, representantes de las administraciones nacionales y autonómicas con competencias en sanidad animal, salud pública, medio ambiente y empresas.
La Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio organiza este congreso, junto al Ministerio de Agricultura y la Universidad de Extremadura (UEX).
Su objetivo es fomentar la relación de los distintos grupos de investigación nacionales y portugueses entre sí, con las administraciones y con las empresas, con el fin de facilitar la creación de sinergias y colaboraciones para el control y erradicación de la tuberculosis animal, y el diseño de nuevas iniciativas en los proyectos de investigación nacionales e internacionales.
También se dedicará a conocer los trabajos de investigación que están desarrollando los principales grupos de investigación de la península ibérica y perspectivas de futuro, según informa la Junta en un comunicado de prensa.
Y se expondrán tres ponencias por especialistas de talla internacional, en cuestiones de control vacunal (Javier Salguero, PHA, Reino Unido), diagnósticas (Douwe Bakker, Lelystad, Holanda) y de control de poblaciones de jabalí (Oliver Keuling, Universidad de Hannover, Alemania).
El día 5 se desarrollarán diversas mesas de debate sobre el desarrollo y aplicación de nuevas técnicas diagnósticas, la mejora de las existentes, el diseño de medidas de bioseguridad, manejo nutricional y sanitario en las explotaciones y fincas para evitar los contagios, la forma de enfocar nuevas normativas que faciliten la aplicación y el éxito de todas estas medidas.
Ello después de sendas ponencias de representantes de los Ministerios de Agricultura de España, José Luis Sáez, y de Portugal, Yolanda Vaz.
El encuentro servirá también para detectar las necesidades que se plantean actualmente a la administración en el desarrollo de medidas de control y erradicación de esta enfermedad, con su componente de riesgo para la salud pública, tan gravosa para las economías ganaderas nacionales y tan problemática para ganaderos y gestores cinegéticos.
Las conclusiones a las que lleguen los expertos en el congreso serán presentadas a los sectores profesionales y administración, al final del evento. 

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa crónica provocada por bacterias y se transmite por vía aérea entre animales, entre personas, de animales a personas y viceversa. El hecho de ser una enfermedad compartida entre animales y personas es un buen ejemplo del enfoque ‘Una sola salud’ o ‘One Health’, que se utiliza cada vez más en los ámbitos de la salud pública, sanidad animal y sanidad ambiental.

Habitualmente se habla de dos tuberculosis, el animal y la humana, por dos razones. Por un lado, las bacterias que afectan preferentemente los animales (‘Mycobacterium bovis’ y ‘Mycobacterium caprae’) son diferentes a la especie que afecta principalmente a las personas (‘Mycobacterium tuberculosis’). Por otra parte, los ámbitos de la prevención, el control y la lucha en la medicina humana y la veterinaria han sido tradicionalmente muy separados. Si bien el primer motivo es incuestionable, el segundo se está volviendo más poroso, por eso cada vez más se tiene más en consideración la tuberculosis zoonótica, la que afecta a los animales y que se ha transmitido a las personas, en el contexto de lucha para la erradicación de la tuberculosis en sentido general, según señala el investigador Bernat Pérez del Val en el blog del CReSA.

A pesar de que hoy en día la tuberculosis zoonótica se concentra en las regiones más empobrecidas del planeta, principalmente en África y el Sudeste Asiático, su incidencia en los países desarrollados podría esta fuerza subestimada.

Desde hace años, en las instalaciones de la unidad de Biocontención del IRTA-CReSA, que pertenecen a la Red de Laboratorios de Alta Seguridad Biológica (RLASB), se trabaja en esta dirección participando en programas sanitarios de control y erradicación de la tuberculosis animal impulsados por el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. El IRTA-CReSA también participa en actividades de seguridad alimentaria impulsadas por la Agencia de Protección de la Salud de Cataluña. En el ámbito de la investigación, se investiga la epidemiología y el desarrollo de nuevas herramientas de control de la enfermedad.

En las últimas décadas se ha avanzado bastante en el control de la tuberculosis bovina, pero la presencia de la enfermedad en otras especies domésticas como el ganado caprino o la fauna silvestre, hace que las bacterias culpables de la tuberculosis bovina circulen y que se mantenga el riesgo de infección a las personas. Para hacer frente a este problema, actualmente se trabaja en un proyecto de investigación sobre diagnóstico, vacunación y nuevas herramientas de lucha frente a la tuberculosis en la especie caprina financiado por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA).

La tuberculosis es una de las enfermedades compartidas entre el ganado, la fauna silvestre y, esporádicamente, la especie humana, en la que en los últimos años se ha evidenciado el importante papel que en la transmisión y mantenimiento de la enfermedad están jugando ciertos reservorios silvestres, cuya presencia puede ser uno de los factores que están comprometiendo el progreso hacia la erradicación de la enfermedad en el ganado doméstico en determinadas zonas de nuestro país.

Gracias a las medidas de control y erradicación establecidas en la cabaña bovina y a la pasteurización sistemática de la leche, la importancia zoonósica de la tuberculosis no es tan elevada en nuestro país. No obstante, no se puede obviar que el hombre es una especie susceptible a la infección, y por tanto la tuberculosis puede plantear riesgos para la salud pública debido a su carácter zoonósico. Sin embargo, las importantes repercusiones económicas negativas que la tuberculosis animal está produciendo en el sector ganadero y cinegético, los efectos sobre la sanidad y el bienestar de los animales tanto domésticos como silvestres o sobre la calidad de las especies cinegéticas, así como el estancamiento en la evolución hacia la erradicación de la enfermedad en el ganado bovino son razones de peso que obligan a reconsiderar todos los factores implicados en la prevención, lucha, control y erradicación de la tuberculosis, entre los cuales la existencia de poblaciones animales silvestres que pueden actuar como reservorio de la enfermedad adquiere especial importancia en determinadas zonas.

Esta interacción entre especies domésticas y cinegéticas se ha visto agravada en los últimos años por la evolución de las poblaciones silvestres, cuyo incremento ha provocado la deslocalización de las poblaciones desde sus hábitat tradicionales a otros espacios sin vocación cinegética. La ausencia de disposiciones normativas a nivel de la Unión Europea y nacional, para la erradicación de la tuberculosis en otras especies animales diferentes al bovino (o al caprino, en situaciones determinadas) justifica la necesidad de elaborar un marco regulador que a nivel nacional establezca las medidas sanitarias de prevención, lucha y control de la tuberculosis a aplicar sobre especies silvestres que comparten el entorno natural con animales domésticos.

Como primera respuesta a estas recomendaciones, en 2017 ya se ha acordado un Plan de actuación sobre tuberculosis en especies silvestres (conocido comúnmente por sus siglas Patubes), documento pionero en este ámbito, al ser fruto del consenso de las distintas administraciones con competencias en la materia y los sectores interesados. El Patubes supone por tanto un compromiso en el que se refleja la necesidad de implementar actuaciones conjuntas que mantengan un equilibrio entre la situación sanitaria, la actividad cinegética y la conservación de la biodiversidad.

Ahora el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) está preparando un Decreto para actuar contra la tuberculosis en los reservorios silvestres. Este proyecto ha sido dirigido al sector para que realicen las observaciones oportunas.

Las medidas de actuación en especies silvestres deben ser proporcionales al riesgo de transmisión o mantenimiento de la infección que éstas supongan para otras especies silvestres o domésticas. La estimación de este riesgo debe estar basado en los múltiples parámetros implicados. Entre ellos los factores ambientales determinan diversas regiones geográficas, pero contamos con aspectos más objetivos, como la situación epidemiológica de la enfermedad en el ganado doméstico, la presencia o no de las especies silvestres que actúan como reservorio y los resultados de la vigilancia sanitaria en las mismas. Así mismo el análisis epidemiológico y molecular de las micobacterias causantes de la infección brinda evidencias de una posible transmisión de estos patógenos entre el ganado afectado y la fauna silvestre. De forma adicional, se hace preciso considerar otros factores de riesgo que alteran la densidad o agregación espacial de las poblaciones, favoreciendo las posibilidades de transmisión directa o indirecta o la susceptibilidad de los animales a la infección. Entre estos factores de riesgo cabe citar el sistema de manejo, tanto de los animales domésticos como de las especies silvestres presentes en los distintos tipos de granjas cinegéticas, núcleos zoológicos y en el medio natural.

 

Proyecto de Decreto: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/participacion-publica/rdactuacionessanitariasespeciescinegeticasyfaunasilvestre_tcm30-505352.pdf 

La Junta de Extremadura está preparando una normativa por la que se establecen las bases reguladoras de ayudas a la mejora en bioseguridad de las explotaciones de bovino y caprino de la comunidad autónoma.

Esta futura normativa parte de la base de que la prevalencia de la tuberculosis bovina en los rebaños de Extremadura ha ido al alza, también en las explotaciones caprinas. Dentro de la epidemiología de la enfermedad, la fauna silvestre actúa como reservorio de la enfermedad, con un papel crucial en su transmisión y mantenimiento.

Por lo tanto, se apuesta por la mejora de la bioseguridad de las explotaciones ganaderas extensivas de las especies bovina y caprina radicadas en Extremadura, mediante subvención de las inversiones no productivas, contribuyendo de forma efectiva a adaptar el manejo de la explotación ganadera y, por tanto, posibilitará la coexistencia entre estas especies ganaderas y la fauna cinegética.

Así, se destinarán fondos para un reforzamientos de las ayudas a la bioseguridad de las explotaciones ganaderas, como medidas necesarias para el diagnóstico, terapéutica, prevención, control y erradicación de las enfermedades, contribuyendo a la rentabilidad de la explotación.

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